thumb|180px|Charles Chaplin, con su personaje «Charlot», fue uno de los más famosos actores del cine mudo, tanto por sus cualidades emotivas como por sus cualidades cómicas. thumb|180px|Los hermanos Marx en 1931. También fueron pioneros en el humor en el cine. Humor o humorismo (del latín: humor, -ōris) es definido como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas.

Definiciones Lo gracioso o cómico (del griego κωμός: "alegre representación, festín, cántico") y el humor en sí mismo es una categoría de la estética que expresa la disconformidad (total o parcial), históricamente condicionada, de un fenómeno social dado, de la actividad y conducta de las personas, de su mentalidad y costumbres, respecto al curso objetivo de las cosas y al ideal estético de las fuerzas sociales progresivas.

Una variedad de lo cómico es, por ejemplo, el intento de lo feo, históricamente condenado como asocial e inhumano, de presentarse hipócritamente como bello, progresista y humano. "La comicidad puede manifestarse de distintas maneras: en la falta de correspondencia entre lo nuevo y lo viejo, entre el contenido y la forma, entre el fin y los medios, entre la acción y las circunstancias, entre la esencia real de una persona y la opinión que ella tenga de sí misma".

En esta línea Francisco Giner de los Ríos (1876) afirmó que el fundamento de la inmensa variedad de lo humorístico es el contraste, esto es, la conciencia de una contradicción, desajuste o desproporción que desbarata la realidad objetiva o conveniente de las cosas; pero aun así considera que es una definición insuficiente, por más que ya el comediógrafo francés Molière señalara en la Lettre sur la comédie de l'Imposteur, publicada anónima en 1667, que:

Hobbes lo cree manifestación del orgullo, y Jean Paul Richter lo ve más frecuente en las almas sencillas. Joseph Klatzmann, en su obra L'Humour juif (El humor judío), lo define según su necesidad: «Reír para no llorar». Más pesimista, se puede citar igualmente a Nietzsche: «El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa», concepción que lo aproxima a la filosofía cínica y que establece que el humor es, en el fondo, un tipo de catarsis o contraveneno espiritual que hace más soportable la existencia, como el arte. En su forma más pura recupera la ingenuidad infantil en contacto con un mundo complejo y hostil: es el humor de los payasos o humor blanco. En su forma más elaborada, requiere gran inteligencia y permite sobrellevar la realidad y la existencia social, y la psicología lo cataloga como un procedimiento adaptativo para crear pareja y cohesión social. El gran actor Edmund Kean, cuando estaba moribundo, comentó: "Morirse es fácil. La comedia es difícil".Kahan, Jeffrey (2006). The Cult of Kean. Ashgate Publishing, p. 2.

Y es específico en el hombre a causa sin duda de la evolución natural porque ayuda a sobrevivir en un entorno social.Cf. Rosenthal y Iudin, op. cit. Porque el humor es social y al fin y al cabo, la risa es una actividad comunal que promueve la creación de vínculos, difumina un posible conflicto y alivia el estrés y la ansiedad, pero se transforma en otra cosa cuando el individuo la ejerce en soledad.Lynne A. Barker, "La risa también tiene un lado oscuro", en El País, 12 de mayo de 2017: https://elpais.com/elpais/2017/05/03/ciencia/1493806567_557649.html

El humorismo hace uso de la comicidad para derivar en una forma de entretenimiento y de comunicación humana, que tiene la intención de hacer que la gente se sienta mejor, incluso feliz, y ría. El humor alcanza, incluso, una forma de expresión en los animales; los etólogos señalan que el humor es ante todo un rictus que aparece en los labios de los primates y se muestra cuando estos se enfrentan a situaciones para ellos absurdas, irresolubles, inasumibles, dañosas o sencillamente incomprensibles: enseñar los dientes es una forma de desviar un impulso agresivo o de resumirlo mímicamente, un tipo de sublimación inteligente que sirve para evitar la violencia y el dolor. De ahí que enseñar los dientes o reír entre los humanos esté frecuentemente ligado a disociarse de acontecimientos que suscitan normalmente profunda inquietud y que muchas veces se asocie con la desgracia (humor negro). Incluso se habla a veces de la llamada risa nerviosa, como un acto fallido del inconsciente. Desde este punto de vista, el humor se constituye en un acto de purificación que permitiría evacuar esta violencia, nacida de la frustración y del sufrimiento.

El humor desempeña, pues, una función catártica semejante a la de las lágrimas, pero diferente en cuanto a que el humor supone una separación de y no una identificación con el objeto que es soporte del mismo, un desaprecio y no una compasión. De ello deriva también la curiosa relación sadomasoquista entre el humorista y su público, que se expresa en risa; el humorista se presenta muy frecuentemente ante sus oyentes como resentido y humillado. Por ejemplo, Delia Chiaro observa que, por lo general, "uno suele reírse siempre más de las mujeres que de los hombres, de la suegra que del suegro, del homosexual que del heterosexual. Y es muy común encontrar chistes sobre negros o discapacitados. Al final uno siempre se ríe de la periferia".Citada por Piergiorgio. M. Sandri, op. cit.

