thumb|Logo de los monumentos históricos, que simboliza el laberinto de la catedral de Reims.

Un monumento histórico () en Francia es un monumento o una entidad receptora por decreto (en francés: arrêté) de un estatus jurídico destinado a protegerlo, en razón de su interés histórico, artístico o arquitectónico. Hay dos niveles de protección y un monumento como tal puede ser «clasificado» (classé) o «inscrito» (inscrit); la inscripción (conocida hasta 2005 como «à l' inventaire supplémentaire des monuments historiques») protege bienes con un notable interés a escala regional, a diferencia de la clasificación, que protege los monumentos que presentan un interés notable a escala nacional, y que por lo tanto constituye el más alto nivel de protección. En el caso de los bienes inmuebles, en la orden de protección se enumeran las partes del edificio que están protegidas, a menos que lo sea por completo (tanto los elementos exteriores e interiores), así como sus alrededores.

La expresión «monumentos históricos» (Monuments historiques), en singular y en plural, designa a veces impropiamente un monumento con un carácter especial o de estilo antiguo, a pesar de que el elemento no esté protegido. En Francia, esa expresión también se refiere, por metonimia, a los servicios responsables de la identificación, protección y vigilancia de los monumentos: el servicio regional del inventario (service régional de l'inventaire), la conservación regional de los monumentos históricos (conservation régionale des monuments historiques) y el servicio territorial de arquitectura y del patrimonio (service territorial de l'architecture et du patrimoine), en los que trabajan los arquitectos de los edificios de Francia (architectes des bâtiments de France o ABF).

En 2012, había en Francia monumentos históricos, según la base Mérimée (lista Open-data publicada en 2013Liste des Immeubles protégés au titre des Monuments Historiques (jeu de données issu d'un service public certifié, Publié le 6 novembre 2013 par Ministère de la Culture et de la Communication sur le portail Etalab)) y alrededor de objetos mobiliarios monumentos históricos.

Se trata del equivalente al de Bien de interés cultural en España.

Presentación El concepto de monumento histórico, impulsado tanto por las ideas de la Revolución Francesa como las del Romanticismo, condujo a una política de protección establecida por la Monarquía de Julio. Se trataba de un reconocimiento del interés público por los inmuebles (edificios, jardines y parques, reservas arqueológicas, etc.), que concernía más concretamente al arte y a la historia relacionadas con el monumento, y que se constituía en una servidumbre de utilidad pública.

Hay dos niveles de protección: la «inscripción a título de los monumentos históricos» (anteriormente conocidas como «inscripción en el inventario suplementario de los monumentos históricos»), para los muebles e inmuebles que presentan un interés a escala regionales y la «clasificación a título de los monumentos históricos», a un interés de nivel nacional. Comúnmente, se dice de un bien, en el primer caso, que está «inscrito», y, en el segundo, que está «clasificado».

Ambas protecciones pueden ser aplicadas a objetos muebles (ya sean realmente muebles o inmuebles por destino) que presenten un interés histórico, artístico, técnico, etc., bajo la apelación de «clasificación a título objeto» (classement au titre objet) o (más raramente) de «inscripción a título objeto» (inscription au titre objet), así como para la recensión.

thumb|A pesar de su tamaño, la locomotora de vapor 141 R 1199 esta clasificada a título de objeto,. como pueden estar los barcos.

Durante largo tiempo sometidos a las disposiciones de la ley de 31 de diciembre de 1913, la clasificación y la inscripción se rigen ahora por el Título II del libro VI del Código de patrimonio (code du patrimoine) y el procedimiento puede tomar de 15 a 18 meses (parte legislativa y parte reglamentaria).

Desde un punto de vista legal, esta protección constituye una etiqueta oficial francesa (label officiel français).

Historia Premisas y génesis

Los bienes nacionales, constituidos a partir de la nacionalización de los bienes del clero (Decreto de los bienes del clero puestos a disposición de la Nación (décret des biens du clergé mis à la disposition de la Nation), de 2 de noviembre de 1789Clément Benelbaz, Le principe de laïcité en droit public français, Éditions L'Harmattan, coll. « Logiques juridiques », 2011 , p. 59.), de los de los emigrantes (decreto de 9 de noviembre de 1791 y de los de la Corona de Francia (decreto de 10 de agosto de 1792) tuvieron suerte dispar. Algunos fueron entregados a la venganza popular, engendrando la noción de vandalismo inventada por el abad Grégoire (Informe presentado a la Convención el 31 de agosto de 1794 sobre «las destrucciones causadas por el vandalismo y los medios de recuperarlas» («les destructions opérées par le vandalisme et les moyens de les récupérer») otros fueron conservados por el Estado y cambiaron de funciones (prisiones como Maguelone, Clairvaux, Le Mont-Saint-Michel), aunque la mayor parte fue vendida a particulares, que a menudo sirvieron como cantera de materiales de construcción y han desaparecido (abadía de Cluny, castillo de la abadía de Vézelay, etc.).

