Irena Sendler o Irena Sendlerowa (Varsovia, -Varsovia, ), conocida como «El Ángel del Gueto de Varsovia», fue una enfermera y trabajadora social polaca católica, que sirvió en la resistencia de su país durante la Segunda Guerra Mundial. Fue una de las personas que ayudaron a los judíos durante el holocausto alemán. Con riesgo de su propia vida, organizó el rescate del gueto de Varsovia de unos 2500 niños judíos prácticamente condenados a ser víctimas del Holocausto. (Traducción: Irena Sendler (1910-2008) fue una trabajadora social polaca que salvó a casi 2500 niños entre 1942 y 1943, sacándolos de contrabando del gueto de Varsovia y encontrando familias no judías para adoptarlos.) (Traducción: El miembro más destacado del consejo fue Irena Sendler, quien se cree que organizó el rescate de 2500 niños judíos salvados del gueto de Varsovia. Además de los casos destacados del cónsul portugués en Burdeos y el (vice)cónsul japonés en Vilna, Sendler salvó a más judíos que cualquier otra persona durante el Holocausto. Arrestada, torturada y sentenciada a muerte por la Gestapo en octubre de 1943, logró huir el día de su ejecución, y se convirtió en jefa de la sección de niños de Żegota, el consejo polaco de ayuda a los judíos. Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2007, reconocida como ciudadana honorífica de Israel y Justa entre las Naciones, además de otorgársele la más alta distinción civil de Polonia al ser nombrada dama de la Orden del Águila Blanca.
En la década de 1930, Sendler llevó a cabo su labor social como una de las activistas vinculadas a la Universidad Libre de Polonia. Desde 1935 hasta octubre de 1943, trabajó para el Departamento de Bienestar Social y Salud Pública de la ciudad de Varsovia. Durante la guerra llevó a cabo actividades clandestinas, como el rescate de judíos durante el Holocausto, principalmente como parte de la red de trabajadores y voluntarios de ese departamento, en su mayoría mujeres. Sendler participó, junto con decenas de personas más, en el traslado clandestino de niños judíos fuera del gueto de Varsovia y, posteriormente, les proporcionó documentos de identidad falsos y refugio con familias polacas dispuestas a acogerlos o en orfanatos y otros centros de acogida, incluidos los conventos de monjas católicas, salvando así a esos niños del Holocausto.
Los ocupantes alemanes sospechaban que Sendler formaba parte de la resistencia polaca y, en octubre de 1943, fue detenida por la Gestapo, pero logró ocultar la lista con los nombres y la ubicación de los niños judíos rescatados, evitando así que esa información cayera en manos de la Gestapo. A pesar de la tortura y el encarcelamiento, Sendler nunca reveló nada sobre su labor ni sobre el paradero de los niños salvados. Fue condenada a muerte, pero escapó apresuradamente el día previsto para su ejecución, después de que «Żegota» sobornara a funcionarios alemanes para conseguir su liberación.
En la Polonia comunista de la posguerra, Sendler continuó con su activismo social, pero también desarrolló una carrera en la administración pública. En 1965, fue reconocida por el Estado de Israel como Justa entre las Naciones. Entre las numerosas condecoraciones que recibió Sendler se encuentran la Cruz de Mérito de Oro, que le fue concedida en 1946 por el rescate de judíos, y la Orden del Águila Blanca, la más alta distinción de Polonia, otorgada al final de la vida de Sendler por sus esfuerzos humanitarios durante la guerra.
La madre de los niños del Holocausto
Primeros años
miniatura|izquierda|Casa donde pasó su infancia Irena Sendler en Piotrków Trybunalski Sendler nació el 15 de febrero de 1910 en Varsovia, hija de Stanisław Henryk Krzyżanowski, médico, y de su esposa, Janina Karolina (de soltera Grzybowska). Fue bautizada como Irena Stanisława el 2 de febrero de 1917 en Otwock.Bikont, Anna, Sendlerowa, p. 51 Creció inicialmente en Otwock, una localidad situada a unos 25 km al sureste de Varsovia, donde había una comunidad judía. Su padre, un humanitario que atendía gratuitamente a los más pobres, incluidos los judíos, falleció en febrero de 1917 a causa del tifus contraído de sus pacientes. Tras su muerte, la comunidad judía ofreció ayuda económica a la viuda y a su hija, aunque Janina Krzyżanowska rechazó su ayuda. Bikont, «Sendlerowa», pp. 55–56 Posteriormente vivió en Tarczyn y Piotrków Trybunalski.
A partir de 1927, Sendler estudió Derecho durante dos años y, posteriormente, literatura polaca en la Universidad de Varsovia, interrumpiendo sus estudios durante varios años, entre 1932 y 1937.Bikont, «Sendlerowa», pp. 60–61 Se opuso al sistema de bancos del gueto que se aplicaba en la década de 1930 en muchas instituciones polacas de enseñanza superior (desde 1937 en la Universidad de Varsovia) y tachó la identificación de «no judía» de su expediente académico.Staff writer (22 May 2008), The Economist obituary. Retrieved 8 April 2013.Magdalena Grochowska (12 de mayo de 2008), «Lista Sendlerowej – reportaje de 2001» (La lista de Sendler – reportaje periodístico de 2001) en DzieciHolocaustu.org.pl. Véase también: Lista de Sendler en Gazeta Wyborcza. Consultado el 23 de marzo de 2018.Bikont, Sendlerowa, pp. 65–69 Afirmó haber sufrido medidas disciplinarias académicas debido a sus actividades y a su reputación como comunista y filosemita. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, presentó su tesis de máster, pero no se había presentado a los exámenes finales. Sendler se unió a la Unión de la Juventud Democrática Polaca (Związek Polskiej Młodzieży Demokratycznej) en 1928; durante la guerra se afilió al Partido Socialista Polaco (PPS).Bikont, «Sendlerowa», pp. 71–75Bikont, Sendlerowa, pp. 84–86 Se le denegó repetidamente el empleo en el sistema escolar de Varsovia debido a las recomendaciones negativas emitidas por la universidad, que le atribuían opiniones radicalmente izquierdistas.
