La Revolución del 4 de septiembre de 1811, también conocida como Golpe del 4 de septiembre o simplemente como Primer golpe de Carrera, fue un movimiento militar ocurrido en Chile. Tuvo como objetivo principal cambiar la conformación del naciente Congreso Nacional, transformándolo en un Congreso más proclive a las ideas separatistas. El movimiento tuvo como líderes militares a los hermanos Carrera, destacando entre ellos José Miguel, quien se convirtió posteriormente en el personaje principal de la llamada Patria Vieja chilena (1810-1814). Por el lado político, los principales instigadores del movimiento golpista fueron la familia Larraín (también llamados Los Ochocientos u Otomanos) con fray Joaquín Larraín a la cabeza de ellos.
La revolución del 4 de septiembreAsí es por lo menos como la llaman las fuentes: fray Melchor Martínez, José Miguel Carrera, las Sesiones de los Cuerpos Legislativos (Documento oficial) y Diego Barros Arana. se impuso rápidamente ante el Congreso y tras ello Carrera, presentando un pliego de peticiones a nombre del pueblo de Santiago, obligó a los legisladores a acceder a la mayoría de las solicitudes, cuyo impacto principal residió en suspender de sus cargos a un grupo de hombres tenidos por proclives a las ideas realistas (llamados Sarracenos)El término Sarraceno fue un término solo utilizado en la época, de modo descriptivo de quienes apoyaban las ideas realistas. Sin embargo se puede descartar su uso peyorativo puesto que incluso autores como Manuel Antonio Talavera y fray Melchor Martínez se autodefinían como sarracenos, junto con calificar así a quienes consideraba aún leales a la monarquía española. Por supuesto, quienes más empleen el término serán los patriotas, como claramente lo demuestra el caso de Carrera en su Diario Militar, quien utiliza el término profusamente. o en su defecto moderados, y cambiarlos por hombres reconocidos por sus ideas patrióticas. Este fue el primero de los cuatro golpes de Estado que caracterizaron la vida política de Carrera, quien recurrió a esta fórmula también el 15 de noviembre y el 2 de diciembre del mismo año, y el 23 de julio de 1814. Además, este movimiento militar tuvo la peculiaridad de ser el primer golpe de Estado exitoso ocurrido en la historia de Chile.Si no se considera el motín de Figueroa como un golpe de Estado, entonces este movimiento militar es definitivamente el primer golpe de Estado de la historia de Chile.
Antecedentes La llegada de Carrera a Chile
270px|thumb|Los hermanos Carrera fueron quienes utilizando el poder militar que controlaban, dieron un impulso importante en aras de instalar las ideas independentistas en el seno del proceso de emancipación del Imperio Español. El 17 de abril,Barros Arana, Historia General de Chile, Vol. VIII, Capítulo IX: Revolución del 4 de septiembre: renovación del Congreso: período de grandes reformas legislativas (septiembre - noviembre de 1811) tras haber luchado junto a las tropas del Rey de España en contra de los franceses,Ganando la medalla de honor que se le dio a los militares que lucharon en la batalla de Talavera. y al tanto del rumbo político que estaba tomando el Reino de Chile (su padre había sido vocal de la primera Junta de Gobierno), José Miguel Carrera se embarcó en el navío de guerra inglés Standard hacia su patria, llegando al puerto de Valparaíso el día 25 de julio. Fue recibido en Valparaíso por el gobernador Juan Mackenna, quien lo puso al tanto de los eventos que estaban ocurriendo en Santiago, y de inmediato se puso en marcha hacia la ciudad capital, llegando el día 26 en la noche.
Sin embargo, a su llegada a Santiago se encontró con la noticia de que para las próximas horas se estaba gestando un movimiento revolucionario, liderado por su hermano, Juan José Carrera:
De esta forma, Carrera partió nuevamente a Valparaíso para reunirse con Charles Elphinstone Fleming, quien por entonces esperaba el pago de un tributo para paliar el esfuerzo bélico español. A su regreso a Santiago, el día 11 o 12 de agosto, Carrera comenzó a conocer los planes revolucionarios de la hasta entonces minoría patriota (o exaltados), quienes alentados por Antonio Álvarez Jonte, delegado de la Junta bonaerense ante la Junta chilena, buscaban en los hermanos Carrera a los gestores del movimiento militar.Según Diego Barros Arana, en su Historia General de Chile, los instigadores del movimiento militar fueron: el presbítero Joaquín Larraín, Juan Enrique Rosales, Carlos Correa, Gaspar Marín, Nicolás Matorras y Antonio Álvarez Jonte. Sin embargo, en un primer momento, José Miguel Carrera, indicó a sus hermanos apartarse de las intenciones de los exaltados, y procuró ahondar en las motivaciones de los patriotas para realizar el movimiento, a lo cual respondieron:
Intentos por detener la revolución Al conocer las intenciones, Carrera en un primer momento sugirió que se reuniera al pueblo junto a los Granaderos para que desde allí se solicitasen las medidas correspondientes, pero se indicó que el pueblo era demasiado tímido y no se juntaría. Entonces Carrera indicó que lo mejor sería que la parte sana del pueblo firmase las exigencias al Congreso y que él, al mando de los Granaderos, apoyaría el plan.
