miniaturadeimagen|275px|Una alegoría de discriminación, en la que el grupo de tazas blancas rechaza y excluye a la taza azul. En comportamiento social, la discriminación (del latín discriminatĭo, -ōnis) es el trato desigual hacia una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, de sexo, de edad, de condición física o mental, etc. En filosofía moral se ha definido a la discriminación como un trato o consideración «desventajosa». Esta definición es comparativa: una persona no tiene que ser dañada para que se la discrimine, simplemente tiene que ser tratada «peor» que otras por razones arbitrarias.Lippert-Rasmussen, Kasper. «Private Discrimination: A Prioritarian, Desert-Accommodating Account.» San Diego Law Review, 43, 817-856 (2006); Oscar Horta, «Discrimination in Terms of Moral Exclusion.» Theoria: Swedish Journal of Philosophy, 76, 346-364 (2010). La reacción o interacción inicial que le sucede un grupo influencia el comportamiento real del individuo hacia el propio grupo o a su líder, restringe a miembros de un grupo de privilegios u oportunidades disponibles para otro grupo, lo que conduce a la exclusión del individuo o a entidades basadas en una toma de decisiones ilógica o irracional.

La mayor parte de las personas afectadas por la discriminación son individuos pertenecientes a las denominadas minorías, pequeños grupos dentro de una sociedad, aunque hay muchos casos en los que estos grupos no son pequeños.

Existen tradiciones, políticas, ideas, prácticas y leyes discriminatorias en muchos países e instituciones en todas partes del mundo, incluso en territorios donde la discriminación está mal vista. En algunos lugares se ha intentado beneficiar a quienes habían sido tradicionalmente víctimas de discriminación a través de mecanismos de discriminación positiva, como el establecimiento de leyes de cuotas para favorecer el acceso de la mujer a los cargos de representación o para favorecer la contratación de personas con discapacidad.

Toda discriminación empieza con el uso de la facultad para señalar a un individuo, las etiquetas, ya sean para bien o para mal, son parte de la discriminación.

Sólo los actos evidenciados dan validez de los mismos, ya que es muy sencillo señalar a alguien, cuando se es más de uno quienes comparten el ideal de discriminar.

Individual, colectiva e institucional La discriminación individual es aquella que se produce entre un individuo y otro; es decir, cuando una persona trata de manera distinta y negativa a otra persona sin que exista una razón contextual diferenciada.

Esta forma de discriminación se contrapone a la discriminación colectiva, que ocurre cuando se da un trato diferenciado de un grupo a otro, negativo e inferior por las mismas razones. La discriminación colectiva la sufren los colectivos LGBTI por ejemplo, y se da en casos de discriminación racial, como en Estados Unidos durante los años 60 o las presiones que sufren aquellas personas que profesan ciertas religiones en países islamistas.

Tipos de discriminación por criterio Una de las principales fuentes de la desigualdad es la discriminación. Según César Rodríguez, en su texto titulado Derecho a la igualdad, «los ingresos, la clase social y la raza, factores tales como el género, el origen étnico, la nacionalidad, la afiliación religiosa o la ideología política» dan lugar a las formas de discriminación.

Existieron ciertos grupos minoritarios que no están efectivamente incorporados en la sociedad. Estos grupos están discriminando y se encuentran en una posición de «subordinación perpetua» (expresión tomada de Derecho y grupos desaventajados de Gargarella), lo cual se ve reflejado en la economía (clases menos favorecidas), en la política (estos grupos no tienen representación política) y en la vida social. Este tipo de discriminación es la más evidente, pues es la que se ve en el día a día; por ejemplo, la violencia física racial entre pandillas que se da en los Estados Unidos o en Europa.

El derecho (sistema judicial) ha sido utilizado como elemento de control por parte de los grupos predominantes, con objeto de mantener el statu quo. La discriminación ha sido una de las principales fuentes de desigualdad, debido a que, como ciertos grupos están marginados de las decisiones, se les priva de ciertos derechos fundamentales, tales como la salud, la seguridad social y la educación, entre otros muchos.

En las diferentes lenguas abundan términos que son utilizados con connotaciones racistas, clasistas o nacionalistas. También se utilizan las palabras para crear y mantener estereotipos. Existen muchas frases que expresan discriminación a las que estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta. Por todo esto, podemos decir que el lenguaje es una forma de discriminación y que hace que estas actitudes se vayan permeando por la sociedad que utiliza el lenguaje.

Sin embargo, se han hecho esfuerzos para parar la discriminación y asegurarle a estos grupos el respeto a sus derechos a través del mismo ejercicio del derecho. Un ejemplo de esto fueron las reformas jurídicas de la década de 1970, en las que se operó de forma tal que sirvieran de «obstáculos contra la discriminación» (expresión tomada del libro Emancipación social y violencia en Colombia, escrito por Rodrigo Uprimny y Mauricio García Villegas). En el caso colombiano podemos ver cómo la Corte Constitucional ha tenido un papel protagónico a través de sus decisiones, permitiendo que algunos de los grupos antes discriminados obtengan ahora representación y el respeto de sus derechos fundamentales (ejemplos de esto son los indígenas, los sindicatos y los homosexuales, entre otros muchos).

