El pueblo akan (akanes), es un complejo étnico-lingüístico cuyos miembros habitan principalmente en el sur de Ghana, el este de Costa de Marfil , Liberia y partes de Togo. Hablan diferentes variedades akánicas de la rama kwa de las lenguas Níger-Congo. Si bien su origen sigue en estudio, la tradición oral akan llama a sus antepasados nta fo, a quienes ubican inicialmente en territorios más al norte, cercanos al valle del Nilo. En un periplo de entre 2000 a 1500 años AP, habrían comenzado un desplazamiento en dirección oeste, tendrían compartido territorio con los mandinga en el antiguo reino de Ghana, para finalmente entre los siglos y afincarse en sucesivas y pequeñas oleadas, en las cuencas de los ríos Ofin y Pra, así como en el lago Bosumtwi, mezclándose con la población nativa.

El complejo étnico akan representa aproximadamente entre el 47% y el 47%,5 de la población de Ghana y entre el 28,9% y el 35% de la de Costa de Marfil según diversas fuentes. Se divide en grandes grupos y subgrupos entre los que destacan los abron, akyem, akuapim, anyi, asante, baoulé, denkyra, kwahu, nzema y ante. La estimación de hablantes de lenguas akánicas supera los 12.000.000 de personas. El territorio histórico de los akan se sitúa en la costa del Golfo de Guinea, en una franja que va del río Bandama hasta el río Volta. La exportación de esclavos y la extracción y comercio del oro y la nuez de cola, para los que se valían de esclavos permitieron el surgimiento de estados poderosos entre los siglos XIV y XIX, como la confederación fante, el imperio asante y el reino de Mankessim; de hecho, los gobiernos akan fueron unos de los mayores exportadores de esclavos de la era.thumb|Siglo XVII, terracota akan|alt=WLA metmuseum Memorial Head Mma 17th century Akan.jpg

Etnónimo thumb| Un taburete de Akan Reina Madre de los mediados del siglo XX, en la colección permanente del Museo de los Niños de Indianápolis|alt=Taburete akan El origen del nombre akan no está claro, pero existen algunas teorías sobre el punto. Una de ellas señala que akan significa "él ha dicho", una fórmula con la que el maestro de la palabra transmitía al pueblo los comunicados del jefe de la comunidad. También se ha formulado que en twi, la raíz kan significa "primero". Por lo tanto, Akanfo Ô son literalmente "las primeras personas". En el , el término se traducía comúnmente al inglés como "pioneros" y "aborígenes", y ambos capturaban diferentes matices del twi.

Idioma

El complejo étnico y lingüístico akan comprende un conjunto de lenguas y dialectos que hablan aproximadamente 12.000.000 de personas asentadas principalmente en la costa occidental de África, aunque también se registran importantes grupos en la diáspora tanto en América del Norte como en Europa.

Según la web especializada en lingüística, OLAC (por las siglas en inglés Open Language Archives Community), las lenguas y dialectos del complejo akan pueden aparecer en diversos estudios con los siguientes nombres: abura fanti, achanti, agona, ahafo, akuapem, akuapim, akwapem twi, akwapi, akyem, akyem bosome, anomabo fanti, asante, asanti, asen, ashante twi, bono, dankyira, fante, fanti, gomua, kwahu, kwawu, mfantse o twi.

Distribución mundial de hablantes de lenguas akánicas. thumb|Ubicación del país Akan. thumb|Principales territorios akanes|alt=Akanland..png

+Lenguas akánicasGrupoPaísPoblaciónAkanCanadá600AkanDinamarca1.900AkanFinlandia1.300AkanGhana4.771.000AkanItalia49.000AkanCosta de Marfil390.000AkanPaíses Bajos18.000AkanNoruega1.900AkanTogo86.000AkanLiberia95.000AkanReino Unido27.000AkanEstados Unidos de América78.000Akan - ahafoGhana107.000Akan - akwamuGhana67.000Akan - akwapemGhana778.000Akan - akyemGhana1.021.000Akan - asenGhana177.000Akan - dankyiraGhana154.000Akan - fanteGhana3.405.000Akan - fanteCosta de Marfil26.000Akan - kwawuGhana551.000

