A lo largo de la historia, han existido numerosos sistemas de transcripción de la lengua china, utilizados para representar la pronunciación de los caracteres chinos. La necesidad de tales sistemas de transcripción es doble: por un lado, la escritura china no es propiamente fonética, por lo que incluso en el ámbito lingüístico chino se precisa de una manera de expresar cómo se pronuncian los caracteres empleados en la lengua escrita. Por otro lado, fuera del ámbito lingüístico chino surge la necesidad de escribir nombres y términos propios de esta lengua en otros sistemas de escritura, tales como el alfabeto latino, lo cual ha llevado a la aparición de diferentes métodos para trasladar los sonidos del chino a diversos alfabetos.

Introducción En la actualidad, el sistema de transcripción fonética más habitual de la lengua china es el hanyu pinyin, basado en una representación en alfabeto latino de los sonidos del mandarín estándar moderno, la norma culta actual de la lengua. Este sistema responde a las dos necesidades de transcripción ya mencionadas. Por un lado, en tanto que sistema de uso oficial en la República Popular China, se utiliza para representar la pronunciación de los caracteres en las obras de referencia y diccionarios en lengua china publicados en la República Popular. Por otro lado, al estar basado en la escritura latina, su uso para transcribir los nombres chinos, promovido por el propio Estado chino, se ha acabado generalizando en las lenguas que utilizan este alfabeto, como el español y la mayoría de las lenguas europeas.

El hanyu pinyin se ha consolidado como el principal sistema de transcripción del chino en la época actual, pero no es sino uno más de muchos sistemas existentes. Hasta los años 80 del , el método más difundido para la transcripción de nombres chinos en lenguas europeas era el sistema Wade-Giles, de origen británico. En el uso chino, antes de la promulgación del hanyu pinyin en 1958, el sistema de notación fonética más habitual en China era el zhuyin fuhao o bopomofo, que aún hoy en día es el sistema más utilizado en Taiwán. Existen también sistemas de transcripción para dialectos chinos diferentes del mandarín como el cantonés o el min.

Además de su uso como herramientas auxiliares de notación fonética, algunos de estos métodos de transcripción fueron concebidos como sistemas ortográficos completos para escribir la lengua china, de modo que pudieran reemplazar a la escritura tradicional en caracteres. Esta idea fue muy popular en la primera mitad del , cuando aparecieron sistemas basados en el alfabeto latino como el gwoyeu romatzyh y el latinxua sin wenz. Muchos intelectuales chinos, como el escritor Lu Xun, fueron fervientes partidarios de la adopción de una escritura alfabética para el chinoSegún Ramsey (1987), p. 308, que cita a DeFrancis (1986), Lu Xun habría dicho que "Si no se destruyen los caracteres, China perecerá". y en círculos reformistas se llegó a percibir la adopción de un sistema alfabético como algo inevitable.Ramsey (1987), p. 308, cita al intelectual Hu Shih, uno de los artífices de la normalización del mandarín pekinés como base de la nueva lengua culta del siglo XX, quien en 1919 habría expresado su convicción de que la adopción de un sistema fonético de escritura del chino era inevitable a largo plazo. El propio sistema hanyu pinyin surgió en este contexto y se llegó a promover su uso como sistema alternativo de escritura de la lengua china. Sin embargo, el Partido Comunista de China bajo el liderazgo de Mao Zedong acabaría rechazando la idea de abolir los caracteres chinos y se decantaría por una reforma del sistema de escritura más conservadora: la simplificación de los caracteres chinos. La idea de la abolición de los caracteres y la adopción de un sistema alfabético como norma culta del chino ha caído en el olvido en la actualidad, y los sistemas de transcripción vigentes hoy en día se utilizan exclusivamente en su papel auxiliar como sistemas de notación fonética y de transcripción para el uso en otras lenguas.

En este artículo, siguiendo el uso general en Wikipedia, se utiliza el sistema hanyu pinyin para transcribir los términos chinos, salvo cuando se mencione lo contrario.

Antiguos sistemas autóctonos para el chino clásico Representación de los sonidos del chino en la antigüedad En las épocas más antiguas de la lengua china, hasta mediados del primer milenio de nuestra era, no existían descripciones fonológicas precisas de los sonidos de la lengua hablada y la única manera de indicar la pronunciación de los caracteres consistía en la comparación con caracteres homófonos. Así, en textos clásicos antiguos la aparición de caracteres poco comunes o con lecturas especializadas diferentes de las más extendidasPor ejemplo, en chino clásico es frecuente que un mismo carácter tenga una pronunciación diferente en usos nominal y verbal. Véase Pulleyblank (1995), p. 10 viene acompañada con frecuencia de anotaciones que señalan que un cierto carácter se pronuncia igual que otro carácter más conocido. Esta manera simple y no sistemática de indicar la pronunciación de los caracteres adolece de una circularidad evidente, y no permite al lector actual saber cómo se pronunciaba realmente el carácter, más allá de la coincidencia en pronunciación entre dos caracteres.Ramsey (1987), p. 118.

