Zaidín –también llamado El Zaidín o Zaidín-Vergeles– es un barrio y distrito situado al sur de la ciudad española de Granada. Es el barrio, que no el distrito, más populoso de la ciudad.
Limita al noreste con el barrio de Cervantes, al sureste con Castaño-Mirasierra, al noroeste con el barrio Fígares (distrito Ronda), al suroeste con el término municipal de Armilla y al sur con el de La Zubia.Página Web del Ayuntamiento de Granada, Área de Participación ciudadana
Está conformado por las barriadas de Casillas Bajas, Santa Adela, Santa Rosalía, Madrigales, La Cruzada, Los Vergeles, Comandante Valdés, Ciudad Jardín, Las Torres y las recientes zonas de Palacio de Deportes y Campus de la Salud.
El Zaidín es histórica y etimológicamente el territorio comprendido entre los ríos Genil y Monachil; por tanto, en este sentido, pueden considerarse incluidos en la denominación Zaidín zonas que administrativamente pertenecen a los distritos colindantes, como es el caso de Colonia Divina Infantita, Colonia San Sebastián, Cruz de Lagos y Parque de las Infantas.
El 27 de febrero de 1994 se hermanó con Zaidín, un municipio de la provincia de Huesca.Archivo de la Asociación de Vecinos Zaidín-Vergeles
Historia
Entre los ríos Genil y Monachil se enclava el pago del Zaidín, respondiendo al término árabe Saedin («brazo de agua» o «tierra entre ríos»).Olgoso, Isidro. Entre ríos. Historias del Zaidín (1953-1979). Editorial La Vela: Granada, 2001. ISBN 84-95519-16-X Recientes hallazgos arqueológicos en la zona de Vergeles desvelaron restos de villas romanas del .
Antes de la construcción del barrio y la expansión de la ciudad, la mayoría de la zona era terreno para cultivo de la cercana población de Armilla. Había grandes huertos, vaquerías y famosos cortijos como el de "La Calderona" y "La Gallega" entre los que destacaba la Azucarera de Santa Juliana (actualmente FERMASA, Feria de Muestras de Armilla) lugar muy importante en la economía de la ciudad hasta su cierre en 1932.
Para contemplar el nacimiento del barrio hay que situarse una década después de la guerra civil española. Granada necesitaba alojar dignamente a una parte numerosa de la población asentada en infraviviendas de tipo casa-cueva a lo largo del Sacromonte, cuevas de San Miguel Alto (Albayzín), Barranco del Abogado y otras partes de la provincia. Dichas zonas de extrema pobreza e insalubridad fueron castigadas por grandes ríadas y desplazamientos de tierra a raíz de las fuertes lluvias de finales de la década de los 40 y principios de los 50.
Las primeras viviendas, promociones destinadas a una población humilde, se edificaron a partir de 1953 siguiendo el Plan Nacional de Vivienda sobre barriadas sociales. La colocación de la primera piedra tuvo lugar el 2 de marzo, a más de tres kilómetros del centro de la ciudad y en terreno rural debido a la necesidad de construcción de vivienda social. Se edificó en el Pago Seco el suelo donde más barato salía construir en Granada debido a que el terreno no era de regadío. El Patronato Benéfico de Santa Adela se encargó de la construcción de la primera fase de 324 viviendas llamada oficialmente como Barriada Grupo Generalísimo Franco o Casillas de Santa Adela, construida alrededor de la plaza del Generalísimo, más tarde renombrada como plaza de Las Palomas. Se recibieron 4000 solicitudes para 324 viviendas. Un año más tarde se construye la segunda fase de la Barriada del Generalísimo con 400 viviendas. Parte de las viviendas de la segunda fase se encuentran en el terreno municipal de Armilla hasta los años 80 cuándo se modificaron los límites para que perteneciera al municipio de Granada. La barriada se constituyó en un principio como viviendas sociales tuteladas por el Patronato de Santa Adela, de un solo piso, salvo las esquinadas que podían alcanzar dos pisos. La mayoría de su población fueron las familias de dichas zonas dónde ellos mismos fueron los obreros que trabajaron en su construcción y a los que se les entregó el suelo y la casa en propiedad mediante amortizaciones y cuotas de pagos al Patronato de 40 a 50 años, en algunos casos también se exigió la entrega de 5000 pesetas como entrada. La barriada se construyó con pequeñas viviendas de 49 m² con corral, sus calles simplemente se nombraron con letras desde la A hasta la Z recorriendo las dos fases que no presentaban sistema de aguas, alcantarillado, acerado ni suministro de luz. Esta zona se dá a conocer popularmente como las Casillas Bajas puesto que los vecinos rechazaron el nombre de la barriada, siendo este su nombre actual. Para el año 56 se inicia la construcción de la tercera fase. Entre 1953 y 1959 el Patronato de Santa Adela levantará casi 2000 viviendas del Grupo «Generalísimo Franco» en suelo rural siendo este la piedra angular del nacimiento del barrio del Zaidín. Con posterioridad, los propios vecinos construyeron ilegalmente ampliando las viviendas hasta cuatro plantas debido a la baja calidad de edificación de las viviendas originales además de crear cocheras y cuadras ilegales para animales. En la actualidad, la ley obligó a reformar las construcciones a un máximo de dos plantas por vivienda para mantener su estructura estética, aunque siguen existiendo casas de un solo piso y casas de más de dos pisos. El 8 de septiembre de 1954 El Zaidín celebra sus primeras fiestas por la festividad de Santa Adela, contando con un equipo de fútbol, damas de honor y un festival de cante flamenco entre los habitantes de la zona.
