Infidels —en español: Infieles— es el vigésimo segundo álbum de estudio del músico estadounidense Bob Dylan, publicado por el sello discográfico Columbia Records en octubre de 1983. Fue el primer trabajo secular de Dylan tras una trilogía de álbumes, Slow Train Coming, Saved y Shot of Love, marcados por una profunda temática religiosa después de su conversión al cristianismo. Inmerso en un periodo de cambios en la industria musical por la introducción de la tecnología digital en los estudios de grabación y por el auge de nuevos géneros musicales, el músico contrató a Mark Knopfler, líder del grupo Dire Straits y que participó años antes en la grabación de Slow Train Coming, con la intención de adaptarse a los cambios.

Dylan grabó Infidels con un grupo cohesionado del que formaron parte Mick Taylor, antiguo guitarrista de The Rolling Stones y Ronnie Wood de la misma banda, y Alan Clark, teclista de Dire Straits, además de Sly Dunbar y Robbie Shakespeare, miembros del grupo jamaicano Sly and Robbie. Durante las sesiones de grabación, que tuvieron lugar en los estudios Power Station de Nueva York entre abril y mayo de 1983, grabó canciones con un renovado interés por la protesta social y a la vez con un marcado giro hacia el conservadurismo político en algunos temas que defienden el Estado de Israel y critican la deslocalización industrial y la carrera espacial. Además de los temas que formaron parte de Infidels, las sesiones fueron lo suficientemente productivas para dar lugar a descartes rescatados en otros álbumes y recopilados años después en The Bootleg Series Volumes 1-3 (Rare & Unreleased) 1961-1991

Tras su publicación, Infidels obtuvo el respaldo mayoritario de la prensa musical con críticas que lo situaron por encima de sus trabajos religiosos. Sin embargo, en el plano comercial obtuvo resultados moderados al alcanzar la novena posición en la lista de discos más vendidos del Reino Unido, donde obtuvo la denominación de disco de plata, y el puesto veinte en la lista estadounidense Billboard 200, donde obtuvo la certificación de disco de oro.

Trasfondo thumb|220px|left|Dylan en concierto durante la gira de promoción de Saved en 1980. Dylan publicó Infidels tras sufrir una época convulsa con cambios significativos en su vida personal. A finales de la década de 1970 abrazó el cristianismo y comenzó a componer canciones con una profunda temática religiosa. El resultado de su transformación, Slow Train Coming, se convirtió en un éxito comercial que ganó un Grammy a la mejor interpretación vocal de rock masculina por la canción «Gotta Serve Somebody». Aunque músicos como Ronnie Hawkins y Keith Richards se burlaron públicamente de su adhesión al cristianismo, su conversión tuvo un efecto negativo a largo plazo: sus dos siguientes trabajos, Saved y Shot of Love, le dieron los peores resultados comerciales en Estados Unidos desde 1964. Además, las escasas ventas de entradas acortaron la gira de promoción de Saved, cuyo último concierto en Europa se vio marcado por la tragedia debido a la muerte de dos espectadores en Aviñón, uno electrocutado al encaramarse a un poste eléctrico y otro al caerse desde una grada.

En el plano personal, sufrió la muerte de varios amigos y compañeros de profesión, además de la crítica de viejas amistades por su conversión al cristianismo. En diciembre de 1980, su amigo de profesión John Lennon murió asesinado a la puerta del edificio Dakota de Nueva York por un fanático. Al igual que ocurrió con The Beatles, Dylan atrajo a seguidores que llegaron a importunarlo, y entre 1979 y 1981, sufrió el acoso de una mujer que siguió sus pasos durante las giras y cada vez que acudía al estudio de grabación, motivo por el que contrató un vigilante de seguridad para que viviera en el local. Otra muerte repentina fue la de Howard Alk, amigo y colaborador suyo en los largometrajes Eat the Document y Renaldo and Clara. Alk murió el 3 de enero de 1983 a causa de una sobredosis de heroína en los estudios de grabación Rundown Studios, propiedad del músico, donde improvisó un dormitorio tras divorciarse de su mujer y abandonar su hogar. Según Arthur Rosato, ayudante de Dylan, la muerte de Alk lo llevó a dejar momentáneamente la música: «Fue entonces cuando Bob decidió dejar de dar conciertos durante un tiempo. Estaba triste y habló un poco conmigo. Quería asegurarse de que yo estaba bien. Pero cerró el estudio aquel mismo año».

