Espostoopsis dybowskii es una especie de planta suculenta perteneciente a la familia Cactaceae y único miembro del género monotípico Espostoopsis. Es endémica del nordeste de Brasil, específicamente del estado de Bahía.
Descripción Espostoopsis dybowskii es una especie de cactus de hábito arbustivo que alcanza entre 2 y 4 m de altura. Generalmente presenta ramificación desde la base o ligeramente por encima de ella. Los tallos son erectos, no ramificados, de forma cilíndrica, con un diámetro de entre 5 y 9 cm. La epidermis es de color verde con un ligero tono azulado y aparece finamente punteada de gris.
Los tallos desarrollan entre 22 y 28 costillas, de 4 a 7 mm de altura, romas y tuberculadas en forma de sierra, con hendiduras de 1 a 2 mm de profundidad. Las areolas se sitúan sobre los tubérculos y descienden hacia el interior de las hendiduras superiores; miden entre 2 y 2,5 mm de diámetro, se disponen a intervalos de 3 a 4 mm y están cubiertas por abundante lana blanca. Este fieltro areolar recubre los tallos en una capa de unos 5 mm o más, de manera que el color verde del tallo apenas resulta visible. A diferencia del género Espostoa, los pelos no derivan morfogenéticamente de espinas, sino que corresponden exclusivamente a un fieltro areolar alargado, muy fino y fuertemente rizado, que emerge de toda la areola.
Las espinas son de color amarillo claro, en ocasiones parduzco, de forma acicular y rectas. Se distinguen unas 10 espinas radiales por areola, dispuestas de manera semi-extendida, con una longitud de entre 5 y 8 mm. Las espinas centrales suelen reducirse a una sola, más robusta y sobresaliente, que alcanza entre 1 y 2 cm de longitud. miniaturadeimagen|Detalle de la flor Los cefalios son laterales y relativamente cortos, con longitudes que pueden llegar hasta los 60 cm y anchuras de hasta unos 6 cm. Con frecuencia, el cefalio deja de desarrollarse y el tallo continúa su crecimiento vegetativo, pudiendo formar posteriormente otro cefalio a mayor altura. Estos cefalios abarcan varias costillas, que se encuentran reducidas, aplanadas e incrustadas en el tallo, formando cefalios en canal que pueden alcanzar hasta la mitad o más de la distancia hacia el eje central. Están compuestos por densos mechones de pelos de color amarillo rojizo pálido, que hacia el exterior se vuelven finamente lanosos, rizados y blanquecinos. El velo sobresale entre 3 y 4 cm por encima del tallo. Las areolas del cefalio se disponen muy densamente, sin espacios intermedios, aumentan hasta 3–4 mm de diámetro y presentan únicamente fieltro areolar alargado, con la espinación completamente ausente.
Las flores se originan exclusivamente en los cefalios, tanto en sus extremos como en zonas muy antiguas de los mismos. Son nocturnas, se abren durante la noche y se cierran durante el día, miden entre 5 y 6 cm de longitud, son fragantes y presentan simetría radial. Los pétalos internos son blancos con un ligero tinte rosado, de unos 10 mm de longitud y 7 mm de anchura, espatulados, poco estrechados en la base y algo puntiagudos en el ápice. Los pétalos externos son similares en forma, de aproximadamente 1,5 cm de longitud y de 7 a 8 mm de anchura, del mismo color, todos ampliamente extendidos y ligeramente curvados hacia el exterior.
El pericarpelo es de forma similar a una peonza, de unos 1,2 cm de longitud, con grosor uniforme en la parte superior, de color blanco con tonalidades rosadas hacia el ápice. Presenta una superficie lisa y brillante, con algunas escamas blancas muy estrechas a triangulares, de entre 0,3 y algo más de 1 mm de longitud, situadas en pequeñas depresiones y carentes de lana.
