miniaturadeimagen|337x337px|El dios Sol ascendiendo a los cielos sobre su cuadriga en uno de los tondos del Arco de Constantino (Roma) Sol (latín: Sol) es uno de los dioses más antiguos del politeísmo romano. Su homólogo directo en el panteón griego es Helios. Según la tradición, su culto fue establecido en Roma, junto al de otras divinidades, por el rey sabino Tito Tacio tras sellar su alianza con Rómulo, concluyendo así el conflicto que había surgido entre ellos por el rapto de las sabinas.Varrón, Sobre la lengua latina V, 74. Dionisio de Halicarnaso, Antigüedades romanas II, 50, 3. San Agustín de Hipona, La ciudad de Dios IV, 23. Por otra parte, Sol contaba con un santuario muy antiguo en la costa del Lacio, ligado al desembarco de Eneas, que nos es conocido por autores antiguos y que también ha sido constatado por la arqueología.Dionisio de Halicarnaso, Antigüedades Romanas I, 55, 1-2. Plinio el Viejo, Historia Natural III, 56. Jaia 2007; Jaia y Molinari 2012. En la ciudad de Roma, sus lugares de culto más antiguos se ubicaban en la colina del Quirinal y en el Circo Máximo. A estos se agregaron un santuario en el Trastévere (en el ) y un templo dedicado por el emperador Aureliano.

Varrón, erudito de época tardo-republicana, incluía a Sol entre los denominados Dii Selecti ("Dioses Selectos"), un grupo conformado por un total de veinte divinidades tradicionales, las más relevantes de todo el panteón a consideración de dicho autor.San Agustín, La ciudad de Dios VII, 2 = Varrón, Antiquitates Rerum Divinarum XVI, frag. 229 Cardauns. Los veinte Dii Selecti eran: Jano, Júpiter, Saturno, Genius, Mercurio, Apolo, Marte, Vulcano, Neptuno, Sol, Orco, Líber, Telus, Ceres, Juno, Luna, Diana, Minerva, Venus y Vesta. Las principales esferas de acción atribuidas a este dios en la religión romana comprendían la fertilidad agraria,Varrón, Las cosas del campo I, 1, 4-6. Horacio, Canto Secular 9. la supervisión de los juramentos,Virgilio, Eneida XII, 175-182. Ovidio, Metamorfosis I, 766-775. Diodoro Sículo XXXVII, 11. Juvenal, Sátiras XIII, 78-83. Aurelio Víctor, Libro de los Césares XXXIX, 13. el patronazgo de las carreras de carros (ludi circenses) por su vinculación con la cuadrigaTertuliano, Sobre los espectáculos IX, 3. Antología Latina 197. Sobre la estrecha asociación entre Sol y la cuadriga (pero sin relación a las carreras) en: Livio, Historia de Roma V, 23, 5-7. y, ya en época imperial, la garantía de la victoria.Chirassi Colombo 1979. Pérez Yarza 2017. Los epítetos más destacados que se le otorgaron a Sol a lo largo de la antigüedad fueron Indiges (de significado oscuro pero sobre el que se ha argumentado que denota un carácter ancestral)Weinstock 1970, 117. Castagnoli 1977, 472. Torelli 2016, 640. e Invictus (con una importante connotación marcial). Durante mucho tiempo se consideró que estos apelativos designaban a dos dioses distintos cuyos cultos se desarrollaron en diferentes épocas: el primero, Sol Indiges, que sería muy antiguo y genuinamente romano pero también de poca relevancia, y el segundo, Sol Invictus, de origen sirio y que acabaría por reemplazarlo en el Bajo Imperio, sobre todo gracias al respaldo del poder imperial.Halsberghe 1972 fue una de las principales obras en argumentar tal enfoque sobre el culto solar en Roma en la historiografía. No obstante, tal planteamiento, con fuertes tintes orientalistas, fue revisado críticamente en las décadas de los 70 y, más aún, de los 90, demostrándose gracias a ello que no se había producido ninguna ruptura en el culto solar romano a lo largo de la antigüedad, y que uno y otro apelativo no definían sino dos facetas o advocaciones distintas de un mismo dios.Hijmans 1996 fue el artículo fundamental que argumentó críticamente contra los postulados tradicionales sobre el triunfo de un dios solar oriental en el politeísmo romano durante el Bajo Imperio. Otros autores que también habían revisado parte de dichos postulados fueron Chirassi Colombo 1979 y Seyrig 1973.

