Los panches o tolimas son un pueblo indígena originario, que habitaba en ambas riberas del río Magdalena y su cuenca, desde la hoya del río Gualí al noroeste y del río Negro al noreste, hasta la hoya del río Coello al suroeste y Fusagasugá al sureste, en territorio de la actual Colombia.Rivet, Paul (1943): "La influencia karib en Colombia"; RIEN 1/1: 55-93; 283-295. Se le ha considerado culturalmente similar a los pueblos caribes vecinos pero lingüísticamente no emparentado con ellos.Durbin, Marshall & Haydée Seijas (1973): "A Note on Panche, Pijao, Pantagora (Palenque), Colima and Muzo"; International Journal of American Linguistics 39 (1): 47-51.

Territorio

En el momento de la conquista se encontraban asentados en el centro de la actual República de Colombia, en el oriente del Tolima occidente de Cundinamarca. Sus vecinos al occidente eran los pijaos, coyaimas y natagaimas; al noroeste los pantágoras; al noreste los muzos o Colimas; al sureste los sutagaos; al este los muiscas.Simon, Fray Pedro (1882): Noticias historiales de las conquistas de Tierra Firme en las Indias occidentales. Bogotá, v. 5: 271, 278, 317.Martínez Trujillo, Ángel Antonio (2005) Los Inconquistables Panches del Magdalena. Bogotá: M.J. Editores.

Se ha establecido aproximadamente el alcance territorial del país panche, teniendo en cuenta que las zonas limítrofes fluctuaban por las guerras y otros motivos. Por el norte llegaba hasta los ríos Guarinó y Gualí colindando con sus hermanos de origen e idioma, los pantágoras o Palenques. Hacia el occidente habitaron parte de la cordillera central, los pueblos que hoy conocemos como Fresno, Falan, Palocabildo, Herveo, Líbano y Anzoátegui (Tolima) eran zona limítrofe con otros pueblos indígenas. En cuanto la zona limítrofe hacia el oeste y sudoeste existen grandes dudas, especialmente en el caso de Ibagué, ya que algunos autores afirman que el área actual esta ciudad se encontraba en territorio panche y otros aseguran que era pijao. La respuesta a este dilema sin embargo puede hallarse en que Ibagué en principio fue fundada en el sitio que hoy se encuentra Cajamarca (Tolima), terrenos que sin duda alguna pertenecían a la nación de los pijaos, pero meses después la ciudad fue trasladada al sitio que hoy ocupa, a la meseta, que según la mayoría de cronistas la adjudican como territorio panche.

Dominaron y habitaron los panches las tierras actualmente ocupadas por los pueblos de Rovira, Valle de San Juan y San Luís, Guamo y El Espinal. Partiendo entonces de esta base deducimos que el río Combeima y el río Coello eran límite fluctuante entre panches y pijaos. Por el Oriente ha sido posible establecer que la frontera entre panches y muiscas pasaba por entre los municipios de Anolaima, Cachipay, Zipacón (fuerte militar fronterizo de los muiscas); Tena Viotá y La Mesa (Cundinamarca), tomando la parte alta de la cordillera de Subía hasta Tibacuy. Al sudeste ocuparon los hoy valles de Carmen de Apicalá y Melgar (Tolima), frontera que compartían con los sutagaos. Hacia el Noroeste los panches habitaron los pueblos de Nimaima, Nocaima, Vergara y La Vega (Cundinamarca), siguiendo la serranía del Tablazo en Supatá hasta Pacho, donde empezaba la comarca de los colimas o muzos. A partir de estos puntos concluimos que son netamente panches los pueblos de Villeta, Guaduas, Sasaima, Chaguaní, Vianí, Guayabal de Síquima, Útica y El Peñón (Cundinamarca).

El antiguo territorio del Gran Tolima albergaba con estas extensas comunidades, también un vasto sistema socioeconómico muy similar entre sí. Aunque nunca se rigieron por un mando central, estas agrupaciones prehispánicas se organizaron en señoríos independientes, comunidades tributarias y comunidades subyugadas a otras.

