La cueva del Niño es un yacimiento arqueológico en cueva localizado en el municipio de Aýna, en la provincia de Albacete, entre los picos Albarda (1250 m) y Halcón (1232 m), en el margen derecha del río Mundo. Una explicación dada por las gentes del lugar es que antiguamente se llamaba "cueva de los niñotes", por los dibujos que allí había.
Este lugar fue declarado bien de interés cultural por la Unesco en 1998, dado el gran valor de las pinturas rupestres que allí se hallan. La cueva del Niño destaca especialmente por ser uno de los pocos yacimientos arqueológicos con pinturas rupestres paleolíticas que existen en la Meseta.
Localización La cueva del Niño se encuentra al sur de la provincia de Albacete, en plena sierra de Alcaraz, sierra que sirve de transición entre la cordillera Bética y la llanura manchega. La cavidad se abre en la cara noroeste del barranco del Infierno, en la cuenca media del río Mundo, donde éste discurre encajonado en el cañón excavado en las calizas del Jurásico. Se trata por lo tanto de un paisaje abrupto, donde la presencia de barrancos y ramblas conforman un espacio complejo y fracturado.
La vegetación en el entorno de la cueva es la típica del bosque mediterráneo, formada principalmente por pinos y vegetación arbustiva, como el esparto, planta de una gran importancia en la economía tradicional de la Sierra. Entre la rica diversidad faunística destaca la presencia de la cabra montesa, auténtica dominadora de los relieves que circundan al yacimiento.
Descripción La cavidad presenta en general una forma ovalada, con unos 30m de desarrollo. No obstante, la presencia de un importante espeleotema permite hablar de dos cuerpos principales. El primero de ellos estaría formado por el vestíbulo, la zona de penumbra inmediata a la entrada; en esta sala, el suelo es bastante regular, formado por un sedimento arcilloso de color rojizo. Separado de esta primera sala por la formación estalagmítica, encontramos un segundo cuerpo, cuya morfología es mucho más compleja, debido a la presencia de grandes bloques procedentes de derrumbes y a la existencia de un cono de detritos. La topografía de la cueva se completa con otros cuerpos menores y algunas galerías laterales de escaso desarrollo.ALMAGRO GORBEA, M. 1971. La cueva del Niño (Albacete). La cueva de la Griega (Segovia). Dos yacimientos de arte rupestre recientemente descubiertos en la península ibérica. Trabajos de Prehistoria 28, pp.9-62
El acceso a la cavidad se realiza a través de una boca de escasa altura, debido a que se encuentra parcialmente colmatada. La boca se abre en un abrigo rocoso de unos 10m de longitud, situado al pie de un farallón, y frente a una pequeña terraza.
Descubrimiento e historia de las investigaciones El yacimiento fue descubierto el 1 de mayo de 1970 y publicado en 1971 por Martín Almagro Gorbea en un extenso artículo donde se describen pormenorizadamente las pinturas. Más tarde, en 1973, un equipo interuniversitario, formado por las Universidades de Cambridge y Londres, dirigido por I. Davidson y en el marco del proyecto "Early Agriculture Research Project", llevó a cabo una serie de trabajos arqueológicos en el yacimiento (ver más abajo).HIGGS, E., DAVISON, I. y BERNALDO DE QUIROS, F. 1976. Excavaciones en la Cueva del Niño, Ayna (Albacete). Noticiario Arqueológico Hispánico. Prehistoria 5, pp.91-96 Desde entonces, tanto las pinturas como el yacimiento arqueológico han sido objeto de diversas revisiones y análisis,FORTEA PÉREZ, J. y JORDÁ PARDO, J. F. 1975. La Cueva de Les Mallaetes y los Problemas del Paleolítico Superior del Mediterráneo Español. Zephyrus XXVI-XXVII, pp.129-166BALBÍN BERHMANN, R. y ALCOLEA GONZÁLEZ, J. 1994. Arte paleolítico de la Meseta Española. Complutum 5, pp. 97-138 llevándose a cabo desde 2008 un proyecto integral de revisión del yacimiento, incluyendo las manifestaciones rupestres paleolíticas.GARATE MAIDAGAN, D. y GARCÍA MORENO, A. 2011. Revisión crítica y contextualización espacio-temporal del arte parietal paleolítico de la Cueva del Niño (Ayna, Albacete). Zephyrus LXVIII, pp. 15-39
