thumb|150px|right|John Stuart Mill. El socioliberalismo, liberalismo progresista, liberalismo social, o liberalismo moderno es una corriente del liberalismo que, siguiendo en sus inicios a Juan Álvarez Mendizábal y más posteriormente a John Stuart Mill, coloca en el centro de su pensamiento el desarrollo interno y material de los seres humanos pensando en su interacción social.
Las ideas y los partidos liberales sociales tienden a ser considerados de centro a centroizquierda, aunque existen desviaciones de estas posiciones tanto hacia la izquierda como hacia la derecha. Abordar cuestiones económicas y sociales, como la pobreza, el bienestar, la infraestructura, la atención médica y la educación mediante la intervención del gobierno, al tiempo que se enfatizan los derechos individuales y la autonomía, son perspectivas de un gobierno socioliberal. En el discurso político moderno, el liberalismo social se asocia con el progresismo, un liberalismo de izquierda en contraste con el neoliberalismo de tendencia derechista, y combina el apoyo a una economía mixta con el liberalismo cultural.
En lo político, su ética se opone al autoritarismo y busca involucrar a las personas en el proceso de toma de decisiones, de ahí el énfasis en la democracia. En lo económico propone una intervención moderada del Estado en la economía que castigue la formación de monopolios y la consolidación de intereses monopolísticos para conseguir una verdadera libertad de mercado. Los socioliberales son críticos con el socialismo, debido a su pretensión de socializar la economía, que, según ellos, cae en el paternalismo, coarta la libertad de comercio y genera ineficiencia económica e injusticia social. Según los socioliberales la función del Estado es la de garantizar la igualdad de oportunidades, fomentando el desarrollo personal y la libertad de todos los ciudadanos, pero en ningún caso la de sustituirlos en la toma de decisiones.
El socioliberalismo nace como corriente progresista del liberalismo clásico, e introduce el concepto de justicia social y la democracia liberal en su programa de reformas. Es una teoría de origen europeo basada en corrientes racionalistas ilustradas relacionadas, sobre todo, con Kant. Más allá, se pueden encontrar raíces en los orígenes del iusnaturalismo en Tomás de Aquino y Francisco Suárez, en la Escuela de Salamanca, y en el humanismo renacentista.
Principios teóricos del socioliberalismo Los primeros socioliberales aparecieron durante el y formularon sus puntos de vista en respuesta al liberalismo clásico de los siglos y . Los socioliberales pusieron gran énfasis en las libertades individuales y en la interacción de tales libertades con otras funciones esenciales de la vida comunitaria, como son la solidaridad y la empatía, que pueden servir para acrecentar las oportunidades de los menos privilegiados en la sociedad.
Tiene sus fuentes tanto en las tesis más racionalistas de la Ilustración, como en el desarrollo del capitalismo liberal e industrial del , con el que comulga sin rubor. Sus fundamentos teóricos se encuentran en las filosofías liberales de Jeremy Bentham, Thomas Jefferson, John Stuart Mill, y, más recientemente, Isaiah Berlin, John Rawls o Norberto Bobbio.
El socioliberalismo se empieza a formar en del . A nivel político y social, está estrechamente vinculado a la Universidad de Oxford y emerge bajo el nombre de Nuevo Liberalismo. Económicamente, está influenciado por investigadores de la Universidad de Cambridge. A nivel internacional, con figuras como Woodrow Wilson, Norman Angell y David Mitrany, ha contribuido en gran medida al establecimiento de instituciones internacionales de regulación, tanto a nivel político (Sociedad de las Naciones y Naciones Unidas) como a nivel económico en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
El liberalismo social como una ideología ha tenido una notable influencia en la vida política de Francia a través del solidarismo y en los Estados Unidos, a través del programa de la Nueva libertad (New liberty) de Woodrow Wilson. Sin embargo, esta ideología es dominante solo después de la Segunda Guerra Mundial. Será muy discutida al final de los Treinta Años Gloriosos, perdiendo gran parte de su influencia en beneficio de otras corrientes liberales. En particular, se le acusa de ceder a la tentación de la pericia, particularmente fuerte en economía. En Latinoamérica, el socioliberalismo está emparentado con el radicalismo, que provienen del ala izquierda de los partidos liberales.
El socioliberalismo, bajo la influencia de John Rawls, Amartya Sen y Martha Nussbaum, opera en torno a un mayor respeto por los ciudadanos, al mismo tiempo que esboza una crítica del «economismo liberal». Desarrolla una reflexión relacionada con las formas de responder a los nuevos retos del : la justicia social, los derechos civiles, multiculturalismo, la ética política, etc.Citado por Rawls en.
En lo político, el pensamiento socioliberal se entiende como una evolución natural del progresismo liberal, como adaptación a los tiempos actuales, desarrollando sus propias teorías acerca de las soluciones necesarias para resolver los problemas de la sociedad. Ideas del socioliberalismo contemporáneo
En el ámbito político
Su ética se opone al autoritarismo. Según los socioliberales, el Estado regula y protege libertades civiles, pero no puede usurpar la autonomía de los individuos. La soberanía reside en exclusiva en la ciudadanía, y se transmite a través de los mecanismos propios de la democracia liberal o de la democracia participativa. Creencia y defensa de la democracia, y a sus defensores a menudo se les conoce también como liberal-demócratas. Elecciones libres y justas en una democracia pluripartidista.
