miniatura|Reconstitución de la apariencia posible del Palacio de Carlomagno. miniatura|Mapa simplificado: 1 = sala de las asambleas. 2 = porche. 3 = tesoro y archivos. 4 = galería de unión. 5 = tribunal y guarnición. 6 = metatorium. 7 = curia. 8 = secretarium. 9 = capilla. 10 = atrium. 11 = termas. El palacio de Aquisgrán era todo un conjunto de edificaciones de tipo residencial, político y religioso que fue erigido por el emperador Carlomagno como centro del poder carolingio. El palacio en cuestión se hallaba ubicado en la actual ciudad de Aquisgrán, en el oeste de Alemania, en el actual estado federado de Renania del Norte-Westfalia. Las partes esenciales del palacio carolingio fueron construidas en la última década del , pero los trabajos tuvieron continuidad hasta la muerte del propio emperador Carlomagno en el año 814.

El diseñador de los planos del palacio fue Eudes de Metz, inscribiendo la obra dentro del programa de renovación política del reino, anhelada y estimulada por el propio emperador Carlomagno.

La mayor parte del palacio quedó destruido a lo largo de los siglos, pero todavía subsiste la capilla palatina, que está considerada como uno de los tesoros de la arquitectura carolingia, así como un característico ejemplo de la arquitectura típica del llamado Renacimiento carolingio. La capilla, junto a la catedral de Aquisgrán, está catalogada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad desde 1978.

Contexto e historia del palacio El palacio antes de Carlomagno miniatura|izquierda|La construcción de Aquisgrán, miniatura de Jean Fouquet, en las Grandes Chroniques de France, del . Carlomagno aparece en primer plano. Ya en la Antigüedad, los romanos eligieron el lugar de emplazamiento de la actual Aquisgrán debido a la existencia de unas fuentes termales, así como por su posición de puesto avanzado hacia la provincia de Germania Inferior. Denominada Aquae Granni, el lugar fue acondicionado con termas sobre una superficie de 20 hectáreas,A. Erlande-Brandeburg, A.-B. Erlande-Brandeburg, Histoire de l’architecture française, 1999, p. 104. que estuvieron en uso entre el y el .J. Favier, Charlemagne, 1999, p. 285. La ciudad romana creció íntimamente unida a dichas termas según un diseño urbano en plan hipodámico clásico que sucedía al anterior campamento legionario. Un palacio se destinaba a residencia del gobernador de la provincia romana o incluso del propio emperador llegado el caso. En el , tanto la ciudad como el palacio romanos resultaron destruidos como consecuencia de la Invasión de los bárbaros.

Mientras que Clodoveo I hizo de París la capital del Reino Franco, el Palacio de Aquisgrán quedó en el abandono hasta el advenimiento de la familia de los carolingios. Los mayordomos de Palacio pipínidas efectuaron algunas labores de restauración en él, pero el Palacio de Aquisgrán no era por entonces sino una residencia cualquiera entre muchas otras. La corte franca era nómada, y los soberanos se desplazaban al albur de las circunstancias y necesidades. Hacia 765, Pipino III el Breve hizo construir un palacio sobre los restos del antiguo edificio romano; ordenó igualmente que se restaurasen las termas, desembarazándolas de sus ídolos paganos.Pierre Riché, La vie quotidienne dans l’Empire carolingien, p. 57. Desde su llegada al poder en 768, Carlomagno pernoctó en Aquisgrán pero también en otras ciudades de Austrasia. Hacia el 790, sin embargo, decidió instalarse en una residencia fija para gobernar su imperio de un modo más eficaz.

