miniaturadeimagen|350x350px|Aristóteles argumentó por analogía con la carpintería que una cosa toma su forma de cuatro «causas»: en el caso de una mesa, la madera utilizada (causa material), su diseño (causa formal), las herramientas y técnicas utilizadas (causa eficiente), y su propósito decorativo o práctico (causa final). Las «cuatro causas» son definiciones formales del fenómeno de causa y efecto en el pensamiento aristotélico.Lindberg, David (1992). The Beginnings of Western Science, p. 53. La pregunta que intenta responder la teoría de las cuatro causas no es tanto «cuál es la causa de» sino «cómo se explica que».

Aristóteles escribió que no tenemos conocimiento de nada hasta que comprendamos «por qué», es decir, su «causa».Aristotle, Physics 194 b17–20; see also: Falcon, Andrea (2008). «Four Causes». Aristotle on Causality. Stanford Encyclopedia of Philosophy. Aristóteles sostuvo que sus cuatro «causas» proporcionaron un esquema analítico de aplicabilidad general, si bien hay casos en los que es difícil identificar una «causa», o casos en los que podrían fusionarse. Las cuatro «causas» propuestas por Aristóteles son: material, formal, eficiente y final.

La palabra que Aristóteles usó para referirse a lo que tradicionalmente se ha traducido como «causa» fue aitia, del griego , pero este uso peculiar, especializado, técnico y filosófico de la palabra «causa» no coincide plenamente con el sentido cotidiano del término; lo que frecuentemente da lugar a confusiones y malentendidos (véase Argumento teleológico y Diseño inteligente en contraste con este artículo). La traducción de de Aristóteles más cercana al lenguaje ordinario actual podría ser «cuestión» o «explicación».

Aristóteles utilizó su teoría principalmente para explicar los procesos naturales. Sostuvo que había cuatro tipos de respuestas a las preguntas de «por qué».En la Física. II, 3, 194b 17–20; y Metafísica. I, 3, 983a 25–983b y V, 2, 1013a 20–1013b.«Para un rango completo de casos, una explicación que no invoque las cuatro causas no es en absoluto una explicación».—Falcon, Andrea (2008). «Four Causes». Aristotle on Causality. Stanford Encyclopedia of Philosophy. Aristóteles en 23 volúmenes, Vols. 17, 18. Cambridge, MA, Harvard University Press; London, William Heinemann Ltd. 1933, 1989; (disponible en perseus.tufts.edu.). Aristóteles también discute las cuatro «causas» en su tratado de Física, Libro B, capítulo 3. Estas son:

Materia (la causa material de una sustancia): junto con la forma, el coprincipio metafísico que permitiría a la sustancia en cuestión interactuar con otras sustancias y recibir y producir cambios en ellas; para una pelota, puede ser goma; para una estatua, puede ser el bronce, el mármol, etc. (Ver hilemorfismo). Forma (la causa formal de una sustancia): equivaldría a la configuración interna o el contenido de la sustancia o entidad; esto es, aquella actualidad en virtud de la cual dicha sustancia es la que es. En el caso de una pelota de goma, por ejemplo, podría incluir patrones como la solidez, la esfericidad, la rojez, etc. Agente (la causa eficiente de un cambio o movimiento): aquella sustancia o entidad que, partiendo de estar ya en un estado de actualidad, actualiza alguna potencialidad de otra sustancia o entidad, ejerciendo así como agente del cambio o movimiento en cuestión. Por ejemplo, la causa eficiente de la producción de una mesa puede ser el trabajo del carpintero. Fin o telos (la causa final de un cambio o movimiento): representa una potencialidad de alguna sustancia respecto de ciertos fines (entendidos estos como estados potenciales hacia los cuales dicha sustancia estaría dirigida u orientada por su propia naturaleza). Para una semilla, podría ser convertirse en una planta; para una pelota en la parte superior de una rampa, podría ser estar en la parte inferior.

