Los sefardíes o sefarditas, también conocidos como sefaradíes o sefaraditas (, Sefaradim, literalmente 'los de Sefarad', nombre hebreo de la península ibérica), son, en la acepción más amplia del término, aquella parte del pueblo judío que vivió en la península ibérica hasta su expulsión por los Reyes Católicos de las coronas de Castilla y de Aragón (1492) y sus posteriores expulsiones de Portugal (1496) y de Navarra (1498); y, sobre todo, los descendientes de estos, quienes, a pesar de no vivir en territorio ibérico, han permanecido ligados a la cultura hispánica.Toledo, Sinagoga del Tránsito, La vida judía en Sefarad, noviembre de 1991—enero de 1992. Realizado por el Ministerio de Cultura en colaboración con el Centro Nacional de Exposiciones de España. En un sentido más amplio, «sefardí» se aplica también a judíos de Oriente Medio y del norte de África que, influidos por los exiliados ibéricos, adoptaron las tradiciones religiosas y legales sefardíes. Los sefardíes constituyen hoy una parte fundamental del judaísmo mundial, y la mayoría de ellos reside actualmente en Israel.

La presencia judía más antigua documentada en la península ibérica se remonta al período romano, desde los primeros siglos de nuestra era. En ese tiempo, la antigua Judea fue escenario de las guerras judeo-romanas, que provocaron una gran destrucción y desplazamientos masivos. Bajo el reino visigodo los judíos fueron objeto de reiteradas persecuciones; sin embargo, tras la conquista omeya, las comunidades judías prosperaron durante siglos en al-Ándalus, en una etapa que con frecuencia se describe como una «edad de oro». Su situación se deterioró bajo el dominio de las dinastías almorávide y almohade y declinó aún más con el avance de la Reconquista. Los pogromos ocurridos en España en 1391 provocaron matanzas y conversiones forzadas masivas. Posteriormente, el Edicto de Granada de 1492 dispuso la expulsión de los judíos de los reinos de Castilla y Aragón, mientras que en 1496 el rey Manuel I de Portugal promulgó un decreto similar, y en 1498 fueron también expulsados los judíos de Navarra.

Los judíos sefardíes se dispersaron ampliamente: muchos se establecieron en el Imperio otomano, en ciudades como Estambul, Salónica, Esmirna, Bursa y Edirne; otros en el norte de África, en centros como Fez, Argel, Tánger y Túnez; en puertos italianos como Venecia y Livorno; y en diversas regiones de los Balcanes, el Levante mediterráneo (Jerusalén, Safed, Damasco y Alepo) y los Países Bajos, especialmente en Ámsterdam. También surgieron comunidades menores en Francia, Inglaterra y América, donde los sefardíes desempeñaron con frecuencia un papel destacado en el comercio y la diplomacia. Durante siglos, los judíos expulsados conservaron la lengua judeoespañola o ladino, que se mantuvo viva hasta inicios del , cuando comenzó a ser sustituida por otras lenguas, especialmente por el hebreo revitalizado. En la actualidad, la mayoría de los judíos sefardíes reside en Israel, aunque subsisten importantes comunidades en Francia y Estados Unidos, además de otras más reducidas en diversos países mediterráneos.

Etimología y definiciones Otra interpretación del vocablo lo circunscribe a los descendientes de los judíos expulsados de España y Portugal, cuya gran mayoría pertenece a comunidades fuera de la península ibérica —en su mayor parte residente en Israel, y con destacada presencia en algunos países de América y Europa—, como los que viven en la actualidad en España y Portugal, siempre que sean descendientes de judíos ibéricos originarios de estos territorios (es decir, no incluye a judíos de origen distinto o sus descendientes nacidos en estos países). También se incluyen en esta definición los conversos que nunca se marcharon de la península, muchos de los cuales han ido redescubriendo sus raíces judías a lo largo de las últimas décadas. Si bien, según esta acepción, los propios judíos españoles anteriores a 1492 no forman parte de la definición, que corresponde, más allá de términos geográficos, a las culturas e idioma desarrollados posteriormente a las expulsiones, dando lugar a una de las dos principales tradiciones judías de la actualidad (junto a los asquenazíes). Es precisamente esta tradición que da pie a la tercera acepción del término, más religiosa que étnica o geopolítica, que acoge a todos los judíos cuya práctica religiosa se atiene al rito sefardí. En este caso se incluyen también los mizrajíes, quienes en su gran mayoría habían adoptado el rito sefardí durante sus contactos con judeoespañoles del Imperio otomano en tiempos de su mayor expansión (que incluía partes de Oriente Próximo, desde El Cairo hasta Bagdad, y más allá). En la actualidad, muchos mizrajíes de Israel se consideran por tanto «sefarditas».