La elección de Aquisgrán miniatura|Estatua de Carlomagno ante el Ayuntamiento de Aquisgrán. La elección de Aquisgrán como lugar de residencia fija fue una consecuencia de una mesurada reflexión por parte de Carlomagno, y se produjo en un momento clave de su reinado.A. Erlande-Brandeburg, A.-B. Erlande-Brandeburg, Histoire de l’architecture française, 1999, p. 92. Tras convertirse en rey de los francos, Carlomagno llevó a cabo numerosas expediciones militares que le permitieron enriquecer el tesoro pero también agrandar su reino, especialmente hacia el este. Había conquistado la Sajonia pagana entre 772 y 780, pero la región se resistía, siendo necesarias constantes guerras contra los sajones, con una duración total de treinta años. Carlomagno acabó por romper con el uso germánico de un séquito itinerante que iba de dominio en dominio y se dotó de una auténtica capital. Por razón de su edad, fue disminuyendo el ritmo de sus expediciones militares y, después de 806, prácticamente ya no abandonó nunca Aquisgrán.J. Favier, Charlemagne, 1999, p. 582.

La situación geográfica de Aquisgrán fue decisiva en la elección de Carlomagno: se encontraba en pleno centro de los territorios bajo dominio carolingio, en Austrasia, una región que era además la cuna de su familia, al este del río Mosa; además, Aquisgrán se hallaba en una encrucijada de carreteras y al borde de un afluente del río Rin, el Wurm. Así, Carlomagno cedió la administración de sus dominios meridionales a su hijo Luis, nombrado rey de Aquitania.J. Favier, Charlemagne, 1999, p.287 De este modo, controlado el flanco sur de su reino por su hijo, Carlomagno pudo pasar a residir en el norte.

miniatura|izquierda|El Imperio franco entre los siglos y .

El hecho de instalarse en Aquisgrán también permitió a Carlomagno controlar más de cerca a los sajones.A. Erlande-Brandeburg, A.-B. Erlande-Brandeburg, Histoire de l’architecture française, 1999, pp. 92–93. Carlomagno vio igualmente todas las ventajas que ofrecía el lugar: rodeado de bosques abundantes en caza, contaba con realizar abundantes cacerías en las cercanías,G. Démians d’Archimbaud, Histoire artistique de l’Occident médiéval, 1992, p. 76. como correspondía a un miembro de la nobleza por esas fechas. Por otro lado, a medida que envejecía, el emperador se alegraba de poder aprovechar los manantiales de agua caliente de Aquisgrán.

Los documentos de la época carolingia nos presentan a Carlomagno como a un «Nuevo emperador Constantino el Grande»: en estas condiciones necesitaba una capital y un palacio imperial dignos de ese nombre.Pierre Riché, Les Carolingiens. Une famille qui fit l’Europe, 1983, p. 326.M. Durliat, Des barbares à l’an Mil, 1985, p. 145. Prefirió dejar la ciudad de Roma, la antigua capital imperial, en manos del Papa. Sin embargo, la rivalidad con el Imperio bizantino empujó a Carlomagno a construir un suntuoso palacio. El incendio que por entonces sufrió el Palacio de Worms, en el año 793,J. Favier, Charlemagne, 1999, p.288 supuso también un hecho que le animó a realizar el proyecto del nuevo palacio.

Un proyecto importante confiado a Eudes de Metz miniatura|Eginardo es el biógrafo de Carlomagno; es gracias a él que conocemos el nombre del arquitecto del Palacio (miniatura del o ). Los historiadores prácticamente no disponen de datos biográficos sobre el arquitecto del Palacio de Aquisgrán, Eudes de Metz. Su nombre aparece citado en un texto de Eginardo (nacido hacia 775 y fallecido en 840), el biógrafo de Carlomagno. Se supone que se trataba de un sacerdote con conocimientos culturales, familiarizado con las artes liberales, en particular con el quadrivium. Parece indudable que había leído los tratados de arquitectura de Marco Vitruvio.J. Favier, Charlemagne, 1999, p. 502.

