San Fernando de Henares, tradicional e históricamente conocido como "Real Sitio" de San Fernando,https://elpais.com/diario/1980/12/12/madrid/345471863_850215.html es un municipio situado al este de la Comunidad de Madrid, a unos 15 km al este de la capital. Se encuentra ubicado en el Corredor del Henares y forma parte del área metropolitana de Madrid. Parte de su término está incluido dentro del parque regional del Sureste. Tiene una extensión de 39,29 km² y una población de 38 974 habitantes (2023).

Toponimia miniatura|izquierda|Fernando III en un estandarte El nombre de San Fernando es usado en honor al santo patrón del fundador del Real Sitio Fernando VI de España, cuya onomástica corresponde a la de otro rey del medievo Fernando III de Castilla, llamado el Santo; y el complemento de Henares proviene del río Henares, si bien río más vinculado al devenir histórico del municipio, ha sido el río Jarama, que bordea el casco urbano por el este, no en vano, el municipio se denominó "San Fernando de Jarama" hasta que en 1916, el Ayuntamiento en pleno, sin una justificación aparente, decide cambiar el apellido fluvial, por el del río Henares.

Existe el debate actualmente, sobre si el municipio debiera pasar a llamarse "Real Sitio de San Fernando de Jarama", en coherencia con sus devenir histórico y vinculación del pueblo con el río Jarama, si bien, su coste y trastorno para los vecinos, lo desaconseja por razones prácticas.

Símbolos izquierda|150px|Escudo heráldico de San Fernando de Henares El escudo heráldico que representa al municipio fue aprobado oficialmente el con el siguiente blasona:

Entre 1868 y 1977 el Ayuntamiento utilizó como emblema de la institución y escudo del municipio, el sello heredado de la Real Administración del que fuera Real Sitio de San Fernando hasta la constitución del Ayuntamiento y el municipio en el referido año. Dicho emblema consistía en dos ramas de laurel enlazadas, con el anagrama FVI (Fernando VI) entre ambas, todo ello montado por corona real cerrada. Actualmente este símbolo está oficialmente suprimido por el Ayuntamiento.

La descripción textual de la bandera, aprobada el , es la siguiente:

Historia

Prehistoria Existen vestigios del periodo paleolítico y neolítico en la zona, habiéndose encontrado un hacha cuarcita, fondos de cabaña con diversos objetos y tres molinos, dos de granito y uno de papel. En el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, en Alcalá de Henares se exponen restos del yacimiento Camino de Yeseras, con materiales calcolíticos y alguna pieza campaniforme de muy alta calidad.

Edad Antigua Los primeros indicios de la Edad Antigua fueron restos romanos, exactamente unas cerámicas de barniz morado. Esto podría ser debido a que San Fernando se encontraba dentro de los territorios de Complutum, la actual Alcalá de Henares. También se encuentran objetos más modernos, pero también romanos, del , y son villas romanas, situadas en la confluencia de los ríos Henares y Jarama. También se ha encontrado una lápida funeraria. Esta dice:

Edad Media En el municipio de San Fernando no se han encontrado restos de presencia visigoda, solo lo que podría ser una especie de basurero, cerámicas y se documentó almacenamiento de cereales. En cuanto a la presencia árabe, se sabe que han estado presentes en el municipio. La toponimia del soto y Castillo de Aldovea es de ascendencia árabe, y se han encontrado tierras de secano de estos en el municipio.

Durante la Reconquista, San Fernando pasa a formar parte inicialmente al Reino de Castilla, pero, en el año 1109 los almorávides toman Alcalá y las tierras cercanas, incluida San Fernando. Pero, finalmente en el año 1118, San Fernando vuelve a formar parte del reino de Castilla. Tras esto, San Fernando queda enmarcada en la comunidad de villa y tierra de Alcalá de Henares.

