Eufemiano Fuentes Rodríguez (Las Palmas de Gran Canaria, 20 de febrero de 1955) es un médico español, especializado en medicina deportiva y ginecología. Su labor como médico deportivo ha sido controvertida desde sus inicios, con constantes sospechas de dopaje, confirmadas por la Operación Puerto. En esta operación la Guardia Civil abre atestado por la presunta comisión de actos de dopaje durante el período 2002-2006. La figura del dopaje fue introducida en España a raíz de la entrada en vigor de la L.O. 7/2006, de 21 de noviembre, el 22 de febrero de 2007, razón por la que las prácticas del Dr. Fuentes eran, en ese momento, legales. |url=http://www.boe.es/boe/dias/2006/11/22/pdfs/A40859-40879.pdf La Audiencia Provincial de Madrid, en fecha 10 de junio de 2016, dictó sentencia por la que se absuelve a Eufemiano Fuentes de los delitos imputados, al señalar que la sangre no es ningún medicamento, tal y como señala la Ley Española, por lo que su actividad no es constitutiva de delito. |url=http://as00.epimg.net/descargables/2016/06/14/63f4d5fa88f29720810ee7fa63b8ce0f.pdf

Biografía Estudios y primeros trabajos Nacido en Las Palmas, su familia quedó muy afectada por el secuestro y brutal asesinato de su tío, Eufemiamo Fuentes Díaz. Licenciado en Medicina por la Universidad de Navarra de manera brillante (obtuvo varias matrículas de honor), realizó el MIR en 1980 y se especializó en Ginecología. Durante su época de estudiante, fue Campeón de España universitario de 400 metros vallas en 1976 con Manuel Pascua Piqueras, técnico vinculado a la Real Federación Española de Atletismo (RFEA), como entrenador. En 1983 obtuvo la licenciatura de INEF por la Universidad Politécnica de Madrid.

Una vez acabada la carrera de medicina, Pascua le llamó y fue nombrado médico de la Residencia Blume (centro de alto rendimiento del deporte español) y de la RFEA, en los que trabajó desde principios de 1984. En ese entorno conoció a su exmujer, la atleta Cristina Pérez Díaz, a quien él preparaba.

Relación con el atletismo Su relación con el atletismo comienza en su época de estudiante en la que era practicante del mismo, hasta el punto de ser campeón de España universitario. Su entrenador de entonces, Manuel Pascua Piqueras, fue quien una vez acabada la carrera de medicina, le llamó y allanó el terreno para su entrada como médico de la RFEA, en una comisión científico-médica de nueva creación, y en la Residencia Blume de Madrid. Sus métodos fueron cuestionados constantemente y tanto Eufemiano como Cristina, su mujer, fueron acusados por los medios de comunicación de utilizar métodos dopantes para mejorar el rendimiento deportivo.La verdad del doctor Fuentes / EL MUNDO Lo cierto es que nunca se pudo demostrar pues los numerosos controles antidopaje que pasó Cristina, casi todos dieron resultados negativos. En 1992 fue el médico de la expedición española en los Juegos Olímpicos de Barcelona '92; pero la RFEA poco a poco le fue cerrando puertas hasta que prácticamente llegó a prescindir de Eufemiano.

La gota que colmó el vaso fue un control antidopaje realizado a Cristina y que, según el presidente de la RFEA, se realizó incorrectamente. El resultado era positivo y esta cuestión fue ocultada por el presidente, siendo este expedientado por el Consejo Superior de Deportes por no informar de ello.Periódico El País, 3 de diciembre de 1988 Esto, unido a una serie de rumores que surgieron posteriormente a los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, provocó que Cristina estuviera a punto de dejar el atletismo pese a contar con tan solo 22 años y un futuro prometedor. Eufemiano dimite a su vez de su puesto en la RFEA, declarando además que nunca más se iba a dedicar a la medicina deportiva. Este hecho no hizo más que acrecentar los rumores de dopaje que circulaban.Cristina Pérez deja la competición, harta de que la impliquen en casos de 'doping' · ELPAÍS.com

Ciclismo y fútbol Volvió a ejercer pero no como ginecólogo, aunque para entonces ya había iniciado contactos con el ciclismo, en 1984, de la mano de Luis Pascua Piqueras (hermano de Manuel), que preparaba a ciclistas como Pedro Delgado, Cabestany o Jokin Mujika. En 1985 ya trabajaba para el equipo Seat-Orbea (comandado por Delgado), que luego se convertiría en el Caja Rural-Orbea (liderado por Marino Lejarreta), acudiendo al Tour de Francia 1987.