Historia miniatura|Familia sefardí en la provincia de Misiones, Argentina en el 1900.

Tras su expulsión, muchos sefardíes se instalaron —temporalmente o de forma permanente— en el Imperio otomano, en el Magreb (sobre todo Marruecos) y en la Europa Occidental (sobre todo Países Bajos). En la actualidad, la comunidad sefardí alcanza los dos millones de integrantes, la mayor parte residente en Israel, Francia, Estados Unidos, Argentina y Canadá. También hay comunidades en Turquía, Brasil, México,Los judíos mexicanos. México Desconocido. 7 de octubre 2019. Chile, Colombia, Marruecos, Perú, Túnez, Países Bajos, Panamá e Italia.Jewish Virtual Library: Sergio Della Pergola, World Jewish Population, 2012; The American Jewish Year Book, Dordrecht: Springer, 2012, pp. 212-283.

Durante el , el vocablo «sefardí» se empleaba además para designar a todo judío que no era de origen asquenazí (judíos de origen alemán, centroeuropeo o ruso). En esta clasificación se incluía también a judíos de origen árabe, de Persia, Armenia, Georgia, Yemen e incluso de la India, quienes aparentemente no guardaban ningún vínculo con la cultura ibérica que distingue a los sefardíes. La razón por la cual se utilizaba ese término indistintamente se debía principalmente a similitudes en el rito religioso y a la pronunciación del hebreo que los sefardíes comparten con las poblaciones judías de los países mencionados (y que son claramente distintas a los ritos y las pronunciaciones de los judíos asquenazíes). No obstante, a partir de la fundación del Estado de Israel se consideró ya un tercer grupo dentro de la población judía, los «mizrajíes» (del hebreo מזרח 'Oriente'), para garantizar que el término «sefardí» aluda de manera exclusiva al grupo humano antiguamente vinculado con la península ibérica.

Los judíos desarrollaron prósperas comunidades en la mayor parte de las ciudades de la Corona de Castilla. Destacan las comunidades de las ciudades de Ávila, Burgos, Córdoba, Granada, Jaén, León, Málaga, Segovia, Sevilla, Soria, Toledo, Tudela, Vitoria y Calahorra. En la Corona de Aragón, las comunidades (o Calls) de Zaragoza, Gerona, Barcelona, Tarragona, Valencia y Palma de Mallorca se encuentran entre las más prominentes. Algunas poblaciones, como Lucena, Hervás, Ocaña y Guadalajara, estaban habitadas principalmente por judíos. De hecho, Lucena estuvo habitada exclusivamente por judíos durante siglos en la Edad Media.

En el Reino de Portugal, de donde son originarias muchas ilustres familias sefardíes, se desarrollaron comunidades activas en las ciudades de Lisboa, Évora y Beja y en la región de Trás-os-Montes.

Origen y uso del término «sefardí» thumb|Manuscrito sefardí en hebreo. Biblia de Burgos, creada por Menahem bar Abraham ibn Malik.Jewish Virtual Library: Hebrew Illuminated Manuscripts, 2008 (consultado 1 de junio de 2015). Página 'alfombra' perteneciente a un Pentateuco hebreo miniado, procedente de Burgos e iluminado en 1260. En la Biblioteca Nacional de Israel (en Jerusalén), donde se preserva una parte considerable de la Biblia de Burgos, el manuscrito es también designado "Damascus Keter" (Jerusalén, Biblioteca Nacional de Israel, Ms. Heb. 790). Keter implica que se trata de un volumen que comprende (o comprendía) una versión completa de cada uno de los libros bíblicos hebreos de la Torá; Damascus hace referencia a la ciudad donde la Biblia de Burgos era preservada y de donde llegó a la mencionada biblioteca hebrea. thumb|Sefardíes jugando al ajedrez. Libro de los juegos (1251-1283), encargado por el rey Alfonso X. Sefardí proviene etimológicamente de Sefarad, vocablo bíblico con el que las fuentes hebreas designan la península ibérica, y se emplea para designar todo aquello perteneciente o relativo a Sefarad.Biblias de Sefarad - Glosario provisto por la Biblioteca Nacional de España: Sefarad y sefardí, 2012 (consultado 5 de mayo de 2015).

