Nigersaurus taqueti es la única especie conocida del género extinto Nigersaurus de dinosaurio saurópodo rebaquisáurido que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 115 a 105 millones de años, entre las edades Aptiense y Albiense, en lo que es hoy África. Fue descubierta en la Formación Elrhaz, en una zona llamada Gadoufaoua, en la República de Níger. Los fósiles de este dinosaurio fueron dados a conocer por primera vez en 1976, pero no fue nombrado hasta 1999, después de que se encontraran restos mucho más completos y fueran descritos formalmente. Etimológicamente, el nombre genérico Nigersaurus significa 'reptil de Níger', mientras que el nombre específico taqueti refiere al apellido del paleontólogo francés Philippe Taquet, quien descubrió los primeros restos, y al que le fue dedicada la especie.
Nigersaurus medía nueve metros de longitud, siendo pequeño para un saurópodo, y tenía un cuello relativamente corto. Pesaba alrededor de cuatro toneladas, comparable con un elefante moderno. Su esqueleto estaba altamente neumatizado, lleno de espacios de aire conectados a sacos aéreos, pero las extremidades tenían una constitución robusta. Su cráneo era muy especializado para la alimentación, con una gran fenestra y huesos delgados. Tenía un hocico ancho lleno de más de quinientos dientes, entre activos y de reemplazo, que se reemplazaban a una tasa rápida: aproximadamente cada catorce días. Los maxilares pueden haber tenido una vaina queratinosa. A diferencia de otros tetrápodos, los huesos que soportan los dientes de los maxilares forman un ángulo recto con respecto al eje mayor del cráneo, por lo que todos sus dientes estaban ubicados en el extremo frontal de la boca.
Los parientes más cercanos de Nigersaurus se agrupan dentro de la subfamilia Rebbachisaurinae, anteriormente llamada Nigersaurinae, de la familia Rebbachisauridae, que forma parte de la superfamilia de saurópodos Diplodocoidea. Nigersaurus era probablemente un ramoneador, y se alimentaba con la cabeza cerca del suelo. Aunque el tamaño de su cerebro era comparable al de otros dinosaurios, la región del cerebro que detectaba el olor estaba apenas desarrollada. Se ha debatido sobre si llevaba habitualmente la cabeza hacia abajo u horizontalmente, como otros saurópodos, favoreciéndose la última idea. Vivió en un hábitat ribereño, y su dieta probablemente consistía en plantas blandas, como helechos, equisetos y angiospermas. Es uno de los vertebrados fósiles más comunes en la zona donde se descubrió, y compartía su hábitat con otros dinosaurios megaherbívoros, así como grandes terópodos y crocodilomorfos.
Descripción thumbnail|left|280px|Restauración en vida. Como todos los saurópodos, Nigersaurus era un cuadrúpedo enorme con una cabeza pequeña, gruesas patas traseras y una cola prominente. Entre este clado, Nigersaurus era bastante pequeño, con una longitud corporal de nueve metros y un fémur que alcanzaba solo un metro de largo. Puede haber pesado alrededor de cuatro toneladas, comparable con el tamaño promedio de un elefante actual. Tenía un cuello corto para un saurópodo, con trece vértebras cervicales. Casi todos los rebaquisáuridos tenían cuellos relativamente cortos y una longitud de diez metros o menos. El único miembro de la familia que alcanzaba el tamaño de los saurópodos más grandes era Rebbachisaurus, con veinte metros de largo.