Solidaridad internacional, puesto que sus tesis suelen ser universalistas y cosmopolitistas. Una política exterior que promueva la democracia, los derechos humanos, la libertad y la igualdad y, siempre que sea posible, el multilateralismo. Está a favor de la integración regional por ejemplo la integración europea (Unión Europea). Es el propio caso del político belga Guy Verhofstadt, conocido por escribir un libro titulado Los Estados Unidos de Europa, donde abogaba por una Europa unificada como un estado nación (un país) única federal y soberana de estados similar a los Estados Unidos de América, lo que implicaría que cada uno de los estados europeos adquiriría un estatus similar al de un estado estadounidense convirtiéndose en partes constitutivas de una federación europea que actúa como un solo país soberano. Internacionalismo, en oposición al nacionalismo, la xenofobia y el racismo.
Un sistema realmente republicano y democrático (sin políticos con privilegios o poderes coptados por partidos o ideas populistas, rechazando la adoración y adulación de dimensión casi religiosa o sagrada de figuras de líderes políticos carismáticos e ideas personalistas), leyes fuertes de protección de la vida, propiedad y libertad.
Entidades reguladoras que defienden a los trabajadores, los consumidores y la competencia.
Defensa de un gobierno republicano, federal y descentralizado frente a una monarquía unitaria y centralizada.
En el ámbito económico
Regulación social y una intervención moderada del Estado en la economía, con el objeto de garantizar una economía social de mercado o también llamado capitalismo social. Diseñada como tercera vía entre el liberalismo económico de laissez faire y la economía socialista. Es una economía de mercado libre, basada en un sistema de precios libres y que la propiedad privada sobre los medios de producción debe ser garantizada, pero se debe obligar al uso responsable (incluyendo asuntos laborales y de utilización de recursos comunes) de tal derecho (principales ideas del ordoliberalismo). La intervención del Estado en la economía es mínima, pero apoya la actividad del gobierno para promover mercados competitivos, programas de bienestar social y un estado de bienestar para abordar las desigualdades sociales que resultan del mercado. Este modelo es prominente en los países de Europa occidental y del norte, aunque variando sus configuraciones.
El objetivo de la economía social de mercado es lograr la mayor prosperidad, generada por la propiedad privada y el mercado, especialmente el desempeño económico y la alta oferta de bienes, evitando desventajas como la falla del mercado, la competencia destructiva, la concentración del poder económico y los efectos socialmente dañinos de los procesos del mercado, combinada con la mejor seguridad social posible. A diferencia de la economía de libre mercado, el Estado no es pasivo, sino que toma medidas regulatorias activas. Los objetivos de la política social incluyen políticas de empleo, vivienda y educación, así como un equilibrio de la distribución del crecimiento del ingreso motivado sociopolíticamente. Las características de las economías sociales de mercado son una fuerte política de competencia y una política monetaria contractiva, regulada y genuinamente libre que castigue la formación de monopolios y la consolidación de intereses monopolísticos u oligarquías arraigadas o en el capitalismo de amigos, ya sea originadas por el sector privado o el propio Estado.
Libre comercio, un país abierto e integrado al mundo en tema económico.
Sostenibilidad medioambiental y la protección de los animales (liberalismo verde), por ejemplo el Partido Liberal de Canadá, dirigido por Stéphane Dion, colocó al medio ambiente al frente de su agenda política, proponiendo la creación de ecotasas y de impuestos, en una reforma política conocida como el "Cambio Verde". Del mismo modo, los Liberal Demócratas del Reino Unido se han basado en el mismo concepto para proponer cambios en el "impuesto verde".
Las empresas públicas en áreas que consideran vitales, pero sin llegar a ser "muchas". Desde una administración como si fueran empresas privadas (se financian solas, compiten con empresas privadas, no se usan como agencias de empleo, etc.) razón por la cual dan ganancias y no tienen la necesidad de subvenciones del gobierno, para que las ganancias de la empresa vayan a las arcas del estado. Con empresas públicas productivas y competitivas pretende financiar las actividades del estado sin necesidad de subir impuestos.
Ortodoxia fiscal y monetaria, tener pocos impuestos, recaudar porcentajes de impuestos lo más bajos posibles para no castigar el ahorro-inversión-crecimiento económico del sector productivo y privado del país, leyes laborales simples y baratas, un sistema de infraestructura principalmente privado, servicios básicos (agua, gas electricidad, etc.) no monopólicos.
Combina el desarrollo económico producido por la economía de libre mercado, el libre comercio para favorecer la actividad privada para así crear una economía creciente, que permite disponer de la prosperidad y recaudar el dinero en impuestos para incentivar el ahorro e inversión, para generar riqueza y financiar políticas sociales en sectores de necesidad social: sanidad, educación, jubilaciones, fuerzas de seguridad, ayuda al desempleo y los programas sociales esenciales para el sustento de las clases sociales más bajas y eliminar o reducir la pobreza. Además, al mantener un Estado más limitado y pequeño, se excluye gasto público, burócratas y funcionarios para dedicarlo a políticas sociales y bajadas de impuestos.