Las lenguas amerindias es una controvertida propuesta de familia de lenguas, más exactamente una macrofamilia, presentada por el lingüista Joseph Greenberg en 1986 para la clasificación de las lenguas indígenas de América, a partir de su método de comparación léxica masiva. En este planteamiento, solo hay dos familias más de lenguas indígenas americanas, que son las más aceptadas lenguas na-dené y lenguas esquimo-aleutianas; estas tres agrupaciones representarían tres olas migratorias distintas de acuerdo con Greenberg, la primera de las cuales correspondería al pueblo amerindio, también llamado paleoamericano por los estudiosos de la América precolombina. Todas las lenguas excluidas de las familias Na-Dené y esquimo-aleutiana forman parte de la macrofamilia amerindia. Esta propuesta fue publicada en el libro The Settlement of the Americas (1986),Joseph H. Greenberg, Christy G. Turner II & Stephen L. Zegura 1986, The Settlement of the Americas: A Comparison of the Linguistic, Dental, and Genetic Evidence Current Anthropology Vol. 27, No. 5 aunque la unidad de las lenguas americanas fue previamente sugerida por Trombetti (1905) y por el mismo Greenberg (1960).Greenberg, Joseph H. 1960. "The general classification of Central and South American languages," in Selected papers of the Fifth International Congress of Anthropological Sciences, Philadelphia, Sept. 1-6, 1956. Edited by A. F. C. Wallace, pp. 791-94. Philadelphia: University of Pennsylvania Press.
miniaturadeimagen|250px|Áreas de distribución de las lenguas ameríndias más habladas a principios del :
Las lenguas amerindias se hablaban en toda América, desde Canadá hasta el extremo meridional de Sudamérica, hasta la llegada de los europeos al Nuevo Mundo, que impusieron las lenguas indoeuropeas, dominando hoy el inglés, el español y el portugués.
Hablantes En los últimos 500 años se ha producido una desaparición de dichas lenguas, estimándose que, de las miles que existieron, hoy en día se reducen a unas 600 lenguas habladas por 28 millones de personas,América indígena, 1979, Vol. 39. lo cual supone una media de 47 000 hablantes por lengua. Sin embargo, la distribución real del número de hablantes por cada lengua no es homogénea, ya que tan solo 17 de estas lenguas constituyen el 90% de la población amerindia, con más de 100 000 hablantes. Por otro lado, las lenguas indias norteamericanas están muy cercanas a la extinción, dado que los jóvenes tienden a hablar el inglés.
Hoy en día el quechua es la lengua amerindia más hablada, con 8 millones de hablantes en Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia. El guaraní es el segundo más hablado con casi la misma cifra en Paraguay, Brasil y Argentina. Otras lenguas importantes son el aimara, el náhuatl o azteca y el maya quiché.
Críticas contra la hipótesis amerindia La propuesta de Greenberg es generalmente descartada por histórico-lingüistas por dos razones: El método de la comparación léxica masiva es célebre porque no permite distinguir las similitudes originadas por una relación histórica entre determinados idiomas y porque no ofrece medios de distinción entre similitudes por contacto histórico y por común descendencia. Los datos con los cuales se realizó el estudio incluyen un gran número de errores. Los expertos que han revisado los fallos relativos a las lenguas en las cuales son expertos estiman por lo común que cerca de la mitad del mismo conjunto es incorrecto. En algunos casos, el conjunto de datos completo es erróneo.
Existe un problema aún mayor. El autor utilizó fuentes oscuras o muy antiguas, sin adecuarse a los estándares académicos. Por ejemplo, no ofreció citas de los datos empleados por lo que resulta casi imposible verificarlos. Frecuentemente para cada familia, Greenberg y Ruhlen escogen una lengua concreta donde ven mayor parecido léxico, en lugar de reconstruir adecuadamente la protolengua de la familia en cuestión que sería un procedimiento más seguro, para las grandes familias dado el elevado número de lenguas resulta fácil encontrar una palabra que muestre por azar mayor parecido, por esa razón la comparación léxica practicada por estos autores ha sido muy criticada.