Otras personas que pueden también ser objeto de discriminación son quienes poseen una condición de discapacidad, sea física, intelectual, sensorial o relacionada con algún trastorno mental crónico (o cronificado). En estos casos la discriminación se manifiesta en diversas áreas como el derecho, la educación, el urbanismo, la cultura, la administración, la economía, el empleo, etc. Estas barreras que encuentran las personas con alguna de estas características son analizadas desde el llamado enfoque social de la discapacidad.

Discriminación por clase social

Discriminación por edad

Este tipo de discriminación en contratación se ha percibido en Estados Unidos. Joanna Lahey, profesora de la Escuela Bush de Gobierno y Servicio Público en la Universidad de Texas A&M, encontró que la probabilidad de que una empresa entreviste a un candidato es un 40% mayor si es joven que si tiene 50 años o más. En Europa, investigadores de la Universidad de Gante midieron el ratio de este tipo de discriminación en Bélgica. Encontraron que la discriminación por edad es heterogénea de acuerdo a la actividad que los candidatos de mayor edad emprendieron durante sus años posteriores a la educación. En Bélgica, solo son discriminados si tienen más años de inactividad o empleos irrelevantes.

En una encuesta para la Universidad de Kent, Inglaterra, 29% de los encuestados declararon que han sufrido de discriminación por edad; una mayor proporción que la discriminación racial o por género. Dominic Abrams, psicólogo social en la universidad, concluyó que esta forma de prejuicio es la más prevalente en la población del Reino Unido.

Discriminación por género

La discriminación de género es un fenómeno social que se basa en el conjunto de roles socialmente construidos, comportamientos, actividades y atributos que una sociedad considera como apropiados e inapropiados para hombres y mujeres. Puede ocasionar distintos problemas psíquicos y somatizaciones en comunidades LGBT.

Discriminación contra la mujer en el ámbito laboral Un enfoque desde el cual es posible analizar de manera cualitativa los niveles de discriminación contra la mujer es desde el ámbito laboral. De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Barcelona los trabajos en los cuales las mujeres a través de la historia se han desarrollado comúnmente son aquellos relacionados con servicios de proximidad o de vida diaria, entendiendo por ellos a las actividades remuneradas cuyo fin principal es el de satisfacer necesidades familiares y en general de la vida cotidiana.Rubio, S. P. (2000). «El trasvase de desigualdades de clase y etnia entre mujeres: los servicios de proximidad.» Papers: revista de sociologia, (60), 275-289. En este sentido, se trata de uno de los pocos ámbitos en los cuales la mujer ha logrado tener un crecimiento laboral, respecto del género opuesto, desarrollándose principalmente en ámbitos ejecutivos y puestos que suponen un grado académico específico.

El incremento masivo de este tipo de trabajos entre las mujeres en los últimos años deriva de una serie de condiciones, tales como cambios sociodemográficos, económicos, la dispersión de ciertas tradiciones y costumbres, el envejecimiento de la población, crecimiento de la población femenina, crisis fiscales, entre otras, sobre todo en las sociedades occidentales.

Discriminación contra el varón

En la mayoría de los países, el servicio militar obligatorio es obligatorio únicamente para los varones,«¿Discriminación masculina?» | Política | DW | 11 de marzo de 2003. lo que constituye una violencia institucional y sistemática contra los varones, en muchos casos avalada por los tribunales. Cuando esto ocurre, esta violencia conlleva además otras violencias y discriminaciones (disciplina militar, movilización para la guerra, sujeción a leyes penales militares, etc.)

También existen otras discriminaciones y violencias contra los varones en otros ámbitos.

Discriminación por origen étnico

Discriminación en mujeres indígenas La discriminación obedece a patrones socioculturales largamente aprendidos y repetidos, en cuya transmisión y perpetuación, la conducta de quienes nos rodean medio familiar y entorno sociocultural juega un papel importante pues es aquí donde el ser humano comienza a establecer criterios de-selección de personas, grupos y comunidades.

Una de las peores formas de discriminación es la invisibilidad, las mujeres indígenas inmigrantes son invisibles, no sabemos con precisión cuántas migran a los campos agrícolas o a las maquiladoras del norte del país, tampoco sabemos cuántas migran a Estados Unidos.

Esta visión, ha permitido violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos, puesto que a los grupos etiquetados como vulnerables se les limitan las posibilidades de ejercer sus derechos, ocultando hechos que tienen raíces discriminatorias por racistas, misóginas, xenofóbicas, etc. y, sobre todo, se encubren las desigualdades, que con base en determinaciones estructurales, niegan o restringen el acceso a condiciones de vida dignas.

La diversidad cultural generada por los distintos grupos étnicos nos brinda gran potencial para el crecimiento comunitario, por lo que el cuestionamiento y concientización de los patrones discriminatorios que ejercemos en sociedad es indispensable para la erradicación de conductas que ponen en riesgo los derechos de las comunidades indígenas.

Al ser una de las comunidades más desprotegidas, las cifras sobre la discriminación aún son inexactas y siguen sin ser documentadas, los estudios señalan conflictos como violencia, pobreza, limitado acceso a la educación, desempleo, escasa participación política y representación.

Discriminación por discapacidad

De tal manera, las personas con discapacidad experimentan formas comunes de discriminación, como un alto nivel de rechazo en diferentes instituciones, prejuicios en cuanto a su productividad o incluso la exclusión de gran parte de su entorno.