Para el equipo de la Liga Invernal Mexicana, véase Pericos de Puebla (LIM). Los Pericos de Puebla es un equipo profesional de béisbol mexicano, miembro de la Liga Mexicana de Béisbol con sede en la ciudad de Puebla, Puebla, México.

Historia Su participación en la Liga Mexicana data de los años cuarenta, y de este club surgió al estrellato el veracruzano "Beto" Ávila que ganó el título de bateo en 1947 partiendo a las Ligas Mayores para enrolarse con los Indios de Cleveland, con quienes también ganó el cetro de bateo convirtiéndose en el primer jugador latino en realizarlo.

De 1954 a 1972, los Pericos jugaron en el Estadio Ignacio Zaragoza y a partir del 16 de junio de 1973 su casa es el Hermanos Serdán.

Puebla ha ganado cuatro campeonatos a lo largo de su historia. Su primer título lo obtuvo en la campaña de 1963 bajo la batuta del cubano Tony Castaño, apoyado por la gran labor de la famosa pareja integrada por "Moi" y "Ronnie" Camacho, a quienes llamaban los "Camacho de la destrucción", así como al trabajo de José "Zacatillo" Guerrero, "Rudy" Sandoval, Jorge Fitch y Miguel Sotelo, quienes más tarde se convirtieron en excelentes manejadores. 1963, año mágico de los Pericos de Puebla. La llegada del magnate Vicente Pérez Avellá, durante la década de los setenta, les dio nuevamente grandes satisfacciones a los aficionados poblanos, ya que consiguieron otro par de gallardetes. Primeramente ganaron en 1979 con Jorge Fitch llevando el nombre de Ángeles. En 1986 bajo el mote de Ángeles Negros con "Rudy" Sandoval al frente, ganaron su tercer campeonato en el que tuvieron el mejor bateo del siglo. En 2016 Puebla obtuvo su cuarto título con el estadounidense Cory Snyder al timón, derrotando en la serie final a los Toros de Tijuana.

Además de los jugadores anteriormente mencionados, otros peloteros famosos en el equipo han sido Alfredo Mariscal, Oscar Rodríguez, Francisco "Paquín" Estrada, Héctor Zamudio, Dave Stockstill y Willie Aikens.

Inicios El estado de Puebla atravesaba problemas de índole político y militar, provocando que el ejército parara sus actividades y de esta forma se tuvo que recurrir a regimientos del norte del país que apoyaran al gobierno con algunos soldados para mantener la calma. Los soldados que llegaron del norte del país, en su mayoría, traían la influencia de la frontera estadounidense, donde el béisbol se jugaba con una gran intensidad y cada día eran más personas las que se interesaban por practicar este deporte. Fue así como el regimiento, en sus ratos libres, empezó a practicar este deporte, hasta la conformación de algunos equipos amateurs.

Esto hizo que la sociedad civil se fuera empapando del béisbol, hasta provocar el nacimiento de una liga profesional. Corría el año de 1925, cuando el béisbol llegó a Puebla, con el equipo 74 Regimiento, que representó al estado pero que tenía su sede en el municipio de Atlixco; esto marcó el inicio de la Liga Mexicana de Béisbol fundada por el General Alejandro Aguilar Gómez. Las novenas que participaron en ese año fueron: Agrario, Guanajuato, el Nacional de Bisckler, el México y el 74 Regimiento de Atlixco, Puebla. Andrés Zarzosa fue el propietario del primer equipo profesional de béisbol, el “74 Regimiento”, la novena traía en sus filas a peloteros de la talla de Valdez, jardinero central, Oscar Martínez, lanzador; Gómez, cácher; Hakino, short stop; Javier Pérez. Nace el béisbol en Puebla y la liga mexicana de beisbol.

En 1938 existió el Club de Béisbol Hudson, propiedad de Delfino Pérez, y el uniforme fue de color verde.

Años cuarenta thumb|right|250px|Hudson de Puebla 1938 Este equipo fue el primero de Puebla, como representante de la capital del estado, y el sexto en el ámbito nacional como profesional en 1939. El uniforme fue de color blanco la marca Chevrolet y el número en color azul. Jugaron de 1939 a 1941 y fue en el último año cuando se quedaron con el campeonato de la Liga Invernal; en esa época a los Señores Castor Montoto, Carlos Gómez Viñals y Delfino Pérez los llamaban los Tres Mosqueteros porque siempre estuvieron unidos para darle impulso al béisbol.