El término humor se origina por la teoría de los cuatro humores del cuerpo de la medicina griega, cuyo equilibrio regulaba el estado de ánimo: la bilis, la flema, la sangre y la bilis negra o atra bilis. El carácter humorístico corresponde al humor sanguíneo, frente a la tristeza del carácter bilioso, la cólera del carácter atrabiliario y el pensamiento y estolidez del carácter flemático.

thumb|180px|Caricatura del rey Victor Emmanuel II. Existen diferentes tipos de humor adaptados a diferentes sensibilidades y grupos humanos. Por ejemplo los niños suelen reírse más de las caídas y tropiezos, mientras que no comprenden la sutileza de la sátira o de la ironía.

También existen variaciones culturales en el sentido del humor que hacen de lo divertido en un sitio algo sin gracia en otro. Se debe a que en el humor cuenta mucho el contexto, los a priori y las presuposiciones, ya que la sorpresa es siempre necesaria en el humor y depende de factores culturales. Por ejemplo, en Japón no existen los chistes, sino los meros juegos de palabras y la comicidad de situación, porque se carece del sentido de la irreverencia que caracteriza a la cultura occidental: es un humor más inocente, primitivo e infantil, que se funda en lo socialmente ridículo o humillante. Y son incapaces de reírse de ellos mismos. Umberto Eco sostiene que lo trágico y lo dramático son universales, pero lo cómico, no. "Entendemos el drama del protagonista de Rashomon, pero no entendemos cuándo y por qué se ríen los japoneses". De hecho, hay toda una legión de cómicos muy populares en su país pero no reconocidos fuera de él: Cantinflas es casi un desconocido fuera de Iberoamérica; Lenny Bruce, el escandaloso monologuista estadounidense, tuvo poco éxito en Europa; Torrente es un nombre que no dice nada en muchos países europeos; Ugo Fantozzi, un auténtico fenómeno en Italia, es un misterio para el resto del mundo y el humor de Totó, que protagonizó cientos de películas en Italia y trabajó con Pier Paolo Pasolini, es prácticamente intraducible. Inversamente, la comicidad no verbal y mímica de, por ejemplo, el cine mudo y Tricicle, es universalmente admirada.

Patrick Zabalbelascoa señala que "el principio de la incongruencia, en el humor, es universal. Uno siempre se ríe de lo imprevisto. La cuestión es romper el tabú: sexo, política o religión. Es algo común a todas las culturas; lo que no es común es el límite que se quiere (o se puede) transgredir. Pero el mecanismo suele ser siempre el mismo".Citado por Piergiorgio M. Sandri, op. cit.

El humor negro se apoya en elementos tristes o desagradables que, para hacerlos más soportables, trasforma y degrada en irrisión (el humor judío y el británico, por ejemplo, son a menudo negros: una obra de Thomas de Quincey se titula Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes y otra, A Modest Proposal (1729), "Una modesta proposición" de Jonathan Swift, trata ni más ni menos que de aprovechar a los niños pequeños como alimento. Reír en este caso es algo forzado y amargo: «El humor es la gentileza de la desesperación» (cita atribuida a Oscar Wilde). Sin embargo en el mundo moderno donde es general el uso de medios de comunicación de masas, las fronteras desaparecen y, por ejemplo, para Paul Reboux (À la manière de…), el humor consiste simplemente en tratar a la ligera las cosas graves, y gravemente las cosas ligeras. Él lo ejercita, al igual que Conrado Nalé Roxlo en su Antología apócrifa (1943), medante la parodia o imitación burlesca y el pastiche literarios. Esta especie de inversión o mundo al revés puede apreciarse también por ejemplo en algunos artificios clásicos de la comedia cinematográfica americana, como son el intercambio de roles o batalla de los sexos: la mujer se comporta de modo tan desenvuelto como un hombre y el hombre se comporta de forma tan circunspecta y apocada como una mujer (por ejemplo, en las comedias de Howard Hawks). Otro ejemplo típico de degradación de lo serio y enaltecimiento de lo vulgar es el cine de Woody Allen. Por otra parte, es preciso señalar que se ha intentado utilizar el humor como un instrumento educativo (a ello se debe el célebre adagio castigat ridendo mores, "corrige riendo las costumbres", que se utiliza como definición de la utilidad de la comedia clásica y neoclásica).

miniaturadeimagen|180px|Sammy Davis Jr, famoso comediante estadounidense en vivo, en 1989. Existen algunas técnicas específicas de humor verbal, tales como la ironía, el sarcasmo, la hipérbole, el anticlímax ("Dios ha muerto, Nietzsche ha muerto y yo no gozo de buena salud", Woody Allen), el enigma o definición incompleta o elíptica, la antítesis, el oxímoron, la atenuación o litotes, la alusión, el non sequitur, la silepsis, el juego de palabras, la sátira, la parodia o la paradoja. Y otras no verbales, referentes a una retórica paralela que juega con los gestos, posturas, caídas, resbalones, etc., que se suele denominar humorismo de situación. Se puede, por otra parte, establecer otra taxonomía:

Comicidad verbal, que incluye los juegos de palabras Comicidad de costumbres Comicidad de situación Comicidad de carácter Comicidad de repetición

Son temas frecuentes el ridículo de otros, la ruptura de tabúes sexuales y escatológicos, los insultos, la violencia, la burla, la payasada, la parodia y las imitaciones satíricas.Cf. Piergiorgio M. Sandri, op. cit.