Por fuente periodística se entiende todo aquel emisor de datos del que se sirve el profesional de los medios de comunicación para elaborar el discurso narrativo de su producto informativo. Es cualquier entidad, persona, hecho o documento que provee de información al periodista para que este tenga elementos suficientes para elaborar una noticia o cualquier otro género informativo.
Los periodistas no siempre pueden estar presentes en el momento en que se desarrollan los acontecimientos. Muchos de ellos no son previsibles y tan solo una casualidad puede hacer que el periodista sea testigo presencial, como un accidente o un atentado. En el caso de estos acontecimientos imprevisibles, o de otros a los que el informador no puede acceder fácilmente, el periodista debe recurrir a las fuentes informativas para que le proporcione información sobre lo ocurrido.
Sin embargo, todo periodista deberá seleccionar y jerarquizar todas aquellas fuentes cuya fiabilidad sea máxima. De esta manera se asegurará la obtención de unos datos correctos y contrastados y por ende una información veraz.
Interrelación entre el periodista y la fuente
Las interrelaciones entre el periodista y las fuentes son analizadas en un estudio elaborado por Walter Giener y Walter Jonson titulado: The City Hall Beat: a study of reporter and sources roles. Walter Gieber and Walter Johnson, The City Hall Beat: A Study of Reporter and Source Roles. Journalism Quarterly, Summer 1961, pp. 289-297
Total independencia entre la fuente y el periodista. Hay un distanciamiento entre el que produce la noticia y el que informa sobre la misma.
Las fuentes y el periodista cooperan. Fuente y periodista tienen algunos objetivos comunes: uno necesita que una determinada información se publique y otro necesita obtener noticias para satisfacer a sus superiores o para vender más periódicos. En determinadas ocasiones, las fuentes filtran una información que les interesa que aparezca y que los medios no se pueden resistir a publicar.
La fuente es la que prácticamente hace la noticia. Sería el caso de los comunicados oficiales. A partir de la proliferación de los gabinetes de prensa, aumenta la denominada “información convocada” en la que la fuente hace la noticia.
La relación entre el periodista y la fuente informativa en ocasiones puede ser motivo de conflicto; el mantenimiento del secreto profesional es un ejemplo de ello. La Deontología profesional periodística, como orden normativo, intenta regular estas relaciones.
La actitud de la fuente
La actitud de la fuente puede afectar directamente a la información que se quiera publicar, ya que de la atribución que se dé a los datos conocidos dependerá, en mayor o menor grado, la fiabilidad de la información. Es posible diferenciar varios casos:
Información con atribución directa: el periodista tiene autorización para nombrar la fuente. Esta es la situación ideal porque aumenta la credibilidad y cuenta con un mayor valor informativo.
Información con atribución reservada: es el caso más frecuente. El periodista oculta la identidad de la fuente. Es una fórmula utilizada por las fuentes que ofrecen información “intoxicada”, por lo que será recomendable sospechar de ella y preguntarse por la intención o los intereses de la fuente.
Off the record: el periodista recibe una información confidencial no publicable. Es una información para uso exclusivo de él; sin embargo podrá hacer uso de ella si ha sido verificada por otras fuentes.
Fuentes utilizadas y fuentes mencionadas
En cuanto a su uso, se puede distinguir entre fuentes utilizadas y las fuentes mencionadas. En principio, las fuentes mencionadas son también utilizadas, pero no todas las utilizadas son mencionadas. Es decir, nos encontramos en dos niveles distintos: uno el de la producción y otro el de la manifestación.
En el uso de las fuentes mencionadas se debe destacar:
La fuente citada con mayor porcentaje (49,7%) es la categoría de “otros mass media”. Como explica la socióloga Gaye Tuchman, los principales redactores nocturnos de los periódicos de la mañana reciben una copia del diario de la competencia para comprobar si se han olvidado alguna noticia importante. Evidentemente, el sistema de los mass media se autorrealimenta. Los distintos medios se proporcionan información entre sí, citándose como fuente de información. Esta autorreferencialidad puede provocar el efecto “bola de nieve”, que hace que la información dada por un medio se propague rápidamente a los demás medios, a veces sin las necesarias verificaciones. Esta autorreferencialidad crea una cierta homogeneidad en los acontecimientos publicados.
Otras fuentes con un alto porcentaje son las político-institucionales. Estas son fuentes que aparecen fundamentalmente a través de sus propios comunicados y que suelen tener un acceso directo a los medios. El uso de estas fuentes viene a determinar de alguna manera el carácter político de la información.
Un dato a tener en cuenta es el papel de los terroristas como fuente informativa. Los terroristas se presentan como fuentes inevitables aunque sea simplemente para la reivindicación de la autoría mediante un comunicado.
El periodista debe tener en cuenta también una serie de fuentes no habituales ni rutinarias, que deben ser buscadas por los periodistas. Para fomentar el uso de estas fuentes alternativas, hay intentos por parte de distintas instituciones. Por ejemplo, el Colegio de Periodistas de Cataluña, con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona, ha editado una Agenda de la multiculturalidad de Barcelona.