Algunos de los peloteros que integraron este equipo fueron Roberto Villarreal, Beto Ávila, Colin, Pedro Meza, Leopoldo Cervantes el "Rábano", Ángel Castro, Guillermo Fritche, Bernardo López, Domingo Figueroa, Vidal Romero el "Chachapa", Rafael Pedroso, el "Zungo", Juan Luna, Mario Cruz, Fernando Galina, Apolinar Pulido "Polin", Emiliano Sarda y Mario Collazo.En 1942 desaparece el equipo patrocinado por Chevrolet y se escribió una nueva historia con el regreso de un equipo poblano a la Liga Mexicana de Béisbol, la sede el Parque Puebla, mismo que se había fundado en el año de 1938 por Jorge Pasquel. El inmueble se ubicaba en la 37 poniente y 11 sur, estaba pintado de color verde y blanco y el acceso principal fue frente al Panteón Municipal, su construcción fue de madera, para 5 mil aficionados y el uniforme nuevamente fue de color verde.

Como el uniforme del equipo era de color verde y el parque de béisbol eran de color verde con blanco, a los jugadores les empezaron a llamar con gritos durante los juegos "vamos verdes, vamos pericos", a partir de 1945.Los llaman Pericos.

Entre 1942 y 1945, la Liga Mexicana contó con seis equipos; México, Veracruz, Monterrey, Nuevo Laredo, Tampico y Puebla. Sin embargo, al siguiente año ( 1946 ) se agregaron San Luis Potosí y Torreón. En 1947 y 1948, ante tantas injurias y los gritos lastimosos de los aficionados que no vieron coronarse al Puebla, el entonces dueño Delfino Pérez tomó la decisión de retirar al equipo de la Liga Mexicana. Al finalizar la campaña de 1948 y de jugar por siente temporadas consecutivas el equipo desapareció.

Años cincuenta El Estadio Ignacio Zaragoza se inauguró en mayo de 1952, teniendo un cupo para 25 mil aficionados y la plantilla fue la siguiente: Chuck Genovés que estaba como mánager y short stop, Al Grunwald en primera base y también pitcher, José Bache en la intermedia, Ponpa Olvera en la esquina caliente; los outfields (jardines) eran cubiertos por Alejandro “Cañitas” Moreno, Gustavo Fernández, Chuck Buheller y Otilio Cruz; el cuerpo de lanzadores estaba integrado por Michel Gabes, Memo López, Ramiro Caballero, Indio Beltrán, Emilio Ferrer y Porfirio Castillo; mientras que la receptoría estaba a cargo de Bob Knock.

A estos jugadores se unieron Budddy Baker y Charles Drummond, para la recta final de la temporada les llegó George y Esteve Boros del Azteca y el México, respectivamente, equipos de los que era dueño Alejo Peralta y Díaz Ceballos. A pesar de tener un equipo pleno de estrellas, el equipo de Puebla quedó en último lugar.

Para la temporada de 1958, los Pericos de Puebla vinieron por la revancha y protagonizaron la batalla final contra la novena de Poza Rica, y fue en la propia casa de los poblanos, el Estadio Ignacio Zaragoza, donde con jonrón de José Bache en la décima entrada el equipo de Poza Rica se levanta con el título, al vencer por pizarra de 5 carreras a 3 a los verdes. En lo que fue la última temporada de los Pericos de Puebla en la Liga Invernal Veracruzana, y después de un par de intentos fallidos, los aficionados poblanos celebran el 15 de febrero de 1959 el tan ansiado campeonato.

Los Pericos de Puebla, firmaron en 1957, un convenio de trabajo con los Orioles de Baltimore quienes mandaron como entrenador a Jimmy Adair, al receptor Sam Heireston, al "short stop" Ron Hansen que tenía un fildeo de lujo y tras unos años se convirtió en una figura con Orioles y Medias Blancas de Chicago.

Años sesenta El equipo regresó en el año de 1960 a la Liga Mexicana de Béisbol quedando en último lugar, para la siguiente campaña se quedaron cerca al terminar en segundo lugar, solo detrás de Rojos del Águila.