Otro problema de carácter legal surgió a raíz de una demanda judicial de Albert Grossman, su antiguo representante, en el Estado de Nueva York, que afirmó ser víctima de fraude en el reparto de regalías de las editoriales musicales Dwarf Music y Big Sky Music. En su defensa, Grossman exigía el abono de 51 000 dólares en concepto de comisiones por las canciones registradas y de 400 000 dólares en concepto de indemnización. La batalla legal entre Grossman y Dylan terminó en noviembre de 1987, dos años después de la muerte de Grossman, tras pagar el músico dos millones de dólares a su viuda Sally Grossman.

La muerte de Alk en particular y los problemas legales y personales en general llevaron al cantante a apartarse del panorama musical momentáneamente, y en 1982 hizo solo dos apariciones en público. La primera tuvo lugar el 15 de marzo en su introducción al Salón de la Fama de los Compositores; la segunda, el 6 de junio en una actuación a dúo con Joan Báez durante un encuentro a favor del desarme nuclear celebrado en Pasadena, California.

Sesiones de grabación thumb|220px|right|Mark Knopfler, el entonces líder de Dire Straits, produjo Infidels tras participar en la grabación de Slow Train Coming. Durante el retiro de Dylan, se produjeron cambios importantes en la industria discográfica que repercutieron en su carrera. Por una parte, la creación de los discos compactos modificó los patrones de grabación y obligó a introducir la tecnología digital en los estudios. Por otra parte, el auge de la cadena de televisión MTV, que en su segundo aniversario ya contaba con seis millones de abonados, le obligó a adaptarse a los tiempos modernos y a rodar videoclips para varias canciones. En consecuencia, afrontó la grabación de Infidels con la idea de producir un sonido contemporáneo, para lo cual pidió a Mark Knopfler y a Alan Clark, miembros del grupo Dire Straits, que participaran en su nuevo trabajo.

Junto a Knopfler y a Clark, contrató también a Mick Taylor, antiguo guitarrista de The Rolling Stones, y a dos músicos jamaicanos, Sly Dunbar y Robbie Shakespeare, miembros del grupo Sly and Robbie y encargados de la sección rítmica de batería y bajo. Dunbar y Shakespeare volvieron a coincidir con Dylan dos años más tarde en la grabación de Empire Burlesque, mientras que Taylor formó parte de su banda en la primera gira que el músico ofreció en tres años.

Un mes antes de empezar las sesiones, Dylan subió a un escenario por primera vez en ocho meses como invitado sorpresa en un concierto de Rick Danko y Levon Helm, antiguos miembros del grupo The Band que respaldaron al músico en la grabación de Planet Waves y en su gira de 1974. Durante el concierto, que tuvo lugar en el Lone Star Cafe de Nueva York, los tres músicos interpretaron temas clásicos de Hank Williams, Johnny Otis y Leadbelly como «Your Cheatin' Heart», «Willie and the Hand Jive» y «Ain't No More Cane».