Pinturas prehistóricas
Arte paleolítico
miniatura|Detalle del panel principal miniatura|Vista parcial de la figura de serpiente
La cueva del Niño es uno de los pocos ejemplos que se conocen de arte paleolítico en el interior peninsular, lo que le otorga especial relevancia. En el interior de la MesetaALCOLEA GONZÁLEZ, J. y BALBÍN BEHRMANN, R. D. 2003. El Arte Rupestre Paleolítico en el interior peninsular: nuevos elementos para el estudio de su variabilidad regional. En BALBÍN BEHRMANN, R. D. y BUENO RAMIREZ, P. (eds.): El Arte Prehistórico desde los inicios del Siglo XXI. Primer Symposium Internacional de Arte Prehistórico de Ribadesella. Ribadesella: Asociación Cultural de Amigos de Ribadesella, pp. 223-253 existen otros conjuntos notables con grabados rupestres, como la cueva de los Casares, la cueva de la Griega o el conjunto del valle del Coa. Sí contamos en cambio con numerosos ejemplos de yacimientos con pinturas parietales en el arco mediterráneo del sureste peninsularAURA, J. E.; JORDÁ, J. F.; PÉREZ, M.; BADAL, E.; MORALES, J. V.; AVEZUELA, B.; TIFFAGOM, M. y JARDÓN, P. 2010. Treinta años de investigación sobre el Paleolítico superior de Andalucía: la Cueva de Nerja (Málaga, España). En MANGADO, X. (ed.): Jornadas Internacionales sobre el Paleolítico superior peninsular. Novedades del Siglo XXI. Monografíes del SERP, 8. Barcelona: Universidad de Barcelona, pp. 149-172VILLAVERDE BONILLA, V. 20109. Arte Paleolítico en la vertiente mediterránea ibérica: novedades y tendencias de la investigación. En LÓPEZ MIRA, J. A.; MARTÍNEZ VALLE, R. y MATAMOROS DE VILLA, C. (eds.): El arte rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. 10 años en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Valencia: Generalitat Valenciana, pp. 9-22 como la cueva del Parpalló, la cueva de las Maravillas, la cueva de Nerja, la cueva de la Pileta o la cueva de Ardales.
Las pinturas pertenecen al Paleolítico superior, periodo que en Europa va desde hace 40.000 años hasta unos 10.000 años antes del presente. Durante este periodo, encuadrado en el Pleistoceno superior, las condiciones climáticas serían más frías y secas que en la actualidad, puesto que se trata del último periodo glacial que ha experimentado nuestro planeta. Las sociedades humanas de este momento serían de cazadores y recolectores nómadas, el comúnmente llamado hombre de Cro-Magnon. La reciente datación por radiocarbono de un fragmento de hueso encontrado durante la excavación de 1973 y procedente de los restos de un hogar situado justo al pie del panel principal de pinturas paleolíticas ha permitido proponer una antigüedad de unos 27.000-28.000 años (calibrados) para éstas figuras, lo que las situaría en el periodo Gravetiense, adscripción que sería coherente con lo observado en otras regiones de la península ibérica. Esto supone que las pinturas (o al menos algunas de ellas) tendrían una cronología más antigua que la propuesta por trabajos anteriores, basados exclusivamente en el sistema de estilos de Leroi-Gourhan, que las situarían en el Solutrense o el Magdaleniense.