El cacicazgo era ejercido sin tener muy en cuenta las vías de dinastías, se elegía de acuerdo a las necesidades del momento, el valor y conocimiento relacionado con lo sobrenatural, era una exigencia y no era de mucha importancia el sexo del elegido. Se conoce de Cacicas, mujeres que estuvieron al mando de los destinos de estos pueblos con resultados notables.

Existía dentro de estas civilizaciones los Marirris o Piaches y Mohanes, propios de las sociedades chamánicas, Ancianos y Adivinos, que desempeñaban un papel importante en las decisiones religiosas, políticas, militares y en especial en materia de salud. Tenían que ver con lo real pero también con todo lo divino y lo sagrado. Los Caciques panches o síquimas tenían como costumbre dar su nombre a la región que gobernaban y eran asesorados en sus funciones especialmente por un grupo de personas de autoridad y experiencia llamados Acaimas.

Organización político-administrativa Su organización política era de tipo tribal, esto significa que no tenía una gran diferenciación jerárquica dentro de la sociedad, ni existían líderes que dominaran políticamente grandes territorios o súbditos. Sin embargo las crónicas española de la conquista dejan ver que algunos líderes tenían reconocimiento en razón de su capacidad estratégica militar, cuyo mando era acatado por otros líderes en alianzas temporales. La nación panche estaba conformada por las tribus tocaimas, anapuimas, suitamas, lachimíes, anolaimas, síquimas, chapaimas, calandaima, calandoimas, bituimas, tocaremas, sasaimas, guatiquíes, etc.

Gobernantes La organización tribal no permitió el surgimiento de grandes líderes políticos, tampoco hubo una buena recolección de la historia de estos pueblos menos si se tiene en cuenta su rápido exterminio durante la conquista y los años posteriores a esta. Solamente las crónicas dan una idea sobre este punto. Entre los líderes más destacados que las crónicas de la conquista percibieron se encontraba Bituima un hombre sabio de edad madura y con una gran capacidad de convocatoria pues logró la unificación de un buen número de tribus bajo su mando en las batallas de la resistencia a la conquista, este fue un buen estratega militar y puso en jaque a los españoles en Bituima derrotándolos durante el sitio de estos a la fortaleza. También se reconoce a Tocarema y Anolaima quienes combatieron en la batalla de Tocarema contra la invasión de España y que acordaron tratados de paz con Gonzalo Jiménez de Quesada, además de un antiguo jefe Tocaima aunque había muerto hacía muchos años su memoria permanecía viva tal vez por su talento militar.

La guerra La guerra era su principal actividad, los españoles les reconocieron una gran capacidad estratégica durante la conquista. Los muiscas afirmaban lo mismo, de hecho reportaron que durante muchos años los panches asaltaron de forma constante sus sembradíos y secuestraban a sus mujeres; en zonas fronterizas como Tibacuy, Subía, Tena, Ciénaga, Luchuta y Chinga los jefes políticos apostaron Güechas o guerreros profesionales reconocibles por su gran tamaño que intentaron contener a los temibles enemigos. Eran enemigos también de grupos Caribes como los Muzos. Incluso los pantágoras o los pijaos vivían en constante enfrentamiento con grupos panches que a su vez luchaban internamente.

Sus armas eran mazas, macanas, arcos, flechas y dardos algunas se diseñaban con el objetivo único de la guerra, mientras que otras eran Herramientas adaptadas a las necesidades bélicas. Las crónicas describen fortalezas defensivas en Anolaima y Bituima en las que supieron aprovechar lo escarpado del terreno y la dificultad de acceso, para vender cara su derrota en batallas sangrienta contra los conquistadores españoles y sus aliados los Muiscas . Como complemento al sistema armamentista que manejaron, los panches preparaban mezclas de venenos de Serpientes venenosas, arañas y alacranes para envenenar las flechas y los dardos. Según los cronistas, los tocaimas eran los más civilizados y de índole más pacífica, mientras que los Síquimas los más guerreros.

