thumb|260px|Retrato en grabado de Vincent-Marie Viénot, conde de Vaublanc. Vincent-Marie Viénot de Vaublanc llamado "el conde de Vaublanc",Guillaume de Bertier de Sauvigny, Bibliographie critique des mémoires sur la Restauration écrits ou traduits en français, Librairie Droz, 1988, p. 251. (Fort Liberté, Haití,Localidad entonces conocida como Fort Dauphin, en la Isla de La Española 2 de marzo de 1756 - París, 21 de agosto de 1845) fue un escritor y político francés, responsable de la reorganización de la Academia Francesa en 1816.

Destacó a lo largo de su vida por su colaboración con los sucesivos gobiernos de Luis XVI, Paul Barras, Napoleón Bonaparte y del conde de Artois, más tarde Carlos X de Francia, desde posiciones en favor del monarquismo y del catolicismo. Tras la Revolución francesa, fue objeto de persecución por su ideología contra-revolucionaria, hasta que tras la Restauración monárquica y bajo el Gobierno de Luis XVIII de Francia, ocupó el puesto de diputado del partido ultra-realista y de ministro del Interior.

Orígenes y formación durante el Antiguo Régimen

thumb|350px|right|Armas de la familia de Vaublanc.

Viénot fue el primogénito del mayor Vivant-François Viénot de Vaublanc, originario de una familia noble de Borgoña. Su padre comandaba el Fuerte de San Luis en Fort-Dauphin y era un destacado personaje público en la vida de la colonia de Saint-Domingue, en la isla de La Española, donde Viénot vivió sus primeros años hasta su llegada a la Francia metropolitana con siete años.

Después de cursar estudios militares en la Escuela de Cadetes de La Flèche y en la Escuela Militar de París, de 1770 a 1774, Viénot fue nombrado caballero de la Orden de San Lázaro de Jerusalén por el conde de Provenza – el futuro Luis XVIII, que era el gran maestre de la orden, y antes incluso de salir de la Escuela.

Destinado como subteniente en el regimiento de la Sarre, perteneciente al duque de La Rochefoucault y del que su tío Charles fue teniente-coronel, entre 1776 y 1782, fue asignado sucesivamente a los acuartelamientos de Metz, Ruan y Lille obteniendo luego un encargo que le llevó de regreso a La Española en donde le requerían también atención los negocios familiares.Michaud, p. 170.

Allí se casó con mademoiselle de Fontenelle, con quien tuvo una hija, regresando a Francia en 1782 para instalarse en Dammarie-lès-Lys, cerca de Melun. Compró el cargo de teniente de los mariscales de Francia declarando como oficio, en el momento de su toma de posesión, el de propietario agrícola.

Al frente de este cargo, cuya función era la de mediación entre los aristócratas en caso de litigio, Viénot fue adquiriendo notoriedad y entablando relaciones con las clases elevadas de la región, interesándose también por la agricultura, las letras y las artes.

Llegada a la política durante la Revolución

Primeros cargos locales con la convocatoria de los Estados Generales thumb|100px|Escudo de Seine-et-Marne creado en 1790.

Fascinado en un primer momento por las nuevas ideas de la Revolución francesa, se introdujo en la carrera política: se convirtió en miembro de la nobleza en el alguacilazgo de Melun en 1789. Fue elegido secretario de esta Asamblea bajo la presidencia de Louis-Marthe de Gouy d'Arsy, gran alguacil de Melun, y del que también formó parte el célebre marinero y explorador Louis Antoine de Bougainville. Esa asamblea se encargaría de redactar un cuaderno de quejas al Rey y de nombrar un diputado en los Estados Generales. Apoyó la candidatura de Fréteau de Saint Just, elegido diputado de la nobleza por el alguacilazgo de Melun y que luego pasó a ser miembro de la Asamblea Constituyente.Vaublanc, 1, p. 182.

