El Palacio de Camposagrado, o del Marqués de Campo Sagrado, es una antigua residencia nobiliaria sita en el barrio de la Villa de Arriba, al sudeste de la villa de Mieres del Camino, capital del concejo asturiano de Mieres (España).
En la actualidad es la sede del Instituto de Educación Secundaria Bernaldo de Quirós, y aloja también un museo donde se exhibe la colección de pintura y escultura reunida a finales del por Carmen Castañón, directora que fue del centro.Integran la colección más de un centenar de obras, entre pinturas y esculturas, reunidas gracias al empeño y dedicación de la citada profesora y directora del Instituto y del resto de la comunidad docente. En 2006 el Ayuntamiento de Mieres acordó dedicar a museo todo el palacio, aportando otras obras de arte de titularidad municipal y mediante un convenio con la Universidad de Oviedo y las consejerías de Cultura y Educación del Gobierno del Principado. «Mieres convertirá en pinacoteca el Palacio de Camposagrado», en El Comercio (30 de junio de 2006). Este proyecto, empero, no se llevó a cabo. Se construyó, según lo previsto, un nuevo edificio de aulas exento, que fue inaugurado en 2008, pero no se creó el proyectado museo ni se aumentó el fondo del antiguo, que sigue compartiendo el edificio histórico con dependencias del Instituto. J. Vivas, «Los alumnos del IES Bernaldo de Quirós podrán estrenar en marzo sus remozadas aulas», en El Comercio (8 de febrero de 2008).
Es el monumento urbano más antiguo que se conserva en la localidad, seguido por la vecina Casa Duró. Ambos edificios han contribuido en gran medida al carácter señorial y nobiliario del barrio mierense de La Villa.
Está declarado bien de interés cultural, con categoría de monumento, por Decreto 63/2004, del 22 de julio, del Consejo de Gobierno autonómico, publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) del 6 de agosto de 2004.
Descripción De estilo barroco desornamentado, con el carácter de un palacio residencial urbano, se desarrolla en cuatro crujías en torno a un patio central cuadrado, cuyas galerías descansan sobre doce columnas toscanas. Tiene las cuatro esquinas reforzadas por torres: la del ángulo suroeste cilíndrica y almenada, y las otras tres de planta cuadrada y cubiertas a cuatro aguas.
Su fábrica es de mampostería careada y enlucida. En la fachada principal (orientada al este), y en la vuelta de las torres que la flanquean, resaltan sobre el enlucido los sillares que forman el encintado de esquinas, cornisas e impostas y los marcos de los vanos, con molduras de oreja.
La portada, también de sillería, se desarrolla a partir de un arco de medio punto, que en las dovelas lleva inscrito el lema «Después de Dios la casa de Quirós». A modo de alfiz, enmarcan la puerta dos pilastras cajeadas y un dintel moldurado que descansa sobre ellas formando el vuelo del balcón principal, con barandilla de hierro.
Sobre el vano de este balcón campea una gran piedra armera apaisada. Es la original de la casa, pero el campo del escudo manifiesta haber sido sustituido en la Posguerra. En lugar del blasón de los Quirós, trae las armas de España (las reales, sin escusón de Anjou). En llamativo contraste con los adornos exteriores de labra barroca: cartela de rollos, un yelmo al timbre y dos leones por soportes.
Historia La torre medieval El palacio se desarrolló a partir de una torre preexistente de planta circular: la que formaba el ángulo sudoeste del edificio actual. Este torreón fue construido hacia el en las proximidades de un puente sobre el río Caudal y de una iglesia dedicada a Santa Marina, ambos desaparecidos. Por el puente cruzaba el antiguo Camino de Castilla, que seguía el trazado de una calzada romana, y la torre tuvo sin duda un fin defensivo y fiscal: vigilar el paso y cobrar los derechos de pontazgo.«Historia del Palacio de Campo Sagrado» en la antigua web del IES Bernaldo de Quirós (archivada y visible en la Wayback Machine).
