Mariano Nicasio Rodríguez de Ledesma (Mariano de Ledesma) (Zaragoza, 14 de diciembre de 1779 - Madrid, 29 de marzo de 1847). Compositor, cantante y director. Está considerado el primer músico romántico español y uno de los músicos españoles más importantes de la primera mitad del XIX. Consiguió fama en Europa sobre todo por su faceta de maestro de canto y compositor de canciones que publicó en Inglaterra, Francia, Alemania, Italia y España.

Rodríguez de Ledesma debe ser considerado también uno de los primeros músicos románticos europeos que cultiva conscientemente esa nueva estética en la búsqueda de nuevos recursos expresivos, formales o armónicos. Rafael Mitjana, feroz crítico con la música española del XIX, da cuenta con verdadero acierto de la aportación de Rodríguez de Ledesma como iniciador y precursor del movimiento romántico en España, asignándole ser el primero que adopta las vías del arte moderno. En su desprecio del italianismo, al que acusa de la mayoría de los males de la música española, dice Mitjana que Rodríguez de Ledesma es partidario de Mozart antes que de Rossini (olvidando que la influencia del italiano también es muy evidente en algunas de sus grandes obras), y añade que fue un compositor romántico que supo compaginar adecuadamente su “originalidad nacional” con las novedades de la música alemana contemporánea, especialmente la de Weber, orientándose hacia nuevos horizontes: "en su concepto de orquesta, completamente diferente de la de los maestros italianos, Rodríguez de Ledesma tiene en España un papel iniciador y es el primero que adopta las vías del arte moderno, orientándose hacia nuevos horizontes", lo cual para sus contemporáneos (que destacaban el valor expresivo de su declamación, el avance de su armonía y, sobre todo, el colorido de su orquestación) apenas cuenta, ya que estas novedades las plasma en obras religiosas, que además tienen poca difusión fuera de la Real Capilla, y lo que el público demandaba, ante todo, era ópera fundamentalmente italiana. Este panorama y el hecho de que "el romanticismo musical español fue ignorado o acaso tomado a broma", como escribe Gomez Amat, le ocasionaron al músico aragonés la incomprensión, la marginación y el olvido.

Vida

Aclaración de los diferentes nombres Su nombre original era Mariano Nicasio Ledesma y así figura en su partida bautismal, tomo 5.º, folio 61, de la iglesia parroquial de San Gil Abad de Zaragoza:

No se sabe con certeza las causas ni el momento de este cambio de apellidos pero, según los documentos investigados hasta el momento, la primera vez que aparece completo el nombre de ‹Mariano Rodríguez de Ledesma› es en el visto bueno de un recibo presentado a la casa de Benavente-Osuna el 29 de septiembre de 1808 a cuenta del ensayo para la celebración de Vísperas en San Felipe Neri al día siguiente. Sin embargo, días más tarde, en otras celebraciones religiosas para los mismos nobles aparece con el nombre de Mariano de Ledesma en el puesto de tenor del primer coro y director, y más adelante con el nombre completo de Mariano Rodríguez de Ledesma en el visto bueno de las cuentas. En el nombramiento como miembro de la Academia Nacional de Ciencias y Bellas Artes, en diciembre de 1821, figura como ‹Rodríguez de Ledesma›, así como en la Guía de forasteros para el año 1823, de Madrid, en el apartado ‹Academia Nacional, sección de Literatura y Artes›, donde vienen reflejados todos los miembros de dicha institución. En todas las canciones que publicó en Londres aparece como ‹Mariano Ledesma›, sin embargo en la publicación del método de canto en torno a 1827, tanto en Londres como en París, figura ‹Rodríguez de Ledesma›, así como en todas las obras que compuso desde su definitivo regreso a España en 1834.

A pesar de que él ya solo utilizará este nuevo nombre, sus contemporáneos le llaman indistintamente de las dos maneras, lo cual ha creado cierta confusión. Mitjana apunta que tal vez añadió este apellido para que no se le confundiera con Nicolás Ledesma; sin embargo, este motivo es poco consistente, ya que en aquella época Mariano era muy conocido no solo en España, sino en varios países europeos, y Nicolás comenzaba por entonces su andadura por diferentes Capillas musicales hasta recalar en Bilbao.

