«Take a Bow» es una canción interpretada por la cantante estadounidense Madonna, incluida en su sexto álbum de estudio: Bedtime Stories (1994). Las compañías Maverick, Sire y Warner Bros. Records la publicaron como el segundo sencillo del disco, después de «Secret», el 6 de diciembre de 1994. Posteriormente, figuró en el recopilatorio de baladas Something to Remember (1995) y en los grandes éxitos GHV2 (2001) y Celebration (2009). Tras el lanzamiento de Erotica (1992), su anterior trabajo discográfico, Madonna quería adoptar una imagen nueva y más atenuada para su siguiente material, por lo tanto, experimentó con géneros como el R&B y el hip hop, que dominaban las radios y las listas de aquella época. En este sentido, colaboró con productores reconocidos de ese tipo de música, entre ellos Babyface, cuyo trabajo con otros artistas había impresionado a Madonna. Compuesta y producida por ambos, es una balada pop y R&B de tempo medio con influencias musicales japonesas, cuya letra trata sobre un amor no correspondido en la cual la cantante se despide de su amante.

La grabación, que tuvo lugar en los estudios The Hit Factory de Nueva York, contó con una orquesta completa y marcó la primera vez que el productor trabajó con una sección de cuerdas, por sugerencia de Madonna. En términos generales, obtuvo reseñas positivas de críticos, académicos y periodistas musicales, quienes elogiaron la producción y la voz y la reconocieron como una de las canciones más destacadas de Bedtime Stories. Desde el punto de vista comercial, permaneció siete semanas consecutivas en lo más alto de la lista Billboard Hot 100 y se convirtió en su undécimo número uno. También alcanzó el primer lugar en Canadá y Polonia y los diez primeros en Finlandia, Italia, Nueva Zelanda y Suiza. En Reino Unido, sin embargo, fue su primer sencillo desde 1984 que no logró ingresar a las diez posiciones principales del UK Singles Chart.

El videoclip se filmó en Ronda, al sur de España, bajo la dirección de Michael Haussman. La cantante personifica a la amante de un torero, estelarizado por el español Emilio Muñoz, que anhela su amor. Tras su estreno, generó controversia con activistas de los derechos de los animales, quienes acusaron a la cantante de glorificar la tauromaquia. Críticos y académicos analizaron la trama, el uso de iconografía religiosa, los temas y motivos del feminismo y la sumisión, así como su impacto e influencia en videoclips de otros artistas contemporáneos como Britney Spears y Justin Timberlake. En 1995, Madonna interpretó «Take a Bow» en los premios American Music, en el programa de televisión alemán Wetten, dass..? y en el Festival de la Canción de San Remo. Veintiún años después, en 2016, la presentó en algunas ciudades de Asia y Oceanía durante el Rebel Heart Tour y formó parte del concierto Tears of a Clown, realizado ese mismo año. Posteriormente, también la interpretó en algunos conciertos de su gira The Celebration Tour (2023-2024). Tras su publicación, varios artistas de diferentes países realizaron una versión, de las cuales algunas figuraron en álbumes tributo a Madonna.

Antecedentes y desarrollo En 1992, Madonna publicó un coffee table book titulado Sex, que se caracterizó por su contenido sexualmente explícito y por sus imágenes de fantasías voyeristas. Al mismo tiempo, salió a la venta su quinto álbum de estudio Erotica y al año siguiente protagonizó la película Body of Evidence. Todos estos proyectos causaron controversias y recibieron críticas negativas tanto de los periodistas como de los admiradores de la cantante, que la vieron como una renegada sexual e incluso afirmaron que «había ido demasiado lejos» y que su carrera había terminado. Aunado a ello, su aparición en el programa de entrevistas Late Show with David Letterman, en marzo de 1994, se destacó por su comportamiento controvertido, pues utilizó lenguaje soez que fue censurado en la televisión, hizo insinuaciones sexuales e incluso le entregó a Letterman una de sus bragas para que las oliese. Esto conllevó a que el episodio fuera el más censurado en la historia de los talk shows de Estados Unidos, aunque a la vez obtuvo uno de los índices de audiencia más altos. En palabras de Joe Lynch, de Billboard: «Por primera vez en una década de estrellato, las personas ya no se sorprendían por sus payasadas y, peor aún, estaban cansados de ella».