La cámara nectarífera tiene forma cupular a toneliforme, con unos 8 mm de anchura. En la parte superior muestra un ligero engrosamiento de la pared, que en ocasiones puede estar poco marcado, y se estrecha ligeramente; hacia la base es parduzca y contiene néctar, mientras que hacia arriba es blanca y finamente estriada. Se encuentra bien cerrada por los estambres basales, cuyos filamentos están engrosados y ascienden oblicuamente hacia el estilo, soldados entre sí en la parte inferior a lo largo de unos 4 mm. miniaturadeimagen|Detalle de las semillas Por encima de la cámara nectarífera, el tubo floral es tubular, de entre 2 y 2,7 cm de longitud y alrededor de 1 cm de anchura. Es blanco en su interior y ligeramente rosado o verdoso en el exterior. Presenta muy pocas escamas triangulares, rosadas a verdosas, de aproximadamente 1 mm de longitud, situadas en pequeñas depresiones y sin lana, salvo en la zona de transición hacia la corona floral. En el centímetro superior del tubo, las escamas son más numerosas, de mayor tamaño, aplicadas, puntiagudas y del mismo color.
Los estambres son blancos. Los del anillo basal miden entre 1 y 1,5 cm de longitud, están engrosados hacia la base y se curvan fuertemente hacia la pared en sus extremos. Por encima aparecen pocos estambres libres con filamentos finos, que se vuelven progresivamente más densos hacia la parte superior y disminuyen en longitud. En los últimos 1,5 cm del tubo floral, las anteras son casi sésiles y forman un recubrimiento continuo de la pared. Las anteras son amarillas y miden entre 1 y 2 mm de longitud.
El estilo mide entre 3,5 y 4,5 cm de longitud y presenta el estigma entre las anteras superiores o sobresaliendo ligeramente de ellas. Los lóbulos estigmáticos, entre 13 y 16, miden de 5 a 8 mm, son de color amarillo pálido, romos y semi-extendidos.
El fruto es aproximadamente en forma de peonza, con la parte inferior algo rosada y la superior de color pardo verdoso. Mide de 3 a 4 cm de longitud y de 2,5 a 3 cm de grosor. La superficie es ligeramente arrugada y la cáscara presenta una pared gruesa con pliegues longitudinales alrededor del receptáculo. La pulpa es blanca. El receptáculo mide entre 3 y 5 mm de anchura y unos 5 mm de profundidad, y retiene firmemente los restos marchitos de la flor; las escamas suelen no ser ya visibles.
Las semillas son de color negro parduzco, de aproximadamente 1,5 mm de longitud y 1 mm de anchura, notablemente más estrechas en la base. Suelen presentar una ligera escotadura bajo el hilo y una depresión a ambos lados de esta. La testa muestra tubérculos densamente alineados que generan un leve estriado longitudinal, con una quilla dorsal más marcada. El hilo es subventral, alargado, con la zona de la micrópila más ensanchada que la cicatriz de desprendimiento.
Distribución y hábitat El área de distribución nativa de esta especie se localiza en el nordeste de Brasil, principalmente en el valle del río de Contas, al este del estado de Bahía, así como en el municipio de Jaguarari, situado en el norte del mismo estado.
La especie habita preferentemente en el bioma tropical estacionalmente seco, a altitudes comprendidas entre los 300 y 750 m s. n. m. Se desarrolla en la caatinga oriental, donde crece sobre inselbergs de gneis y granito, así como en afloramientos rocosos cuarcíticos. En determinadas zonas de esta región, la planta alcanza una notable dominancia fisonómica, llegando a conformar arboledas densas y prácticamente impenetrables que estructuran de forma significativa la vegetación local.
Taxonomía La primera descripción de esta especie fue como Cereus dybowskii, publicada en 1909 por el botánico Robert Roland-Gosselin en la revista científica Bulletin de la Société Botanique de France 55: 695.
Más tarde, el botánico austríaco Franz Buxbaum trasladó la especie al género Espostoopsis, por lo que pasó a llamarse Espostoopsis dybowskii. Registró estos cambios en el libro Die Kakteen 38-39: Gen. CVa, publicado en 1968.