En 1790, Vaublanc fue convocado como miembro y luego presidente del Consejo Departamental, también llamado Consejo General de Seine-et-Marne. Esa función le permitió presidir el directorio administrativo de ese departamento.Vaublanc, 1, p. 256

Pulso perdido contra los Jacobinos durante la Asamblea legislativa Cuando se disuelve la Asamblea Constituyente, se forman colegios electorales para elegir nuevos diputados. El 1 de septiembre de 1791, fue elegido como octavo diputado (de una lista de once) por Seine-et-Marne en la Asamblea Legislativa con 273 votos de 345 votantes.Robert, Bourloton, Cougny. Fue uno de los pocos que ya contaban con experiencia política, especialmente en el tema de las colonias de las Antillas en una asamblea en la que la mayor parte de los miembros eran novatos en política ya que, fieles a su juramento, ningún miembro de la Asamblea Constituyente formaba parte de esta cámara.

Protagonista en el Club des Feuillants Desde el primer día de sesiones destacó al pronunciar un discurso que denunciaba las malas condicionesSiguiendo la costumbre, había un sillón con forma de trono, decorado de oro y flores de lis preparado para el rey. Couthon propuso darle un sillón similar al del presidente. Grangeneuve pidió que los títulos de "Señor" y de "Majestad", "inventados por el servilismo, fueran sustituidos por el mucho más hermoso de Rey de los Franceses". Se votó una moción, que decidió bajar el sillón del rey un escalón. Como represalia, Luis XVI amenazó con no acudir a la Asamblea. Se alcanzó un compromiso y el asiento del rey bajó un escalón (pág. 17) Feuillant et Girondins aout 1791 - 20 avril 1792 de Dom H Leclerc, París, 1940, lib. Letouzet et Ane 87 boulevard Raspail. en las que Luis XVI iba a ser recibido por la Asamblea al día siguiente.Vaublanc, 1, p. 285. Debido a esas declaraciones, fue elegido vicepresidente entre el 3 y el 15 de noviembre de 1791, con 104 votos por 92 para Brissot, uno de los jefes Girondinos, en una asamblea que entonces era mayoritariamente realista. Pasó a ser presidente entre el 15 y el 28 de noviembre de 1791.L'ami des citoyens, journal fraternel par JL Tallien, num. 13, publicado el 16 de noviembre de 1791, imprenta Demonville .

El 29 de noviembre, Vaublanc se encargó de redactar una petición al rey para que retirara el veto al decreto de la Asamblea del 9 de noviembre, cuyo objetivo era acabar con la emigración masiva (azuzada especialmente por nobles y clérigos) amenazando a los príncipes alemanes con represalias si seguían dando cobijo al ejército de los príncipes (el conde de Artois y el príncipe de Condé). La Asamblea quedó tan satisfecha con su trabajo que derogando sus propias normas le solicitó que fuera a leer en persona al rey este mensaje, encabezando una comitiva de 24 diputados."Señor", dijo a Luis XVI, "en cuanto la Asamblea Nacional ha puesto su mirada sobre la situación del Reino se ha dado cuenta de que los disturbios que aún le afectan tienen su origen en los preparativos criminales de los emigrados franceses. Su audacia está apoyada por príncipes alemanes que hacen caso omiso a los tratados firmados entre ellos y Francia, y que fingen olvidar que deben a este imperio el tratado de Westfalia, que garantiza sus derechos y su seguridad. Estos preparativos hostiles, estas amenazas de invasión nos obligan a ejércitos que absorben inmensas sumas de dinero, que la nación hubiera dejado gustosa en manos de sus acreedores. ¡A usted le toca, Sire, acabar con ellos; a usted mantener con las potencias extranjeras el tono que corresponde al rey de los franceses! Dígales que allá donde padezcamos preparativos contra Francia, Francia sólo podrá ver enemigos; que observaremos religiosamente el juramento de no efectuar conquista alguna; que les ofrecemos buena vecindad, la amistad inviolable de un pueblo libre y poderoso; que respetaremos sus leyes, sus usos, sus constituciones; pero que deseamos que la nuestra sea respetada. ¡Dígales finalmente que, si los príncipes de Alemania siguen alentando preparativos dirigidos contra los franceses, los franceses les llevarán no el hierro y la llama, sino la libertad! A ellos les toca calcular cuáles pueden ser las consecuencias de ese despertar de las naciones" Adolphe Thiers, Histoire de la révolution 1823 a 1827, tomo2. Luis XVI le respondió que tomaría seriamente en consideración el mensaje de la Asamblea y, unos días más tarde, le informó personalmente de sus decisiones al respecto.

