miniatura|190px|Louise Brooks, 1927 Flapper es un anglicismo que se utilizaba para referirse a una subcultura de mujeres jóvenes occidentales prominente después de la Primera Guerra Mundial y durante la década de 1920, caracterizada por su amor a la libertad de las limitaciones sociales tradicionales. Las flappers usaban faldas cortas (las que llegaban hasta la rodilla se consideraban cortas en ese período), sustituyeron el corsé por faja, lucían un corte de cabello especial (denominado bob cut) y escuchaban música no convencional para esa época (jazz), la cual también bailaban. Las flappers usaban mucho maquillaje, bebían licores fuertes, fumaban en público, conducían frecuentemente a altas velocidades, trataban el sexo de forma informal y, en general, se burlaban de las normas sociales y sexuales, mostrando conductas similares a las que eran típicas de los hombres de la época. Estas mujeres significaban un desafío a lo que en aquel tiempo era considerado socialmente correcto.

Las flappers son íconos de los locos años veinte, un período de turbulencia social y política de posguerra y mayor intercambio cultural transatlántico, así como de la exportación de la cultura del jazz estadounidense a Europa. Las personas más conservadoras, pertenecientes principalmente a generaciones anteriores, reaccionaron afirmando que los vestidos de las flappers eran «casi desnudez» y que eran «frívolas», «imprudentes» y poco inteligentes.

Aunque se las asociaba predominantemente con los finales de la década de 1910 y la de 1920 en los Estados Unidos, este arquetipo de chica moderna fue un fenómeno mundial que recibió otros nombres según el país, como el de «joven moderna» en Argentina, garçonne en Francia o moga en Japón, aunque el término estadounidense «flapper» fue el más extendido internacionalmente.

Orígenes e influencias miniatura|izquierda|190px|La actriz estadounidense Clara Bow es considerada el arquetipo de las flappers Las flappers tienen sus orígenes en un período de liberalismo social, turbulencias políticas y aumento de los intercambios culturales transatlánticos que siguió al final de la Primera Guerra Mundial, así como la exportación de jazz estadounidense a la cultura europea. La era de las flappers llegó inmediatamente después de que en Estados Unidos se propusiera, al final del y comienzos del , el ideal de moda de la Chica Gibson (dibujos de pin-ups de los años 1890) para las jóvenes como la personificación del ideal femenino de atractivo físico. La chica Gibson vestía falda larga, corsé para ceñir la cintura y cabello largo recogido.

Una de las causas del cambio de comportamiento en las jóvenes fue la Primera Guerra Mundial misma, que finalizó en noviembre de 1918. La muerte de un gran número de hombres jóvenes en la guerra y la pandemia de gripe que azotó ese mismo año y cobró la vida de entre 20 y 40 millones de personas inspiraron en las jóvenes la sensación de que la vida es corta y puede terminar en cualquier momento. Por lo tanto, las jóvenes querían pasar su juventud disfrutando de la vida y la libertad en lugar de quedarse en casa esperando a que un hombre las hiciera sus esposas. La imagen de la Chica Gibson como ideal se desvaneció, y las jóvenes adoptaron el estilo de vida de las flappers, disfrutando de la libertad de tomar decisiones audaces en su apariencia y comportamiento.

Los cambios políticos fueron otra causa de la cultura flapper. La Primera Guerra Mundial redujo el poder del sistema de clases a ambos lados del Atlántico, animando a las diferentes clases a mezclarse y compartir su sentido de libertad. Las mujeres finalmente obtuvieron el derecho al voto en Estados Unidos el 26 de agosto de 1920.Langley, S. (2005) "Jazz" in Roaring '20s Fashions. Atglen, Pennsylvania: Schiffer Publishing. p.16 Las mujeres querían ser iguales socialmente a los hombres y se enfrentaron a la difícil consecución de los objetivos más amplios del feminismo: individualidad, plena participación política, independencia económica y derechos sexuales. Querían tener libertades como los hombres y salir a fumar y beber.Langley, S. (2005) "Jazz" in Roaring '20s Fashions. Atglen, Pennsylvania: Schiffer Publishing. p.18 Además, muchas mujeres tenían más oportunidades laborales e incluso habían aceptado trabajos tradicionalmente masculinos, como médicos, abogados, ingenieros o pilotos.Langley, S. (2005) "Jazz" in Roaring '20s Fashions. Atglen, Pennsylvania: Schiffer Publishing. p.17 El auge del consumismo también promovió los ideales de «satisfacción y libertad», lo que animó a las mujeres a pensar de forma independiente sobre su vestimenta, carreras y actividades sociales. En Estados Unidos, con la ley seca, muchos bares y cabarés tuvieron que cerrar; en su lugar, se crearon clubes de jazz privados (consúltese speakeasy). Este contraste entre el movimiento religioso de abstinencia de la bebida y de respeto a la ley, y la realidad de consumo habitual de alcohol condujo a un desprecio extendido hacia la autoridad.

