Un golpe de calor es la situación en la que una persona, normalmente al estar sometida a temperaturas ambientales muy altas, presenta un fallo del sistema de termorregulación, de tal forma que su temperatura corporal sube de forma exagerada, generalmente por encima de los 40 °C. Como consecuencia se produce una alteración en el funcionamiento de diferentes órganos, lo que puede provocar, si no se aplica un tratamiento adecuado, un fallo multiorgánico y la muerte.
El tratamiento del golpe de calor se basa en disminuir de forma inmediata la temperatura central del organismo, tratar la deshidratación y facilitar el mantenimiento de las funciones vitales.
El golpe de calor suele presentarse en las primeras 24-48 horas de una ola de calor, antes de que el organismo sea capaz de iniciar el proceso de adaptación. Generalmente aparece con temperaturas ambientales superiores a 40 °C y humedad ambiental superior al 60 %. Se presenta en dos formas: la llamada forma 'activa', que predomina en jóvenes no aclimatados a las temperaturas altas y que realizan ejercicio físico intenso en días de mucho calor, y la forma 'pasiva', que predomina en ancianos en los que están alterados los mecanismos de regulación de la temperatura corporal.Golpe de calor, a propósito de un caso. Medicina de Familia. Vol. 31. Núm. 4. Páginas 183-186 (abril 2005). Consultado el 21 de agosto de 2019.
Causas del exceso de calor Básicamente puede considerarse que la causa del golpe de calor es un desajuste entre el calor generado por el organismo y el que logra disipar al exterior a través de la piel. Aumento de la producción de calor: Algunos de los factores que pueden provocar aumento en la producción de calor son el ejercicio físico, la fiebre, tirotoxicosis y el empleo de determinadas drogas o ciertos medicamentos. Disminución de la pérdida de calor: Los factores que pueden provocar disminución de la pérdida de calor son entre otros, la temperatura externa muy elevada, la humedad ambiental muy alta, la deshidratación, algunas drogas y la incapacidad de sudar.
Clasificación según la causa Los casos pueden dividirse en dos grupos: Golpe de calor clásico o pasivo: No es por actividad física, sino que sucede durante las olas de calor, y afecta sobre todo a personas de edad avanzada o de estado físico débil. Golpe de calor por esfuerzo o activo: Sucede por realizar una actividad física importante en condiciones de temperatura y humedad ambiental elevadas, y afecta normalmente a jóvenes que se arriesgan a realizar ejercicio físico.
Síntomas Los síntomas del golpe de calor son múltiples, y pueden ser similares a los de otras muchas enfermedades. Por ello, las personas sin conocimientos médicos no deben llegar de manera precipitada a un diagnóstico, sino entrar en contacto con un profesional de la medicina para que evalúe la situación, ya que el golpe de calor es un proceso grave que puede tener consecuencias mortales.
Síntomas principales:
La sensación de calor en sí, con las reacciones físicas de sed y sudor. Agotamiento y sensación de debilidad. Confusión, disminución del nivel de conciencia y mareos. Pérdida de coordinación de los movimientos. Finalmente, desvanecimiento que deja a la persona inconsciente. Bajada de la tensión (presión arterial). Puede aparecer taquicardia (frecuencia de latidos elevada, desde 100 a 110 latidos por minuto en adelante). Incluso puede aparecer arritmia (latidos irregulares). Problemas respiratorios haciendo ejercicio físico, debidos al calor. Elevación de la temperatura corporal (hipertermia) y en algunos casos falta de sudoración (anhidrosis). La piel puede recalentarse. Quemaduras en la piel y/o palidez. Pérdida de líquidos que provoca sequedad de piel y oscurecimiento inhabitual de la orina. Dolor de cabeza. Náuseas y vómitos. Desasosiego y convulsiones. Insuficiencia renal (deterioro de la función de los riñones).
Complicaciones Las complicaciones del golpe de calor pueden ser graves, entre ellas insuficiencia cardíaca o respiratoria, hepatitis fulminante, insuficiencia renal, rabdomiólisis y postración que acaba en situación de coma y muerte.
Motivos para detener la actividad física Algunos signos y síntomas indican que un golpe de calor está apareciendo durante una actividad física (por ejemplo: un trabajo o un deporte), por lo que la actividad debería ser detenida en ese momento.
Algunos indicadores de que el ejercicio físico debe ser detenido:
La temperatura ambiental aumenta demasiado. El participante pierde la coordinación de sus movimientos. El participante palidece. El corazón del participante late demasiado rápido para él. La adaptación de cada participante a un ritmo cardíaco acelerado puede variar, aunque el mínimo ritmo de latidos que suele ser calificado como taquicardia es de 100 por minuto. En cualquier caso, un ritmo que se mantiene en 170 latidos por minuto y no baja es considerado ya suficiente para detener la actividad de cualquier persona, aunque sea sana y vigorosa. La temperatura corporal del participante se eleva demasiado para él (más de 39 grados centígrados está considerado ya demasiado para cualquier persona).