La decisión de proceder a la construcción del palacio se tomó a finales de la década comprendida entre el año 780 y el año 790, o incluso a principios de la década siguiente, en un momento en que Carlomagno todavía no poseía el título de emperador. Las obras se iniciaron en 794 y se prolongaron durante varios años.Christian Bonnet (dir.), Les sociétés en Europe (milieu du VIème siècle – fin du IXème siècle), París, Ellipses, 2002, ISBN 2729813318, p. 184. Aquisgrán se convirtió rápidamente en la residencia favorita del monarca, hasta el punto de que después del año 807 casi nunca se ausentó de la ciudad y de su palacio. A falta de documentación suficiente, es imposible conocer el número de trabajadores utilizados en la construcción, aunque las dimensiones del conjunto palatino permiten intuir que su número fue muy elevado.

El plan de trabajo adoptado era de una gran simplicidad geométrica: Eudes de Metz decidió conservar el trazado de las antiguas calles romanas, inscribiendo el palacio en un cuadrado de 360 pies carolingios para cada lado,Un pie carolingio corresponde a 0,333 metros es decir, 120 metros.A. Erlande-Brandeburg, A.-B. Erlande-Brandeburg, Histoire de l’architecture française, 1999, p. 103. El cuadrado en cuestión delimitaba una superficie total de 20 hectáreas,Pierre Riché, Les Carolingiens …, 1983, p. 325. que quedaba dividida en cuatro por un eje norte-sur (correspondiente a una galería de mampostería) y un eje este-oeste (correspondiente a una antigua calle principal romana, el decumano). En la zona norte de dicho cuadrado se encontraba la sala de la Asamblea, al sur la capilla palatina. El arquitecto trazó un triángulo hacia el este para enlazar las termas con el complejo palatino. Los dos edificios mejor conocidos son la sala de las asambleas (hoy en día desaparecida) y la capilla palatina, que actualmente se encuentra integrada en la catedral de la ciudad. El resto de edificios siguen estando poco identificados:Régine Le Jan, La société du Haut Moyen Âge, VIème – IXème siècle, París, Armand Colin, 2003, ISBN 2200265778, p. 120. frecuentemente construidos en colombage (o entramado), en madera y en ladrillo, han sido destruidos con el paso del tiempo. Para terminar, todo el complejo palatino quedaba cercado por una muralla.Pierre Riché, La vie quotidienne dans l’Empire carolingien, p. 58.

La instalación en Aquisgrán de la Corte imperial y las propias obras de construcción de todo el complejo del palacio estimularon sobremanera la actividad urbana de la ciudad, que fue agrandada a finales del y nuevamente a principios del . Efectivamente, artesanos y mercaderes habían buscado instalarse en la proximidad de la corte, y algunos de los grandes señores del reino alquilaron por su parte residencias en la ciudad. Los miembros de la Academia palatina, así como los consejeros del emperador Carlomagno, como Eginardo o Angilberto de Centula, eran propietarios de una casa en las proximidades del palacio.

La sala de la asamblea miniatura|Localización de la sala de la asamblea en el Palacio (en rojo).

Ubicada al norte del complejo palatino, la gran sala de la asamblea (aula regia o aula palatina en latín) estaba destinada a acoger las «quejas generales», una vez al año. Se trataba de la reunión de los Grandes del reino (y luego del imperio), es decir, altos dignatarios que ocupaban los resortes del poder: condes, fidelis y vasallos del rey, obispos y abades. La asamblea general tenía lugar habitualmente durante el mes de mayo; los participantes en la misma discutían allí de los asuntos políticos y judiciales de importancia. Los capitularios, redactados por los escribas de la chancillería de Aquisgrán resumían, por escrito, las decisiones que se habían adoptado. También tenían lugar en el mismo edificio las ceremonias oficiales, así como las recepciones a los embajadores de reinos extranjeros. Describiendo la ceremonia de coronación de Luis, el hijo de Carlomagno, Ermoldo el Negro indica que Carlomagno hablaba «desde lo alto de su trono de oro».Ermold le Noir, Poème sur Louis le Pieux et épîtres au roi Pépin, editado y traducido por Edmond Faral, París, Les Belles Lettres, 1964, p. 53.

miniatura|izquierda|La basílica de Tréveris en Alemania posiblemente sirvió de modelo para la sala de la asamblea del Palacio de Aquisgrán.