Hitnü (también Jitnu o Jitnü) es un pueblo indígena de la familia lingüística guahibo que habita en la región de la Orinoquía colombiana, en el departamento de Arauca. Su territorio ancestral correspondía a la zona interfluvial conocida como el Airico de Makaguane o Gran Montaña de Arauca, comprendida entre los ríos Arauca al norte, Casanare al sur, la cordillera de los Andes al occidente y las sabanas colombo-venezolanas al oriente. De acuerdo con estudios lingüísticos, el pueblo Jitnü habita este territorio desde antes del contacto con los conquistadores europeos.De Kondo, Reina (2002). En pos de los Guahibos. Prehistóricos, históricos y actuales: con pistas lingüísticas. Bogotá: Editorial Alberto Lleras Camargo.
En la actualidad, sus comunidades se concentran en los resguardos indígenas ubicados en los municipios de Arauquita y Puerto Rondón, con presencia adicional en el municipio de Arauca.ACNUR (2013). Situación de derechos individuales y colectivos del Pueblo Hitnü - 2012. Resguardos La Vorágine y San José del Lipa. Bogotá: ACNUR. Según el Censo Nacional de Población de 2018, adelantado por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la población Jitnü asciende a 775 personas.DANE (2019). «Población Indígena de Colombia». Censo 2018. Bogotá: Departamento Administrativo Nacional de Estadística.
En el año 2010, la Corte Constitucional de Colombia profirió el Auto 382,Corte Constitucional de Colombia (2010). Auto 382 de 2010. Medidas de protección especial para las comunidades indígenas Hitnu en situación de confinamiento y desplazamiento del departamento de Arauca. Bogotá, 10 de diciembre de 2010. mediante el cual declaró al pueblo Jitnü en 'riesgo de extinción física y cultural' a causa de las afectaciones del conflicto armado interno, la colonización de su territorio y los desequilibrios ambientales derivados de la explotación de hidrocarburos. Esta declaración se enmarca en el seguimiento a la Sentencia T-025 de 2004Corte Constitucional de Colombia (2004). Sentencia T-025 de 2004. Declaración del estado de cosas inconstitucional por vulneración sistemática de derechos de la población desplazada. Bogotá, 22 de enero de 2004. y al Auto 004 de 2009,Corte Constitucional de Colombia (2009). Auto 004 de 2009. Protección de los derechos fundamentales de las personas y los pueblos indígenas desplazados por el conflicto armado o en riesgo de desplazamiento forzado. Bogotá, 26 de enero de 2009. que extendieron medidas de protección diferencial a pueblos indígenas en situación de desplazamiento y confinamiento en el marco del conflicto armado colombiano.
Denominación y filiación lingüística El nombre hitnü es el término con el que este pueblo se autodenomina. En la literatura antropológica y en documentos institucionales aparece bajo diversas grafías: jitnu, jitnü, hitnü y hitnu, variaciones que responden a diferencias en los sistemas de transcripción fonética utilizados por distintos investigadores a lo largo del tiempo.Lobo-Guerrero, M. (1979). El Makaguane y la familia lingüística Guahibo. [Tesis de grado de la Universidad Nacional de Colombia]. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. El término Macahuán, con el que también se les ha identificado históricamente, proviene de una confusión etnográfica temprana: hasta finales de la década de 1970, los Jitnü y los Makaguán eran considerados un mismo pueblo por los investigadores, dado que familias de ambos grupos habían establecido vínculos de parentesco. Fue Lobo-Guerrero quien los identificó por primera vez como pueblos diferenciados, aunque pertenecientes a la misma familia lingüística.
El idioma hitnü pertenece a la familia lingüística guahibo, también denominada guahíbana, que agrupa a varios pueblos indígenas de la Orinoquía colombo-venezolana. Dentro de esta familia, el hitnü está emparentado con las lenguas de los pueblos Sikuani, Cuiba, Makaguán y Jitanü. Estos últimos, conocidos también como Hítanü o Iguanitos, son el grupo lingüísticamente más cercano a los Jitnü. De Kondo, a partir del análisis comparativo de las lenguas de la familia guahibo, estableció que los Jitnü se encuentran en su territorio actual desde hace más de cinco siglos, antes del contacto con los conquistadores europeos.