Tras el terremoto de Atarfe-Albolote en 1956 que afectó a gran parte de la provincia de Granada, llegando a ser desalojado el 10% de la población del Albayzín debido al derrumbe de sus casas, se ejecuta la tercera fase del Grupo Generalísimo Franco construyendo así la barriada de Santa Adela para acoger a los damnificados de dicho seísmo. Fue levantada precariamente con materiales de baja calidad, nulo aislamiento y con problemas estructurales deribando en aluminosis. En un principio, la barriada iba a ser destinada a levantar 750 casas unifamiliares de renta limitada pero, tras la urgencia de alojar a los damnificados del terremoto, se acometió la construcción apresurada de 1250 viviendas sociales. Estas viviendas estaban agrupadas en bloques de diversa altura y tipología donde también se intercalaban barracas y casas prefabricadas. En la actualidad, cuenta con 1500 viviendas y con un plan de rehabilitación gracias a la lucha vecinal que, además de las obras, busca una labor socioeducativa que reduzca los riesgos de exclusión social que existen en la zona. Debido a su construcción precaria la mayoría de viviendas y bloques presentan humedades generando graves problemas de salud, además de la deficiente envolvente térmica de los edificios que provoca pobreza energética en sus habitantes.
Mención especial merece la extinta barriada de Torre Mocha existente desde los primeros años del Zaidín, ubicada entre grandes huertos y descampados, estaba en un principio compuesta por barracones para alojar provisionalmente a su población, pero en poco tiempo se convirtió en una aglomeración de barracones y chabolas, debido al desentendimiento del Ayuntamiento. El poblado chabolista también contó con casas y negocios que fueron construidos por sus propios vecinos. Fue derrumbado en varias ocasiones; la primera a finales de los 70 sin éxito, el segundo desalojo a mediados de los 80 consiguió eliminar la mayoría de chabolas por completo reubicando a su población en distintas VPO y urbanizandose la zona con bloques de pisos que aún se conocen como "Torre Mocha". A raíz de esta situación de marginalidad en Granada se empieza a conocer popularmente al barrio como "Zaidín, ciudad sin ley ni Dios". La recién creada barriada de El Zaidín estaba totalmente aislada de la ciudad, en terreno rural y alejada del casco urbano contando como único acceso el Camino de Dílar.
Más adelante, la Obra Sindical del Hogar edificó las barriadas de Comandante Valdés y La Cruzada, compuestas por pequeñas viviendas sin equipamientos básicos. En 1957, se construye la promoción Comandante Valdés con 500 viviendas en forma de casa plurifamiliar siendo esta barriada un núcleo desestructurado y segregado debido a su ubicación en la zona de la vega, apartado tanto de la ciudad como del resto del Zaidín aunque contó con sistema de aguas, alcantarillado y suministro eléctrico. En 1959 se edificó el grupo de viviendas sociales La Cruzada con 475 viviendas destinado a poblaciones residentes en cuevas y chabolas. En la década de los 60, además de las construcciones de obra social de viviendas de protección oficial por parte de la caja de ahorros granadina La General, diversos grupos constructores privados se aprovechan especulativamente de la situación en el Polígono Zaidín (zona urbanizable delimitada por el Ayuntamiento específicamente para promotoras de iniciativa privada) para construir un barrio que crece desmesuradamente y sin equipamientos básicos. El desorden urbanístico se convierte en el rasgo más característico del Zaidín. Un barrio sin pavimento ni asfalto, sin medios de transporte ni vías adecuadas, sin educación pública, sin centros hospitalarios e, incluso, sin provisión de agua y luz en la mayoría de zonas, donde se iba construyendo sin sentido ni norma alguna condenando al hacinamiento a sus vecinos. A principios de la década de los 60 se había creado un barrio de casi 3000 viviendas de obra pública social alejado del núcleo urbano y sin ninguna dotación estructural ni equipamientos básicos conglomerando a la clase obrera de la ciudad. También la Colonia Divina Infantita formó parte de ese primigenio Zaidín al ser una población cercana al barrio. Posteriormente se construirían viviendas plurifamiliares en forma de VPO en la zona de Santa Rosalía.
En 1963 un estudio del sacerdote Rogelio Macías demostraba que en el barrio del Zaidín el número de niños sin escolarizar alcanzaba los 5.800 respecto a los 20.000 habitantes que vivían en la zona. En 1964 la Institución Juan XXIII creó dos secciones filiales de educación primaria en el Zaidín: una de niños, dependiente del Instituto Padre Suárez, y otra de niñas dependiente del Instituto Ángel Ganivet. En 1966 se crearon los mismos centros en La Chana y en 1968 en el barrio de la Cartuja.
No fue hasta 1970 cuando la educación, además de obligatoria, se consideró que no tuviera coste para el alumnado y sus familias. La desatención que ha existido sobre el barrio en temas de educación por parte de las distintas administraciones tiene como prueba el hecho de que no fue hasta 1979 cuando se erigió el primer centro público de Bachillerato, el IES Mariana Pineda, más de 25 años después de la colocación de la primera piedra.