En 1790, Aubin-Louis Millin habló por primera vez de «monumento histórico» en un informe depositado en la Asamblea Nacional Constituyente de 1789, en ocasión de la demolición de la Bastilla. «Monumento histórico» se convirtió en un símbolo de la prerrevolución, del Ancien Régime. La idea de conservar un testimonio del Antiguo Régimen circuló y la Constituyente, bajo el impulso de Talleyrand, adoptó el 13 de octubre de 1790 un decreto que constituyó la Comisión de los monumentos, cuya función era estudiar «la suerte de los monumentos, de las artes y de las ciencias» («le sort des monuments, des arts et des sciences»). En 1791 Alexandre Lenoir fue designado para crear el museo de los monumentos franceses (musée des monuments français), luego inaugurado en 1795, en el que se reunieron los fragmentos de arquitectura que se lograron salvar. Pero este museo fue cerrado por Luis XVIII por orden de 24 de abril de 1816 tras el regreso de la monarquía, durante la Restauración, y sus colecciones debieron ser devueltas «aux familles et aux Églises» y se dispersaron.

El vandalismo causó reacciones, especialmente románticas (de Chateaubriand o Victor Hugo, que publicó en 1825 un panfleto: Guerre aux démolisseurs). La salvaguarda pasaba por un trabajo de inventario: desde 1795 el consejo de los edificios civiles (conseil des bâtiments civils) completó el inventario de los castillos que Luis XVI había comenzado; en 1820, el barón Taylor y Charles Nodier publicaron sus Voyages pittoresques et romantiques dans l'ancienne France [Viajes pintorescos y románticos en la antigua Francia], en el momento en que se constituían las primeras sociedades arqueológicas.. Puede consultarse la categoría en la Wikipedia en francés en: sociétés archéologiques.

El nacimiento de los «Monumentos históricos» thumb|La basílica de Saint-Denis fue uno de los primeros monumentos clasificado monumento histórico.

En 1819, por primera vez, el presupuesto del Ministerio del Interior contó con una línea de «monumentos históricos», repartiéndose una quincena la edificios la suma de . Bajo la Monarquía de Julio, el 21 de octubre de 1830, el ministro del Interior, François Guizot propuso en un informe presentado al rey Louis-Philippe la creación del cargo de inspector de monumentos históricos, que atribuyó a Ludovic Vitet el 25 de noviembre, y después, el 27 de mayo de 1834, a Prosper Mérimée. La misión del inspector de los monumentos históricos era clasificar los edificios y repartir los créditos de mantenimiento y restauración. El el ministro del Interior, el conde de Montalivet, instituyó la comisión de los monumentos históricos, sucediendo al comité de las Artes. Compuesta por siete benévolos y presidida por Jean Vatout, director de los Monumentos públicos, hizo una tarea de inventario, de clasificación (una clasificación basada primero en consideraciones políticas y, después de 1835, por el interés histórico y desde 1841 por la calidad arquitectónica) y de la signación de créditos. También fue responsable de la formación de los arquitectos que intervendrían en los monumentos (empezando por Eugène Viollet-le-Duc).

En 1840, la Comisión publicó su primera lista que tenía monumentos históricos, de ellos 934 edificios.Rapport d'information n°599, Au service d'une politique nationale du patrimoine : le rôle incontournable du Centre des monuments nationaux, Françoise Férat, 30 de junio de 2010 La lista estaba integrada únicamente por monumentos prehistóricos y edificaciones antiguas y medievales (desde el al ), siendo la mayoría edificios religiosos, aunque también había algunos objetos (como el Tapiz de Bayeux). Todos eran propiedad del Estado, de los departamentos o de las comunas, cuya conservación requería un trabajo (y por lo tanto, de créditos).

Posteriormente, la comisión continuó su trabajo de inventario, los monumentos históricos aumentaron en número y el alcance de la protección se amplió en tres direcciones: cronológica, categórica (hacia la arquitectura vernácula) y tipológica o conceptual (se busca proteger una edificación que represente cada tipo, el typicum, y más especialmente el unicum). Así, en 1851, la Comisión creó la Misión Heliográfica, encargada de fotografiar los monumentos franceses. Sin embargo, las autoridades locales, la Iglesia y el ejército fueron reacios a reconocer las prerrogativas del Estado sobre su patrimonio y la clasificación de los monumentos de los propietarios privados exigía de su consentimiento: estos frenos explican que el número de monumentos clasificados anualmente pasase de los en 1848 a en 1873.Jean-Claude Yon, op. cité, p. 163.

Desarrollo y apertura

La ley de 30 de marzo de 1887 para la conservación de los monumentos históricos fijó por primera vez los criterios y el procedimiento de clasificación. También tenía igualmente disposiciones que instituían el cuerpo de arquitectos en jefe de los monumentos históricos (architectes en chef des monuments historiques, ACMH, inspirándose en la situación de los arquitectos diocesanos y sustituyendo gradualmente a los arquitectos locales), instaurados por el decreto de 26 de enero de 1892. En 1893 se celebró el primer concurso de plazas de ACMH, y en 1907, finalmente un decreto fijó su estatuto.

Propuesta por el ministro de Instrucción pública Aristide Briand, la ley de 21 de abril de 1906 sobre la protección de los sitios y monumentos naturales de carácter artístico resultó de las medidas adoptadas, entre otros, por la Sociedad de amigos de los árboles (Société des amis des arbres, fundada en 1898), el Club alpino francés (Club alpin français), la Sociedad para la protección del paisaje y la estética de Francia (Société pour la protection des paysages et de l'esthétique de la France) y el Touring club de Francia que se oponían a los efectos de la industrialización. La ley estableció el principio de la clasificación de los sitios naturales pintorescos (sites naturels pittoresques).

thumb|right|Ley 31 de diciembre de 1913 sobre los Monumentos históricos Archivos nacionales A/1975 sur les Monuments historiques Archives nationales.