Existen dos paneles con pinturas paleolíticas. El panel principal se encuentra en el vestíbulo de la cueva, en la primera sala, muy cerca de la entrada y en una zona de penumbra. Las pinturas se localizan en la pared izquierda de la entrada, y el panel ocupa en total unos dos metros de largo. La distancia entre el panel principal y la entrada de la cueva es de unos 15 metros, lo que permite que las pinturas queden tenuemente iluminadas por la luz diurna, máxime si tenemos en cuenta que la boca de la cueva ha quedado prácticamente colmatada de sedimentos, y por lo tanto la entrada original en época paleolítica sería mayor. En este panel hay un total de trece grafías, destacando nueve figuras zoomorfas que representan animales. Todas las figuras están realizadas en diferentes tonos de rojo, lo que indica que se utilizó ocre para su realización. El panel se organiza en torno a dos grandes ciervos y una cierva, que constituyen las figuras centrales; alrededor de estos aparecen dos pequeñas ciervas enfrentadas y un caballo. En los laterales del panel se representaron dos cabras mirando hacia el exterior. El panel se completa por una figura de bóvido que se encuentra muy deteriorada en la actualidad, y localizada en un lienzo perpendicular al resto de figuras.
El segundo panel se encuentra en una pequeña sala lateral del segundo cuerpo. Este panel está compuesto por muchas menos grafías, destacando una pequeña figura de caballo, una representación esquemática de cabra y una gran figura de serpiente, una figura muy poco representada en el arte paleolítico, especialmente en el rupestre.
Arte levantino
miniatura|Pinturas de estilo Levantino de la cueva del Niño miniatura|Arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibérica
En el exterior de la cueva, en el abrigo rocoso formado por la boca, existen también varias pinturas prehistóricas, concretamente varias figuras humanas interrelacionadas espacialmente y formando un ensamblaje muy particular, según revisiones recientes. La figura humana, tanto masculina como femenina, es la aportación más singular y genuina del Arte levantino, expresión exclusivamente pictórica, figurativa, monocroma, plana, con una técnica única, mediante las plumas de ave como instrumentos y consiguiendo el llamado trazo de pluma levantino.
Como todos los artes rupestres prehistóricos, estos motivos corresponden a acciones creenciales de los últimos grupos cazadores-recolectores del epipaleolítico (10.000-6.500 años antes del presente) -como lo son la cueva de la Vieja (Alpera), el núcleo de Minateda (Hellín), el de Barranco Segovia y Cerro Barbatón (Letur) y Solana de las Covachas y Torcal de las Bojadillas (Nerpio), entre otros- en cuyos momentos finales de su devenir coincidieron con los grupos neolíticos poseedores de unas creencias distintas, expresadas mediante un arte abstracto, conocido como Arte Esquemático (6.500 años antes del presente).GRIMAL NAVARRO, A. y ALONSO TEJADA, A. 2010. La Cueva de la Vieja. 100 Años de Arte Prehistórico en Albacete’’, Conmemoración del I Centenario del descubrimiento de la “Cueva de la Vieja”, Ayuntamiento de Alpera, 182 pp. 328 fotos color
Los valores tan excepcionales que se concitan en la expresión del intelecto humano que conocemos como Arte levantino, implantado exclusivamente en el sector más oriental de la península ibérica, determinó a la Unesco su declaración como Patrimonio de la Humanidad en 1998 bajo la nomenclatura administrativa convencional de arte rupestre del arco mediterráneo de la península ibéricaa.(Fuentes: Associació Catalana d´Art Prehistòric).
Yacimiento arqueológico
En el año 1973 se realizaron varios sondeos arqueológicos con el objetivo de documentar el posible yacimiento existente en la cueva. Fruto de esta intervención, se descubrió un yacimiento con varios niveles arqueológicos, que según sus excavadores pertenecerían al final del Paleolítico Medio, a la segunda mitad del Paleolítico Superior, y al Epipaleolítico y Neolítico.DAVIDSON, I. y GARCÍA MORENO, A. 2013. La excavación arqueológica de la Cueva del Niño (Ayna, Albacete) de 1973: secuencia estratigráfica y materiales. Al-Basit 58, pp. 91-117 En el transcurso de la excavación se recogieron útiles y herramientas de piedra, restos de los animales cazados y consumidos por los habitantes prehistóricos de la cueva (cabra montesa, caballo, ciervo, uro e incluso restos de rinoceronte), mientras que en los niveles más recientes se recuperaron restos de cerámica. Algunos de estos materiales están expuestos en el Museo Arqueológico de Albacete.