Robledillo de la Jara es un municipio y localidad española del norte de la Comunidad de Madrid. El término tiene una población de . Situado en el valle del Lozoya, en la comarca de la Sierra Norte, orográficamente se halla en las últimas estribaciones meridionales del macizo de Ayllón, entre el río Lozoya y su afluente El Riato. El término municipal incluye al despoblado de El Villar, que da nombre al embalse homónimo.

Toponimia Parece ser que el nombre hace referencia a la gran cantidad de robles y jaras que, como principales especies autóctonas, poblaban los entornos del pueblo. Se cree que en principio era “Robledillo (o Robredillo)” sin más, y luego para diferenciarlo de otros Robledillos, se le añadió “de la Jara”. Es probable que este añadido surgiera en relación con el Quarto de la Xara de la Comunidad de Villa y Tierra de Buitrago, al que Robledillo perteneció. Historia No se sabe de cuándo data la fundación del pueblo. Se da por cierto que la zona fue repoblada a raíz de su conquista por Alfonso VI de Castilla en 1083, en cuyos siguientes siglos se consolidaron muchas poblaciones por la vertiente meridional de Somosierra, Robledillo entre ellas; pero faltan noticias que aclaren si aquello fue una fundación real o una transformación de otros núcleos preexistentes, pues en 1096, un privilegio del Rey facultaba a Buitrago para "repoblar los núcleos existentes en su jurisdicción y crear otros nuevos". O sea que ya existían núcleos, pero no se sabe cuáles.

En todo caso, Robledillo fue una de las 32 poblaciones que, a partir de entonces, integraron la Comunidad de Villa y Tierra de Buitrago, formando una sola unidad jurisdiccional con la Villa de Buitrago como cabecera. Esta unidad jurisdiccional constituyó el origen del Señorío de Buitrago, que en el pasó a la Casa de los Mendoza, uno de cuyos miembros, Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, menciona a Robledillo en una de sus Serranillas diciendo: “Madrugando en Robledillo/ por yr buscar un venado,/ fallé luego al Colladillo/ caça, de que fui pagado./ Al pie de aquessa montaña,/ la que dizen de Verçossa,/ vi guardar muy grant cabaña/ de vacas moça fermosa”.

Ese “Colladillo” al que se refiere Íñigo López de Mendoza hace pensar en el paraje de Los Colladillos Cimeros de Robledillo; la “grant montaña”, en Peña Portillo a cuyo pie se halla Berzosa; y la “cabaña de vacas”, en la vacada de Berzosa, guardada por turno a días como se vino haciendo hasta avanzado el . De todo ello faltan datos que lo atestigüen.

Los Mendoza, que en 1475 recibieron el título de duques del Infantado, ostentaron la titularidad del Señorío de Buitrago hasta la abolición de este régimen en el . Durante su vigencia, Robledillo estuvo adscrito al Cuarto de la Jara, junto con Cervera, Berzosa, Serrada y Paredes, y todo el Señorío perteneció a Guadalajara hasta el nuevo diseño provincial de 1833, que incluyó a Robledillo y la mayor parte de los demás núcleos de dicho señorío en la provincia de Madrid.

En 1612, el concejo de Robledillo compró, por 12 000 reales, al vecino de Buitrago Juan de Orozco las posesiones que este tenía en el término de El Villar, ya despoblado, las cuales confinaban con heredades de vecinos de Robledillo, por lo que a partir de entonces quedó en poder del concejo y vecinos de este pueblo todo el territorio de El Villar. Para el pago de la compra, el municipio vendió 1500 pies de encinas de su dehesa de Casasola y un molino que poseía en el término de El Atazar.

La localidad aparece descrita en el decimotercer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:-

miniaturadeimagen|Restaurante La Posada, antigua Clínica y Casa del Médico. El edificio fue construido en 1957.