Con este motivo, Vaublanc aumentó su reputación al indicar a la Asamblea "que el rey se había inclinado en primer lugar y que él sólo le había devuelto el saludo".Michaud, p. 171. La anécdota es reveladora del cambio en la relación de fuerzas constitucionales: el poder legislativo, encarnado por la Asamblea Legislativa, estaba claramente por encima del poder ejecutivo encarnado por un Luis XVI que ya solo era el "Rey de los Franceses".

Vaublanc se alineó junto al partido de los monárquicos constitucionales y se inscribió en el Club des Feuillants al igual que otros 263 de sus colegas (de 745 diputados), pasando a ser uno de los jefes en la Asamblea junto a Jacques Claude Beugnot, Mathieu Dumas y François Jaucourt, ya que sus principales dirigentes, como Barnave o Lameth, ya no tenían escaño. Se opuso ferozmente a los gobiernos revolucionarios destacando su lealtad al rey, su oposición a las medidas represivas relativas a los sacerdotes refractarios, a las leyes votadas que confiscaban los bienes de los emigrados y por último denunciando las masacres de Aviñón. Las discusiones se radicalizaron, y la masa que asistía a los debates le abucheó a menudo, al igual que a otros de sus compañeros como Charles de Lacretelle.Charles de Lacretelle, Dix années d'épreuve pendant la Révolution (1842). Nicolas de Condorcet, su compañero de la Asamblea Legislativa en 1791 y que no le tenía en gran estima, decía de él: "Hay en cualquier asamblea oradores ruidosos con cabeza hueca, que producen gran efecto con necedades redundantes".Pierre Larousse, Grand dictionnaire universel du XIXeme siecle. Brissot, por su parte, le llamaba: el "jefe de los bicameralistas".Vaublanc, 1, p. 338.

La inevitable caída de la monarquía En 1792, fue uno de los defensores del conde de Rochambeau ante la Asamblea, consiguiendo su absolución.

Estuvo de acuerdo con la mayoría de la Asamblea, partidaria de la abolición de la esclavitud en las Antillas, sin embargo, en un discurso el 20 de marzo advirtió a los abolicionistas más radicales como Brissot, que conocían poco la vida en las colonias, del riesgo de guerra civil, dada la diversidad de clases étnicas y sociales dentro de la población de Santo Domingo. También apoyó la ley del 4 de abril de 1792 que concedía la ciudadanía a todos "los hombres de color y negros libres". Tras la sesión del 10 de abril, se pronunció a favor de la progresiva abolición de la trata de negros en las colonias, siguiendo el ejemplo de Dinamarca y de Gran Bretaña.député

El 3 de mayo de 1792, apoyó la propuesta de Beugnot que provocó un decreto de acusación de Marat y del abad Royou y el 8 de mayo, se dirigió en la Asamblea a los Jacobinos en estos términos:

El 18 de junio fue elegido miembro de la Comisión extraordinaria de los Doce, creada a propuesta de Marat, encargada de examinar el estado de Francia y de proponer los medios para salvar la Constitución, la libertad y el Imperio. Dimitió el 30 de julio.

Defensa de La Fayette thumb|160px|La Fayette.

Tras los acontecimientos del 20 de junio de 1792 en que los sans-culottes asaltaron las Tullerías y obligaron al rey Luis XVI a ponerse el gorro frigio, La Fayette acudió a París el 28 de junio para convencer al Rey de que abandonara París y se pusiera al mando de sus ejércitos reunidos en el Norte. Utilizando la Guardia Nacional, trató de cerrar los clubs, pero su intentona fracasó, en parte debido al rechazo de la Corte a seguirle. Reaccionando a este intento de golpe de fuerza, la izquierda de la Asamblea decidió proponer un decreto de traición contra La Fayette.