miniaturadeimagen|Alberto Reig Tapia Alberto Reig Tapia (Madrid, 1949)Minerva 06, en Círculo de Bellas Artes es un historiador y politólogo español, catedrático y Jefe de Área de Ciencia Política de la Universidad Rovira i VirgiliFicha Universidad Rovira i Virgili. Consultado el 3 de noviembre de 2012. de Tarragona desde el 2001, especializado en la política española contemporánea.

Biografía Alberto Reig Tapia se licenció Ciencias Políticas, Sociología y Ciencias de la Información y, en 1982, se doctoró en Ciencias políticas y Sociología en la Universidad Complutense de Madrid. Posteriormente realizó un doctorado bajo la dirección del historiador Manuel Tuñón de Lara en la Universidad de Pau (Francia). Ha sido profesor del Departamento de Ciencia Política y de la Administración (1974-2000). Y ha impartido cursos de política española contemporánea en distintas Universidades de Nueva York. Desde 2001 es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rovira i Virgili.

Especializado en la España contemporánea desde la perspectiva de la cultura política: proceso histórico, actitudes, comportamiento, violencia, legitimación y mitologización políticas en la II República, la Guerra Civil, el franquismo, y la democracia. Participó como investigador en la serie documental emitida por TVE y dirigida por Ricardo Blasco, «Memoria de España: medio siglo de crisis, 1896-1936» (1983), y como asesor-redactor en la serie dirigida por Pascual Cervera «España en guerra, 1936-1939» (1987). Fue fundador y miembro de la junta directiva de la Sociedad de Estudios de la Guerra Civil y del franquismo (SEGUEF) en 1986. Actualmente pertenece al Centre d'Estudis sobre les époques Franquista i Democrática (CEFID). Es miembro cofundador (2013) de CECOS (Centro de Estudios sobre Conflictos Sociales: guerras, exilios, transiciones y migraciones en el mundo contemporáneo) de la URV.

El autor criticó entre los años 1979 y 1986 la metolodogía y los estudios de Ramón Salas Larrazábal sobre las víctimas de la guerra civil. En este sentido, Francisco Espinosa Maestre, que formó parte de la comisión de expertos que asesoró al juez Baltasar Garzón en su Auto sobre los crímenes franquistas contra la Humanidad, ha dicho que: «es preciso reconocer la deuda que todos los investigadores de la represión tenemos hacia Alberto Reig Tapia, el primero que, desde el interior, reflexionó y puso un poco de orden en cuestión tan complicada y cuyas investigaciones [...] siguen siendo de obligada consulta».

Ha criticado también el olvido al que se habría sido sometido al pasado inmediato de España durante la democracia, que habría gozado de la anuencia de la izquierda, efectuado con motivo de favorecer un consenso durante la Transición. Autor de la obra Anti Moa. La subversión neofranquista de la Historia de España, es uno de los críticos más acendrados del autor revisionista Pío Moa. Al final del libro (pág. 486) escribe Reig Tapia: «Estamos, evidentemente, muy convencidos de la tesis fundamental que hemos desarrollado a lo largo de estas páginas: Moa no es un historiador y lo que escribe no es historiografía». Reig Tapia lo sitúa en el campo de la «historietografía» (pág. 53; cursiva de Reig Tapia).«Lo que incontinentemente produce Moa no es historia» (pág. 165). «Publica sobre historia pero no hace historia, y “eso” es lo que la crítica especializada le reprocha fundamentalmente» (pág. 479). «Moa se cree con derecho a reivindicarse como historiador amparándose en que la mayor parte del común cree que por el solo hecho de escribir sobre “temas” históricos se expenden automáticamente los títulos de historiador en el cajero de la esquina» (pág. 53). «Moa es un publicista sobre temas más o menos históricos, que es cosa bien distinta» (pág. 165). «Un publicista de fortuna que responde al insólito caso de surgir de la nada. […] Los autores de obras con un mínimo de relevancia historiográfica son previamente conocidos por sus ponencias en congresos de especialistas… y por artículos científicos que publican… No es el caso» (pág. 477).Reig Tapia sitúa a Moa en el campo de la «historietografía» (pág. 53; cursiva de Reig Tapia) y lo califica como mero «fenómeno mediático» (pág. 54). Su «obra» (comillas de Reig Tapia) no merece «la menor consideración entre los profesionales» de la historia (pág. 53). «La obra de Moa ha suscitado el rechazo firme y unánime de la comunidad historiográfica nacional e internacional» (pág. 168) «Moa no acepta la discusión historiográfica, académica, ni la esgrima dialéctica. En cuanto le contestan… se hace la víctima… cuando no insulta y se queja de que el gremio (profesores, historiadores) es soberbio, infatuado y no le admira como él cree merecer» (pág. 481) «No es confrontación política izquierda/derecha sino profesionalidad digna/indigna manipulación» (pág. 482) «Moa no es “autor” salvo de refritos nada originales y transtextualidades propias y ajenas. Sus inexistentes resultados, tras estudiarle, son abiertamente propagandísticos, nunca académicos» (págs. 479-480).Moa «ignora» hasta «los más elementales rudimentos» del «método científico propio de todas las ciencias (incluidas naturalmente las sociales)» (pág. 54). «Para su desgracia se le nota demasiado su evidente orfandad teórica y metodológica» (pág. 168). «Moa ignora toda la bibliografía académica de los últimos años, entre la que se encuentran nombres señeros de la historiografía contemporaneísta española y del hispanismo más acreditado, que han hecho importantes contribuciones a nuestro conocimiento del pasado en todas su perspectivas y capítulos sobre la sólida base de un trabajo serio en los archivos y un análisis bibliográfico convincente…» (pág. 172).Reig Tapia también lo considera un continuador de la historiografía franquista. Sobre su libro Los mitos de la Guerra Civil dice que «es un perfecto compendio de los tópicos esenciales de la “historiografía” franquista debidamente adaptados desde el punto de vista formal a los nuevos tiempos». «Esa es la gran aportación de Pío Moa» (pág. 164). En realidad, los libros de Moa «no descubren absolutamente nada… Vuelven sobre argumentos y opiniones más que conocidos, archiconocidos…» (pág. 477) «Repite lo mismo y se reafirma en la “historiografía” franquista precedente…» (pág. 479) «Todo lo que escribe tiene un inconfundible olor a rancio, si bien lo maneja con indiscutible destreza…» (pág. 483).En conclusión, Moa, según Reig Tapia, «es la versión española, a la baja naturalmente, del “revisionismo” que ya se manifestó en Francia, Alemania o Italia hace unos años respecto a su propia historia. Supone, salvadas las distancias, una especie de “negacionismo”…» (pág. 481).