Territorio ancestral y resguardos La reducción del territorio Jitnü se inició a mediados del siglo XX como consecuencia de tres procesos sucesivos y acumulativos: la colonización blanco-mestiza dirigida por el Estado colombiano, la explotación de hidrocarburos y el conflicto armado interno.Vergara Sucerquia, Gloria Patricia (2022). Crisis alimentaria del pueblo Jitnü en Colombia. Fracaso de la intervención institucional entre 2010-2019. Tesis de Maestría en Desarrollo Humano. Buenos Aires: FLACSO Argentina.
En 1974, el Estado colombiano estableció la Reserva Indígena Macahuán mediante la Resolución 047, con una extensión de 18.000 hectáreas de terreno selvático en la zona conocida como las Selvas del Lipa, entre los ríos Lipa, Ele, Cuiloto y Caño Colorado. Paralelamente, en 1976 el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INDERENA) constituyó el Santuario de Fauna y Flora del ecosistema bioestratégico del Lipa, con una extensión de 142.125 hectáreas. Sin embargo, ninguna de estas dos figuras de protección logró detener el avance de la colonización sobre el territorio Jitnü.Leyva, P., et al. (2000). Diagnóstico ambiental y lineamientos para el uso sostenible del área Caño Limón-Estero de Lipa. Recuperado de: http://hdl.handle.net/20.500.12324/18762
Con la Constitución Política de 1991, que reconoció la multiculturalidad y la plurietnicidad de la nación colombiana, se abrió el marco legal para la constitución formal de resguardos indígenas. En 1995 se constituyeron los dos resguardos principales del pueblo Jitnü: el resguardo San José del Lipa, mediante Resolución 048 del 29 de noviembre de 1995, con 3.767 hectáreas; y el resguardo La Vorágine, mediante Resolución 05 del 7 de febrero de 1995, con 844 hectáreas. Ambos resguardos están ubicados a orillas de los ríos Ele y Cuiloto y el Caño Colorado, en jurisdicción del municipio de Arauquita.
En 2021, la Agencia Nacional de Tierras constituyó el resguardo Aspejenas, mediante Acuerdo 115 del 10 de mayo de 2021, con 312 hectáreas en el municipio de Puerto Rondón. Este resguardo fue creado en el marco del proceso de reubicación de la comunidad Cuiloto-Marrero, ordenado por la Corte Constitucional mediante la Sentencia T-091 de 2013.Corte Constitucional de Colombia (2013). Sentencia T-091 de 2013. Derechos de las comunidades indígenas desplazadas del departamento de Arauca.
En la actualidad, el pueblo Jitnü cuenta con algo más de 6.000 hectáreas de territorio protegido bajo figura de resguardo, distribuidas en los siguientes predios: MunicipioResguardoExtensión (ha)ArauquitaSan José del Lipa3.767ArauquitaLa Vorágine844Puerto RondónAspejenas312Arauca / ArauquitaPredios complementarios~1.133 Esta extensión representa una fracción minoritaria del territorio ancestral, cuya reducción ha sido identificada por la Corte Constitucional como uno de los factores determinantes del riesgo de extinción física y cultural del pueblo Jitnü.
Historia del contacto y procesos de despojo territorial
Primeros contactos y colonización blanco-mestiza Hasta mediados del siglo XX, el pueblo Jitnü mantuvo un aislamiento casi total respecto a la sociedad blanco-mestiza, refugiado en la espesura de la Gran Montaña de Arauca. Los primeros contactos voluntarios documentados con población no indígena se produjeron en la década de 1960. Esta estrategia de aislamiento fue deliberada: De Kondo establece que el pueblo Jitnü transitó de ser un pueblo de sabana a un pueblo de monte precisamente para preservar su autonomía frente al avance colonial.