En 1988 Pedro Delgado, quien corría ya en el equipo Reynolds, dio positivo por probenecid en el Tour de Francia. Dicho fármaco evita que algunas sustancias sean eliminadas por la orina, como algunos antibióticos (aumentando su duración en el organismo) y anabolizantes (evitando que puedan ser detectados en los controles antidopaje de orina) pero no lo evitaba con la testosterona (que se eliminaba en la misma proporción que su isómero la epitestosterona y, por tanto, no alteraba el cociente entre ambas testosteronas y cuya elevación era la que se penaba con positivo a testosterona) que era la supuesta sustancia que habría intentado enmascarar Pedro. En los días posteriores al positivo de probenecid, Pedro Delgado siguió pasando controles (como líder del Tour de Francia y en su orina no apareció más probenecid ni la supuesta testosterona que dicha sustancia habría estado enmascarando, por lo que se llegó a pensar que si había ingerido probenecid no habría sido para enmascarar la eliminación urinaria de testosterona u otro anabolizante. Debido a que probenecid figuraba en la lista de sustancias prohibidas por el COI pero no en la de la UCI, Delgado fue absuelto y ganó la ronda francesa. El doctor Fuentes, en palabras al diario ABC pocos días después de lo sucedido, señaló que él no era médico de Delgado en esa temporada (tras haberlo sido en temporadas anteriores), y defendió la inocencia del corredor. Años después los diarios El Mundo (en 2001) y La Nueva España (en 2006) apuntaron a Fuentes como médico de Delgado también en aquel Tour de 1988.

En 1990 pasó a ser médico de la ONCE dirigida por Manolo Saiz, trabajando más tarde para Amaya Seguros y Vitalicio Seguros.

Finalmente, fue médico del Kelme, equipo este último del que fue médico hasta finales de 2002, con éxitos como los logrados por Escartín (1 etapa y 3.º de la general en el Tour 1999, y 2.º en la Vuelta 1998), Roberto Heras (ganador Vuelta 2000, 1 etapa en el Giro y 4 etapas en la Vuelta), Óscar Sevilla (mejor joven del Tour 2001 y 2.º en la Vuelta 2001), Aitor González (ganador de la Vuelta 2002) o Santiago Botero (2 etapas en el Tour y 3 etapas en la Vuelta). En 1999, Botero dio positivo por testosterona, pero se alegó que se debía a que su organismo lo producía de manera natural; en aquella época no se disponía aún de un método para diferenciar la testosterona endógena (producida por el propio organismo) de la exógena (tomada externamente, es decir, dopaje). En 2000, Óscar Sevilla fue suspendido por cafeína. Todos ellos tenían como médico al doctor Fuentes.

El equipo Kelme le permitió compaginar su papel de médico del equipo con otros trabajos. Por ejemplo, fue médico del equipo de fútbol U. D. Las Palmas, que en 2001 se vio inmerso en una polémica por las inyecciones recibidas por sus futbolistas para un decisivo partido contra el Rayo Vallecano. Se desligó del club al no cobrar el dinero acordado por su trabajo.

Además, atendía en privado a ciclistas de otros equipos, que contrataban sus servicios por entre 2-5 millones de pesetas (en función de su caché). De hecho, en la Vuelta a España 2001 se produjo la situación de que los dos primeros clasificados de la general eran pacientes suyos: el ganador Ángel Casero (del equipo Festina, a quien atendía en privado) y el segundo Óscar Sevilla (del equipo Kelme, donde era médico oficial). En el transcurso de la carrera (cuando Sevilla era líder de la carrera) dejó un mensaje en el contestador de Casero, en el que además de darle ánimos le pedía que estuviera tranquilo pues en caso de necesidad para la decisiva contrarreloj final de Madrid estaría preparado lo que tú ya sabes. Este hecho reavivó las sospechas de dopaje existentes; en respuesta a la polémica, Eufemiano dijo que había realizado la llamada de ánimo a Casero (rival del Kelme, equipo de Fuentes) a petición de su colega italiano Luigi Cecchini, médico de Casero, y que lo que tú ya sabes hacía referencia a unas bielas especiales para la bicicleta de contrarreloj.

