Varvarco es una localidad argentina del departamento Minas, en la provincia del Neuquén, famosa por ser unos de los reductos de los hermanos Pincheira, quienes fueran seis cuatreros realistas de origen chileno.

Población Contó con , lo que representó un incremento frente a los del censo anterior. La población se compuso de 312 varones y 273 mujeres, lo que arrojó un índice de masculinidad del 114.29%. En tanto, las viviendas pasaron a ser 158.

Según el censo 2022 se conoció una población dentro de la comisión de fomento de 503 habitantes y 101 viviendas.INDEC. Resultados definitivos del Censo 2022. Provincia de Neuquén. Gobiernos locales: viviendas y población.Además, el censo dio a conocer datos de su composición poblacional (266 hombres 237 mujeres), densidad y área urbana.

Clima

Al igual que toda la región noroeste provincial la zona del valle de Varvarco y la localidad misma de Varvarco, está situada en un área de la geografía neuquina que se encuentra expuesta a la rigurosidad del clima, a más de 1300 Los veranos son por lo general cálidos y los inviernos fríos e intensos, con una temperatura mínima absoluta de -26 °C.

Historia

Establecimientos cordilleranos de los Pincheira y aborígenes aliados

La zona del valle de Varvarco —al igual que los establecimientos en las lagunas de EpulafquenBandieri, Susana (op. cit, p. 105). como la aldea de «Coyamuelo» en donde residían unas cuatrocientas personas entre aborígenes, mestizos y cristianos que quedaba al oriente de las mismas,Barros Arana (op. cit., Parte IX, pp. 81-85). en el cerro homónimo y cerca de las nacientes del río Neuquén, y otros a ambos lados de la cordillera de los Andes como el de «Butalón» ubicado en el arroyo Malal Caballo que es un afluente oriental del curso superior del río antes citado, el de «Roble Huacho» asentado en la orilla del curso superior del río Ñuble que estaba frente a Epulafquen pero del lado occidental cordillerano, y el de «Atuel» establecido en las juntas del homónimo y del río Salado (en territorio nominal mendocino)— fue un reducto utilizado por seis cuatreros chilenos realistas, mejor conocidos como los hermanos Pincheira —siendo estos, cuatro hombres y dos mujeres— y algunos caciques pehuenches que eran sus aliados.Belber, Isidro (op. cit.). En esta zona de engorde para el ganado se habían formado la aldea de Varvarco que llegaría a contar con unos 6.000 habitantes y un pequeño establecimiento llamado Matancilla, ubicado a 6 km al norte del anterior.

Entre 1817 y 1832 asaltacaron numerosas veces, y en la forma más cruenta en 1822,Según Barros Arana, Diego (op. cit. pp. 22-26 y 547, Tº XIII). los pueblos chilenos de Chillán, Linares, Parral, Talca, Curicó y San Fernando, de la ya liberada y conformada república, luego de la Guerra de Independencia de Chile, y consolidada el 5 de abril de 1818 con la Batalla de Maipú.Belber, Isidro; (op. cit.).

Últimas batallas del centro-sur de Chile y traslado pincheirista al oriente andino

thumb|250px|left|Ofensiva del brigadier argentino Antonio González Balcarce en el sur chileno (en ROSA) que a la altura de Chillán y separado por la Cordillera de los Andes, se encuentran los valles de Varvarco (en AMARILLO; del actual departamento Minas de la provincia de Neuquén).

En la vertiente cordillerana occidental, el subjefe del Ejército de los Andes del general José de San Martín durante las batallas de Cancha Rayada y de Maipú, era el entonces coronel Antonio González Balcarce que se transformó en el jefe del Ejército Libertador en ausencia de dicho general, y comandándolo en la Segunda campaña al sur de Chile, triunfaría en la Batalla del Biobío el 19 de enero de 1819.