Conocemos su aspecto por una fotografía antigua.Fotografía tomada por el Sr. Muñiz y publicada en la obra de Aurelio del Llano Bellezas de Asturias de Oriente a Occidente (Oviedo, 1928; ed. facsim. en Valladolid: Maxtor, 2008), p. 397. En ella se ve su sector oriental, que estaba exento, mientras que el opuesto —según José Luis Avello— «fue aprovechado como muro de cierre del propio palacio», quizá porque hacia el oeste «estuviese la puerta principal del torreón, lo que permitiría comunicarlo con el resto del edificio». Parece un buen exponente del tipo de las torres asturianas de planta circular, «con saeteras y cortejadora. Incluso, si atendemos a un saliente situado en la parte superior, parece que tenía chimenea, como la torre de los Bernaldo de Quirós en Olloniego (Oviedo). El conjunto está levantado a base de mampostería y sillares para la enmarcación de los vanos. El techo debía de ser de forma cónica, pero a comienzos de este siglo [XX] ya no lo conservaba».José Luis Avello Álvarez, Las torres señoriales de la baja Edad Media asturiana (León: Universidad, 1991), p. 153.
La Casa Nueva del siglo XV La primitiva residencia nobiliaria, conocida como la Casa Nueva, fue edificada en el primer tercio del a partir de la torre medieval, cuando ésta ya había perdido las funciones defensivas y fiscales que originalmente tuvo. De este edificio no quedan trazas, pero sí referencias documentales que lo califican de «casa fuerte». Lo mandó construir para su habitación Juan (o Iván) Bernaldo de Quirós, noble que sirvió a los reyes Enrique III y Juan II. Este señor señalaba la Casa Nueva entre los bienes que habían de integrar una mejora que fundó por su testamento, hecho hacia 1435.Esta mejora, referida y copiada parcialmente en documentos de la familia, es considerada por algunos la primitiva fundación del mayorazgo viejo de los Quirós, pero parece que no tenía carácter vincular. El testamento de este Juan (o Iván) Bernaldo de Quirós se suele datar en 1441, pero tuvo que ser anterior pues el otorgante murió entre 1434 y 1436 según Jesús Antonio González Calle, «¿Qué fue de Gonzalo Bernaldo de Quirós el Bastardo?» en Territorio, Sociedad y Poder n.º 2 (2007, pp. 275-296), p. 280.
Su nieto primogénito y favorecido por la mejora se llamó también Iván Bernaldo de Quirós; fue guarda y vasallo de Enrique IV, y el 18 de abril de 1474 fundó mayorazgo con facultad que le dio dicho rey el 28 de enero anterior, señalando para integrarlo como asiento principal su Casa Nueva de Mieres.Mediante escritura que autorizó el escribano Álvaro González de Noreña. Este mayorazgo era el segundo en antigüedad de los fundados en el Principado, sólo precedido por el de la casa de Meres, fundado el año anterior por Gonzalo Rodríguez de Argüelles. Margarita Cuartas Rivero, Oviedo y el Principado de Asturias a fines de la Edad Media (Oviedo: IDEA, 1983), p. 24. A este vínculo quedaron sujetos, por ulteriores agregaciones, los señoríos de Villoria y Viñayo y el marquesado de Campo Sagrado.
El palacio barroco Gutierre Bernaldo de Quirós, I marqués de Campo Sagrado (desde 1661), corregidor de Burgos y de Madrid, reedificó el palacio en el tercer cuarto del , dándole las trazas barrocas que esencialmente conservó hasta 1943, con la fachada flanqueada por dos torres de tres pisos de altura (uno más que el resto). Sobre la portada y balcón principal campeaba el escudo de Quirós, rompiendo la línea del alero.