Historia thumb|The National Archives UK - Fotografía histórica de una calle de Wassan El complejo étnico y lingüístico akan es originario de un conjunto de pueblos que habitaron la franja meridional próxima a los 1600 km de largo que va desde Liberia hasta el bajo Níger. Este sustrato de comunidades diversas fue creciendo con la llegada en pequeñas oleadas de personas que desde otras regiones de África y por diversas razones se fueron integrando a ellas en un proceso de continua hibridación cultural. Este intercambio poblacional se vio además influido por las rutas comerciales que traían y llevaban gentes a través del desierto en las caravanas al norte o por los bosques y sabanas en las comunicaciones con el sur. También la costa atlántica originó un tránsito adaptativo que evolucionó en una rica cultura marinera.

Estas comunidades antiguas del África Occidental no hablaban una lengua única y producto de la adaptación al bosque, la sabana o la costa desarrollaron en sucesivos milenios habilidades diferentes para cubrir sus necesidades. Esta evolución social les otorgó identidades particulares expresadas en la multitud de etnónimos que pueblan la región. Pero al mismo tiempo la necesidad de buscar vías de comercio y cooperación para la sobrevivencia los dotó de lenguas francas o al menos inteligibles entre sí, a la vez que usos y costumbres que los identificaron como integrantes de un grupo mayor, del que fueron formando parte por lazos de parentesco o matrimonio: linajes y clanes.

Este colectivo de pueblos ancestrales se suele identificar por razones metodológicas en pre-akan o proto-akan para su estudio. Sin embargo los yacimientos y complejos estudiados a tal fin entre el segundo milenio a.C. hasta por lo menos el , les son en buena parte comunes al resto de grandes etnias que cohabitan con los akanes. Será recién entre los siglos y en adelante que las poblaciones se asentarán en estados y reinos que les darán las identidades y etnónimos con los que son conocidos tras la llegada de los europeos en el y los estudios etnográficos y lingüísticos iniciados fundamentalmente a partir del . El origen nta fo thumb|Ruta migratoria de los nta fo (akan) según la tradición oral La tradición oral de la comunidad akan relata una travesía de los nta fo (así llaman a sus ancestros) desde regiones más al norte de sus actuales emplazamientos. Algunas versiones remiten al valle del Nilo, otras a las mesetas del Sudán y también se menciona el “gran desierto blanco”. Investigaciones etnográficas de la década de 1960 encontraron similitudes entre conceptos y deidades akánicas con las del Egipto faraónico. En este recorrido que pudo iniciarse entre el año 2000 al 1500 a.C., habría una escala e integración con los habitantes del antiguo reino de Ghana, que pudo tener lugar entre los siglos IV y VII d.C., incluso hasta el XIII. Así lo entienden investigaciones que encontraron que mandingas y akanes comparten nombres vinculados al antiguo reino, así como la tradición matrilineal de transmisión del linaje. La invasión almorávide del pudo provocar una nueva oleada de pequeñas comunidades que escaparon hacia territorios del bosque tropical y la costa de Guinea, futuro territorio akan.

El origen nororiental o mediterráneo de los nta fo es cuestionado por historiadores y etnógrafos que ven en ello un intento de glorificar el pasado akan así como de otras etnias a través de supuestas vinculaciones con las culturas clásicas mediterráneas como la egipcia. Agregan que no hay pruebas concluyentes de carácter arqueológico ni lingüísticas que solventen esos grandes desplazamientos poblacionales. Afirman que las evidencias históricas y geográficas señalan que las selvas habitadas obstaculizaban la penetración masiva de pueblos, por lo que es más probable el movimiento en pequeños grupos que aunque ejercieran gran influencia cultural, probablemente fueran absorbidos lingüística y también “físicamente” por las comunidades nativas. Para estos autores los orítenes migratorios de los akan desde Egipto o la antigua Ghana, así como el punto de vista del origen de los ga y dangme desde lo que es ahora la República de Benín y Nigeria se debe considerar, sobre bases arqueológicas y lingüísticas, ya superado.