En 1481 se funda Torrejón de la Ribera. Este topónimo podría haber surgido por la presencia de un torreón creado para la Reconquista. Este emplazamiento es cedido al conde de Barajas, aunque no se sabe cuándo.

Edad Moderna Debido a las necesidades de abastecimiento de Madrid, se hacen tierras de cultivo en la zona, y se comienzan tareas de labranza. En esos tiempos surgen problemas fronterizos entre el alfoz de Madrid y las ya segregadas tierras del conde de Barajas. En 1571 se establecen moriscos en el pueblo, pero tras una rebelión, se decide segregarlos por todo el reino. En el , Torrejón de la Ribera forma parte de la jurisdicción del marqués de Buenavista. Torrejón de la Ribera era por entonces un simple caserío, en el que vivían unas 50/60 personas, y era una zona malsana, con gran parte de sus vecinos enfermando constantemente y asaltando carruajes que pasaban por la carretera.

Entonces se aprueba la creación de una fábrica de tapices para la realeza. Esto se debe a la renovación económica que se produce en España durante el de la mano del Reformismo borbónico. La producción industrial española era insuficiente y el comercio colonial se hallaba en manos de extranjeros, estos factores provocaron la intervención de la Corona que se ocupó de la inversión económica y de la creación de nuevas industrias.

miniatura|Cuerpo Central de la Fachada Principal de la Real Fábrica, actual sede del Ayuntamiento izquierda|miniatura|Felipe V rey de España izquierda|miniatura|Escudo Real de España esculpido sobre el balcón principal en el eje del cuerpo central de la fachada de la Real Fábrica de Paños miniatura|Casas de los operarios de la Real Fábrica de Paños, recientemente restauradas en 2012

Este es el caso de San Fernando de Henares, ya que Felipe V de España, en uno de sus últimos actos de gobierno, dispone mediante un real decreto fechado el 29 de junio de 1746 la compra del lugar de Torrejón de la Ribera para el establecimiento de una fábrica de paños superfinos, y no tener que depender de importaciones extranjeras. Su sucesor, Fernando VI toma posesión del lugar el 30 de agosto y nombra como gobernador del mismo a Teodoro Ventura de Argumosa, caballero de la Orden de Santiago y Caballerizo de S.M., gran conocedor de las modernas técnicas de producción textil de los países europeos. El creador del proyecto de aquella nueva ciudad es aún desconocido, aunque por su similitud con otros edificios y poblaciones industriales realizadas a lo largo del se puede intuir que su trazado estuvo a cargo del Real Cuerpo de Ingenieros Militares, creado por Felipe V y autores de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla y de la Real Fábrica de Paños de Guadalajara, entre otras.