Las cuatro «causas» no son mutuamente excluyentes. Para Aristóteles, se debe dar más de una respuesta a la pregunta sobre cualquier ente; pues, en sus propias palabras: «El ser se dice de muchas maneras». A diferencia de los objetos artificiales, no existe distinción en las entidades naturales entre la causa formal, la eficiente y la final. «Es en este punto donde se entrecruzan la teoría de las cuatro causas con el binomio potencia-acto». En la teoría de las formas de Platón se encuentran algunos antecedentes de la teoría de las cuatro causas aristotélicas.

Introducción miniaturadeimagen|Usando el ejemplo de una estatua: - Causa material: el mármol. - Causa formal: la forma de Apolo. - Causa eficiente: el escultor. - Causa final: su valor artístico. miniaturadeimagen|En una fruta tanto la causa formal, eficiente y final son la misma. La forma de la manzana (causa formal) presente en la semilla en potencia se actualiza por ella misma (causa eficiente) para convertirse en dicho fruto (causa final). Véase: Acto y potencia. Las cuatro causas surgen del esfuerzo de Aristóteles para resolver uno de los primeros problemas filosóficos: el problema del cambio, al que también Aristóteles llama movimiento. Usó sus conceptos del acto y potencia para explicarlo: considera al cambio o movimiento como un paso del ser al no ser, en potencia, y un paso del no ser al ser, en acto. Por ejemplo, al convertir un árbol en mesa, el árbol pasa de ser mesa en potencia a no ser mesa en potencia, y pasa de no ser mesa en acto, a serlo. Aristóteles considera que este cambio o movimiento es la consecuencia de una «causa». Esta causa explica el «por qué» del cambio o movimiento.

Término «causa» En sus escritos filosóficos, Aristóteles utilizó el griego la palabra αἴτιον, aition, una forma singular neutro de un adjetivo. La palabra griega tenía significado, tal vez originalmente en un contexto «legal», qué o quién es «responsable», principalmente pero no siempre en un mal sentido de «culpa»; alternativamente, podría significar «a crédito de» alguien o algo. La apropiación de esta palabra por Aristóteles y otros filósofos refleja cómo la experiencia griega de la práctica jurídica influyó en la preocupación del pensamiento griego por determinar qué es responsable. La palabra desarrolló otros significados, incluido su uso en filosofía en un sentido más abstracto. Aproximadamente un siglo antes de Aristóteles, el autor anónimo del tratado hipocrático De la medicina antigua había descrito las características esenciales de una causa: «Por lo tanto, debemos considerar que las causas de cada afección [médica] son aquellas cosas que son tales que, cuando están presentes, la condición necesariamente ocurre, pero cuando cambian a otra combinación, cesa». En el contexto actual, Aristóteles utilizó las cuatro causas para proporcionar diferentes respuestas a la pregunta del «¿por qué?».

Las cuatro respuestas a esta pregunta iluminan diferentes aspectos de cómo surge una cosa o de cómo ocurre un evento.

Antecedentes Steven Strange, en su artículo The double explanation in the Timaeus, sugiere que la teoría de las formas de Platón se encuentran los antecedentes del las cuatro causas aristotélicas.

Las cuatro «causas»

Causa material

miniaturadeimagen|La materia es un término relativo.Física 194b9 Un objeto cuenta como materia relativa a otra cosa. Por ejemplo, la arcilla es materia relativa a un ladrillo porque un ladrillo está hecho de arcilla, mientras que los ladrillos son materia relativa a una casa de ladrillos. Aristóteles considera la causa material (ὓλη, hyle) de un objeto como la materia del que está hecho, la apariencia del ser determinado, y el sujeto del cambio. «La materia es el potencial de tomar forma a través de la forma». La materia es una condición pasiva pero no menos necesaria, ya que es la base que recibe la forma y además, la que se va a mantener en todo cambio o movimiento. Equivale a la naturaleza de la materia prima de la que está compuesto el objeto. (La palabra «naturaleza» para Aristóteles se aplica tanto a su potencial en la materia prima como a su forma final terminada. En cierto sentido, esta forma ya existía en el material. Ver: Acto y potencia).