Una vez retomado el contacto con los escenarios y estructurada la banda, comenzaron la grabación de Infidels en los estudios Power Station de Nueva York con unas sesiones que se desarrollaron entre abril y los primeros días de mayo. El 11 de abril inauguraron las sesiones con la grabación de dos temas, «Blind Willie McTell» y «Don't Fall Apart On Me Tonight». La primera canción, una de las «mejores canciones que Dylan jamás haya escrito» según palabras del autor Howard Sounes, no fue incluida en el disco, mientras que el segundo tema fue regrabado al día siguiente en varios intentos hasta lograr una toma maestra. La alta productividad de las sesiones continuó el 13 de abril al grabar una toma única y válida de «License to Kill», una canción en la que algunos críticos como Robert Christgau y Bill Wyman vieron una aversión por los viajes espaciales en el verso: «Oh, man has invented his doom, first step was touching the moon» —lo cual puede traducirse al español como: «El hombre ha inventado su perdición, el primer paso fue tocar la Luna»—. No obstante, «License to Kill» trata específicamente la relación del ser humano con el medio ambiente, un tema recurrente en canciones de su carrera como «A Hard Rain's a-Gonna Fall», «Talkin’ Bear Mountain Picnic Massacre Blues» y «Everything is Broken».

El 14 de abril, el grupo grabó varias tomas de «Jokerman», «Clean-Cut Kid», «Man of Peace» y «Sweetheart Like You», además de una versión del tema de Jim Herbert «This Was My Love». Hounes definió «Jokerman» como «un colaje de imágenes que recordaban a Blonde on Blonde y que, al igual que "I and I", posee un sutil ritmo de reggae». Dylan grabó la canción en un par de tomas, lo cual impresionó a Dunbar. Según el músico: «Bob se presentaba en el estudio con su armónica y su guitarra y empezaba a tocar la canción, y nosotros nos uníamos a él. Hacía varias tomas del mismo tema en claves diferentes y cambiaba las palabras a su antojo. Ni siquiera me percaté de que la estábamos grabando. Nos miró y anunció: "Esta es la toma". No podíamos creer lo fácil que era todo». Durante la misma sesión el grupo consiguió grabar la toma maestra de «Man of Peace».

thumb|200px|left|La canción «Neighborhood Bully» cita eventos históricos en la historia de Israel, tales como la Operación Ópera y la Guerra de los Seis Días. Al día siguiente, el grupo volvió a grabar varias tomas de «Clean-Cut Kid» junto a versiones de temas tradicionales como «Jesus Met the Woman at the Well» y esbozos de otras canciones sin finalizar. Sin embargo, el resultado de «Clean-Cut Kid» no fue el adecuado y decidió archivar la canción durante dos años más para regrabarla nuevamente en las sesiones de Empire Burlesque. Previo a la publicación en Empire Burlesque, el músico cedió la canción a la cantante Carla Olson, quien grabó una versión en su álbum Midnight Mission. Por otra parte, autores como Tim Riley criticaron «Sweetheart Like You», que volvió a grabarse el 18 de abril, como una canción sexista debido al verso: «A woman like you should be at home, that's where you belong, taking care of somebody nice who don't know how to do you wrong» —lo cual puede traducirse al español como: «Una mujer como tú debería estar en casa, es el sitio al que perteneces, cuidando de alguien bueno que nunca te hará daño»—. El cantante Rod Stewart versionó el tema en su álbum A Spanner in the Works.

El 19 de abril, el grupo grabó «Neighborhood Bully», una canción a menudo considerada una defensa del Estado de Israel en la que se citan eventos históricos como la Guerra de los Seis Días y la Operación Ópera, un ataque aéreo preventivo sobre un reactor nuclear en construcción cerca de Bagdad en 1981. Dylan comentó detalladamente la canción en una entrevista para la revista Rolling Stone en 1984, en la que aseguró sobre el conflicto palestino-israelí que «la política es un instrumento del Diablo. Eso está claro. Creo que la política es lo que mata; no deja nada vivo». En 2001, el diario Jerusalem Post describió la canción como «una favorita entre los residentes en los territorios palestinos ocupados».David Brinn, "Brilliant when he sings", Jerusalem Post, 7 de diciembre de 2001, 12B.