Sendler se vinculó a las secciones sociales y educativas de la Universidad Libre de Polonia (Wolna Wszechnica Polska), donde conoció a activistas del Partido Comunista de Polonia, entonces clandestino, quienes ejercieron una gran influencia en ella. En la Wszechnica, Sendler formaba parte de un grupo de trabajadoras sociales dirigido por la profesora Helena Radlińska; más de una docena de mujeres de ese círculo se dedicarían más tarde al rescate de judíos. A partir de sus entrevistas de trabajo social sobre el terreno, Sendler recordó muchos casos de extrema pobreza que encontró entre la población judía de Varsovia.Bikont, «Sendlerowa», pp. 61-62
Sendler trabajaba en una clínica de asesoramiento jurídico y ayuda social, la Sección de Asistencia a la Madre y al Niño del Comité Ciudadano de Ayuda a los Desempleados. En 1934 publicó dos artículos, ambos relacionados con la situación de los niños nacidos fuera del matrimonio y de sus madres. Trabajaba principalmente sobre el terreno, recorriendo los barrios más desfavorecidos de Varsovia, y sus clientas eran mujeres indefensas y socialmente desfavorecidas.Bikont, «Sendlerowa», pp. 52–55 En 1935, el Gobierno suprimió la sección. Muchas de sus integrantes pasaron a ser empleadas del Ayuntamiento de Varsovia, incluida Sendler, en el Departamento de Bienestar Social y Salud Pública.Bikont, Sendlerowa, p. 64
Sendler se casó con Mieczysław Sendler en 1931. Él fue movilizado para la guerra, capturado como soldado en septiembre de 1939 y permaneció en un campo alemán de prisioneros de guerra hasta 1945; se divorciaron en 1947.Bikont, «Sendlerowa», pp. 70–71 Posteriormente se casó con Stefan Zgrzembski (cuyo nombre de nacimiento era Adam Celnikier), un amigo judío y compañero durante la guerra, con quien tuvo tres hijos: Janina, Andrzej (que murió en la infancia) y Adam (que falleció de insuficiencia cardíaca en 1999). En 1957, Zgrzembski abandonó a la familia; murió en 1961 e Irena se volvió a casar con su primer marido, Mieczysław Sendler.Bikont, Sendlerowa, pp. 307–308 Diez años más tarde se divorciaron de nuevo.Bikont, «Sendlerowa», p. 311
Segunda Guerra Mundial
miniaturadeimagen|221x221px|Sendler, vestida con su uniforme de enfermera, fotografiada en la Nochebuena de 1944 Cuando Alemania invadió el país en 1939, Sendler era enfermera en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí trabajó incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como católicas. Gracias a ella, estos comedores no solo proporcionaban comida para huérfanos, ancianos y pobres sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.
En 1940, los nazis crearon un gueto en Varsovia, y Sendler, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí, se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota. Ella misma lo cuenta:
thumb|Niños judíos en el gueto de Varsovia|izquierda
Cuando Sendler caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. Pronto se puso en contacto con familias a las que ofreció llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente comprensible, pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando Irena o sus chicas volvían a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, se encontraban con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de concentración.
A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de 1942, consiguió rescatar a más de 2500 niños por distintos caminos: comenzó a sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto se valió de todo tipo de subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... en sus manos cualquier elemento se transformaba en una vía de escape.
Entre los miles de niños y bebés rescatados, uno de los ejemplos que pasó a la posteridad fue el de Elzbieta Ficowska. Ella tenía cinco meses cuando una colaboradora de Sendler le suministró un narcótico, y la colocó en una caja de madera con agujeros, para que le entrara aire. Fue sacada del gueto junto con un cargamento de ladrillos, en un vagón traccionado por un caballo, en julio de 1942. La madre de Elzbieta escondió una cuchara de plata entre las ropas de su bebé. La cuchara llevaba grabado su apodo, Elzunia, y la fecha de su nacimiento: . Elzbieta fue criada por la ayudante de Sendler, Stanislawa Bussoldowa, una viuda católica. Ficowska dijo más tarde que la fallecida Bussoldowa fue su "madre polaca", para distinguirla de su "madre judía". Durante meses, la madre de Elzunia llamó por teléfono para escuchar los balbuceos de su hija. Años después, muertos ya sus padres en el gueto, la joven Elzbieta Ficowska fue conocida con el apodo de "la niña de la cuchara de plata".
thumb|160px|Póster nazi, en alemán y en polaco (Varsovia, 1942). En él, se amenazaba de muerte a cualquier polaco que prestara ayuda a los judíos
Sendler quería que un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces, ideó un archivo en el que registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades.
Los nazis supieron de sus actividades. El , fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak, donde la torturaron brutalmente. En un colchón de paja, encontró una estampa de Jesús Misericordioso, con la leyenda: “Jesús, en ti confío”, que conservó consigo hasta 1979, momento en que se la obsequió al papa Juan Pablo II.