Otros epítetos que se atribuyeron a Sol en dedicatorias epigráficas fueron Aeternus,Ejemplo: CIL II, 259.Augustus,Ejemplo: CIL VIII, 4513. Divinus,Ejemplo: CIL V, 4948. SanctissimusEjemplo: CIL 6, 711. y Occidens.AE 2019, 660. Inscripción datada entre 222 y 235 d. C., hallada en Sintra (Portugal) En monedas imperiales emitidas a lo largo de los siglos  y , este dios fue apelado como ConservatorEjemplos: RIC IV Elagabalus 63. RIC V Florian 17. y Comes Augusti ("Compañero del emperador"),Ejemplos: RIC V Probus 209, RIC VI (Constantinus) Rome 318. Sobre esta función atribuida a Sol, véase: Nock 1944, 104; Berrens 2004, 206-210. además de ser empleado para representar la Aeternitas Augusti ("la eternidad del emperador").Ejemplo: RIC V Gallienus 99. Por otra parte, en literatura, numismática y en el Mosaico cosmológico de la Casa del Mitreo (Mérida) fue nombrado alternativamente como Oriens.Virgilio, Eneida V, 738-740. Ejemplos numismáticos: RIC II Hadrian (2º ed.) 50, RIC IV Gordian III 213 (Oriens Augusti). Sobre el Mosaico cosmológico de Mérida: Quet 1981, p. 111.Sol fue asociado o identificado con otros dioses a lo largo del imperio, como por ejemplo Apolo, Elagabal y Mitra.

Etimología El gramático y erudito Varrón transmite que el nombre Sol proviene bien de la lengua de los sabinos, o bien "porque solamente él brilla" ("quod solus ita lucet") y proporciona la luz del día.Varrón, Sobre la lengua latina V, 68. Cicerón, contemporáneo de ese mismo autor, teorizó de forma parecida a su segunda propuesta, comentando que el dios se llama Sol debido a que solo él es el más grande de entre los astros, o porque al salir solo queda él en el cielo.Cicerón, Sobre la naturaleza de los dioses II, 68. No obstante, que el nombre del astro y dios se haga derivar del vocablo solus' no es sino una etimología popular'''.Viti 2016, 781. En los estudios lingüísticos se ha comprobado que el latín Sol proviene del proto-indoeuropeo "*séh2-wl.", siendo así un cognado de los nombres dados al sol (tanto en calidad de astro como de figura divina) en otras lenguas indo-europeas, como por ejemplo el griego Helios (Ἥλῖος), el sánscrito Sūrya, el báltico Saule y el nórdico antiguo Sól.West 2007, pp. 195-196. Ernout y Meillet 2001, p. 632. Beekes 1997, 556.En un rango geográfico-lingüístico mucho más próximo, otros autores han examinado la relación del latín Sol con el sabino Ausel y el etrusco Usil.De Simone 2009. Maras 2010.

Mitología Como sucedió con tantos otros dioses de Roma, gran parte de los relatos míticos sobre Sol fueron deudores de aquellos sobre su homólogo griego, Helios. Ello, sin embargo, no impidió que se elaboraran ciertos motivos originales del ámbito romano. Así por ejemplo, Virgilio en la Eneida expone que el mítico rey Latino era hijo de Circe, y por consiguiente nieto de Sol. Cuando al principio del libro XII el monarca acude al encuentro del héroe Eneas, lo hace conduciendo una cuadriga y portando sobre su cabeza una corona radiada, a semejanza de su divino abuelo.Virgilio, Eneida XII, 161-164.

