La Cattleya lueddemanniana es quizás uno de los miembros más representativos de la familia de las orquidáceas, familia perteneciente a las monocotiledóneas, de donde gran parte de las más conocidas especies de valor florístico-ornamental provienen. Para ser precisos la Cattleya lueddemanniana comparte parentesco con la subtribu Laeliinae (sin. Cattleyae), una de las divisiones de la familia de las orquídeas con más representación de especies con alto valor comercial, dentro de ellas comparte un parentesco especialmente cercano con el resto de las especies del subgénero Cattleya, división del género Cattleya donde se encuentran todas las especies de Cattleyas unifoliadas que son más importantes a nivel ornamental dentro de la ya citada subtribu.

En Venezuela, su país de origen, es quizás la orquídea con mayor representación en exposiciones y exhibiciones de orquídeas por igual, así como una de las orquídeas reproducidas artificialmente con más éxito a nivel de viveros comerciales del país.

Como todas las Cattleyas unifoliadas, la Cattleya lueddemanniana es de crecimiento simpodial. Los pseudobulbos más nuevos normalmente desarrollan una sola hoja y una espata simple, la cual contendrá las flores en formación. La floración normalmente ocurre entre septiembre a marzo con un pico en enero-febrero, sin embargo en cultivo no es inusual que la especie florezca una segunda o hasta una tercera vez al año en contadas ocasiones. La especie produce racimos normalmente a partir de espata verde en nuevos pseudobulbos. Las flores, que duran un mínimo de dos semanas, se producen en racimos de 2 a 4 flores, raramente 5, normalmente son de tamaño grande y muy bien formadas si tomamos en cuenta los criterios de exposición. La especie en cultivo no posee un reposo marcado y a veces ni siquiera muestra signos de reposo evidente, sin embargo en la naturaleza los periodos de reposo son más marcados y evidentes. Es una especie tolerante, que muy bien se adapta a condiciones mucho más temperadas a las que encontramos en su ambiente de tierra cálida original.

Sus flores están entre las flores de Cattleyas unifoliadas más fáciles de distinguir, tanto de entre otras especies emparentadas, como de posibles híbridos naturales o artificiales. Las flores tienden a poseer labios en forma de un disco aplanado con bordes ondulados evidentes, aunque no tan evidentemente ondulados como en otras especies de Cattleyas unifoliadas. Todas las Cattleya lueddemanniana puras poseen una columna que es completamente cubierta por el labelo de una manera particularmente distintiva que produce como resultado los dos lóbulos laterales bien formados en los cuales reposan las características manchas oculares amarillas de la especie, estas manchas están presentes en la gran mayoría de las flores, con muy pocas excepciones en flores cuya mancha púrpura-amatista del labelo las enmascare. Igualmente, todas las flores Cattleya lueddemanniana a excepción de las albinas poseen líneas púrpura-amatista que corren sin interrupción desde la base del labelo hasta la mancha frontal del mismo, en las muy pocas plantas donde las rayas se interrumpen (entre 2 a 3%), esta interrupción no supera el centímetro, máximo 2, interrupciones mayores a esto posiblemente indiquen características híbridas en la flor. La columna de la flor posee otro elemento muy distintivo, esta posee una antera en forma de doble asta completamente desarrollada, que cuando es comparada con la antera de apariencia de “uña” o “gancho” de las demás Cattleyas unifoliadas se torna evidente. Muy pocas Cattleyas lueddemanniana poseen astas parcialmente desarrolladas (no más de 2 o 3%), la mayoría de ellas de hecho normalmente son consideradas candidatos a posibles híbridos naturales (con Cattleya mossiae) o artificiales (normalmente con Cattleya warscewiczii).

La especie posee Pseudobulbos acanalados con dos a tres entrenudos, cada pseudobulbo maduro mide unos 25 centímetros, los pseudobulbos tienden a ser relativamente estrechos o aplanados, las hojas son algo más coráceas que en el resto de las Cattleyas unifoliadas, y las hojas nuevas tienden a presentar pequeñas manchas de color vino-tinto, así como también pigmentación rojiza en las plantas expuestas a mayor luminosidad.

Respecto a su reproducción, a diferencia de muchas orquídeas que usan diversos mecanismos de atracción sin recompensa de néctar, la Cattleya lueddemanniana si recompensa con néctar a los potenciales polinizadores. La polinización se cree es mayormente realizada por abejas del neotrópico pertenecientes a la tribu Euglossini, dentro de esa tribu, todos los géneros son potenciales polinizadores siempre que posean la anatomía correcta, pero posiblemente sea mayormente polinizada por abejas del género Eulaema. Las flores atraen tanto a machos como hembras, y por lo que se ve en cultivo, son capaces de atraer y ser polinizadas por un mayor número de especies a las ya citadas, incluyendo especies foráneas naturalizadas en Venezuela como por ejemplo las abejas melíferas.

Hábitat

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Hábitat de la Cordillera de la Costa

Crece en la vertiente norte de la cordillera de la Costa, en las laderas que dan al mar Caribe al norte de los estados de Carabobo, Aragua, Vargas y en el Distrito Federal,Venezuela. Normalmente crece en zonas calientes y con poca precipitación anual promedio (400-800mm con zonas circundantes entre 800-1200mm), casi exclusivamente como epifita con preferencia a bosques semi-xerófitos a xerófitos, pero también se encuentra en bosques de tierra caliente más húmedos y protegidos por vegetación, bosques de galería, tanto los que recorren pequeños ríos estacionales, como aquellos bosques que crecen protegidos por las oquedades naturales que se forman en los pliegues de las colinas. Crece desde el nivel del mar, colindante a la línea costera, hasta aproximadamente los 900 La especie normalmente se consideraba como abundante hasta el litoral central del estado Vargas, en los alrededores de Cabo blanco, en Maiquetía (Ploch, 1996), estando presumiblemente ausente desde Cabo Blanco a la Región de Barlovento/Higüerote. Las zonas de recolección mayormente citadas ocurren comprendidas en la zona occidental del estado Vargas (alrededores de Chichiriviche/Pto. Cruz), Distrito Federal (quebrada de Tacagua) y el litoral del estado Aragua (zona de Choroní/El Limón).

