Huétor Tájar es un municipio y localidad española situada en la parte central de la comarca de Loja, en la provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. Limita con los municipios de Moraleda de Zafayona, Salar, Loja y Villanueva Mesía. Cuenta con una población de . Por su término discurren los ríos Genil y Cacín.

El municipio hueteño es una de las dieciséis entidades que componen el Poniente Granadino, y comprende los núcleos de población de Huétor Tájar —capital municipal—, Venta Nueva, Estación de Huétor Tájar, La Esperanza, Las Torres y Calardos.

Se asienta en la fértil vega creada por el Genil, que proporciona al municipio una importante riqueza agrícola, destacando el cultivo de espárragos con denominación de origen. Sobre esta base agrícola existe una importante industria agroalimentaria en torno a la conserva del espárrago y otros productos como la alcachofa.

Huétor Tájar, como municipio, nace tras la unión de las alquerías de Huétor y Tájara, tras la destrucción de esta última en 1483, si bien se ha constatado un poblamiento prácticamente ininterrumpido desde época protohistórica. Tras la Reconquista, la familia de los Luna creó un señorío jurisdiccional que pasó a los Portocarrero en el y que llegó hasta prácticamente la Edad Contemporánea.

En la actualidad hay restos de esta fase histórica. Entre ellos destacan el torreón de Huétor, enclavado en pleno centro a escasos metros de la iglesia parroquial que conserva su torre mudéjar, así como los restos de la antigua fortaleza de Tájara, situada en el caserío de Las Torres.

Toponimia El nombre de Huétor Tájar proviene de la fusión de los vocablos Huétor y Tájara, topónimos correspondientes a la época de dominación musulmana que designaban dos núcleos de población distintos. Huétor es el nombre originario del actual núcleo urbano de la villa y proviene de los topónimos Hector o Vector, que según la Crónica del Halconero fue destruida en la campaña de Álvaro de Luna en 1431.

Tájara, en cambio, estaba situada en la ribera del Genil, defendida por una fortaleza y con un importante arrabal. Durante la dominación árabe llegó a ser una importante fortaleza que dominaba las cuencas del Genil y Cacín, en la confluencia de los mismos, y que defendía los caminos que se dirigían de Loja a Granada y de Alhama a Montefrío.

En tiempos de la Reconquista ya existía el topónimo Huétor, mientras que Tájar es una evolución fonética y ortográfica de los topónimos Tahara o Tájara pasando por los intermedios Taxara o Taxar. Es difícil precisar el momento en que se unieron ambos vocablos.

Símbolos Huétor Tájar cuenta con un escudo y bandera adoptados oficialmente el 19 de febrero de 2002.

Escudo

Los criterios o principios generales para la elección de un escudo municipal se basan en los aspectos históricos y monumentales, cuyo carácter más o menos relevante sea susceptible de ser esquematizado o representado simbólicamente a través del amplio repertorio de piezas y figuras heráldicas.

En el caso de Huétor Tájar, se acudió a su origen en el señorío de don Álvaro de Luna, que pasó a principios del a manos de los Portocarrero, condes de Montijo. Parece, por tanto muy conveniente utilizar para la adopción del escudo municipal una combinación de las armas de ambos linajes: Luna y Portocarrero.

Los Luna castellanos, descendientes del famoso condestable, usaron como armas: en campo de gules, un creciente ranversadoEn heráldica, significa una media luna abierta por su parte inferior de plata, la punta de lo mismo. El escudo de los Portocarrero se configura de la siguiente forma: escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de azur.