Esa imprecisión fonética explica la dificultad de reconstruir los sonidos de los estadios más antiguos de la lengua china, como el lenguaje empleado en los textos clásicos de la dinastía Zhou, del I milenio a. C. Durante el se empiezan a analizar las sílabas chinas como combinación de una consonante inicial y una parte final de la sílaba. Este análisis fonológico simple lleva a la aparición del primer sistema de representación fonética propiamente dicho: el fanqie, que se emplearía durante muchos siglos como manera convencional de indicar por escrito los sonidos de la lengua china.

El sistema fanqie

El sistema fanqie comienza a utilizarse en tiempos de la dinastía Han PosteriorRamsey y se basa en la división de las sílabas del chino en una parte inicial, por lo general una consonante, y una parte final o rima, que consta de una vocal con tono y a veces de una consonante final. Esta división en dos partes permite expresar las diferentes sílabas del chino como un producto cartesiano de un número reducido de elementos iniciales y finales, que se denotan mediante caracteres chinos utilizados meramente por su valor fonético. El nombre fanqie se deriva del uso de los caracteres fǎn (反; «invertir», «opuesto») y qiè (切, «cortar») para delimitar la representación fonética, pudiendo utilizarse ambos indistintamente. Un ejemplo de fanqie sería la representación de la pronunciación del carácter 東 como 德紅反. El 反 (fǎn) final es simplemente el delimitador que indica al lector que los dos caracteres precedentes 德紅 constituyen una representación fonética. Los dos caracteres de este ejemplo son extremadamente comunes y su significado léxico es «virtud» y «rojo», respectivamente, pero esto es irrelevante ya que su uso aquí sirve únicamente para expresar que la pronunciación del carácter 東 comienza como 德 y termina como 紅. Así, la fórmula 東德紅反 (en hanyu pinyin: dōng dé - hóng fǎn) debe interpretarse como dōng = dé + hóng. En este ejemplo se ve que aún en el mandarín actual la fórmula fanqie da una representación del sonido casi perfecta, excepto por el tono. Evidentemente, dados los muchos siglos transcurridos desde la época en que se comenzó a utilizar el fanqie, esto no siempre es así, y las anotaciones fanqie han ayudado a reconstruir la evolución de la pronunciación del chino desde el chino medio, la lengua de las dinastías Sui y Tang, hasta la época moderna.

El sistema fanqie se utilizó en el famoso diccionario de pronunciación Qieyun, compilado por Lu Fayan en el año 601. Ese diccionario, que recogía las pronunciaciones más aceptadas de los caracteres empleados en la lengua escrita, se convertiría en la principal obra normativa sobre la lectura correcta de los caracteres y sería objeto de numerosas reediciones y reelaboraciones. Durante mucho tiempo, la única versión conservada era la edición ampliada del Guangyun, compilada en el durante la dinastía Song. Después de la Segunda Guerra Mundial, se descubrió una copia de una edición más antigua, que se remonta a la dinastía Tang. Estas obras fueron utilizadas durante siglos como referencia para consultar la pronunciación correcta de los caracteres.

Primeros sistemas alfabéticos alóctonos Los mongoles y los misioneros europeos thumb|300px|Edicto imperial de la dinastía Yuan escrito en el alfabeto de 'Phags-pa. El vastísimo imperio mongol, surgido de la expansión del Estado fundado por Gengis Kan, llegó a conquistar China, donde se establecería una de las partes en que se dividió el imperio original. La corte mongola que controló toda China asumió una identidad dinástica de estilo chino, al erigirse en la nueva dinastía Yuan, sucesora de la derrotada dinastía Song, que fue incapaz de hacer frente al poder militar mongol. Los mongoles habían adoptado la escritura uigur,Nótese que el alfabeto uigur antiguo fue abandonado a raíz de la islamización de este pueblo centroasiático y el uigur actual se escribe en una variante del alfabeto árabe, similar al persa. pero el emperador Jubilai Jan encargó al monje tibetano 'Phags-pa que diseñara un nuevo alfabeto para escribir el mongol. Este alfabeto de 'Phags-pa, a grandes rasgos el alfabeto tibetano escrito en formato vertical, sería utilizado para escribir el mongol y también otras lenguas del imperio, como el propio chino. La escritura alfabética permitía a funcionarios mongoles que entendían el chino hablado, pero que no habían recibido una formación en los caracteres escritos, escribir y leer el chino de forma fonética. El uso del alfabeto de 'Phags-pa en la corte mongola de la dinastía Yuan fue efímero y han sobrevivido muy pocos textos originales, pero tiene una gran importancia histórica al haber sido el ejemplo más antiguo conocido de escritura fonética de la lengua china. Paradójicamente, los sistemas de escritura mongoles, tanto el uigur como el de 'Phags-pa, acabarían cayendo en desusoEl alfabeto de estilo uigur se preservaría hasta épocas recientes, y fue recuperado para el uso común en el siglo XIX. Aún hoy, se utiliza en la región china de Mongolia Interior, mientras que en el Estado independiente de Mongolia se ha utilizado el alfabeto cirílico desde 1937. y en épocas posteriores se haría común el uso de caracteres chinos con valor fonético para escribir el idioma mongol, como se manifiesta en uno de los textos mongoles más conocidos, la Historia secreta de los mongoles, cuya copia más antigua conservada está escrita en caracteres chinos empleados con valor meramente fonético.