Las vértebras presacrales, las vértebras anteriores al sacro, estaban sumamente neumatizadas hasta el punto en que la columna consistía en una serie de "conchas" huecas, cada una dividida por un fino tabique en el medio. Tenía poco o nada de tejido óseo esponjoso, lo que hacía que las delgadas placas óseas de los centros de las vértebras se llenaran de espacios de aire. Los arcos vertebrales estaban tan fuertemente atravesados por extensiones de los sacos aéreos externos que de sus paredes laterales era poco lo que quedaba, pero poseía gruesas láminas de intersección de dos milímetros, que son las crestas entre las aberturas neumáticas. Las vértebras de la cola, sin embargo, tenían centros sólidos. Los huesos de las cinturas pélvica y escapular eran muy finos también, a menudo solo de algunos milímetros de espesor. Al igual que otros saurópodos, sus extremidades eran robustas, lo que contrasta con la constitución extremadamente ligera del resto del esqueleto. Los miembros no eran tan estilizados como el resto del esqueleto, y las patas delanteras de Nigersaurus tienen cerca de dos tercios de la longitud de las patas traseras, como en la mayoría de los diplodocoideos.Sereno, P.C.; Wilson, J.A.; Witmer, L.M.; Whitlock, J.A.; Maga, A.; et al. (2007) "Structural Extremes in a Cretaceous Dinosaur". PLoS ONE 2(11): e1230. doi:10.1371/journal.pone.0001230.
Cráneo thumbnail|right|Réplica de un cráneo, Museo Real de Ontario. El cráneo de Nigersaurus era delicado, con cuatro fenestras laterales, aberturas en el cráneo, más grandes que en otros sauropodomorfos. El área total de hueso que conecta la boca con la parte posterior del cráneo medía solo un centímetro cuadrado. Estos puntales de conexión ósea eran por lo general de menos de dos milímetros de espesor. A pesar de esto, el cráneo era resistente para soportar el continuo desgaste de los dientes. Otro rasgo único entre los sauropodomorfos era una fenestra supratemporal cerrada. Las aberturas nasales, las narinas óseas, eran alargadas. Aunque los huesos nasales no son conocidos por completo, parece que el margen frontal de la narina ósea era más cercano al hocico que en otros diplodocoideos. El hocico era también proporcionalmente más corto, y la fila de dientes no mostraba ningún prognatismo, es decir que la punta del hocico no sobresalía con respecto al resto del conjunto de dientes.Wilson, J. A.; Sereno, P. C. (2005). "Structure and evolution of a sauropod tooth battery". In Curry Rogers, K., and Wilson, J.A. The Sauropods: Evolution and Paleobiology. University of California Press. pp. 157-177. ISBN 0-520-24623-3. La fila de dientes maxilares se encontraba totalmente girada de manera transversal, de modo que su parte posterior estaba volcada 90° hacia el frente. Esto se acompañaba por una idéntica rotación del dentario en la mandíbula. Como resultado, Nigersaurus era el único tetrápodo que tenía todos sus dientes localizados enteramente en la parte anterior. thumb|left|Dientes en diferentes etapas de crecimiento, Museo di Storia Naturale di Venezia. Los dientes delgados tenían coronas ligeramente curvadas, que eran ovaladas en sección transversal. Los dientes en la mandíbula pueden haber sido un 20-30 % menores que los del maxilar superior, pero pocos son conocidos, y es incierto su grado de madurez. Aparte de esto, los dientes eran idénticos.Sereno, P. C.; Beck, A. L.; Dutheil, D. B.; Larsson, H. C.; Lyon, G. H.; Moussa, B.; Sadleir, R. W.; Sidor, C. A.; Varricchio, D. J.; Wilson, G. P.; Wilson, J. A. (1999). "Cretaceous sauropods from the Sahara and the uneven rate of skeletal evolution among dinosaurs". Science 286 (5443): 1342-1347. doi:10.1126/science.286.5443.1342. PMID 10558986. Bajo cada diente activo había una columna de nueve dientes de reemplazo en la mandíbula. Con sesentaiocho columnas en la mandíbula superior y otras sesenta en la inferior, las así llamadas baterías dentales, también presentes en los hadrosáuridos y los ceratopsios, comprendían un total de más de quinientos dientes tanto activos como de reemplazo. Las baterías dentales erupcionaban al unísono, en lugar de hacerlo cada columna individualmente. El esmalte de los dientes de Nigersaurus era sumamente asimétrico, diez veces más grueso en el lado orientado hacia el exterior que en el interior.D’Emic, M. D.; Whitlock, J. A.; Smith, K. M.; Fisher, D. C.; Wilson, J. A. (2013). "Evolution of high tooth replacement rates in sauropod dinosaurs". In Evans, A. R. PLoS ONE 8 (7): e69235. doi:10.1371/journal.pone.0069235. PMC 3714237. PMID 23874921. Esta condición solo ha sido observada en ornitisquios avanzados.