De acuerdo a las crónicas de Fray Pedro Simón un objetivo de la guerra era la obtención de carne humana bien para la alimentación o para la práctica del canibalismo ceremonial, sin embargo es más probable que los panches como grupo guerrero practicaran el canibalismo a causa de la guerra como forma de infundir terror a sus enemigos y como una forma ritual de obtener las cualidades de los vencidos, en este caso el canibalismo es más una opción consecuencia de la guerra que la causa de ella.

A pesar de sus continuos conflictos internos podían hacer alianzas intertribales al sentirse amenazados por pueblos que no fueran panches, esto se presentó durante la conquista y en tiempos anteriores cuando se aliaron para asaltar los territorios de los Muiscas, que siempre fueron muy superiores demográficamente.

Su reputación en la guerra fue tal, que en la cuarta estrofa del himno del municipio de Vergara (Cundinamarca) se menciona: "A los Panches debemos bravura ..."

Historia Origen Por sus características culturales se consideraba que los panches hablaban una lengua perteneciente a la familia lingüística Caribe,Rivet, Paul; & Loukotka, Cestmír. (1950) "Langues d'Amêrique du sud et des Antilles"; A. Meillet & M. Cohen (Eds.) Les langues du monde: 1099-1160. Paris: Champion. aunque la evidencia lingüística disponible sugiere que la lengua de los panches, pijaos y tolimas no estaba emparentada con la de otros pueblos caribes a pesar de las similitudes culturales entre esos grupos y los grupos caribes. Según Fray Pedro Simón, los panches hablaban el mismo idioma que los pijaos.

No es claro el origen de los pueblos culturalmente caribes, se cree que provenientes de la meseta de Matto Grosso en Brasil, (aunque otros autores presumen que son oriundos de Guayana, las islas del Caribe y el norte de Venezuela) habrían llegado al actual territorio de Venezuela por el valle del Orinoco y posteriormente ingresarían a Colombia posiblemente por la serranía del Perijá ascendiendo por el valle del Magdalena hasta ubicarse en las zonas de Cundinamarca y Tolima estas tribus que se ubicaron en esta región habrían dado cambios culturales hasta formar las unidades panches, muzos, pijaos, pantágoras, colimas, etc. Desde donde invadieron territorios que en etapas anteriores le pertenecieron a grupos de la familia Chibcha y que han sido denominados por los arqueólogos como del periodo Herrera. Este cambio parece presentarse desde el a  d. C. de acuerdo a los análisis arqueológicos y antropológicos.

Conquista En la zona del litoral Atlántico, cada poblado amerindio se transforma en un baluarte de la firmeza americana, contra la invasión española. Antes de empezar la marcha hacia territorios del interior de Colombia, los españoles tuvieron que soportar largas jornadas de agotadores combates, por espacio de 10 años para lograr romper el cerco alrededor de la primera cabeza de puente del litoral.

La conquista de los nuevos territorios, se caracterizó por estar comprendido entre el tercer periodo del proceso de urbanización europea en Colombia, etapa que comienza en el año de 1.535, cuando los españoles rompen el cerco de la resistencia de pueblos del litoral Atlántico como los Taironas. Seguidamente marchan varias columnas militares que penetran en el interior de Colombia, siguiendo unos patrones naturales de sentido norte - sur, los valles de los ríos Magdalena y Cauca.

Gonzalo Jiménez de Quesada, salió de Santa Marta el 5 o 6 de abril de 1536 con cerca de 700 conquistadores españoles. La expedición de mercenarios además llevaba caballos reservados para los capitanes, numerosos perros de fundamental ayuda, pues eran diestros para la lucha y las sangrientas aperreadas o emperradas, terminó que significa azuzar perros de presa contra la población indígena.