Estancias de Jovellanos A fines del , en este palacio se solía alojar Jovellanos siempre que visitaba Mieres, invitado por su amigo Francisco Bernaldo de Quirós y Mariño de Lobera, VI marqués de Campo Sagrado.Jovellanos y Campo Sagrado serían después, al estallar la Guerra de la Independencia, los dos miembros designados por el Principado de Asturias para integrar la Junta Central Suprema y Gubernativa del Reino. El marqués fue ministro de la Guerra de 1815 a 1817. Las estancias del gijonés están consignadas en sus Diarios y fueron muy frecuentes en la época en que dirigía las obras del Camino Real de Castilla y del puente de Santullano.M. Varela, «Mieres inaugura una ruta cultural en homenaje a la figura de Jovellanos», en El Comercio (12 de septiembre de 2007). Por ejemplo, se quedó a dormir el 26 de noviembre de 1793, y al día siguiente anota:
El citado don Francisco, último marqués de la línea directa, ordenó una remodelación del palacio en 1804 y murió sin descendencia en 1837. Después de sus días —y tras un pleito— el título pasó a una línea menor del mismo linaje, en cabeza de José María Bernaldo de Quirós y Llanes. Había tenido lugar entre tanto la Desvinculación, por lo que el nuevo marqués ya no heredó muchos de los bienes vinculares de los Campo Sagrado. Pero sí recibió, en pago de la parte reservativa, el palacio de Mieres.
Estancias de Isabel II La reina Isabel II se alojó por primera vez en este palacio durante su viaje por Asturias de 1858. Tuvo entonces por anfitrión al citado José María Bernaldo de Quirós y Llanes, VII marqués de Campo Sagrado.
En 1860 y 1861, dicho marqués casó a su primogénito y a una de sus hijas con sendos hermanos uterinos de la soberana, hijos de la Reina Gobernadora y del duque de Riánsares.El 20 de octubre de 1860 tuvo lugar en París la boda de María Cristina Muñoz y Borbón, I marquesa de la Isabela, con José María Bernaldo de Quirós y Cienfuegos, que cinco años después sucedería como VIII marqués de Campo Sagrado. Y el 11 de septiembre de 1861 se celebró en Oviedo la de Eladia Bernaldo de Quirós y Cienfuegos con Fernando María Muñoz y Borbón, II duque de Riánsares y de Tarancón. A raíz de este doble enlace, que marcó el máximo encumbramiento de los Campo Sagrado, se hicieron frecuentes las estancias de Isabel II en el palacio de Mieres, y lo visitaron otros miembros de la familia real.
Cuartel y hogar infantil El palacio permaneció en manos de la familia hasta 1927, cuando el Ayuntamiento de Mieres —siendo alcalde José Sela y Sela— le compró la finca a Jesús Bernaldo de Quirós y Muñoz, I marqués de Quirós y IX de Campo Sagrado.El 21 de diciembre de 1926 el pleno municipal acordó pagar al marqués la suma de 375.000 pesetas por la compra de la finca (AMM, Registro de Actas del Ayuntamiento Pleno, n.º 22, ff. 143v-146r), y en mayo de 1927 se firmó la escritura de compraventa ante el notario Vigil (AMM, sig. 7.84). Datos del art. cit. de Vivirasturias.
Ese mismo año, tras la infausta demolición de la iglesia románica de San Juan, el Palacio de Campo Sagrado quedó como el edificio más antiguo que conservaba la villa de Mieres.
Bajo la República, el palacio se convirtió en cuartel de guardias de Asalto. Durante la Revolución de Asturias de 1934 sirvió para acoger a las tropas que envió el Gobierno para sofocarla, y sufrió graves daños. En 1935 se hizo un presupuesto para restaurarlo, aprobándose la partida al año siguiente.Hizo este presupuesto el arquitecto municipal Francisco González Villamil, contemplando destinar el piso alto del palacio a cuartel de Artillería y el bajo a escuelas nacionales. El 13 de marzo de 1936 se aprobó la partida para reparar este y otros inmuebles dañados por la ocupación de fuerzas militares. Datos del art. cit. de Vivirasturias. Pero las obras no se llegaron a ejecutar por el estallido de la Guerra Civil, durante la cual el palacio volvió a tener un uso militar.