Nigersaurus no exhibía las mismas modificaciones que se observan en las fauces de otros dinosaurios con baterías dentales, o en mamíferos con elaboradas funciones de masticación. La mandíbula tenía forma de S y se divide en el ramo subcilíndrico transversal, que contenía los dientes, y el ramo posterior, que era más ligero y era la ubicación para la mayoría de las inserciones musculares. Los maxilares también contenían varias fenestras, incluyendo tres que no están presentes en otros saurópodos. Los extremos delanteros de los maxilares tenían ranuras que indican la presencia de una vaina de queratina. Nigersaurus es el único animal tetrápodo conocido que tenía maxilares más anchos que el cráneo y dientes que se extienden lateralmente a través de la parte delantera.Joyce, C. (25 de noviembre de 2013). "'Mesozoic Cow' Rises from the Sahara Desert". NPR. Consultado el 16 de noviembre de 2007. Su hocico era incluso más amplio que el de los hadrosáuridos "pico de pato".Whitlock, J. A. (2011). "Inferences of diplodocoid (Sauropoda: Dinosauria) feeding behavior from snout shape and microwear snalyses". In Farke, A. A. PLoS ONE 6 (4): e18304. doi:10.1371/journal.pone.0018304. PMC 3071828. PMID 21494685.
Descubrimiento e investigación thumbnail|left|La excavación de un espécimen en 2000. Nigersaurus fue hallado en la Formación Elrhaz del Grupo Tegama, en una zona llamada Gadoufaoua, situada en la República de Níger. Es uno de los vertebrados más comúnmente encontrados en esa formación. Los primeros restos pertenecientes a Nigersaurus fueron descubiertos durante una expedición a Níger, entre 1965 y 1972, liderada por el paleontólogo francés Philippe Taquet, y fueron mencionados por primera vez en un artículo publicado en 1976.Taquet, P. (1976). "Géologie et paléontologie du gisement de Gadoufaoua. (Aptien du Niger)". Cahiers de paléontologie (en francés) (París): 53. ISBN 2-222-02018-2. A pesar de ser un género común, el dinosaurio había sido poco conocido hasta que se descubrió material adicional durante las expediciones lideradas por el paleontólogo estadounidense Paul Sereno en 1997 y 2000. La limitada comprensión del género fue resultado de una mala conservación de sus restos, que surge de la constitución delicada y altamente neumática del cráneo y el esqueleto, que, a su vez, provoca la desarticulación de los fósiles. Algunos de los fósiles del cráneo eran tan delgados que podía verse perfectamente un haz de luz a través suyo. Por lo tanto, no se han encontrado cráneos intactos o esqueletos articulados, si bien estos especímenes representan al rebbachisáurido más completo conocido. thumbnail|right|Diagrama que muestra los elementos conocidos del esqueleto y comparación de tamaño. Nigersaurus no fue nombrado y descrito con mayor detalle hasta 1999, por Sereno y colegas, basándose en restos de individuos recién encontrados. En el mismo artículo también nombró a Jobaria, otro saurópodo de Níger. El nombre del género Nigersaurus, que significa "reptil de Níger", es una referencia al país donde fue descubierto, y el nombre de la especie, taqueti, es en homenaje a Taquet, el primero en organizar expediciones paleontológicas a gran escala en Níger. El espécimen holotipo (MNN GAD512) consiste en un cráneo parcial y el cuello. Material de las extremidades y una escápula encontrados cerca se remitieron también al mismo espécimen. Estos fósiles se encuentran en el Museo Nacional de Níger.