Campbell (1979, 1997) critica que se escoja arbitrariamente entre las lenguas de una familia, porque dado el elevado número de lenguas en una familia, siempre resulta más fácil encontrar parecidos al azar de una muestra grande que si se restringe rigurosamente la elección a las formas reconstruidas para la protolengua mediante el método comparativo. Además Greenberg y Ruhlen no siempre escogen las mismas formas del pronombre sino que en ocasiones consideran las formas libres, en ocasiones los posesivos y en ocasiones las marcas de persona en el verbo; eso aumenta todavía más la libertad de elección y las posibilidades de cometer un error de tipo II.
La hipótesis amerindia no ha recibido, como se ha mencionado anteriormente, aceptación general por parte de los lingüistas que trabajan en lingüística histórica. El rechazo es particularmente notorio entre los especialistas en lenguas autóctonas americanas,Ver Campbell 1997, Goddard 1996, y Mithun 1999 debido al hecho de que la base de la propuesta se basa en la comparación léxica masiva.Ver Campbell 1988, Goddard 1987, Goddard 1990, Matisoff 1990, Rankin 1992, y Ringe 2000 Esta técnica generalmente se considera inapropiada porque es incapaz de distinguir las semejanzas debidas al azar de las semejanzas debidas a un parentesco histórico genuino, y por tanto los resultados basados en ella se consideran inconcluyentes.
Además de estas críticas generales, varios autores han señalado un gran número de errores particulares a la hora de citar los datos: formas erróneas, glosas equivocadas, segmentación morfológica injustificada, equivocación de los nombres de las lenguas y mención de formas completamente espurias.See Adelaar 1989, Berman 1992, Campbell 1988, Chafe 1987, Kimball 1992, Matisoff 1990, Poser 1992, Rankin 1992 Los expertos que han revisado los datos respecto a las lenguas que conocen típicamente, consideran que existe un 50% de las formas citadas que contienen algún tipo de error. En algunos casos, el 100% de los datos son erróneos.
Otro problema mayor aún es que, contrariamente a la práctica usual de los especialistas, no se dan citas o referencias para los datos, que en la mayoría de los casos provienen de lenguas para las que no existe una fuente estándar o reconocida. Además, Greenberg no estandariza la transcripción fonológica de los datos, con lo cual es imposible saber -a menos que se conozca la fuente original- qué valor fonológico dar a cada signo.Ver Campbell 1988, Poser 1992
Pruebas a favor de la hipótesis amerindia La hipótesis amerindia, consistente en la afirmación de que las lenguas indígenas americanas, excepto las eskimo-aleutianas y las na-dené, constituyen una unidad filogenética bien definida ha encontrado apoyo sobre todo entre los discípulos de Greenberg. Merritt Ruhlen, por ejemplo, ha intentado proporcionar más pruebas en favor de esta controvertida hipótesis.Ver: Greenberg & Ruhlen 1992, Ruhlen 1994a, 1994b, 1994c, 1994d, 1995a, 1995b, 1995c, 1995d, and 2004
La hipótesis lingüística de Greenberg desarrollada mediante la comparación léxica masiva se sustenta en otra hipótesis: la del origen común de los amerindios, demostrado en los estudios genéticos y las comparaciones dentales, que expuso con Christy Turner y Stephen Zegura.Greenberg; Turner & Zegura (1985 y 1986)
Ruhlen se muestra escéptico ante la idea de que las lenguas americanas se dividan en nada menos que unas 200 familias entre las que no pueda probarse ninguna afinidad.See Campbell 1997 Por otra parte, entre las pruebas más concluyentes, Ruhlen aduce la importancia del ablaut tripartito i / u / a ( i.e. masculino / femenino / neutro) en tripletas como t'ina / t'una / t'ana ('hijo' / 'hija' / 'niño'), así como el patrón pronominal na / ma (i.e. 1ª persona / 2ª persona) razonablemente extendido entre las lenguas americanas, y señalado inicialmente por Alfredo Trombetti en 1905 (aunque otros lingüistas lo atribuyen a factores diferentes del parentescoSee Nichols 1992). Ruhlen menciona los inicios de esta última discusión,Ver Ruhlen 1994e and Delbrück 1880 citando una carta personal del Edward Sapir a A. L. Krober:See Sapir 1918