Desde 1822, los hermanos Pincheira y otros ciudadanos chilenos pasaron a tener una alianza con los caciques pehuenches, como ser: El Mulato, Neculmán, Martín Toriano y Canumilla, quienes les permitieran asentarse a ambos lados de la cordillera de los Andes, pudiendo movilizarse a través del paso montañés Boquete de Alico de las lagunas de Epulafquen, aunque no dejaran de enemistarse con algunos de los caciques como Venancio Coñoepán y Luis Melipán. A partir de este momento, los pincheiristas pasaron al lado oriental de la cordillera, dando comienzo a lo que se llamó “Guerra a Muerte”.

Fueron a dar también a sus filas los sospechosos realistas que pasaban a ser perseguidos por parte de los patriotas, al que se le agregaó algunos componentes de la tropa chilena que se encontraban desesperados por la necesidad y falta de salario, sumándose también entre sus huestes a los delincuentes netos, ex presidiarios y fugados de la ley, los que pasaron a hacer crecer aún más el contingente pincheiristaBandieri, Susana, con Graciela Blanco, Gladys Varela, Fabián Arias en "Hecho en Patagonia. La historia en perspectiva regional" (p. 40, Ed. Universidad Nacional del Comahue, 489 págs., año 2006). y transformándose de esta forma en una gran fuerza militar que según diversos informes, rondarían entre 500 y 1000 hombres a caballo, todos bajo un mando jerarquizado militarmente. Otros aborígenes que también pasaron a aliarse con ellos, fueron los mapuches y los huiliches.

Algunos grupos indígenas aliados se desplazaron hacia los otros territorios nominalmente argentinos, diseminándose por las pampas y el norte de la Patagonia oriental rioplatense conocido como el Comahue, hasta los ríos Agrio, Neuquén y Negro, siendo estos los mapuches boroanos y que cuyos grandes caciques residirían en los enclaves estratégicos de Leuvucó, Salinas Grandes, Caleufú, entre otros lugares, disputando esas tierras a los ranqueles —una mixogenización de pehuenches mapuchizados, oriundos del alto Ñuble del Ránquil, con aborígenes pampeanos— y a los pueblos originarios tehuelches septentrionales, más conocidos como querandíes —prácticamente extintos a principios del — y pampas viejos, hasta araucanizarlos por completo ya que en sus invasiones asesinaban a los hombres y secuestraban a sus mujeres.Bandieri, Susana; con Orietta Favaro y Marta B. Morinelli en "Historia de Neuquén" (p. 88, Ed. Plus Ultra, año 1993).

A partir de entonces los mapuches comenzarían a dominar las rutas de circulación de ganados y bienes a través del Comahue, por lo cual realizaron sus correrías alcanzando a las provincias de Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires que desde 1822 había incorporado la comandancia de Patagones, también asediada por los mismos.Barros Arana, Diego (op. cit, Tº XI).

De esta forma las guerrillas y malones que asaltaban y saqueaban pueblos, también raptaban mujeres a cambio de recompensa, como en el famoso caso de Trinidad Salcedo que exigieron una carga de vino, dos cargas de harina y 200 pesos de plata.Según consta en el archivo del Ministerio de Guerra.

En abril de 1823, Antonio Pincheira atacó al pueblo chileno de Linares, asesinando al gobernador Dionisio Sotomayor y raptando a su bella hija Clara,Belber, Isidro (op. cit.). aunque al retornar con el botín logrado, el capitán de infantería José Santos Astete lo sorprendió con 350 soldados, ajusticiándolo. Con lo ocurrido, lo sucedió en el mando su hermano mayor Santos Pincheira pero terminó ahogándose al intentar cruzar el río Los Sauces.

Al mismo tiempo, José Antonio y Pablo Pincheira lograban repeler el ataque de mil soldados que atravesaron los pasos de Epulafquen y de Pichachén, al mando del coronel Clemente Lantaño y del sargento Carrero, respectivamente. En 1825 el gobierno chileno intentó pacificarlos y hacerlos miembros del Ejército Chileno pero solo algunos caciques pincheiros lo aceptaron, ya que los principales aliados como Neculmán, Coleto y Trenquemán, no lo hicieran.

Ofensiva patriota chilena y mendocina

En febrero de 1826 el capitán chileno Pedro Barnechea intentó atacar con dos columnas al comandante pincheirista Senosian, ubicado al norte del actual Neuquén, pero debió retroceder.