Se distingue de Aristóteles entre concepciones de la materia, en un sentido «físico» y otro «metafísico». En el físico, la materia aparece como el substrato «que está debajo de todo cambio». En el metafísico, se entiende junto a la sustancia, como la unión de materia y forma (hilemorfismo). Como la materia está sujeta al cambio, Aristóteles entiende la materia mediante el binomio acto y potencia como «el potencial de tomar forma a través de la forma» (Ver: Causa formal). Por ejemplo: En una mesa de madera, la materia que puede ser transformada a una mesa o cualquier otra cosa es la madera, pues aún no es seguro en qué se convertirá la madera, y es por eso que está en potencia. La potencia (en este caso madera) puede ser actualizada (lo que ya es, en este caso la mesa) solo por medio de un ser en acto (por ejemplo un carpintero), el cual tiene que ser anterior a la potencia.

La materia se diferencia de una teórica «materia prima» sin forma, incognoscible y eterna que constituye toda realidad; de una segunda «materia de» alguna realidad determinada (como la madera, la arcilla o el bronce), donde es particular que la primera por analogía pero en ambos casos se trata de una «materia sensible común».Física, I, 8, 191a 7-12 En la Física (192 a, 12-25) Aristóteles «compara la materia prima con la madre, por la función pasiva y receptora que desempeña, al producir las sustancias naturales en unión de la forma». Compara que «la materia desea la forma de manera semejante a como la hembra desea al macho» (Ver: Visión aristotélica de la mujer).

Mientras que la física moderna busca cuerpos simples, la física de Aristóteles adoptó un punto de vista más general y trató a los seres vivos como ejemplares. Sin embargo, sintió que los cuerpos naturales simples como la tierra, el fuego, el aire y el agua también mostraban signos de tener sus propias fuentes innatas de movimiento, cambio y descanso. El fuego, por ejemplo, lleva las cosas hacia arriba, a menos que se detenga de hacerlo. Las cosas formadas por artificios humanos, como camas y capas, no tienen una tendencia innata a convertirse en camas o capas. Entonces, la materia sigue una serie de niveles en los que se da: materia primera en general; materia en los cuatro elementos y materia como materia de una realidad (hombre, árbol, etc). Aristóteles además distinguió entre materia sensible (como la pura extensión) y materia inteligible, que «se encuentra ciertamente en los seres sensibles, pero no en tanto que sensibles; por ejemplo, en los seres matemáticos».

La materia tiene paralelos con la sustancia en la medida en que la materia prima sirve como sustrato para cuerpos simples que no son sustancia: arena y roca (principalmente tierra), ríos y mares (principalmente agua), atmósfera y viento (principalmente aire) y luego el fuego por debajo de la Luna. En esta terminología tradicional, «sustancia» es un término de ontología, que se refiere a cosas realmente existentes; se dice que solo los individuos son sustancias (sujetos) en el sentido primario. La sustancia secundaria, en un sentido diferente, también se aplica a los artefactos hechos por el hombre. Además, Aristóteles distingue las sustancias sensibles y perecederas, que se encuentran en el mundo sublunar (cuatro elementos); de las sensibles y eternas, que se encuentran en el mundo supralunar y «está sujeta sólo al cambio de lugar».

Causa formal

miniaturadeimagen|La forma de un caballo son las características que le permiten ser un caballo y continuar existiendo. En la biología de Aristóteles, la causa formal en un ser vivo es su capacidad de sobrevivir y reproducirse, su alma o psique. miniaturadeimagen|Aristóteles comparó el alma con el cuerpo como con la cera y un sello.Acerca del alma (412b6-9)