A mediados del siglo XX, el Estado colombiano impulsó un proceso de colonización dirigida en la región de la Orinoquía, consistente en el reasentamiento de campesinos provenientes de la zona andina hacia el piedemonte araucano.Giraldo Castaño, Germán Hislen (2006). La colonización en la Orinoquía colombiana: Arauca (1900-1980). Bogotá: Ediciones Ántropos. Este proceso partía de considerar las tierras de la Orinoquía como baldíos disponibles, desconociendo la presencia y los derechos de los pueblos indígenas que las habitaban. De los 1.082.000 hectáreas de bosque primario que existían en el departamento de Arauca a mediados del siglo XX, solo quedaban 372.000 hectáreas en 1992.
La llegada de colonos blanco-mestizos estuvo acompañada de violencia sistemática contra los pueblos indígenas. En la región era práctica común la llamada "guahibiada" o "cuibiada", que consistía en la persecución y muerte de indígenas por parte de colonos, sin que estos actos tuvieran consecuencias legales ni sanción social.Gómez, Augusto (1991). Indios, colonos y conflictos. Una historia regional de los Llanos Orientales 1870-1970. Bogotá: Siglo XXI Editores / Pontificia Universidad Javeriana / Instituto Colombiano de Antropología. Esta práctica solo comenzó a ser socialmente cuestionada después de la masacre de La Rubiera, ocurrida en diciembre de 1967, ampliamente cubierta por los medios de comunicación nacionales. La colonización generó deforestación acelerada, reducción drástica de las especies animales que sustentaban la alimentación tradicional del pueblo Jitnü, epidemias y desplazamiento forzado de sus territorios ancestrales.
Explotación de hidrocarburos En 1983 se descubrió y comenzó a explotarse el yacimiento de hidrocarburos Caño Limón, ubicado en la zona nororiental del territorio ancestral Jitnü, en inmediaciones de la laguna del Lipa, espacio de profunda significación sagrada para este pueblo y otros indígenas del departamento. La zona de influencia del proyecto petrolero se sobreponía sobre el área del Santuario de Fauna y Flora y de la Reserva Indígena Macahuán. Para permitir dicha explotación, el INDERENA levantó la protección jurídica del santuario mediante el Acuerdo 0052 de 1983.
La explotación petrolera alteró de manera irreversible el sistema hidrológico de la zona: se desecaron esteros, se desviaron ríos y caños, y se extendieron carreteras que interrumpieron la escorrentía natural, provocando inundaciones en áreas que antes permanecían secas durante la época de lluvias. Las lagunas y esteros afectados constituían lugares de desove de especies acuáticas, estaciones de aves migratorias y hábitat de especies como el jaguar, el tapir, el manatí y el chigüire, varias de las cuales se encuentran hoy en riesgo de extinción.
En la primera década del siglo XXI se estableció el complejo petrolero de Caricari, al occidente de los resguardos Jitnü y a orillas del río Ele, principal fuente de agua y de proteína animal del resguardo San José del Lipa. Los Jitnü refieren que desde el establecimiento de Caricari las aguas del río Ele han sido contaminadas y las especies acuícolas que hacen parte de su dieta se han reducido significativamente. El pueblo Jitnü y otros pueblos indígenas del departamento de Arauca han manifestado que la explotación petrolera en Caño Limón generó afectaciones espirituales, territoriales y ambientales que impactaron de manera directa su soberanía alimentaria.Comisión de la Verdad (2020). «Guahibiadas y explotación petrolera».
Conflicto armado interno Desde la década de 1980, las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) llenaron el vacío institucional histórico en la Orinoquía e impusieron formas de regulación de la vida social, económica y política del departamento de Arauca mediante el control armado del territorio. La posición estratégica del territorio ancestral Jitnü, ubicado en el centro geográfico del departamento con acceso hacia Venezuela, los departamentos andinos y el piedemonte amazónico, lo convirtió en zona de refugio y operaciones para ambas guerrillas.