Una dieta sana o dieta saludable es la práctica de hábitos alimentarios balanceados, adaptados a la edad y al contexto cultural. Los principios fundamentales de una dieta sana son adecuación, equilibrio, moderación y diversidad.

La alimentación es un factor determinante de la salud y bienestar a nivel individual, comunitario y del ecosistema.

El término «alimentos saludables» se utiliza para describir aquellos productos que contribuyen al mantenimiento de una dieta equilibrada y beneficiosa para la salud. Suelen ser alimentos con un contenido adecuado de nutrientes esenciales, como vitaminas, minerales, fibra y grasas no saturadas, y con bajo aporte de azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio. No existe una definición universal y única, ya que el concepto puede variar según criterios culturales, nutricionales y de políticas de salud pública. Organismos como la Organización Mundial de la Salud y la FAO recomiendan priorizar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y fuentes de proteínas de origen vegetal o magro como parte de una alimentación saludable.

Es un proceso automático, producto de la cultura, y a la vez un acto voluntario que está condicionado por diversos tipos de factores que determinan una buena o mala alimentación.

La correcta nutrición es uno de los pilares de la salud y el desarrollo, permite reforzar el sistema inmunitario, contraer menos enfermedades y gozar de una mejor salud. La gente sana es más fuerte, más productiva y está en mejores condiciones de desarrollar al máximo su potencial. Es necesario llevar una dieta sana y equilibrada, que incluya alimentos ricos en nutrientes y que sean muy sanos, como bajos en sodio y azúcar, resto porque es indispensable para mantener una buena salud alimentaria y física. Se estima que, en 2023, 3.100 millones de personas, más del 40% de la población de todo el mundo, no se pudieron permitir una dieta saludable.

Se puede llevar una dieta sana mediante varios alimentos ya sean de origen vegetal o animal. Una dieta equilibrada se considera, junto al ejercicio, una manera importante de reducir los riesgos para la salud y prevenir enfermedades crónicas no transmisibles como la obesidad, diabetes, cáncer e hipertensión, entre otras enfermedades.

Durante los primeros años la buena alimentación y nutrición son fundamentales para la salud y el bienestar a lo largo de toda la vida. El primer y mejor alimento para los bebés humanos es la leche materna. La lactancia materna es fundamental para el desarrollo adecuado de un bebé, pues proporciona los nutrientes adecuados según sus necesidades, fortalece el sistema inmunitario, promueve la conexión madre/hijo y es un factor protector contra enfermedades crónicas no transmisibles en el futuro. En 2025, se estimaba que 47%de los bebés menores de 6 meses de edad eran amamantados exclusivamente con leche materna, siguiendo la recomendación de la OMS.

Combinación de macronutrientes alt=WHO's macronutrient recommendations|400x400px|centro Los alimentos están compuestos de macronutrientes tales como: proteínas, carbohidratos y grasas. Para la mayoría de las personas, la ingesta diaria de macrontrientes debe mantenerse dentro de los parámetros propuestos por la OMS:

10-15% de proteínas 15-30% de grasas (de preferencia insaturadas) 45 - 75% de carbohidratos (de preferencia complejos pues contienen más fibra)

Recomendaciones para un estilo de vida saludable

Existen gran variedad de posturas y planteamientos que pretenden definir una dieta sana, así como guías alimentarias diversas, y la cantidad de agua por individuo. La Organización Mundial de la Salud da cinco recomendaciones, aplicables tanto a individuos como colectivos: Lograr un equilibrio energético y un peso saludable. Aumentar el consumo de alimentos vegetales, en especial frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y nueces o similares. Limitar la ingesta energética de grasas totales y cambiar el consumo de grasas saturadas a grasas insaturadas y hacia la eliminación de ácidos grasos trans. Reducir el consumo de azúcar. Un informe de 2003 recomendaba que se debía consumir menos de un 10 % de azúcares simples. Reducir el consumo de sal y de sodio, cualquiera que sea su origen, y consumir sal yodada.

La OMS recomienda consumir al menos 400 gramos de frutas y verduras al día para mejorar la salud general y reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles, como enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y algunos tipos de cáncer. Además, aconseja limitar la ingesta de grasas saturadas y de grasas trans, que suelen estar presentes en alimentos procesados y fritos.

Asequibilidad Es importante que las dietas sanas sean asequibles, es decir, que cualquier persona pueda cubrir los costos de acceder a los alimentos. Tanto la asequibilidad como el costo se calculan en bases a indicadores realizados por diferentes organismos multilaterales, como la FAO.

El plato del buen comer La alimentación correcta es la base de una buena salud junto con el consumo de agua simple potable y la práctica diaria de actividad física, es la mejor manera de prevenir y controlar el sobrepeso, obesidad y otras enfermedades, como la diabetes y presión alta, entre otras. Por lo que es muy importante, asegurar tener una alimentación correcta a lo largo de toda la vida. alt=Se sugiere consumir alimentos variados, procurando equilibrar la dieta saludable y recomendando siempre la ingesta de frutas y verduras.|miniaturadeimagen|278x278px|Combinación de alimentos del plato del buen comer. Equilibrar la alimentación es indispensable para gozar de una buena salud por lo que en ella se considera el consumo de diversos alimentos, de acuerdo con la guía alimentaria "Plato del buen comer" vigente en México, los alimentos deben ser divididos en 3 grupos:

Verduras y frutas: Las frutas y verduras forman parte de una alimentación saludable; es importante consumirlas todos los días. Las frutas y verduras aportan energía, fibra, minerales, vitamina A, vitamina C, algunas vitaminas del complejo B y otros nutrimentos.