La sociedad cambió rápidamente después de la Primera Guerra Mundial. Por ejemplo, las costumbres, la tecnología y la manufactura avanzaron rápidamente hacia el tras la interrupción de la guerra. El auge del automóvil fue un factor importante en la cultura flapper, ya que los autos permitieron a las mujeres ir y venir a su antojo, ir a speakeasies u otros lugares de entretenimiento, o usar los grandes vehículos de la época para el magreo o incluso para mantener relaciones sexuales. Después de la Primera Guerra Mundial se produjo un gran cambio en la moda. La mujer se incorporó al trabajo, debido a las necesidades de la industria de guerra ya que la población masculina estaba movilizada. Las mujeres comenzaron a cortarse el cabello a la Garçonne (mujeres andróginas), y sus trajes se volvieron sencillos para permitir que fuesen a trabajar y caminar rápidamente. Además, el auge económico permitió que más personas tuvieran tiempo y dinero para jugar al golf o al tenis y tomar vacaciones,Bramlett, L. A. (2010) "Vintage Sportswear" Fuzzylizzie Vintage. Consultado el 12 de abril de 2016. lo que requería ropa adaptada a estas actividades; la esbelta silueta de las flappers era muy adecuada para el movimiento.Stevenson, N. J. (2012) Fashion: A visual history from regency & romance to retro & revolution: A complete illustrated chronology of fashion from the 1800s to the present day (1st ed.). New York: The Ivy Press Limited. p.92-93

Su actitud independiente y feminista parece haber tenido cierta influencia sobre la actitud posterior de muchas otras mujeres. El papel de esposa y madre quedó relegado y las chicas flapper comenzaron a soñar con ser actrices, bailarinas o parecerse a ellas. La moda ya no la dictaba la aristocracia sino las actrices de las películas de cine y los artistas, pintores, escritores, que buscaban nuevas formas. Escritores y artistas estadounidenses como F. Scott Fitzgerald, John Held Jr. o Anita Loos popularizaron esta moda y actitud social en sus obras, dando la imagen de que las flappers eran mujeres independientes y atractivas. La actriz Clara Bow es citada con frecuencia como ejemplo de flapper típica. Entre los que criticaron la locura flapper se encontraba la escritora y crítica Dorothy Parker, quien escribió «Flappers: Una Canción de odio» para burlarse de la moda.

Etimología Se sabe con certeza que la palabra flapper empezó a ser utilizada en Inglaterra, aunque hay dudas sobre su etimología. Puede hacer referencia al batido de las alas de una cría de ave cuando está aprendiendo a volar, o puede derivar de un uso anterior, en el norte de Inglaterra, de flapper en el sentido de «jovencita» (cuyas trenzas ondeaban——a su espalda al igual que sus faldas en torno a la rodilla, hasta que ya con quince empezaba a vestir de largo y recogerse el pelo en moño). Si bien en los Estados Unidos asumió desde el primer instante que el término flapper derivaba de una moda de usar zapatos de burdel con tacones altos. Desde 1910 una flapper pasó a ser cualquier adolescente impetuosa, a menudo, incluidas las mujeres menores de treinta años. Solo en la década de los 20 el término fue acogido como una moda y estilo de vida de mujeres provocadoras e inmaduras a la vez.

La primera aparición de la palabra y la imagen de una flapper en los Estados Unidos provenía de la popular película de Olive Thomas de 1920 The Flapper. Esta fue la primera película en los Estados Unidos que retrataba el modo de vivir de las flappers que pronto se haría moda en los años 20. Thomas ya había protagonizado un papel parecido en 1917, aunque no fue hasta The Flapper en la que la joven actriz fue asociada como imagen a este estilo de mujeres. Otras actrices pronto dirigirían sus carreras construyendo la misma imagen que Thomas como flapper.

Comportamiento Las flappers no se adhierían a las restricciones sociales tradicionales y, en cambio, rompían con los límites. Participaban en actividades consideradas impropias de una dama en aquel entonces, como asistir a eventos sociales sin chaperonas, fumar y beber en público, y ser más abiertas a la hora de hablar, y participar, en actividades sexuales.

Las flappers iban por las noches a clubs de jazz donde solían bailar de forma provocativa, fumaban cigarrillos con largas boquillas, aspiraban cocaína y tenían citas. Conducían motocicletas y coches (rápidos). Bebían alcohol abiertamente, un acto de desafío en un período de prohibición. El magreo (relaciones sexuales que no incluían el coito) se hizo mucho más frecuente. Alguna gente incluso organizó petting parties donde el magreo era la atracción principal. Las flappers también llevaban lápiz de labios a prueba de besos y mucho maquillaje con collares y pulseras de cuentas. Les gustaba llevar el pelo corto, con un corte bob, a menudo tiñéndolo de negro azabache o de rubio platino.

Argot En los Estados Unidos, las flappers tenían su propia jerga, con términos como «snugglepup», que designaba a hombres que frecuentan reuniones o fiestas donde los participantes se besaban y acariciaban (petting parties) y «barney-mugging» (sexo). Su dialecto reflejaba la promiscuidad y sus hábitos: «I have to go see a man about a dog» (lit. «Tengo que ir a ver a un hombre por un asunto de un perro») a menudo significaba ir a comprar whiskey, y «handcuff» (lit. «esposas») o «manacle» (lit. «grilletes») quería decir un compromiso o anillo de boda. También tenían muchas formas de expresar su aprobación, tales como «That's so Jake» «That's the bee's knees». La más popular era «the cat's pajamas». Otros términos eran empleados para los chanchullos de la época, tales como «speakeasy», en el sentido de un lugar ilegal para obtener licor, o «hooch» para describir la ilegalidad del alcohol.

Muchos términos que las flappers empleaban en los años 20 existen todavía en el argot actual del inglés americano, como «big cheese» (lit. «gran queso»), es decir, una persona importante, «to bump off» para referirse a un asesinato o «baloney» en el sentido de «absurdo».

Forma de vestir miniatura|Modelo "Medea", chaqueta y falda de cachemira y lino, en una revista de moda de 1920. miniatura|180px|La actriz Norma Talmadge, prototipo de flapper.