El edificio de la Real Fábrica de Paños, se sitúa ocupando el frente Noroeste de la actual plaza de España, en el tramo en que aquella estaba atravesada por la desaparecida calle de Pavía, hoy integrada en el conjunto peatonal de la plaza. Se trataba de una construcción industrial del periodo ilustrado, organizada en planta cerrada y cuadrada en torno a un gran patio central, en el que se ubicaba una fuente, estaba proyectado para posibilitar la realización del dicho proceso de fabricación de paños, al tiempo que proveía de iluminación y ventilación natural a las crujías interiores del edificio. La perfecta simetría de la composición se marca exteriormente mediante un cuerpo central situado en el eje, que avanza sobre el plano de la fachada principal a modo de "avant corps" característico de los palacios franceses de la época. En el centro de dicho cuerpo se sitúa la entrada principal y zaguán. Presenta la edificación dos alturas más bajo cubiertas y planta sótano distribuidas entre crujías. El sótano se destinaba a almacén, y solo la nave oriental correspondiente con la fachada principal contaba con dicho sótano. La planta baja albergaba todas las dependencias destinadas al proceso de producción, administración y capilla. La planta alta estaba ocupada por almacenes, tendederos de lana y vivienda del gobernador. miniatura|Planos de la Real Fábrica de Paños a partir del proyecto de reconstrucción de Luis Cervera Vera en 1947 La fachada más representativa es la principal, construida en su casi totalidad en cantería obra de los escultores Agustín del Corral y Andrés de las Elgueras; en ella se encuentra toda la ornamentación del edificio. Se divide en cinco cuerpos, situándose en el centro del citado "avant corps" que actúa realmente como fachada principal. Presenta en su frente cinco vanos por planta y otro en cada uno de los lados. Los vanos de planta baja se rematan mediante arco escarzano y las ventanas altas, adinteladas aparecen protegidas con un guardapolvo situado sobre molduras barrocas que encuadran los balcones. En los paños ciegos pilastras almohadilladas rematadas por capiteles jónicos separan los huecos. Sobre la clave del arco del acceso principal se sitúa una cabeza de monstruo sobre la que se dispone una cartela con la siguiente inscripción: "REINANDO EN LAS/ESPAÑAS DON FERNANDO/SEXTO/SIENDO GOBERNADOR/DON TEODORO VENTURA/ARGUMOSA CAVALLERO/DE SANTIAGO/CABELLERIZO DE SM/AÑO DE 1748". Un gran escudo corona la planta alta en el eje de la composición. Un balcón corrido con barandilla de hierro recorría la totalidad del edificio, separando ópticamente las dos plantas. Las restantes fachadas se construyeron en fábrica de ladrillo íntegramente, salvo un zócalo de cantería. En la actualidad, solo se conservan los restos de la fachada principal, integrados tras su restauración en el nuevo edificio del Ayuntamiento realizada por los arquitectos Sol Madridejos y Juan Carlos Sancho.

Frente a la fábrica, siguiendo el eje de composición de la misma, se construyeron viviendas para sus trabajadores lo que daría origen al actual municipio. Ante la fachada principal de la fábrica se abrió una plaza de planta cuadrada (llamada actualmente plaza de España) que se unía por un eje con una segunda plaza, redonda en este caso (actualmente plaza de Fernando VI).

izquierda|miniatura|Fernando VI rey de España El trazado y construcción de la nueva población responde a los esquemas urbanísticos del barroco europeo de la primera mitad del . Así, ante la monumentalidad de la fachada principal de la fábrica, se abre la unidad y sencillez de la plaza de España, plaza casi cuadrada formada por tres frentes que comprendía originalmente 32 edificios con plantas distintas y una fachada común de fábrica de ladrillo con encajonados de pedernal cubierta de teja curva continua, con buhardillas para venteo de los devanes bajo la misma, y alero ornamental continuo formado por canecillos moldurados de madera. Toda ella muestra una gran sobriedad de líneas, propia de la arquitectura civil castellana. Algunos de estos edificios estuvieron destinados en el pasado a distintos servicios para los habitantes: panadería, lonja, mercería, carnicería, botica, etc.

El proyecto de San Fernando comprendió además de la fábrica y nueva población inicialmente pensada para sus operarios, una serie de obras de apoyo a las necesidades de la fábrica y la nueva población, tales como obras hidráulicas para la canalización del río y riego de las huertas, que comprenden una presa y caceras para abastecimiento del batán, molino de papel, lavadero y tintes que atender a operaciones de la fabricación de paños, que por su riesgo quedaban desligadas de la fábrica y la población. Esto último junto con la construcción del cementerio y el matadero fuera de los límites de la población y relativamente alejados de ella, inauguran un nuevo concepto de higiene urbana que se ha desarrollado a partir del . Así mismo, por vez primera, se planifica una ciudad y su territorio circundante, en función de las necesidades de imperativo económico que impone la producción, estableciéndose por parte de la fábrica y la población, una relación de "dominio" del territorio circundante.

En 1753 la fábrica se traslada a Vicálvaro, debido a la baja productividad de esta. Esto fue debido a que gran parte de los trabajadores enfermaron, y a los altos precios de los tejidos. En San Fernando dejan los almacenes.