En 1847 se produjo la anexión del municipio de El Atazar al de Robledillo, cuya vigencia duró hasta 1928. Y en 1977, a punto estuvieron de fusionarse Robledillo, Berzosa y La Puebla en una sola entidad municipal, “con denominación de Valle del Villar y capitalidad en el núcleo de población de Robledillo de la Jara”, según consta en el Real Decreto del Ministerio de la Gobernación que aprobó el proyecto; pero, finalmente, no hubo acuerdo. Geografía Ubicación

La divisoria de Berzosa es bastante irregular, pues no sigue en general alineación geográfica alguna, y algo parecido ocurre con la de Cervera; la de El Atazar también es artificial, pero describe una línea menos tortuosa. Las de Puebla de la Sierra y Manjirón (Puentes Viejas), en cambio, son completamente naturales coincidiendo con los cauces de los ríos Riato y Lozoya respectivamente.

Con automóvil se llega desde Madrid tomando la N-1 hasta llegar al kilómetro 60, a la altura de La Cabrera (Madrid), donde se toma la carretera M-127 en cuyo kilómetro 20 se encuentra Robledillo de la Jara.

En lo relativo a autobuses, la línea interurbana 191D conecta el municipio con Buitrago del Lozoya. La línea 199A une de forma circular Montejo, Mangirón y Buitrago. Casco urbano En Robledillo el poblamiento es de tipo concentrado, sin apenas espacios verdes entre los edificios. Hasta muy avanzado el , las edificaciones estrictamente agropecuarias se reducían a encerraderos de ganado menor, o sea de ovejas y cabras, en la zona cimera del pueblo, prácticamente todas entre la actual calle de Jesús del Valle y las eras. En el núcleo restante se situaban las viviendas, que en muchos casos no tenían corral y su interior incluía cuadra de las mulas, gallinero, palomar, bodega, trojes, etc.; y en otros, con corral incorporado, era en este donde se adosaban otras construcciones agropecuarias anejas, como pajares, establos para vacas y caballerías, cortes de los cerdos y casillos para almacenar el heno. Muy pocas eran las edificaciones destinadas exclusivamente a viviendas. miniaturadeimagen|derecha|Robledillo de la Jara en 1967 Los árboles, ausentes del casco urbano, circunvalaban el pueblo, pues en todo su entorno, excepto las eras, había una hermosa olmeda que, aniquilada por la grafiosis en las últimas décadas del , se ha suplido luego con la plantación de otras especies.

La situación del pueblo es muy ventajosa, pues se halla: en suelos poco productivos, tal vez para no desperdiciar recursos agrícolas; sobre firmes micaesquistos en los que se cimentaban directamente las casas; con unos entornos (“a vuelta casa”, en lenguaje local) bastante fértiles, donde tener próximos los cultivos; con algún síntoma de acuíferos en las vaguadas de alrededor, buscando la cercanía del agua; y en una despejada y alta pendiente con amplias panorámicas, que incluyen la sierra de la Cabrera, los montes Carpetanos y Peñalara. No está, en cambio, en un lugar resguardado, sino elevado y orientado a poniente, lo que le hace soportar rigurosas asperezas climáticas. Esta condición se ha procurado atenuar orientando hacia el mediodía las fachadas y puertas principales, tanto de las viviendas como de los encerraderos de ganados. Orografía e hidrografía miniaturadeimagen|izquierda|Panorámica de El Cerro. Al fondo Peñalacabra. El término municipal se halla atravesado de norte a sur por un cordal montañoso, conocido por los lugareños como El Cerro, que lo divide en tres vertientes hidrográficas: una orientada a poniente, la más extensa, cuya compleja red de corrientes hídricas acaba en dos únicos arroyos, el de Valdemazos y el del Villar, que afluyen al río Lozoya, el primero dentro del embalse de El Villar y el segundo en el embalse de El Atazar; otra vertiente se orienta hacia levante y da aguas al río Riato a través de una sucesión de cerrillos y pequeños vallejos, casi todos paralelos entre sí y perpendiculares al cerro, al conjunto de los cuales se le ha venido llamando precisamente Los Vallejos; y la tercera vertiente, mucho más reducida, orientada al sur, también da aguas al Lozoya pero a través del término municipal de Cervera. Los principales arroyos de esta última son el de Valdehierro y Vallejo del Saz.