El uso tanto de Sefarad como de sefardí es sumamente frecuente ya desde fines del . Se emplean para referirse, respectivamente, a la península ibérica y los judíos nacidos, o provenientes, o descendientes de dicha región. Ejemplos de ello son:

Ministerio de Cultura y Centro Nacional de Exposiciones de España: Toledo, Sinagoga del Tránsito, La vida judía en Sefarad, exposición y catálogo, noviembre de 1991 - enero de 1992 Centro Cultural Cervantes: "El legado de Sefarad - La España sefardita" - Memoria de Sefarad en América, sitio educativo, 2009 Biblioteca Nacional de España: "Biblias de Sefarad", exposición, con catálogo digitalizado, 2012. David Stern, Universidad de Pensilvania: Una introducción al estudio de la Biblia hebrea en Sefarad, quien afirma: «Los libros hebreos que los judíos de Sefarad produjeron durante la Edad Media constituyen uno de los logros culturales más importantes de la historia judía. [...] En este ensayo me propongo esbozar las líneas fundamentales de la historia de la Biblia hebrea en Sefarad, desarrollando algún aspecto de carácter más general relacionado con ella».Stern: Una introducción al estudio de la Biblia hebrea en Sefarad, 2011-2012. Shimon Iakerson, Instituto de Manuscritos Orientales de la Universidad Estatal, San Petersburgo: Los primeros impresos hebreos de Sefarad, quien explica: «En la actualidad, no podemos dar una respuesta precisa y adecuada a la pregunta de quiénes fueron los primeros impresores de textos hebreos. De hecho, ni siquiera sabemos si estos fueron de origen sefardí, italiano o asquenazí. A partir de los primeros datos de los que disponemos, podemos únicamente decir que el impresor del primer incunable hebreo que ha sobrevivido era de origen sefardí».Iakerson: Los primeros impresos hebreos de Sefarad, 2011-2012. Museo Sefardí de Toledo (inaugurado en 1964) y Toledo Sefarad: Web Oficial del Toledo Judío (Patronato Municipal de Turismo de Toledo). Centro de la Memoria Sefardí de Granada - Granata al-Yahud Casa de Sefarad, Córdoba (España) - sitio oficial Centro Sefarad-Israel, Madrid Radio Sefarad - Federación de Comunidades Judías de España Tarbut Sefarad Museo Sefardí, Caracas (inaugurado en 2000). Fundación Francisco Cantera Burgos.

El arabista Emilio García Gómez, a quien cita Joseph Pérez, cree inapropiado el uso del término «sefardí» para referirse a todo aquello relativo a los judíos españoles de la época medieval. El origen del vocablo «sefardí», según Pérez, sería posterior a la expulsión de 1492 y acaso un modo de distinguir a los judíos procedentes de España de aquellos que ya residían en otros lugares (tal es el caso, por ejemplo, de los judíos asquenazíes); a raíz de ello, prefiere reservar las palabras Sefarad y sefardí a épocas posteriores a 1492.

Judíos en la península ibérica hasta la expulsión de 1492

Comunidades primigenias Aunque la evidencia arqueológica más antigua conocida de la presencia del pueblo judío en la actual España y Portugal se remonta generalmente a la antigüedad clásica, cuando estaban bajo el Imperio Romano, la presencia judía ("hebrea") atestiguada en territorio portugués de la época clásica solo se puede documentar desde el año 482 d. C.Jorge Martins (2006), Portugal e os Judeus: Volumen I – dos primórdios da nacionalidade à legislação pombalina, Lisboa, Vega.