right|thumb|350px|Indias Orientales:

Indias Occidentales: Como Indias se conocieron, hasta entrado el , distintas regiones de Asia y, posteriormente, de América. El término fue introducido en Europa a partir de los relatos de Marco Polo, quien en sus viajes describió territorios del Sur y Sudeste de Asia, extendiendo la denominación a un ámbito geográfico mucho más amplio que la actual India.

En la cartografía y literatura europea de los siglos XV al XVIII, el concepto de "las Indias" abarcaba no solo la península del subcontinente indio, sino también regiones como China, Japón y las islas de la Sonda. Tras la llegada de Cristóbal Colón a América en 1492, se mantuvo la denominación de "Indias" para designar a los territorios americanos recién incorporados a la esfera europea, lo que dio origen a la expresión Indias Occidentales, en contraposición a las llamadas Indias Orientales.

Concepto original Los territorios conocidos por este nombre incluían no solo la actual India dentro de la región del Indostán, sino también las regiones de Indochina e Insulindia, es decir, el grueso de las regiones denominadas actualmente Subcontinente indio y Sudeste asiático.

El término se popularizó hacia el , en que marinos y comerciantes europeos se abocaron a la exploración de estas regiones con fines mercantiles, centrados en especial en las especias, el algodón y el índigo, o materiales de joyería (diamantes, rubíes, perlas, corales, marfil), maderas finas como el sándalo, la teca, el ébano, la caoba etc.

El Mar de las Indias era el antiguo nombre dado al océano Índico.

En la mentalidad europea durante la Era moderna temprana (-), un habitante de las Indias no era algo cerrado a un poblador de la Civilización hindú. Por ejemplo el Imperio chino era parte de las “Indias Orientales” y en consecuencia sus habitantes se les incluía con la nomenclatura de indios.https://eusal.es/eusal/catalog/view/978-84-9012-929-6/4784/2558-1

Confusión con el término tras el descubrimiento de América por España en 1492 En la Europa del se ignoraba la existencia del continente americano, por eso las teorías que pregonaban la redondez de la tierra señalaban que uno podía llegar a «Las Indias» (India y países de Oriente), navegando hacia Occidente y así obtener los productos valiosos como las sedas, perfumes y piedras preciosas, otras especias como el clavo de olor, la pimienta y la canela, especias muy importantes para los europeos que les daba mejor sabor a las comidas y que debían traerse de Oriente.

Tras el descubrimiento de América por España en 1492, se tomó inicialmente el territorio como parte de aquella región asiática, una confusión que no se desharía hasta que los estudios del cartógrafo florentino Américo Vespucio, al servicio de España, demostraran concluyentemente que se trataba de un nuevo continente. A pesar de ello la ambigüedad del nombre perduró por más de 300 años, llamándose Indias tanto a AméricaLópez de Gómara, 1552, Historia general de las Indias. como a las regiones de Asia. Para distinguirlas se usó Indias Occidentales para el territorio americanoIndias Occidentales. Diccionario Español de Acanomas e Indias Orientales para los territorios asiáticos mencionados. Huella de este uso, hoy obsoleto, se conserva en la extendida denominación de «indios» para los indígenas de América.

Así pues, se aplicó este nombre a un continente que venía a estar casi en las antípodas de las verdaderas Indias. No es el único error de los exploradores, también el océano Pacífico, por el particular contorno de Panamá, era apelado "Mar del Sur".

Referencias

Irigoyen, Antonio (1994). La imagen de Oriente en la Europa del Renacimiento. Madrid: Editorial Síntesis. ISBN 84-7738-251-3. Subrahmanyam, Sanjay (2007). Las Indias: imperios, comercio y religión. Barcelona: Crítica. ISBN 978-84-8432-918-7.

Categoría:Historia de la geografía