A pesar del compromiso de Carrera con los exaltados, este dudó bastante antes de echar a andar el golpe de Estado. Tal como él menciona en su Diario Militar, le pareció que debía tocar todos los medios posibles para evitar un paso perjudicial, y para ello se dirigió personalmente a hablar con el presidente del Congreso Nacional, Manuel Pérez de Cotapos, quien sin embargo no atendió a sus peticiones de acceder de modo pacífico a las demandas. José Miguel Carrera advirtió a Pérez por su negativa:
La labor del Congreso antes del 4 de septiembre
thumb|300px|El Primer Congreso Nacional de Chile estuvo entrampado en un comienzo en las disputas existentes entre exaltados y sarracenos. Estos últimos, junto a los moderados, se oponían a romper con la metrópoli, aunque aceptaban aprobar algunos avances, como la libertad de comercio. El Congreso Nacional, instaurado el 4 de julio de 1811, quedó conformado principalmente por parlamentarios o que eran adherentes a las ideas realistas, o que eran indiferentes ante las acciones que estaban ocurriendo. Esto conllevó a que los patriotas, liderados por Juan Martínez de Rozas, buscaran increpar continuamente a sus opositores políticos, siendo la primera y principal disputa la modificación de la intención original de elegir 6 diputados por Santiago, pasando a 12, favoreciendo las intenciones realistas, puesto que salvo la primera mayoría que la obtuvo el patriota Joaquín Echeverría Larraín,Barros Arana, Historia General de Chile, Vol. VIII, Capítulo VIII: Instalación del Congreso Nacional; Actitudes de los diversos partidos; Temores de una reacción (mayo-septiembre de 1811) el resto de escaños se lo adjudicaron realistas y sobre todo indiferentes.
Triunfos y derrotas patriotas en el Congreso Sin embargo, a pesar de encontrarse en minoría, el sector exaltado del Congreso trató de obstruir dentro de sus capacidades las propuestas de realistas y moderadas, pero sin obtener muchos créditos. Después de la fallida intentona militar que habían preparado los exaltados para el día 27 de julio, que no se llevó a cabo debido a la ausencia de Juan José Carrera con sus tropas quien siguió el consejo de su hermano, los patriotas enfocaron sus fuerzas en impedir la elección de una nueva mesa ejecutiva en el Congreso, pues sabían que nuevamente serían derrotados por la mayoría.
Un gran triunfo fue el que consiguieron los patriotas al evitar el envío de fondos al capitán Fleming para despacharlos a España con el objetivo de sustentar la guerra que ese país enfrentaba contra el ejército napoleónico. Sin embargo una clara y contundente derrota fue la que recibieron cuando el Congreso rechazó la propuesta de Manuel de Salas de dividir el territorio y reorganizarlo dándole a Coquimbo el reconocimiento de Intendencia al igual que Santiago y Concepción, facilitando así una eventual representación de Rozas por la zona. Tras el rechazo del Congreso a la propuesta, y en vista de la imposibilidad de realizar medidas proclives a darle al Reino un rumbo más patriótico, el día 9 de agosto los 12 diputados exaltados se retiraron del Congreso arguyendo lo escandaloso que seguía siendo el aumento de 6 a 12 los diputados para representar a Santiago. thumb|230px|left|Juan Martínez de Rozas fue durante mucho tiempo el líder de la facción exaltada. Sin embargo, el continuo desgaste de su figura y la incapacidad de torcerle la mano a la mayoría realista y moderada, lo hicieron desistir de continuar la lucha política en Santiago y por ello viajó a Concepción.
El hundimiento de Rozas y su marcha al sur
No son pocos los autores que interpretan la escena política chilena de fines de 1810 e inicios de 1811 como una lucha entre rocistas y antirrocistas en lugar de seguir la interpretación tradicional que habla de una lucha entre exaltados o radicales contra realistas o conservadores.Encina y Castedo, Historia de Chile, Vol. III, Capítulo IV: La intervención de Carrera, Martínez de Rozas y la aristocracia. Se postula a Martínez de Rozas como el líder de una facción deseosa de un gobierno fuerte, y que en gran parte, se unirá al posterior gobierno de O´Higgins.Hombres como Hipólito Villegas o José Gregorio Argomedo. Contrarios a ellos se encontraban quienes posteriormente serían liberales y radicales, partidarios de una mayor participación popular y de limitar las atribuciones gubernamentales.
Sin embargo, Rozas era un hombre no muy querido por la aristocracia santiaguina y cuestionaba una serie de acciones que este había realizado a lo largo del último año, como lo era el escándalo del Scorpion, su estrecha alianza con Álvarez Jonte y su presumible responsabilidad en el motín de Figueroa. Sin embargo, en las elecciones para la conformación del Congreso nacional el bando rocista fue vencido en la crucial elección efectuada en Santiago,Rozas ya había sido derrotado en Concepción por los candidatos realistas. en donde la victoria fue aún más contundente debido al aumento de representantes que sufrió la ciudad de Santiago, pasando de 6 a 12 miembros.Acta del Cabildo de Santiago (8 de enero de 1811) Esto motivó las reiteradas quejas de la facción más proclive a las ideas independentistas, facción liderada ya por los Larraínes u Ochocientos, quienes habían desplazado al derrotado Martínez de Rozas en el control de la oposición a los antirrocistas.
Aún más en desgracia cayó Martínez de Rozas después de su fallido intento de recurrir a la realización de un complot militar para imponer sus ideas, pero el día 27 de julio no se habían juntado más que algunos individuos y no se habían presentado ni Juan José Carrera ni sus Granaderos. Al ver todas las puertas cerradas, los diputados más radicales y rocistas se retiraron de la asamblea legislativa el día 9 de agosto. Con el cambio en el transcurso de la revolución, Martínez de Rozas viajó al sur para llevar a cabo un movimiento revolucionario en Concepción, que se efectuaría el día 5 de septiembre, sin conocer los acontecimientos que ya el día 4 se habían realizado en la ciudad de Santiago, y que eran liderados por los hermanos Carrera.
El golpe militar
La toma del cuartel de artillería