Formación musical Al cumplir los cuatro años sus padres le envían a estudiar a las Escuelas Pías de Zaragoza; a los ocho, en 1787, ingresa en el Colegio de Infantes de la Metropolitana Iglesia de La Seo y allí comienza a estudiar música, latinidad, moral, matemáticas y filosofía, y será infantillo de coro durante ocho años. En 1797, siendo ya infante mayor es propuesto para ocupar una plaza de contralto en la Capilla musical de La Seo:

Su primer maestro de música fue precisamente El Españoleto, Francisco Javier García Fajer, aunque también recibió lecciones de José Gil de Palomar, Maestro de Capilla de la Basílica del Pilar. Ledesma llamaba la atención en el coro de La Seo, por lo que el cabildo, para no contribuir a las distracciones de los fieles, prohibió que cantara solos.

A los catorce años de edad es propuesto por El Españoleto para concurrir a la oposición del magisterio de capilla de Daroca, que ganaría; sin embargo, no llegó a desempeñar el cargo por no abandonar sus estudios musicales. Por idénticos motivos no aceptaría, dos años después, el magisterio de Santo Domingo de la Calzada, Borja o Santander, que le ofrecieron. Con 17 años Ledesma obtuvo la plaza de racionero de la Catedral de Zaragoza y al año siguiente, con 18 años y medio, ganó por oposición el magisterio de capilla y organista de Vinaroz, donde durante tres años desempeñará tales cargos.

Primera estancia en Madrid Tras abandonar Vinaroz, Ledesma viaja a Sevilla, en 1804, entrando como Maestro compositor y director, además de tenor, en la compañía de ópera de Calderi que llevaba la empresaria y primera dama Ana Sciomeri. Esta compañía llevaba ya varios años representando ópera en Sevilla y parece ser que con ella recorrería Ledesma varias ciudades andaluzas . En 1804 dieron 33 funciones operísticas y la obra más representada fue La locandiera de A. Salieri, sobre texto de Goldoni (traducida al castellano como La posaderita y denominada ópera cómica española), con la que inauguraron la temporada el 5 de mayo dando 10 representaciones hasta el 7 de agosto y alternando la ópera con “tonadillas, arias, cuartetos [se supone que vocales], y bailes según el minucioso diario de González de León”. Otras óperas que representaron en esta temporada de 1804 fueron La dama soldado de G. Gazzaniga, La Isabella de Comella, Nina, loca por amor de G. Paisiello y El preso de Della-María. A causa de la epidemia se suspendieron las representaciones de ópera en septiembre y se reanudaron el 20 de enero de 1805. Pero en esta fecha parece que Ledesma deja la compañía, marcha a Madrid y el 26 de abril debuta como primer tenor en el Teatro de la Cruz, que era el más concurrido de la ciudad, cantando una tonadilla posiblemente de Blas de Laserna, que entonces figuraba como compositor-director de dicho teatro y al que parece ser sustituyó, posteriormente, como director (en ese momento el tenor principal de los Caños del Peral era el célebre Manuel García, con quien Ledesma iniciaría una larga y profunda amistad). Según Mitjana (y otros anteriormente), Ledesma fue también primer tenor del Teatro de los Caños del Peral actuando indistintamente en los dos, pero según las plantillas de reparto de ambos teatros el músico aragonés solo figura en el Teatro de la Cruz durante dos temporadas y nunca se le cita en el de los Caños del Peral. Por Real Orden del 13 de septiembre de 1806 es nombrado tenor supernumerario, con diez mil reales de sueldo, de la Real Capilla de Carlos IV. Interesado también en la base científica de la educación de la voz, Ledesma se matriculará en la clase de anatomía de la Facultad de Medicina.

