Cullera es un municipio español, perteneciente a la provincia de Valencia y situado en la comarca de la Ribera Baja y en la Costa de Valencia. Geográficamente se localiza entre la desembocadura del río Júcar y la pequeña montaña de los Zorros, que caracteriza su entorno natural. Tiene una población de . y el paisaje presenta montes rasos y desolados.
Toponimia Durante la época romana, Cullera se conocía de forma oficial con el nombre en latín Portum sucrone (cuyo significado es puerto del Júcar) debido a que fue un puerto importante. En el barrio de la Rápita se hallaron restos de una factoría de salazones, lo que demuestra que era un centro económico destacado, vinculado al comercio marítimo y fluvial gracias a su cercanía al río Júcar.
Siglos más tarde, durante la colonización musulmana, el pueblo se llamó "Qulayra" (claramente anterior a la colonización árabe, pues no sigue la normas ortográficas de este idioma), adaptándose luego como Cullera, nombre actual. En cuanto al origen del término "Qulayra" existen varias teorías:
Algunos expertos afirman que es una arabización del término en latín "collis" (colina) al que se le añade el sufijo latino "-aria", creando "collaria" (con el significado de lugar con colinas).
Otros proponen que procede del latín "collis aerea" (colina elevada o colina aérea). Este nombre ya aparece oficialmente en el escudo durante la reconquista de la ciudad en el año 1239.
Finalmente, se propone un origen mixto entre el árabe "qulla" (cima) y el sufijo latino anteriormente mencionado "-aria", adaptado al mozárabe bajo la forma "-ayra/arya".
Geografía izquierda|miniatura|Panorámica de Cullera izquierda|miniatura|Escollera de la desembocadura del Júcar El municipio de Cullera, situado junto al Mar Mediterráneo y en una ubicación central dentro de la Comunidad Valenciana, se encuentra a solo 38 km al sur de la capital, Valencia. El río Júcar, que desemboca en esta localidad, también irriga prácticamente toda la comarca de la Ribera Baja. Aparte del río Júcar, también existe la laguna de l'Estany, situada en la parte sur del término municipal con desembocadura en el mar; este es un lugar de pesca habitual
Al norte y en un recoveco de montaña de los Zorros, se encuentra la laguna de San Lorenzo; un gran estanque rodeado de cañas y con la fauna autóctona del parque natural de la Albufera. El término municipal de Cullera se extiende a lo largo de una llanura, cuya única elevación es la montaña de los Zorros (muntanya de les raboses), con una altura máxima de 233 m s. n. m., siendo la última estribación del sistema ibérico antes de llegar al mar. El nombre de la montaña se debe a que en una época habitaban muchos conejos, haciendo que también se encontrase la rabosa o zorro en el mismo hábitat; aunque rara vez suele verse algún ejemplar, excepto en contadas ocasiones. De esta montaña cabe destacar que por su situación geográfica, desde la cual se controlan todos los alrededores, siempre estuvo habitada y utilizada como atalaya, hecho constatado por el castillo musulmán reformado más tarde por los cristianos, que a principios del se vuelve a reformar para albergar un santuario. Mucho más reciente es el fuerte en la parte más elevada de la montaña, que data de la época de las guerras carlistas. izquierda|miniatura|Peñeta del Moro Su clima es termomediterráneo seco con temperaturas anuales superiores a los 18 °C. Con una vegetación de huerta, naranjos, arrozales, olivos, algarrobo y frutales.
También posee frente a sus costas un diminuto islote denominado Peñeta del Moro.
Cullera, junto con los términos municipales de Valencia, Alfafar, Sedaví, Catarroja, Masanasa, Albal, Beniparrell, Silla, Sollana, Sueca, Albalat de la Ribera y Algemesí, forma parte del parque natural de la Albufera.
El término municipal de Cullera limita con las localidades de Sueca, Corbera, Llaurí, Fortaleny, Favareta y Tabernes de Valldigna.