En el año de 1963 los Pericos terminarían como campeones al terminar en primer lugar de la liga con marca de 80 ganados y 52 perdidos, por encima de los Diablos Rojos del México.

Los siguientes dos años tendrían buenas temporadas en las que terminaran como subcampeones al terminar en segundo lugar.

Es en 1969 cuando nuevamente el equipo de Puebla desaparecía del béisbol profesional, para trasladarse a Mérida, Yucatán.

Años setenta En 1972 el béisbol de la Liga Mexicana regresaría a la ciudad de Puebla como un equipo de expansión bajo el nombre de los Ángeles de Puebla.

La temporada de 1973 tuvo momentos muy significativos para el béisbol poblano, con el cambio de casa de los Ángeles de Puebla, ya que a media campaña dejaron el Estadio “Ignacio Zaragoza” para trasladarse al nuevo escenario de la pelota profesional, el Parque “Hermanos Serdán”. Desafortunadamente la fiesta no pudo ser completa, la novena verde no calificó a los playoffs. Fue el sábado 16 de junio de 1973 cuando se inauguró el Parque “Hermanos Serdán”, con el juego entre los Ángeles de Puebla contra los Piratas de Sabinas; al final la pizarra favoreció a los poblanos por 6 a 0 con pitcheo de Arnulfo Adame, quien en ese año ganó 15 y perdió 10. Teolindo Acosta disparó el primer imparable en el nuevo parque de pelota y Francisco Castro anotó la primera carrera en el Serdán, para el equipo que dirigía Tomas Herrera y cuyos propietarios eran los Señores Emilio Tame y Wiliam Budid. Ángeles concluyó la temporada en el cuarto lugar de su zona y tuvo, después de Tomas Herrera, a Jorge Calvo y Raúl Cano como mánagers. Antonio “Tony” Castaño regresó al equipo con el que había ganado el campeonato y los volvió a meter a los primeros lugares, además de que la novena poblana tuvo en Teolindo Acosta, al campeón bateador y de hits de la liga con .366 de porcentaje y 170 imparables; así como al campeón pitcher en ganados y perdidos con 12-0, Aurelio Monteagudo. Al año siguiente, Tony Castaño volvía a la postemporada con los Ángeles de Puebla sólo que en esta ocasión como Campeones de la Zona Sur División Oeste; sin embargo, los Diablos Rojos del México se aparecían de nuevo y dejaban fuera a la novena verde en la primera ronda.

El parque “Hermanos Serdán” vivió en 1974 sus primeros playoffs con los Ángeles de Puebla, quienes terminaron en segundos en su zona y avanzaron a la postemporada, aunque perdieron en la primera ronda con los Diablos Rojos del México.

Con nuevos dueños, con nuevo nombre y con nuevo mánager, Clemente Carrera, la novena poblana volvió a ganar el gallardete de la Zona Sur División Oeste con un registro de 80 triunfos a cambio de 55 derrotas y con 11 juegos y medio de ventaja sobre su más cercano perseguidor los Rieleros de Aguascalientes. Sin embargo y por tercer año seguido, los Diablos Rojos del México se encargan de acabar con las ilusiones de los poblanos al eliminarlos en la primera ronda de los playoffs. Los Ángeles tuvieron en sus filas al Novato del Año, Alfonso “Houston” Jiménez, quien demostró sus cualidades en el campo corto, para ganarse de inmediato el cariño y reconocimiento de la afición poblana. En su segundo año (1977), los Ángeles de Puebla, al mando de Raúl Cano, ganaron por tercera ocasión el campeonato de la Zona Sur División Oeste de la Liga Mexicana, además de ser el mejor equipo de todo el circuito con récord de 96 victorias a cambio de 54 derrotas. Ahora no fueron losDiablos Rojos del México, sino los Cafeteros de Córdoba quienes dieron la sorpresa y en la primera ronda de los playoffs acabaron con las esperanzas de los poblanos, equipo que por cuarto año seguido se quedaba en la primera fase. La satisfacción de la temporada fue la designación del pitcher Abraham Rivera (12-4 y 2.35 en carreras limpias) como Novato del Año, con lo cual la organización tuvo por segundo año a un pelotero con tal distinción.

Después de un año sin postemporada y a tres años de cambiar de dueños, los Ángeles de Puebla con Jorge Fitch, al frente del equipo, obtuvieron el segundo título en la historia del béisbol profesional poblano.