La siguiente es una selección de pronombres singulares amerindios de varias lenguas, mostrando el patrón señalado por Trombetti de abundancia de na en la primera persona y de ma en la segunda personaWith the [The Intercontinental Dictionary Series Intercontinental Dictionary Series], topical vocabulary lists from different languages can be viewed side-by-side when generated using advanced browsing.Ver también Merritt Ruhlen: “First- and Second-Person Pronouns in the World’s Languages,” pp. 252–60. (obsérvese también la recurrencia del ya en primera persona): Lengua Familia 'yo' 'tú' 'él' OjibwaDictionary English-Ojibwe Freelang Álgica niin giin wiin CheroquiEnglish/Cherokee Dictionary Iroquesa a-ya ni-hi a-tsv-ya-i Karok (aislada) na 'im 'um KiliwaSpanish–Kiliwa dictionary Yumana ñap may ñipáa NáhuatlLas formas indicadas son pronombres posesivos. Uto-azteca na ta ya Mixtecohttps://web.archive.org/web/20111105063106/http://www.sil.org/mexico/mixteca/yosondua/S046-DicMixtYos-mpm.pdf Diccionario Español-Mixteco Freelang] Otomangue saña, na ye'e da MayaDiccionario Español-Maya de Yosondúa, Oaxaca Mayense kin, in teech leti' Muisca Chibcha hycha mue/m-/ma- asy Apalaí Caribe onu omoro toiro HupTopical Hup vocabulary list from the World Loanword Database Makú 'ãh 'ám tɨ́h Yanomami Yanomami ya wa a Yine Arahuaca -no pɨ- wal'a Siona Tucana yɨ'ɨ mɨ̃'ɨ̃ p'ak'o Chácobo Pano ɨa mi-a ha-a Tacana Tacana yama miada toaweda Quechua Quechua noqa qam pay Aimara Aimara naya juma jupa Mosetén Mosetena yäe mi mu' Toba Guaicurú ayim 'am -maji WichíTopical Wichí vocabulary list from the World Loanword Database Mataguaya n’lham am lham MapucheTopical Mapudungun vocabulary list from the World Loanword Database (aislada) iñche eymi fey Ona Chon y-ah m-ah -Günün a küna(aislada)kua (yo) kia (mío)kümasasüAonekenkChonyamata
Para las hipotéticas macrofamilias amerindias, se han propuesto los pronombres para primera y segunda persona. En la siguiente tabla de RuhlenMerritt Ruhlen 1996. First- and Second-Person Pronouns in the World’s Languages figuran los pronombres singulares que están muy extendidos; pero si están precedidos por un asterisco son reconstrucciones. Cuando se considera que hay más de una raíz, estas están separadas con una barra (/) y las formas alternativas de la misma raíz se separan con un guion (-):
Macrofamilia'yo''tú' Almosano (álgico, kutenai, wakash, salish) *ne- *ke- Keresiux (macrosiux, keres) hinʊ / iʔi ʔīs - híṣu Penutí nV / ʔi - hi ma - mi / wiʔš Hokana na ma - mi / ika - hik / p- Amerindio central (azteco-tanoana, otomangue) nV ma - mu Macro-chibcha na / hi - i ma - mo / pe - pa - bo Macro-paez na / i paje - bü Andino na / hi - i ma - mi / p- - bi Macro-tucano hi - yi ma - mi Ecuatorial nV / hi - he - yi - e ma - mi / pi - pa Macro-caribe (Caribe, andoque, bora-witoto, yagua) awe - owi ama - amoro Macro-pano (pano-tacanas, mataco-guaicurúes, lule-vilela) nV / i - e - ye mi - am Macro-ye nV / he - i ma - ama / *ka - qa - aki
Para sugerir los posibles cognados, Greenberg y Ruhlen analizan unas 910 formas etimológicas, varias de las cuales se remotarían al proto-amerindio. Las pruebas arqueológicas indicarían que la colonización de América, la cual parte de Alaska y llega hasta el extremo sur del continente, habría tomado solo unos mil años. Así pues, formas importantes del proto-amerindio como *t’ina, *t’ana y *t’una, que corresponderían a 'hijo', 'niño'(a) e 'hija' respectivamente; constituirían un respaldo lingüístico para esta rápida expansión, tal como se muestra en la tabla siguiente:
Lenguas amerindias centro-septentrionales