Los proto-akan thumb|Máscara de oro - tesoro del rey Kofi Kolkalli|alt=Máscara de oro - tesoro del rey Kofi Kolkalli.jpg Los estudios lingüísticos sugieren que en la franja de 1600 km que va desde Liberia hasta el bajo Níger (Nigeria), conviven comunidades de lengua kwa y benue-congo, relacionadas entre sí, con semejanzas en vocabulario y estructura; ambas de la familia niger-congo. Constatación que permite rastrear la existencia de una protolengua común akan que les dio origen. Por su parte los registros arqueológicos en Asokrochona, Kintampo y Ntesero en Ghana indican que las zonas ahora ocupadas por pueblos de lenguas kwa y benue-congo presentan una prolongada ocupación por comunidades de cazadores y posteriormente de agricultores desde hace cinco a seis milenios de antigüedad. Esto hace pensar que el protolenguaje akan es producto de un desarrollo cultural prolongado que tuvo lugar en la selva de Guinea, la sabana colindante y las sucesivas diversificaciones. Este proceso histórico y cultural parece indicar que las actuales grandes y pequeñas etnias son producto de una constante influencia intercultural desarrollada en la propia región.

Yacimientos pre-akan Amoiwi Amoiwi, un refugio rocoso cerca de Bono Manso es considerado el “agujero sagrado” donde surgió el pueblo akan en la tradición de unos de sus grandes grupos, el pueblo abron. Yacimiento que está datado entre los años 370 y 510 d.C. Bonoso thumb|Tambor del pueblo fante (Ghana), World Museum Liverpool|alt=Fante drum (Ghana), World Museum Liverpool.png La tradición oral de los akanes del pueblo abron de Wenchi afirma que de un “agujero en el suelo” de Bonoso, tras ser desenterrados por un cuadrúpedo semejante a un cerdo llamado wankye, surgieron sus clanes ancestrales. El emplazamiento fue datado con carbono-14 como perteneciente a los años 660 a 1085. Se extrajo industria de fundición de hierro y alfarería decorada con incisiones de peine. Según fuentes de la tradición oral akan, los ancestros se trasladaron posteriormente de este primer asentamiento en Bonoso a su primera capital en Ahwene Koko en el Antiguo Wenchi.

Begho thumb|Juego de estatuillas femeninas. Musée africain de Lyon|alt=Statuettes de jeu-Abron-Musée africain de Lyon.jpg El asentamiento proto-urbano de Begho (región de Brong Ahafo) es considerado uno de los mejores ejemplos de la evolución pre-akan en el período que va del año 600 al 1100. Creció de un sustrato poblacional agrícola-pastoral que se remonta hasta hace 3500 años y que logró alcanzar una especialización artesanal y tecnológica, protourbanismo, mercado y posible comienzo de la industria de marfil y la exportación comercial.

Según la tradición oral Begho fue fundada por Efua Nyarko. Su barrio más antiguo lleva su nombre y fue datado hacia los años 965 – 1125 por carbono-14. En 1 km² de superficie fueron encontrados indicios de utensilios de hierro, objetos de cobre, marfil y alfarería con ornamentaciones de barbotina y pintura, semejante a la alfarería del de la Nueva Buipe. El trabajo llevado a cabo en Begho reveló que la cultura de esta ciudad fue predominantemente la del pueblo abron, con evidencias de significativas influencias externas.

Begho existió como centro comercial desde el , pero no alcanzó su máximo esplendor hasta el y su mayor fortaleza se consolidará en el XVII. Se cree que llegó a abarcar hasta quinientos recintos cercados y cinco mil personas. Se desarrolló una agricultura a partir del ñame y las palmeras oleaginosas, siendo añadidos más tarde sorgo y mijo. Con el transcurso del tiempo la ciudad pasó a incorporar poblaciones de lengua voltaica y de lengua mande especializadas en distintas ocupaciones y oficios.