Finalmente, el 27 de octubre del corriente, por orden del presidente chileno Agustín de Eyzaguirre, se iniciaron operaciones al mando del brigadier José Manuel Borgoño, compuesta de tres columnas, siendo la primera que partiendo de Talca, atravesó la cordillera por el paso Barrancas con quinientos cuarenta soldados al mando del coronel Jorge Beauchef y tomó por sorpresa a las hermanas Rosario y Teresa Pincheira que custodiaban trescientas cautivas en este valle de Varvarco.

Las otras dos columnas lograron destruir el refugio de «Butalón», aunque los hermanos Pincheira lograran escapar refugiándose en el de «Atuel», en las juntas del río homónimo, al sudoeste del «Fuerte San Rafael del Diamante» que era límite meridional efectivo de la entonces provincia de Mendoza.

En noviembre del citado año, se inició otra expedición que volvió a atravesar por el paso de Epulafquen, derrotando a las tropas de Pablo Pincheira acantonadas en el arroyo Malal Caballo, logrando luego apresar al cacique Neculmán.

thumb|350px|right|"El malón" por Mauricio Rugendas.

Consecuentemente a los malones de las estancias de San Carlos, Tunuyán y Tupungato de la provincia de Mendoza, perpetradas a finales del año 1828 por parte de grupos indígenas acompañados por pincheirinos, se realizó la primera campaña del coronel José Félix Aldao quien fuera entonces el comandante de la Frontera Sud. La división estaba compuesta por dos escuadrones de Caballería de Línea, dos de Caballería de Milicias del Valle de Uco, dos compañías de infanterías de un batallón de Guardias Nacionales y dos piezas de artillería del «Fuerte de San Carlos». Con estas fuerzas se obtuvo la victoria en el combate de las Aucas contra los Pincheiras y sus pehuenches aliados que los triplicaban en número.Hudson, Damián; en "Recuerdos históricos sobre la provincia de Cuyo" (p. 193-195, Ed. Impresiones de J. A. Alsina, año 1898)

En 1829 José Antonio Pincheira firmó el tratado de San Juan con el gobernador federal mendocino Juan Reje Corvalán, por el cual recibió dinero, pertrechos, indumentaria, el grado de coronel y de "Comandante General de la Frontera del Sur" a cambio de la paz.

Debido a que la Liga Unitaria se había hecho fuerte en Córdoba en el mismo año, en 1830, el antedicho Pincheira participó en las luchas internas de Mendoza tomando partido por su aliado exgobernador que se terminaría refugiando en su territorio.

Rompiendo el tratado antes citado, los indígenas pincheirinos, al mando de los caciques Coleto y Mulato, realizaron la matanza de El Chacay el 11 de junio de 1830 asesinando a Corvalán y sus 30 hombres, entre los que estaba Juan Agustín Maza. Por esta causa en el mismo año se realizó la campaña del teniente coronel Manuel Virto y otra en 1831 comandada por el general José Albino Gutiérrez. Al año siguiente, en 1832, el general Aldao realizó su segunda campaña logrando el objetivo de desarticular a la banda forajida pincheirista.

Decididos a eliminarlos definitivamente, el gobierno de Chile formó una división del ejército con unas mil plazas al mando del general Manuel Bulnes que tenía como alférez a Manuel Vallejos y al amanecer del 10 de enero de 1832, dicha división salió de Chillán hacia el valle del alto río Ñuble por la orilla derecha, topándose con un retén enemigo con dos soldados dirigidos por Berro al cual fusilaron, y al llegar a la desembocadura del arroyo Chureo, en medio de un tupido bosque al pie de la cordillera, enfrente de la misma, divisaron el día 13 del corriente el establecimiento pincheirista «Roble Huacho» de propiedad del padre de Vallejos de mismo nombre, al cual atacaron por sorpresa, apresando y fusilando a Pablo Pincheira y a sus subordinados: Julián Hermosilla, Loayza y Fuentes.Barros Arana, Diego (op. cit., Parte IX, pp. 79-81).