Cereales y tubérculos: Cereales como el maíz, la avena, el arroz y el trigo han sido la base de la alimentación de diferentes pueblos y culturas del mundo. Constituyen la fuente más importante de energía (hidratos de carbono) Se convierten mediante diferentes procesamientos en harina, almidón, salvado y un gran número de ingredientes adicionales empleados en la fabricación de otros alimentos. Aportan hidratos de carbono (almidón), proteínas (gluten) niacina, calcio, hierro, y fibra (integrales) La tortilla es uno de los derivados del maíz más consumidos por la población mexicana. A este grupo también pertenece la papa.

Leguminosas y alimentos de origen animal: Leguminosas como el frijol, las habas, las lentejas, los cacahuates, las nueces, los garbanzos que son de origen vegetal pero que aportan a nuestra alimentación proteínas, carbohidratos, fibra y vitaminas. Alimentos de origen animal como el huevo, la leche y sus derivados, el pescado, la carne de res, cerdo, pollo y todos sus derivados como los embutidos.

* Alimentos fermentados: Estudios nutricionales incluyen alimentos fermentados como parte de una dieta sana, considerando al yogur como el alimento fermentado de alta densidad nutricional, de mayor accesibilidad y conveniencia, debido a su estabilidad microbiológica y características organolépticas ampliamente aceptadas.

izquierda|miniaturadeimagen|354x354px|El plato del bien comer El plato del buen comer utiliza los colores como los de un semáforo, recomendando de esta manera la cantidad de alimentos a comer de acuerdo con lo colores.

Verde: Comer en gran cantidad, en este apartado se recomienda la ingesta de frutas y verduras ya que proporcionan una cantidad aceptable de nutrientes y vitaminas para el cuerpo. Amarillo: Consumir suficientes o combinar con el grupo de color rojo, los alimentos como los cereales y tubérculos contienen hidratos de carbono por lo que es recomendable consumirlos de forma cuidadosa y preventiva. Rojo: Consumir pocos o combinar con alimentos del grupo amarillo, los alimentos de origen animal por considerarse alimentos procesados, contienen menos nutrientes y esto conlleva a enfermedades como la obesidad, un ejemplo claro de este tipo de alimentos son los embutidos ya que su nivel de grasas saturadas, sodio entre otros es mayor al de los cereales.

Las grasas, azúcares y sal no forman parte del Plato del Bien Comer, debido a que su abuso es perjudicial para la salud, es importante aprovechar los que contienen los alimentos en su forma natural como lo son las frutas y verduras.

Método de la mano alt=El método de la mano sugiere comer por lo menos la cantidad de dos puños de verduras en la comida.|miniaturadeimagen|289x289px|Ensalada basada en el método de la mano. El método de la mano es una técnica que se lleva a cabo para orientar sobre la cantidad de alimentos que se deben consumir en las comidas principales. Se basa en utilizar las manos como referencia para calcular las porciones de cada grupo de alimentos, tomando en cuenta una medida no convencional en el uso de la misma, ya que cada persona consume de acuerdo a la proporción de la medida de su mano.

La British Nutrition Foundation creó el método de la mano para medir porciones de alimentos. Este método se desarrolló después de estudiar el tamaño de las porciones en supermercados de todo el mundo, el método es ideal y funcional para que los niños aprendan a balancear y equilibrar su alimentación de forma sana utilizando los dedos de su mano y palma.

El método consiste en comer la cantidad de alimentos conforme nos indica la siguiente tabla: +Método de la mano Parte de la manoPulgarÍndice y medioPuñoPalmaDos manos juntasAlimentosGrasas QuesoCereales y leguminosas Frutas Pollo,carnes y pescadosVerduras

Las etiquetas y sellos de los productos En la actualidad al ser la obesidad unos de los problemas mas graves que se enfrentan en varios países, México a optado por colocar adicionalmente a las etiquetas, sellos en los productos que se comercian en los diferentes establecimientos, estos sellos ayudan a la población a advertir y decidir objetivamente cuales agregar a su canasta básica.

En México, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) desarrolló el Sistema de Etiquetado Frontal de Alimentos y Bebidas (SEFAB), que entró en vigor el 1 de octubre de 2020. Este sistema incluye sellos de advertencia en forma de octágono que indican cuando un producto tiene exceso de calorías, grasas saturadas, grasas trans, azúcar y sodio. izquierda|miniaturadeimagen|173x173px|Sellos de alimentación La Comisión del Codex Alimentarius es el organismo que establece las normas internacionales para el etiquetado de los alimentos.

Las normas del Codex garantizan que los alimentos sean saludables y puedan comercializarse. Los 188 miembros del Codex han negociado recomendaciones de base científica en todos los ámbitos relacionados con la inocuidad y calidad de los alimentos.

Aunque esta medida es reciente el objetivo es concientizar en los consumidores y hacerles sabedores de los ingredientes que están llevando a su cuerpo, ya que en la actualidad, existen diversas enfermedades que se derivan de una mala alimentación y un estilo de vida sedentaria.

Beneficios del etiquetado frontal

Ayuda a tomar una decisión de compra informada, para decidir si es sano o no consumir un producto en específico. Informa de manera fácil, rápida y verídica sobre los nutrimentos. Permite comparar el contenido específico de un nutrimento (o el contenido global de nutrimentos) de un producto, con uno o más productos similares. Advierte de ingredientes dañinos para la salud.

La dieta y la reducción del riesgo de enfermedades