Clasificación Según la relación al objeto de conocimiento La clasificación más extendida de la tipología de fuentes periodísticas es aquella que distingue entre fuentes primarias y fuentes secundarias, donde la diferenciación se basa en la relación con el objeto de conocimiento. Así, fuente primaria es aquella que está informada por su propia participación en el hecho noticiable, como parte participante o como testigo de lo que ha ocurrido.
Por su parte, la fuente secundaria es aquella que interpreta, pone en contacto y analiza las fuentes primarias. Esta clasificación permite distinguir el grado de manipulación al que ha sido sometida la información antes de llegar al periodista y ofrecerse a la audiencia.
Según el origen de la información Un factor importante es la diferenciación entre la fuente de procedencia de la noticia y las diferentes fuentes que se consultan para la confección de la misma. Así se puede observar fuentes de origen de la información, que son fuentes de las que nace directamente la noticia. Por otro lado están las fuentes complementarias, que son aquellas que sirven para completar y contrastar la noticia.
Según el nivel de acceso En función a la exclusividad del uso de la fuente se distinguen fuentes exclusivas del medio y fuentes compartidas. Para el medio de comunicación es garantía de reconocimiento el poder ofrecer una información en exclusiva que proviene de una fuente de la que tan solo ese medio puede beneficiarse. A veces no se trata solo de la exclusividad de la información sino de la fuente, que puede tener complementos de valor añadido.
Según la frecuencia de contacto Otra característica que sirve para clasificar las fuentes es la temporalidad de la relación de la fuente con el medio. Según Mauro Wolf, las fuentes se clasifican en estables o provisionales. Las fuentes estables son aquellas que mantienen relaciones fijas con el medio, como por ejemplo una agencia de noticias. Las fuentes temporales o provisionales son las que se relacionan solo durante un cierto período o lo que dure la cobertura de un tema informativo concreto. Dentro de las fuentes temporales podemos diferenciar entre aquellas que han sido utilizadas una única vez y aquellas a las que, sin llegar a ser permanentes, se recurre más de una vez.
Según su grado de institucionalización Otro baremo para clasificar las fuentes es aquel que las distingue según su grado de implicación institucional con el ítem informativo. En función de esta variable se distinguen entre fuentes oficiales, aquellas directamente relacionadas con la producción de la información (gobierno, ayuntamiento, asociación, ONG...) y fuentes no oficiales, las que aun teniendo su propio punto de vista o datos que aportar sobre el suceso no están ligados a su origen o carecen de una autoridad reconocida.
Según su identificación Podemos establecer una categorización en función a la confidencialidad de la fuente: fuentes públicas y fuentes anónimas. Por fuente pública se entiende aquella que puede identificarse y definirse como origen o complemento de la información. Las fuentes anónimas son las que no podemos publicitar y que forzosamente han de quedar ocultas en el proceso de recolección informativa. El uso de las fuentes anónimas puede estar justificado cuando esta prefiere reservar su anonimato para protegerse de eventuales consecuencias negativas
La profesionalización de las fuentes Una característica cada vez más común a la fuentes de información es la profesionalización de los interlocutores que han de tratar con los medios. El autor Fernando Martínez Vallvey señala que “las fuentes, cada día más, están formadas por profesionales de la comunicación que atienden a los intereses de la entidad o institución”.
Los distintos gabinetes de prensa o de relación con los medios se han percatado de las ventajas de contar con periodistas en su plantilla. Es lo que Eric Neveu califica como profesionalización de las fuentes. Los profesionales que trabajan en estos gabinetes de comunicación conocen perfectamente los condicionantes de los medios con los que tienen que tratar y saben cómo anticiparse a las expectativas de los periodistas y presentarles la información lo más atractiva posible. Estas fuentes dan la información redactada, ofertando imágenes de calidad sobre la noticia, facilitando el trabajo del redactor. El resultado es que la fuente redacta prácticamente la noticia.
Ruedas de prensa sin preguntas
En un primer momento, fueron los partidos políticos los que se atrevieron a comparecer ante los medios de comunicación sin admitir preguntas. Siguiendo el ejemplo, un gran número de gabinetes de comunicación institucional elaboran precisas, claras y sencillas notas periodísticas con algún CD o incluso presentaciones en Power Point. El objetivo es que el periodista llegue a la rueda de prensa y pueda volver a la redacción con información suficiente, sin necesidad de hacer preguntas.
Con malestar, la Asociación de Prensa de Madrid ha emitido una nota de prensa en la que pide a los políticos que “destierre la reiterada mala práctica” de no admitir preguntas en las comparecencias públicas ante los medios de comunicación, ya que supone un “desdén hacia los periodistas y, especialmente, hacia los ciudadanos”.
Verificación de las fuentes
Cuando hablamos de periodismo es imprescindible referirse y recurrir a fuentes periodísticas fiables y verificables. Obtener la información a través del acceso a las fuentes y comprobar su confiabilidad, son las tareas centrales del periodismo para iniciar la construcción de la noticia.
Es necesario, antes de publicar una información, comprobar todos y cada uno de los datos que aportemos, por sencillos que parezcan. Hay que contrastar la información que aporta nuestra fuente, que corresponde con la realidad de los hechos, para lo cual, habrá que consultar con más de una fuente.