Etimología
Espostoopsis: nombre genérico que deriva del griego opsis, que significa 'de aspecto similar a', refiriéndose a su semejanza con el género Espostoa, con el que a menudo se confunde. dybowskii: epíteto específico otorgado en honor al botánico y agrónomo Jean Thadée Emmanuel Dybowski (1856-1928), responsable de la introducción de la especie en Francia.
Subespecies Actualmente se distinguen dos subespecies: ImagenSubespecieDescripciónDistribuciónEspostoopsis dybowskii subsp. contasensis N.P.Taylor & Zappi, 2022 Tallos más pequeños y frutos de color marrón oliva.Nordeste de Brasil (Bahía)sinmarcoEspostoopsis dybowskii subsp. dybowskii Tallos más grandes y frutos con la parte inferior algo rosada y la superior de color pardo verdoso.Nordeste de Brasil (norte de Bahía)
Estado de conservación En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como “Vulnerable (VU)”. Esta categoría indica que la especie enfrenta un alto riesgo de extinción en estado silvestre a medio plazo, como consecuencia de la disminución de sus poblaciones y de la presión ejercida por diversos factores ambientales y antrópicos.
Aunque la especie presenta una distribución geográfica relativamente amplia, sus poblaciones se concentran en dos localidades aisladas, ambas sometidas a múltiples amenazas que han provocado un declive continuo. En las poblaciones del norte, los principales factores de riesgo son la pérdida y fragmentación del hábitat asociadas a la expansión agrícola, la ganadería y el desarrollo urbanístico. Por su parte, las poblaciones del sur se ven afectadas por estas mismas presiones, a las que se suman los impactos derivados de la actividad minera y la ocurrencia de incendios, lo que agrava aún más su situación de conservación.
Importancia económica y cultural
Uso ornamental Se cultiva principalmente como planta ornamental y su propagación se realiza exclusivamente a través de semillas. Se trata de cactus tropicales exigentes, poco adecuados para personas sin experiencia previa en su cultivo, ya que requieren condiciones ambientales muy controladas.
En condiciones óptimas, presentan un crecimiento relativamente rápido y se desarrollan mejor en sustratos estándar para cactus, muy porosos y con excelente drenaje. Su sistema radicular resulta frágil y tolera mal los trasplantes, por lo que conviene realizarlos solo cuando resultan imprescindibles y siempre en macetas bien drenadas, ya que la recuperación suele ser lenta.
Necesitan una iluminación muy intensa, aunque algo menor que la requerida por los cactus de zonas extremadamente áridas. Una luz abundante favorece el bronceado de la planta, estimula la floración y potencia el desarrollo de las espinas. El riego exige especial cuidado y no soportan sequías prolongadas, pero el exceso de agua provoca pudriciones con facilidad debido a la debilidad de sus raíces. Por ello, conviene regar con cierta regularidad y dejar que el sustrato se seque bien antes del siguiente aporte de agua. Durante el invierno no se debe abonar.
Estas especies muestran una escasa tolerancia al frío y requieren temperaturas elevadas durante todo el año. Es recomendable mantenerlas siempre por encima de los 8–12 °C, ya que temperaturas más bajas pueden causar daños graves o la muerte de la planta, aunque soportan de forma puntual descensos cercanos a los 4 °C. Un ambiente cálido constante, con valores mínimos entre 12 y 20 °C en el periodo de reposo, aumenta notablemente el éxito del cultivo. En invierno agradecen riegos más frecuentes que otros cactus, aproximadamente una vez al mes.
En cuanto a plagas y enfermedades, pueden atraer diversos insectos, aunque los ejemplares bien cultivados suelen presentar pocos problemas si se mantienen en sustratos minerales, con buena luz y ventilación. Las arañas rojas se controlan con pulverizaciones frecuentes, mientras que las cochinillas harinosas pueden aparecer tanto en la parte aérea como en las raíces, donde resultan más difíciles de detectar. Los problemas radiculares se minimizan con un riego adecuado y una correcta aireación, ya que los tratamientos fungicidas ofrecen resultados limitados si las condiciones de cultivo no son las apropiadas.
Otros usos Los lugareños recogen la lana del cefalio para rellenar sillas de montar, almohadas, etc.
Referencias