Posicionamiento en contra del proceso independentista catalán Comenzó a posicionarse en contra del procés en los diversos artículos de opinión que escribió sobre el tema en el Diari de Tarragona a partir de 2014, el primero de los cuales se titulaba «El poder y el derecho a decidir» (2 de febrero de 2014).El desafío secesionista catalán, págs. 24-25

El 17 de septiembre de 2017 fue uno de los ocho únicos profesores universitarios catalanes ―entre ellos Félix Ovejero y Francesc de Carreras, fundadores de la asociación Ciutadans de Catalunya― que firmaron el manifiesto Parar el golpe. 500 profesores en defensa de la democracia constitucional, cuyos primeros firmantes eran Fernando Savater y Ángel Viñas y que fue hecho público diez días después de que la mayoría independentista del Parlamento de Cataluña aprobara entre los días 6 y 7 de septiembre la Ley del referéndum de autodeterminación de Cataluña y la Ley de Transitoriedad que rompían con la legalidad constitucional y estatutaria y que fueron inmediatamente suspendidas (y más tarde anuladas) por el Tribunal Constitucional. En el manifiesto se exigía al Gobierno de Mariano Rajoy que impidiera «la celebración de un falso “referéndum” ilegítimo e ilegal, poniendo a disposición de la justicia a los responsables de este atropello a la democracia y haciendo que recaiga sobre ellos todo el peso de la ley».El desafío secesionista catalán, págs. 523-524

El 21 de septiembre, al día siguiente de que se produjeran los incidentes ante la Consejería de Economía y solo cuatro días después de la publicación del manifiesto Parar el golpe, el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes de la Universidad Rovira i Virgili (SEPC-URV), pedía la dimisión de Alberto Reig Tapia por haber firmado un manifiesto que atentaba contra «las libertades y los derechos del pueblo catalán» y animaba «a la censura y al uso de la violencia contra la voluntad popular». El comunicado del SEPC-URV acababa con la frase: «El fascismo avanza si no se lo combate».El desafío secesionista catalán, pág. 525 También fue objeto de ataques en las redes sociales —«que lo decapiten a este espabilado», se dijo en un tuit (en castellano); en otros se le llamaba «feixista» ('fascista')— y su retrato a todo color apareció en un medio independentista digital junto con los de otros seis profesores universitarios catalanes que también habían firmado el manifiesto Parar el golpe. Ningún profesor ni ninguna autoridad académica de la Universidad Rovira i Virgili, y de ninguna otra universidad catalana, salió a defender su derecho a expresarse libremente. Sí que lo hicieron tres centenares de profesores de universidades españolas y extranjeras que suscribieron el manifiesto «En defensa de la libertad de expresión de los profesores en Cataluña» publicado en El País el 29 de septiembre de 2017. Los dos primeros firmantes del manifiesto fueron los hispanistas John H. Elliot y Joseph Pérez.El desafío secesionista catalán, págs. 33-37