Los cinco Soles de Cicerón Varios autores romanos llevaron a cabo una notable labor de síntesis sobre las diversas tradiciones míticas del dios solar. Tal es el caso, en época republicana, de Cicerón en el tercer libro de su obra filosófica Sobre la naturaleza de los dioses. En un momento del diálogo, el personaje de Cayo Aurelio Cota comenta la existencia de "cinco Soles": 1) hijo de Júpiter y nieto de Éter, 2) primogénito de Hiperión (esto es, el Helios de Homero y Hesíodo), 3) vástago de Vulcano y nieto de Nilo, que además era señor de la ciudad de Heliópolis en Egipto (es decir, Ra), 4) nacido de Acanto en Rodas y que allí mismo fue padre de Jáliso, Camiro y Lindo, y 5) progenitor de Eetes y Circe en Cólquide.Cicerón, Sobre la naturaleza de los dioses III, 54.Este texto permite apreciar el potencial sincrético que era capaz de tener la figura de Sol en la cultura romana, a la vez que, en el marco de la obra ciceroniana, este listado servía para confrontar las nociones mitológicas frente a las filosóficas sobre este dios.Pérez Yarza 2021, 76. Van den Bruwaene 1979, 380-385. Pease 1958, 1102-1105. Los "cinco Soles" recopilados por Cicerón también fueron reproducidos por Lucio Ampelio en su Libro de memorias (Liber Memorialis), escrito como pronto en el Lucio Ampelio, Libro de memorias 9.3

Cayo Julio Higino miniaturadeimagen|Ara Casali, datada entre fines del y principios del , conservada en los Museos Vaticanos. En ella se representa el momento en que Sol (esquina superior izquierda) descubre a Vulcano (derecha) la infidelidad de Venus con Marte. En el registro inferior, estos dos últimos se encuentran ya encadenados por obra del dios forjador (LIMC Helios/Sol 185). Ya en época augustea, Higino en sus Fábulas nos ofrece datos fundamentales sobre la genealogía canónica de Sol y de algunos episodios en los que intervino. Así pues, transmite que era hijo de los titanes Hiperión y Etra, y hermano de Luna y Aurora.Higino, Fábulas, Prefacio 12. Su descendencia fue variada, teniendo con Perse a Circe, Pasífae, Eetes y Perses,Higino, Fábulas, Prefacio 36. y con Clímene a Faetón y las Faetóntides.Higino, Fábulas, Prefacio 38.No obstante, Higino también recoge otra tradición por la que Faetón no es sino nacido de la unión de Clímeno, otro hijo de Sol, con la ninfa Mérope. Por otro lado, este autor indica que tres miembros de los Argonautas eran de ascendencia solar: Augías y Tersanón eran hijos del dios-astro, mientras que Deucalión era su nieto.Higino, Fábulas XIV, 15, 20, 22.

En cuanto a los mitos en los que participa Sol, Higino cuenta en su obra, aparte de las dos versiones que recoge sobre Faetón,Higino, Fábulas 152a.1 y 154.1 otras cuatro historias. En la primera de ellas, después de que Atreo sirviera a su hermano Tiestes la carne de sus hijos en su banquete, Sol, perturbado ante semejante impiedad, desvió el curso de su trayecto por el firmamento.Higino, Fábulas 88.2.La segunda historia forma parte del resumen que ofrece de la Odisea de Homero: cuando los compañeros de Ulises comieron los bueyes sagrados del dios-astro, a espaldas de su líder, ofendieron gravemente a Sol, por lo que este pidió a Júpiter que intercediera y castigara al héroe y su tripulación. Este suceso es situado en Sicilia.Higino, Fábulas 125.15.Al poder ver todo cuanto acontecía durante el día, Sol reveló a Vulcano que su esposa Venus le era infiel con Marte, y por ello la diosa declaró una enemistad eterna a sus descendientes.Higino, Fábulas 148.2-3El cuarto mito es el de la cazadora Arge, que persiguiendo a un ciervo dijo que este igualaba al curso de Sol, lo que provocó su ira y en represalia la metamorfoseó en una cierva.Higino, Fábulas 205.

Otro dato destacado que nos transmite Higino es el de los nombres de los cuatro caballos del dios, para lo cual emplea tres fuentes distintas. En primer lugar recurre a Eumelo de Corinto, para quien los corceles se llamaban Eo, Etíope, Bronte y Estérope, en segundo lugar a Homero, pero el texto en esta parte resulta estar corrupto y el único nombre legible es el de Abraxas, y por último transmite los nombres según el poeta contemporáneo Ovidio, los cuales eran Pirois, Eo, Etón y Flegonte.Higino, Fábulas 183.1-3.

Publio Ovidio Nasón miniaturadeimagen|324x324px|Relieve procedente del mitreo de Dieburg (Alemania), exhibido en el Museum Schloss Fechenbach, en el que se representa el momento en que Faetón se presenta ante su padre Sol en su palacio. Datado hacia fines del (LIMC Helios/Sol 173).