Debido a la diversidad de estos bosques de tierra caliente, la especie forma colonias creciendo bien iluminada en árboles de portes de diverso tamaño (zonas más húmedas), hasta muy expuesta o directamente expuesta en árboles de porte medio, arbustos, matorral xerófito y hasta cardonales (zonas menos húmedas), muchas veces forma colonias en terrenos muy escarpados, especialmente cuando las paredes arboladas de estas zonas escarpadas ayudan a "acumular" mayor humedad. La temporada de sequía en esta zona dura unos 3-4 meses. Fuera de las áreas de recolección citadas en el norte de Aragua, este de Vargas y valle de tacagua en el Distrito federal, se presume que la especie continúa de forma ininterrumpida por el norte de Carabobo hasta alcanzar el norte de la depresión de Yaracuy (zona "costera" del estado Yaracuy), este último lugar se cita es donde las poblaciones de la costa se unen con las poblaciones occidentales presentes en la serranía de Aroa, sin embargo el autor no pudo confirmar la presencia de la especie en la depresión de Yaracuy, y desconoce hasta qué tan al oeste ha sido avistada la especie en la costa de Carabobo.

Hábitat de la Serranía de Aroa y tierras altas de Lara

La especie también habita más al occidente, en las faldas norteñas de la serranía de Aroa en donde se encuentra desde el área comprendida entre San Felipe y Aroa, hasta adentrarse siguiendo esta misma serranía hasta el Estado Lara, en los alrededores de Duaca. Entre los poblados de Duaca y Aroa, colindante a con ellos y al oeste de ellos, se encuentra otra área paralela de tierras altas donde también habita la especie en la frontera Yaracuy-Lara. Finalmente encuentra su punto más occidental de dispersión ya bien adentrada en el estado Lara, desde los Alrededores de la sierra de Bobare en las tierras altas al Norte de Barquisimeto que rodean al río tuy, hasta la región colindante de Aguada grande la cual es cortada en su lado occidental y norte por la depresión que forma el río Tocuyo. Al oeste y norte del río tocuyo también se encuentran serranías, sin embargo aunque citada para la zona, el autor no tiene conocimiento de que exista la especie en dicha área (a excepción de la serranía entre el Río Baragua y tocuyo por los alrededores del cerro Guacamuco frente a Siquisique). Fuera de estas áreas, al parecer los avistamientos de la especie en zonas de serranías colindantes son raros, todos presumiblemente acaecidos décadas atrás, y el autor además no pudo encontrar evidencia de ejemplares en cultivo que se identifiquen como recolectados en el área. Es probable que en estas últimas zonas la especie de estar realmente presente solamente esté representada por colonias dispersas, situación que amerita una mayor clarificación.

La ecología para Yaracuy-Lara es equivalente a la ecología de la costa exceptuando algunos detalles, en algunas zonas especialmente de Lara la diferencia de temperaturas día-noche puede ser extrema, alcanzando en el día los alrededores de los 40 °C, lo que hace que la evaporación no sea compensada por la precipitación. Por otro lado, los bosques serranos de tierra caliente donde habita la especie en Yaracuy poseen índices pluviométricos más altos que en la zona costera (1200-1600mm), y los extremos de temperatura señalados con anterioridad no son completamente aplicables. La especie en esta zona habita a mayor altura que en la costa, aproximadamente entre los 400 y 900 En esta zona también se han reportado ocasionales colonias de introgresión con la Cattleya mossiae, que aunque presentes, deben ser consideradas como inusuales (Yaracuy).

Hábitat de la Serranía de San Luís

También se cita la posible presencia de la especie en la serranía de San Luís (Estado Falcón), un área de serranías tanto más al norte de las serranías ya descritas en Lara-Yaracuy. Dentro de esta área se cita específicamente a los alrededores de Curimagua aunque a menor altura. Esto ha sido documentado en alguna literatura y por posibles avistamientos que incluyen descripciones de las plantas de la zona que han llegado a ser del conocimiento del autor de este artículo.

Aunque el autor no descarta esta área para el presente análisis de esta especie, considera que lo más apropiado sería afirmar que la Serranía de San Luís deba considerarse una mera posibilidad. El autor no conoce evidencia concreta sobre la presencia en la zona, no ha podido encontrar ejemplares en cultivo provenientes de ella, y según información anecdótica recabada de los supuestos avistamientos, de efectivamente la especie estar presente en la zona, ésta sería muy inusual, quizás hasta restringida a una sola colonia de modesto tamaño.

Es de hacer destacar que reputados orquideólogos venezolanos como Carlos García Esquivel, persona que ha investigado a fondo la Serranía de San Luís en busca de nuevas especies de orquídeas para la ciencia, jamás se ha topado con la especie en esa área.

Extrapolación del hábitat al cultivo

En cultivo la especie es sumamente adaptable a regímenes de cultivo diversos y no siempre equivalentes a los que la especie soporta en su ambiente natural (mayor humedad, ausencia total de período de reposo, regímenes de iluminación más sombreados, diferencias de temperatura día-noche menos marcados y temperaturas promedio anuales tanto más frías).

Variantes regionales