Prevención Las principales medidas de prevención del golpe de calor incluyen:
No quedar expuesto al sol ni en zonas recalentadas: sobre todo en las horas centrales del día, y en sitios que se recalienten fácilmente (como coches dejados al sol). Buscar sitios fríos y con sombra: conviene descansar periódicamente en zonas de sombra. Es posible refugiarse en sitios con aire acondicionado o ventiladores, como tiendas y otros. No abandonar a gente bajo el sol ni en zonas recalentadas: especialmente durante las horas centrales del día, y en sitios que se recalienten fácilmente (como coches dejados al sol). Los bebés no deben ser abandonados bajo esas condiciones, y otras personas tampoco. Algunas legislaciones permiten denunciar el abandono de gente en esas circunstancias. Ingesta de líquidos fríos, como agua y bebidas isotónicas. Vestirse con ropas ligeras y de color claro. Vestirse con ropa que dé sombra en la cabeza (gorras, sombreros, paños, etc.) para protegerla de la luz solar. Disminuir las tareas y ejercicios físicos en duración e intensidad. Detener las tareas y ejercicios físicos desde cierto punto de calor. Uso de ventiladores y aire acondicionado en las viviendas, lugares de trabajo y vehículos. No comer comidas que acaloren. En general, no comer comidas pesadas de digerir (como las que sean muy grasas). El picante también aumenta el calor. Aumentar las precauciones en gente vulnerable: como ancianos, bebés, los enfermos, etc. Aclimatarse a las zonas calurosas, a largo plazo y corto plazo. Protegerse de las quemaduras solares mediante cubrir la piel y cremas solares de alta protección. Refrescarse periódicamente con líquidos o aire frescos. Dormir adecuadamente y sin excesivas coberturas en la cama. El descanso efectivo durante las horas de sueño permite resistir mejor el calor después. Preparar zonas de sombra, como toldos y sombrillas. Algunos ayuntamientos las instalan en la calle cuando vienen altas temperaturas.
Tratamiento Es importante que la intervención sobre el paciente que está bajo los efectos del calor suceda pronto, incluso previamente, con acciones preventivas contra el calor antes del golpe de calor.
Primeros auxilios Son conocidos diversos tipos de atención inmediata para las víctimas de golpe de calor. Pueden ser mencionados los siguientes:
Llevar al paciente a un lugar fresco y a la sombra, apartándolo del calor y del sol. Llamar a los servicios médicos de emergencia (hay una lista con sus números de teléfono internacionales pulsando aquí). Detener cualquier otra posible causa del golpe de calor además de la exposición al sol (por ejemplo: ejercicio físico). A veces la causa puede ser compleja, como una ingesta de drogas que provoque un aumento de la temperatura corporal. En ese caso, el paciente podría requerir ser atendido por profesionales de la salud para tratarla. Retirar del paciente los excesos de ropa y coberturas (mantas, etc.). Puede quedar parcialmente desnudo si es necesario. Si el paciente está consciente, darle bebida fría adecuada (como agua fría). Adicionalmente, es conveniente mantener los niveles en sangre de sales minerales que funcionan como electrolitos, para lo cual pueden ser útiles las bebidas isotónicas. La sal suele ser recomendada para compensar la bajada de tensión del paciente. Enfriar al paciente con agua fría, pues estaría fuertemente sobrecalentado. Para lograrlo, pueden ser utilizados paños (de tela o papel) empapados con agua fría (o cubitos de hielo), colocados en puntos del cuerpo que afecten a la temperatura (principalmente cabeza, cuello y axilas, aunque también otros). Igualmente, puede ser aplicada agua fría mediante sprays y similares. El método más directo es la inmersión del paciente en agua fresca, pese a lo cual habría que asegurarse de que su cabeza se mantenga fuera del agua (por estar desvanecido). No olvidar que un paciente abandonado con humedad fría podría pasar al extremo contrario y constiparse, aunque una víctima de golpe de calor debe ser enfriada urgentemente en cualquier caso. Enfriar al paciente con aire fresco. Para ello, situar al paciente frente a una corriente de aire fría, como la de un ventilador, abanico o aire acondicionado. Es posible aplicar el aire tras haber empapado al paciente en agua (tal como aparece descrito en el párrafo de aquí arriba), para conseguir un mayor enfriamiento. Maniobras de reanimación si está inconsciente: En caso de que la víctima haya quedado inconsciente, realizar un proceso de reanimación para comprobar si tiene pulso y respira, y aplicarle sus maniobras si fuese necesario. Posición de seguridad: Si el paciente tiene pulso y respira, pero está desvanecido y vomita o puede vomitar, ponerlo tumbado de lado (posición de seguridad), sobre su costado derecho si va a estar así largo tiempo (en el caso de las embarazadas de aproximadamente 7 meses y medio, está recomendado que sea sobre su costado izquierdo para así evitar que el feto comprima la vena cava).
Tratamiento médico El tratamiento médico de un paciente con golpe de calor puede ser más complejo que su enfriamiento e hidratación, dependiendo del caso. Pueden aparecer problemas de coagulación, como exceso de coágulos diseminados, hemorragias, y carencia de algunos de los elementos que regulan la coagulación en general. Algunos pacientes presentan ansiedad con espasmos, y requieren ser tranquilizados con calmantes. También pueden ser suministradas soluciones por vía intravenosa, para rehidratar y reponer los niveles en sangre de electrolitos (principalmente sodio, potasio y cloro), hasta la estabilización de esos niveles.
Otros datos suplementarios acerca del enfriamiento del golpe de calor El grado de daño tiene relación directa con el aumento de temperatura corporal y su duración. Hay evidencias que prueban que las medidas que disminuyen la temperatura corporal mejoran el pronóstico de la afección. El pronóstico del golpe de calor es bueno cuando se realiza un diagnóstico precoz y se logra el enfriamiento con relativa rapidez, sin embargo, cuando no se reconocen los síntomas y el enfriamiento es tardío e ineficaz, el pronóstico empeora.