Teniendo en cuenta estos dos elementos, la descripción heráldica del escudo del municipio es la siguiente:

Bandera

La creación de una bandera admite innumerables opciones, pues las normas de la vexilología son mucho más flexibles que las de la heráldica. La enseña del municipio tiene la siguiente descripción:

Historia

Prehistoria En Huétor Tájar no se han encontrado restos arqueológicos prehistóricos. Sin embargo los abundantes hallazgos en municipios limítrofes como Villanueva (yacimiento del Cortijo de Villasol), Montefrío (Peñas de los Gitanos), Loja (Las terrazas del Genil) y otros, permiten suponer que en Huétor también pudo existir un poblamiento humano ya desde tiempos prehistóricos.Para una visión más global del tránsito de la prehistoria a tiempos históricos se hace imprescindible la lectura de ROMÁN, 2005, pp.215-216, donde el autor hace un balance de las distintas prospecciones realizadas en la Tierra de Loja

Edad Antigua miniatura|Denario de plata encontrado en Huétor Tájar.En la obra Hallazgos numismáticos de época romana en Huétor Tájar (Granada) aparecen 33 monedas, esta es la n.º1 y se trata de un denario republicano, perfectamente fechable en

La Edad Antigua en el municipio está mejor documentada gracias a los yacimientos estudiados del cerro de los Castellones, La Vega de Don Antonio (en el límite con Loja) y Los Villares, que atestiguan la presencia ininterrumpida íbera, fenicia y romana. Los restos arqueológicos romanos son muy abundantes, especialmente las monedas, lo que ha llevado a algunos autoresAA.VV., 1986, p. 223 a situar en Huétor Tájar el municipio romano de Vesci Faventia, si bien no hay consenso entre los investigadores sobre la localización de este lugar.La ubicación del municipium romano de Vesci Faventia es muy compleja, en la actualidad los autores se decantan por ubicarlo en la Serranía de Ronda, tal vez Gaucín o Algatocín, aunque otros autores se decantan por el sur de Badajoz, ambos emplazamientos ligados a la grafía libiofenicia o neopúnica aparecida en las monedas halladas En cualquier caso, la falta de prospecciones y excavaciones sistemáticas impiden dibujar un panorama mucho más nítido de lo que fue el poblamiento romano en esta importante zona agrícola y vía natural de comunicaciones.

Edad Media

Período musulmán En el yacimiento del cerro de la Verdeja se han producido hallazgos arqueológicos que documentan su población entre los siglos y . Este pudo ser uno de los primeros asentamientos árabes de la Península en época emiral. La actividad económica de este yacimiento fue ante todo ganadera y forestal, como indican la cerámica y utensilios encontrados y la disposición de las casas del poblado.

Aunque la alquería de Huétor (qaryat Wat) mencionada por Ibn al-Jatib fue identificada con Huétor, según estudios más recientes se corresponde con Huétor Santillán. Por ello parece no haber constancia escrita de la existencia de Huétor hasta el , con la expedición llevada a cabo por el condestable Álvaro de Luna en la Vega de Granada, en cuyas crónicas se cita como una de las alquerías atacadas, con el nombre de Héctor o Vector. Tampoco es fácil un análisis arqueológico, pues el núcleo actual se ha transformado y ha crecido enormemente.

Por su parte, Tájara aparece bien documentada en los textos del de al-Udri, aunque es bastante probable que ya existiera en época califal. Al-Udri, en el capítulo dedicado a la descripción de la cora de Elvira de su obra Tarsi al-ajbar, cita al iqlim (clima) de al-Taŷarat.SÁNCHEZ, 1976, p.65

El doctor Jiménez Puertas propone identificar Taŷatat al-Laŷam (Tájara del Llano) con la alquería de Tájara, Taŷatat al-Wadi (Tájara del Río) con la alquería de Huétor y por último Taŷatat al-Yabal (Tájara del Monte) con la alquería de Tajarilla, situada en una zona alomada al norte de la vega de Huétor. En el Caserío de Las Torres, se ha encontrado cerámica datada entre los siglos y , además de algunos restos de muros de mampostería en la cara norte del caserío, que posiblemente son de época nazarí.

En una investigación, el doctor Carvajal estudió las estructuras de regadío existente en Tájara e indicó que su cronología puede ser anterior al y pudiera estar asociada al abandono de la alquería de la Verdeja. Esta hipótesis toma cuerpo atendiendo al probable origen bereber del topónimo Taŷatat y por tanto ligado a los primeros ocupadores de la península ibérica.