Historia miniatura|Playa de la Escollera La ciudad fue poblada desde hace más de 25 000 años, como demuestran los restos del Paleolítico superior encontrados en la cueva del volcán.
Esta ocupación temprana se da por la abundancia de recursos naturales, en sus espacios húmedos, en donde los primeros pobladores se adaptaron a un medio marcado por el río Júcar, para la caza y la pesca.
Abundantes lugares del término municipal nos remontan a viejos períodos como el Neolítico o la Edad de Bronce.
Durante la época romana, especialmente en la Antigüedad tardía, Cullera (entonces llamada Portum Sucrone) fue un puerto importante. En el barrio de la Rápita se hallaron restos de una factoría de salazones, lo que demuestra que era un centro económico destacado, vinculado al comercio marítimo y fluvial gracias a su cercanía al río Júcar.
Siglos más tarde, durante la colonización musulmana, el pueblo se llamó Qulayra, adaptándose luego como Cullera. Fue en esta época cuando el pueblo sufrió una gran transformación económica,social y urbana.
Bajo el dominio del castillo de cullera llegaron a existir 15 alquerias situadas a ambos márgenes del Júcar en especial al norte, donde la capacitación de riego era más sencilla. Esta estructura islámica fue remplazada tras la conquista por un nuevo modelo feudal que quería maximizar la explotación del territorio a través de cultivos más intensivos adaptados al mercado.
Durante la reconquista llevada a cabo por la Corona de Aragón y dirigida en aquellos momentos por el rey Jaime I, los cristianos intentaron tomar Cullera por la fuerza en 1235, no consiguiéndolo y teniendo que esperar a 1239 después a la capitulación de Valencia y mediante un tratado con el valí Zeyyán, en donde, tras la conquista, se inició un proceso de colonización de los marjales, en 1290, Jaime II ya se encargaba en el establecimiento de los colonos y el reparto de lotes de tierras pantanosas situadas entre Corbera y Villa de Cullera
Diversos hechos de armas acontecieron en Cullera durante la Edad Media, entre los que cabe destacar la toma de la Fortaleza por las tropas de Pedro I de Castilla en sus luchas contra Pedro IV de Aragón.
El 25 de mayo de 1550, como parte de su campaña de saqueo por el Mediterráneo, el corsario berberisco Dragut asaltó la villa y consiguió un importante botín en bienes y cautivos; el suceso causó gran conmoción en la Cullera de la época y la villa quedó prácticamente despoblada durante décadas. En la cueva en que, según la leyenda, se produjo el intercambio de prisioneros, se ubica un interesante museo sobre la piratería mediterránea en el .
Felipe II, deseoso de eliminar el problema, hizo construir un conjunto de torres defensivas de las que pervive la Torre del Marenyet.
En septiembre de 1911 tuvieron lugar los trágicos hechos conocidos como los Sucesos de Cullera, donde un juez de Sueca y dos funcionarios públicos (alguacil y secretario del juzgado que, dotados de plenos poderes, actuaron con prepotencia e irresponsabilidad) fueron brutalmente asesinados por gentes del lugar.
Durante la guerra civil española, se formará una colectividad ugetista, integradora de los pequeños propietarios, y otra anarquista interesada en la socialización de todo el término municipal; después de la guerra, se crea la Hermandad Sindical, que acoge a patrones, agrarios y jornaleros, implicando una forma de neutralización del movimiento campesino e, incluso, una preocupación prioritaria para las mejoras técnicas (plagas, caminos) y por el desarrollo de fórmulas cooperativistas, muy intensas en Cullera.
Desde la década de 1960, la población de la villa ha vivido un gran auge unido a un potente desarrollo urbanístico. Debido a la calidad de sus playas y su clima, Cullera se ha convertido en una localidad turística de primer orden, con los beneficios y problemas que ello conlleva.