Es en estos primeros años en Madrid, 1805 o 1806, que Ledesma dirige la que parece ser la primera interpretación del Réquiem de Mozart en España. Según cuenta un artículo que publicó el periódico alemán de Leipzig Allgemeine Musikalische Zeitung en su n.º 37 del 14-IX-1814:

José Teixidor, en su Historia de la música española, da también noticias de una interpretación, por la misma época, del Réquiem de Mozart sin concretar fecha:

En los meses de septiembre y octubre de 1808 colabora como tenor y director de música con la casa de Benavente-Osuna en diferentes funciones religiosas, especialmente las dedicadas a San Francisco de Borja en San Felipe Neri. Esta casa nobiliaria tan aficionada a la música, que anteriormente tuvo como asesor musical a Tomás de Iriarte y en otro momento director de música a Luigi Boccherini, desarrollaba una incesante actividad musical regida por esa gran mecenas del arte que fue María Josefa de la Soledad Alonso y Pimentel, Duquesa-condesa de Benavente por herencia y Duquesa de Osuna por su matrimonio. Viuda en 1807, organizaba sobre todo, a partir de entonces, grandes funciones religiosas con música dedicadas a San Francisco de Borja, patrón de la casa Benavente-Osuna. Un ejemplo de esa gran actividad la vemos en esos días de septiembre y octubre de 1808, en los que colabora Rodríguez de Ledesma, en que se realizan: en San Felipe Neri, Vísperas el 30 de septiembre, Misa Grande de A. Rosetti el 4 y 5 de octubre, Misa de G. Paisiello los días 8 y 9, Misa de G. Brunetti el 10, Misa ‘chica’ de J. Haydn el 11, en las Capuchinas misa el 12 y, otra vez en San Felipe Neri, misa el 13, todo ello completado con los correspondientes ensayos que se pagaban aparte.

En diciembre de ese fatídico 1808, con los franceses invadiendo la capital, se distingue Ledesma en la defensa de Madrid contra Napoleón luchando bajo las órdenes, y con carácter de ayudante de campo, del Teniente General Vizconde de Gant, confiscándole sus bienes el gobierno intruso “por haberse batido sin ser su carrera la de militar” , según lo expresaba la Gaceta de dicho gobierno. El 21 de diciembre del mismo año se presenta en Sevilla al gobierno legítimo marchando después a Cádiz donde le es preciso dar lecciones de música para subsistir. Seguramente, es en esta estancia en Cádiz cuando Ledesma conoce al militar y poeta Francisco de Laiglesia y Darrac, a la sazón director de la Escuela de Equitación de Cádiz, del que utilizará varias poesías para canciones: Los cantos del trovador, quizás la más antigua de las canciones que conocemos de Ledesma y El sueño de mi amor, perteneciente a las Seis Canciones Españolas.

Primeras estancias en Inglaterra En 1810 Ledesma se traslada a Inglaterra. Mitjana dice que pasó por Italia y Francia pero no existe ninguna evidencia al respecto; el músico aragonés en un exhaustivo currículo de su puño y letra detallado anualmente y que presenta años después en la Real Capilla, no menciona tampoco esos países. En 1812 realiza un breve viaje a Madrid vía Lisboa con objeto de ver si podía recuperar algo de lo confiscado por el gobierno invasor, cuya pérdida en metálico ascendía a catorce o quince mil duros, pero a los 14 días tiene que dejar la capital porque el enemigo volvía sobre ella, marchando otra vez a Cádiz a reembarcarse de nuevo para Inglaterra con una licencia especial concedida en diciembre de ese mismo año. En este segundo viaje de Cádiz a Londres, realizado ya a principios 1813, lleva pliegos secretos, a su costa, de la 1.ª Secretaría de Estado para el embajador de España en aquella capital.

Durante las estancias gaditanas, Ledesma compone dos himnos patrióticos de los que solo nos ha llegado el texto: en 1810 El día de la nación española o el dos de mayo, sobre una canción de F. De Laiglesia y Darrac y en 1812 En tan infausto día, sobre un poema de Juan Nicasio Gallego .