El paraje más elevado del término municipal de Robledillo es el de los Colladillos Cimeros (1246 m sobre el nivel del mar), junto al término de Berzosa; y el de menor nivel, el Llano Bajero junto al término de Cervera y el río Lozoya, que apenas sobrepasa los 800 m. El casco urbano se halla a unos 1025 m, tomando como referencia el centro del pueblo y según datos del Instituto Geográfico Nacional.

Demografía Cuenta con una población de .

En 1920, Robledillo y su anejo de entonces, El Atazar, sumaban 427 habitantes; en 1935, ya sin su anejo, eran 254 (122 mujeres y 132 varones) y todavía en la década de 1950 vivían en el pueblo unas 60 familias, equivalentes a más de 200 personas. Es hacia 1960 cuando gran parte de sus vecinos deciden irse a vivir a otros lugares y dejan el pueblo con los ancianos y pocos más, de manera que en 1991 el censo queda reducido a 57 personas. En los años siguientes se recupera un poco y, por fin, alcanza los 103 habitantes en 2014.

Pero estos altibajos de los últimos tiempos no deben de haber sido los que históricamente han caracterizado a Robledillo, donde la evolución demográfica de los siglos precedentes parece bastante regular oscilando entre los 60 y 80 vecinos (familias), excepto una brusca disminución en el , probablemente por efecto o influencia de la peste bubónica de 1599.

En el Padrón de Moneda forera de 1554, el pueblo figura con 85 vecinos, reducidos a 43 en 1656, y a 37 en 1670. En el Catastro de Ensenada (1751) se contabilizan 72 casas y 68 vecinos; las Descripciones de Lorenzana (1782) los cifra en 60; en el Censo de Floridablanca (1786) figuran 244 habitantes, 104 de los cuales son menores de 16 años; casi un siglo después, en 1877, la población ascendía a 277 almas (429, con su anejo El Atazar); y a mediados del , en el Diccionario de Pascual Madoz, Robledillo figura con "55 á 60 casas, inclusa la de ayuntamiento" y "32 vecinos, 192 almas".

Con 20,35 km² de superficie y 99 habitantes (INE 2016), su densidad de población es de 4,86 hab./km². Por número de habitantes resulta el décimo más pequeño de la Comunidad de Madrid, y por superficie, el trigésimo cuarto menos extenso.

Economía Durante los últimos siglos, al menos, en Robledillo se ha vivido de la agricultura y ganadería. Otras ocupaciones derivadas de ellas (como herrería y molienda) y servicios (como abacería y barbería) originaban muy pocos empleos. Las principales especies cultivadas eran trigo y centeno, ambos por el sistema de año y vez, o sea, un año de siembra y al siguiente de barbecho. Sistema de año y vez que ha llegado a nuestros días (mediados del ), pero que en siglos precedentes incluía una tercera añada para pastos, como consta en el Catastro de Ensenada (1751).miniaturadeimagen|La plaza de Televisión Española se llama así en recuerdo del primer aparato televisor que llegó al puebloEl centeno se sembraba en las tierras de inferior calidad. Al desaparecer la mancomunidad de pastos de las tierras de Buitrago en el , aumentó la extensión de su cultivo en detrimento de la ganadería. Hasta entonces gran parte de los montes eran comunes y no se podían roturar.

El trigo era de excelente calidad, pues, aunque gran parte de los suelos del término son pobres, también los hay fértiles y, además, muy soleados donde el cereal grana y madura bien. Se cuenta que en pasados siglos los agricultores de otras zonas acudían a Robledillo en busca de trigo para emplear buena semilla en la sementera.