En referencia a las acusaciones de dopaje, Eufemiano contestó lo siguiente: No me considero un delincuente, ni un criminal. No tengo culpa de que otros compañeros no logren tantos éxitos como yo. No soy un tramposo. Es imposible hacer trampas durante 22 años sin descubrirte. Mi honor siempre ha quedado limpio en los tribunales. El ladrón piensa que todos son de su condición. Yo obtengo el máximo rendimiento de los ciclistas sin vulnerar la legalidad, utilizo productos que están en las farmacias.

En octubre de 2003 el Juzgado de lo Penal n.º 8 de Valencia condenó al director de la revista de ciclismo Meta2Mil a un año de cárcel y a abonar 6.000 euros de indemnización tanto a Fuentes como a Casero y 2.610 euros de multa por haber publicado el mensaje del doctor Fuentes a Casero, al considerarlo responsable de un delito de descubrimiento y revelación de secretos.http://www.elmundo.es/2003/10/31/comunicacion/1508153.htmlhttp://www.as.com/mas-deporte/articulo/condenado-ano-carcel-director-meta2mil/dasmas/20031030dasdasmas_6/Tes?print=1 El director presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, que rechazó dicho recurso.

Tras el Kelme Aunque oficialmente dejó el Kelme a finales de 2002 (pasando a ejercer únicamente como médico privado), su relación con el equipo no finalizó realmente, en parte porque su hermana, Yolanda Fuentes, era la médica del equipo. En la Vuelta a España 2004, Eufemiano atendió en un hotel de Aguadulce a Alejandro Valverde, jefe de filas del equipo Comunitat Valenciana (continuación del Kelme), después de que este sufriera una caída.Santi Pérez dio positivo sin equipo para 2005, en abc.es

En 2005 anunció que dejaba el ciclismo para dedicarse al estudio de una extraña y muy grave enfermedad (retinoblastoma) que afecta a una de sus hijas, aunque los hechos posteriores pusieron en evidencia que seguía trabajando como médico deportivo para diversos deportistas (no sólo ciclistas). Entre otros, habría colaborado con Roberto Heras (del Liberty Seguros Würth de Manolo Saiz), encumbrado como ganador de la general (en la que era su cuarta vez) de la Vuelta a España 2005 y que poco después dio positivo en una prueba antidopaje que se le había realizado en la Vuelta, siendo desposeído de la victoria en favor del ruso Denis Menchov (Rabobank).

Operación Puerto

El 10 de junio de 2006, la Audiencia Provincial de Madrid, dictó Sentencia firme por la cual se absuelve a los imputados de todos los delitos por los que se les juzgaba. Los jueces consideran que la conducta enjuiciada es conforme a la Ley española. En la Operación Puerto fueron juzgadas cinco personas y todas resultaron absueltas, por lo que no se entiende que el entonces instructor del atestado, el teniente de la Guardia Civil, Enrique Gómez Bastida, que luego fue ascendido a Comandante y posteriormente nombrado Director de la Agencia Española Antidopaje, abriera un atestado contra una conducta que, conforme a la Ley Española, no era delito. |url=https://www.boe.es/boe/dias/2014/02/01/pdfs/BOE-A-2014-1061.pdf

Detención y resultados de la investigación thumb|210px|Acceso a la cafetería del Hotel Pío XII de Madrid donde se reunieron Fuentes, Merino Batres y Saiz poco antes de ser detenidos por la Guardia Civil, el 23 de mayo de 2006.

El 23 de mayo de 2006, en el marco de la Operación Puerto contra el dopaje, fue detenido por la Guardia Civil a la salida de la cafetería del Hotel Pío XII de Madrid, tras haberse reunido allí con Merino Batres y Manolo Saiz (director deportivo del equipo ciclista Liberty Seguros-Würth).