Ese mismo mes, grabó «I'll Remember» para la banda sonora de la película With Honors, la cual recibió opiniones positivas de la crítica y fue vista como el primer paso positivo de la cantante por reconectarse con el público y reparar el daño que su personalidad provocativa había causado en su carrera. Para su sexto álbum de estudio Bedtime Stories (1994) decidió explorar nuevos géneros musicales como el hip hop, new jack y R&B, sonidos que dominaban las radios y las listas musicales de aquella época. Empezó a trabajar primero con Shep Pettibone, quien había coproducido Erotica, aunque notó que estaban haciendo el mismo tipo de música del disco anterior, lo cual no le agradaba, pues quería regresar a sus «raíces», el R&B, por lo que abandonó el proyecto. Sumado a lo anterior, deseaba «suavizar» su imagen pública en ese momento y que las canciones tuvieran un estilo más romántico, de modo que decidió trabajar con productores reconocidos de dichos géneros y tomó una imagen más apropiada para el público en general. En una entrevista con Fred Bronson para el libro The Billboard Book of Number 1 Hits (1997), Madonna explicó:

Para ello, colaboró con el productor británico Nellee Hooper y los estadounidenses Dallas Austin, Dave «Jam» Hall y Babyface. Se interesó en colaborar con este último, pues le había gustado su canción «When Can I See You» y porque su trabajo con otros artistas como Whitney Houston, Boyz II Men y Toni Braxton había resultado en sencillos de R&B exitosos. El equipo de Madonna lo contactó para programar una reunión y ver si le interesaba la idea de trabajar con ella; una vez que se conocieron, ambos se sorprendieron por su camaradería y decidieron empezar con la composición. De esta manera, acudió a la casa del productor y, tras un par de días, terminaron componiendo dos pistas. Una de ellas estaba basada en una pieza musical que Babyface ya había compuesto, pero que no estaba seguro de su dirección musical. Se la hizo escuchar e «inmediatamente vio algo en ella» y encontró la manera de darle dirección. Según el productor: «Fue solo un compás y los acordes. A partir de ahí colaboramos y la creamos. Yo estaba viviendo en Beverly Hills y construí un pequeño estudio en mi casa, así que ella vino a escribir allí». Juntos acordaron que la primera línea de la canción, «Take a Bow», también debía ser el título, a pesar de que dichas palabras nunca vuelven a repetirse.

Grabación y publicación thumb|upright|Además de componer y producir la canción junto con Madonna, Babyface (fotografía) colaboró en los coros de «Take a Bow»

La grabación tuvo lugar en los estudios The Hit Factory de Nueva York y la masterización en Sterling Sound, ubicado en la misma ciudad. Babyface recordó que se encontraba nervioso ante la posibilidad de estar en el estudio con Madonna, pues temía que fuera «demasiado analítica y perfeccionista» al momento de grabar, y él no se consideraba esa clase de compositor y productor. Sin embargo, reconoció que el proceso de grabación y mezcla fue uno de los más rápidos que hizo. Participó una orquesta completa y también fue la primera vez que el productor trabajó con una sección de cuerdas, por sugerencia de Madonna; comentó que «fue Nellee Hooper quien en realidad arregló [las cuerdas]. Antes Madonna había trabajado con [cuerdas en vivo] muchas veces, pero para mí fue una experiencia nueva. [...] Siempre lo había pensado, pero nunca lo había hecho». Además de ser coproductor, participó en los coros y se encargó de los sintetizadores y de la programación de batería. En Madonna: An Intimate Biography of an Icon at Sixty (2018), el biógrafo J. Randy Taraborrelli observó que, aunque no figuró en los créditos como intérprete, su participación en los coros hizo que «fuese prácticamente un dúo». Los demás músicos que estuvieron presentes en la grabación fueron Tommy Martin en guitarra, Dallas Austin en teclado y batería, Colin Wolfe y la rapera Meshell Ndegeocello en bajo y Marius de Vries en programación, bajo la dirección de Susie Katiyama y Jessie Leavey. Este último y Craig Armstrong también realizaron los arreglos, y Alvin Speights, Brad Gilderman, Darin Prindle, Mark «Spike» Stent y Michael Fossenberg la ingeniería. Por último, Speights y Jon Gass fueron los responsables de la mezcla.