Conquista cristiana miniatura|izquierda|Estatua de don Álvaro de Luna en Cañete (Cuenca), que destruyó las alquerías de Huétor y Tájara en 1431 Durante la guerra de Granada la fortaleza de Tájara se convirtió en una plaza clave para la toma de Loja, puerta de acceso a la vega granadina. En 1431 tanto Huétor como Tájara sufrieron y rechazaron en varias ocasiones los embates de las incursiones cristianas comandadas por el condestable de Castilla don Álvaro de Luna. En 1482 se produjo la toma cristiana de Alhama, que se encontraba en medio de territorio enemigo y que era necesario abastecer. A la vuelta de una importante expedición el propio rey Fernando de Aragón destruyó la fortaleza de Tájara.Según la crónica de Alfonso de Palencia. Guerra de Granada, libro III

Finalmente, el 14 de junio de 1483 la fortaleza de Tájara quedó totalmente destruida sin que volviese a edificarse su recinto, a excepción de algunas casas de labor. En esta acción se distinguieron notablemente Gonzalo Fernández de Córdoba (que luego sería "el Gran Capitán"), Álvaro de Luna y Ayala (nieto del condestable de Castilla) y el cordobés Diego de Cárcamo, primo del Gran Capitán. En 1486 tras la capitulación de Loja, los cristianos tomaron posesión del pueblo. Tan sólo transcurridos seis días después de la toma, los Reyes Católicos nombraron repartidores para la repoblación de los territorios anexionados.

Repartimiento y repoblación La fortaleza de Tájara así como la ciudad de Loja fueron tomadas al asalto por tropas cristianas. La consecuencia inmediata de la conquista fue la repoblación y el repartimiento de tierras. El territorio conquistado pasó a manos del monarca, que lo dividió en lotes de tierras y los repartió entre los nobles participantes en la guerra. Según Ignacio de la Concha, la repoblación tuvo como objetivo no solamente una necesidad de cultivo de unas tierras que permanecían sin cultivar, sino, de repoblar unas comarcas abandonadas por sus antiguos pobladores y que era preciso que a ellas, aquéllos u otros volvieran.CONCHA, 1951, p. 212 La urgencia de la repoblación hizo que los repobladores se encontraran con tierras en un buen estado, pudiendo ponerlas rápidamente en óptima producción.

El 22 de noviembre de 1487 tuvo lugar el deslinde del término de Loja con los municipios que la rodeaban. No fue hasta el 25 de febrero de 1489 cuando se produjo el repartimiento de Huétor Tájar entre veintiséis caballeros criados de los reyes y vecinos de Loja, a los que se les dio sesenta y tres fanegas de tierra a cada uno. En la zona de Huétor Tájar fueron muy importantes las concesiones o mercedes dadas a Álvaro de Luna y Ayala, llamado el de las grandes fuerzas, nieto del condestable de Juan II, quien fue nombrado alcaide de Loja y de la torre de Huétor, además de recibir 400 fanegas de tierra en sus inmediaciones. Este y sus sucesores, ya propietarios de la torre y alquería de Huétor con sus tierras colindantes, realizaron contratos de capitulación y vecindad sobre la población mudéjar de dicho lugar, con los pechos y tributos que habían de pagar. Este contrato se convalidó con fecha de 14 de octubre de 1497.

Se conocen los nombres de los repobladores de Huétor Tájar, a los que se denomina caballeros criados de los reyes, aunque no se sabe a ciencia cierta su procedencia. Sin embargo, el profesor Laredo Quesada,LAREDO QUESADA, 1968, pp. 485-559 informa que los repobladores de la tierra de Loja procedían de Jaén, Málaga, Granada, Toledo, Valencia, León, Salamanca y Vizcaya, entre otras localidades, con un mayor predominio de granadinos. Por ello es presumible que los repobladores de Huétor Tájar tuvieran un origen similar a los de la vecina Loja.

Edad Moderna

El Señorío de Huétor Tájar

miniatura|Blasón de la Casa de Fuentidueña, señores de Huétor Tájar miniatura|Blasón de la Casa de Portocarrero, señores de Huétor Tájar