Gota fría de 2024 En octubre de 2024, Cullera se vio duramente afectada por las inundaciones de la DANA de 2024 en España. En solo unas horas, cayeron 77,4 litros por metro cuadrado, lo que causó inundaciones en varias calles y en áreas cercanas a la montaña. Además, cuando se activó la alerta de Emergencias durante la noche, tras varias horas de intensas lluvias y daños generalizados, numerosos ciudadanos quedaron atrapados en tres de los principales ejes viarios de la provincia: la A-3, la V-31 y la V-30. El pabellón polideportivo municipal tampoco escapó del fenómeno meteorológico, ya que sufrió una fuerte entrada de agua del exterior; esta fue la tercera vez en cinco años que se inundó. En ocasiones anteriores, el agua había accedido por sumideros y alcantarillas, pero en esta ocasión lo hizo por la fachada, lo que agravó los daños en la instalación. Las lluvias arrastraron barro y piedras, complicando el tráfico y forzando el cierre de algunas vías. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Cullera activó operativos de limpieza y revisión de infraestructuras para devolver la normalidad al municipio A pesar de la intensidad de estas lluvias, afortunadamente no se registraron víctimas mortales en la localidad
Un año después, las consecuencias de la DANA siguen presentes principalmente en la zona costera de la localidad. Restos de cañas y residuos que fueron arrastrados hacia la playa continúan apareciendo en la orilla. El servicio municipal de Cullera permanece trabajando en la limpieza del fondo marítimo, junto con la retirada de los sedimentos en la desembocadura del Júcar que se emplearán para la reconstrucción de playas que han sufrido una erosión tras el desastre. De los 12 millones de euros recibidos para la recuperación de la gota fría, 8,6 forman parte del Plan de Reconstrucción; 1,1 se han destinado a la agricultura local; 1,5 millones dedicados a la limpieza de sequías; y 800 000 para contratar a personal para el Plan de Ocupación dana.
Demografía miniatura|Vista general de la localidad Cullera cuenta con una población de .
Servicios
Transporte y comunicaciones Cullera está bien comunicada y se puede acceder a ella de diversas formas, tanto por carretera como por transporte público. La ciudad cuenta con conexiones en autobús, tren y cercanía a aeropuertos.
Las comunicaciones con Cullera en coche son mediante la autopista AP-7 (salida Favara-59) que conecta con Valencia, Alicante, Barcelona. Enlaza con la red europea.
La Nacional N-332 (donde se encuentra el primer tramo de la futura A-38) enlaza la ciudad con todas las poblaciones de la costa, hasta el sur de la Comunidad Valenciana.
La carretera Nazaret-Oliva (CV 500) permite conectarse, por la parte norte, con Valencia por la costa. A Madrid se puede llegar también por la A-3, conectada con la AP-7, en tres horas.
En avión, el aeropuerto más cercano es el de Valencia, situado en Manises, a 40 km de Cullera. También está el de Alicante (El Altet), a 150 km de Cullera.
Hay conexiones ferroviarias entre Valencia y Gandía cada media hora y cada cuarto en horas punta. También conexiones Cullera - Madrid (Tren Alaris, RENFE) y también con el AVE-Alvia en verano, dentro del tramo Madrid-Gandía.
En autobús; las líneas de autobuses regulares a Valencia y Costa Blanca (Autobuses ALSA), a Madrid (Avanza Bus), al norte de España (BILMAN Bus).miniatura|Complejo vacacional Torres de San Antonio, conocido popularmente como Ferrobús, ejemplo del intenso desarrollo urbanístico de Cullera. Detrás aparece la famosa playa de San Antonio
Sanidad Centro de salud Farmacia
Economía Su economía basada tradicionalmente en la agricultura (cultivos de arroz y naranjos) y en la pesca ha ido cediendo terreno en favor de un importante desarrollo turístico tanto a nivel nacional como internacional. Cerca del 40 % de la economía de Cullera se sustenta en el comercio y la hostelería, destacando la prevalencia de un sector terciario de carácter no cualificado y marcado por la temporalidad, consecuencia directa de la fuerte estacionalidad turística del municipio.