«Take a Bow» salió a la venta como el segundo sencillo de Bedtime Stories —después de «Secret»— el 6 de diciembre de 1994, a través de las compañías Maverick, Sire y Warner Bros. Records. El fotógrafo Gregory Scaffidi creó la portada, mientras que Fabien Baron y Patrick Li fueron los responsables de la dirección artística y del diseño. El lanzamiento estuvo acompañado de cinco pistas: la versión del álbum, con una duración de 5:21, dos instrumentales de 4:57 y dos remezclas producidas por InDaSoul y Steve «Silk» Hurley. Dichos temas figuraron en los formatos físicos de CD, casete y vinilos de 7" y 12". «InDaSoul Mix» se añadió como lado B en las ediciones de 7" y casete en Estados Unidos, mientras que en Europa y Australia se publicó un CD con la versión del álbum más una instrumental y otra editada de 4:25. En Japón se lanzó al mercado un CD que incluyó, de las ocho pistas, dos remezclas de «Bedtime Story», el siguiente sencillo. Jose F. Promis, de Allmusic, comentó que «InDaSoul Mix» otorga a la canción una sensación más funky y urban sin que «pierda su integridad», mientras que «Silky Soul Mix» contiene un estilo más quiet storm y melancólico que la primera. Como reseña, añadió que, aunque con el tiempo quedaron «algo olvidadas», «afortunadamente, ninguna de estas dos mezclas suena anticuada, [sino que] fluyen fácilmente, con la música adecuándose bien a la voz, lo que resulta en un número pop/R&B suave y elegante». Por su parte, Larry Flick de Billboard las definió como «elegantes remezclas de hip hop». «Take a Bow» figuró en el recopilatorio de baladas Something to Remember (1995), y en los grandes éxitos GHV2 (2001) y Celebration (2009).

Composición «Take a Bow» es una balada orquestal de tempo medio, perteneciente a los géneros pop y R&B, con un «toque» musical japonés como «Sukiyaki» (1961) de Kyū Sakamoto. Inicia con el sonido de cuerdas pentatónicas «exóticas», según el autor Rikky Rooksby de The Complete Guide to the Music of Madonna (2004), lo que da la sensación como si proviniera del Lejano Oriente. Los versos consisten en una larga secuencia de acordes descendente con algunos «giros» al final, mientras que la voz de Madonna está en un «modo soñoliento y lánguido», muy característico en las canciones de Bedtime Stories. La letra en el estribillo trata sobre un amor no correspondido en la cual se despide de su amante que no supo valorarla. El título hace juego con el verso all the world is a stage and everyone has their part («todo el mundo es un teatro y todos tienen su papel»), que es una referencia a una línea de la obra Como gustéis (1599), del dramaturgo inglés William Shakespeare: «El mundo es un gran teatro, y los hombres y mujeres son actores». Cuando se le preguntó en una entrevista cuál era su rol o papel, la cantante respondió: «El arte imita a la vida y la vida imita al arte. La vida es una obra y cada uno tiene su papel. No es un pensamiento original. Estoy segura de que has escuchado eso antes». Termina con la frase the show is over, say goobye («el espectáculo ha terminado, di adiós»), que Troy L. Smith de The Plain Dealer describió como «memorable», y con ello el final del álbum.