The Basement Tapes es el decimosexto álbum de estudio del músico estadounidense Bob Dylan, publicado por la compañía discográfica Columbia Records en junio de 1975. El músico grabó gran parte de las canciones con el grupo The Hawks —posteriormente The Band— en 1967, ocho años antes de su lanzamiento, en el sótano de Big Pink, una casa cerca de Woodstock. Aunque varios temas habían aparecido previamente en discos pirata como Great White Wonder, The Basement Tapes fue la primera publicación oficial de estas cintas.
La grabación de The Basement Tapes coincidió con un periodo de convalecencia en el que Dylan estuvo apartado del público, tras resultar herido en un accidente de motocicleta en julio de 1966. Con el respaldo de The Hawks, el músico grabó más de un centenar de canciones, incluyendo nuevas composiciones y versiones de temas tradicionales. Además, el nuevo estilo compositivo de Dylan se alejó del vanguardismo y de las extensas narraciones que caracterizaron sus dos anteriores trabajos, Highway 61 Revisited y Blonde on Blonde, para adoptar un estilo más personal y cercano a la música tradicional estadounidense.
Cuando Columbia preparó la publicación oficial de las cintas en 1975, incluyó dieciséis temas grabados en Big Pink en 1967 y ocho registrados por The Band en años posteriores, un gesto criticado por algunos periodistas. Además, el grupo añadió varias regrabaciones a las canciones de ambas categorías. Aun así, The Basement Tapes fue bien recibido por la prensa musical y obtuvo un notable éxito comercial al alcanzar el séptimo puesto en la lista estadounidense Billboard 200 y la octava posición en la lista de discos más vendidos del Reino Unido. Además, tanto la RIAA como la BPI lo certificaron disco de oro en los Estados Unidos y en el Reino Unido respectivamente.
Trasfondo En julio de 1966, Bob Dylan estaba en un momento relevante de su carrera musical, dado que Highway 61 Revisited había alcanzado el puesto tres en la lista Billboard 200 en noviembre de 1965 y su álbum más reciente, Blonde on Blonde, obtuvo buenas reseñas de la prensa musical. Entre septiembre de 1965 y mayo de 1966, llevó a cabo una extensa gira por los Estados Unidos, Europa y Australia con el respaldo de The Hawks, una banda que había trabajado anteriormente con el cantante de rockabilly Ronnie Hawkins. El grupo estaba compuesto por cuatro músicos canadienses —Rick Danko, Garth Hudson, Richard Manuel y Robbie Robertson— y uno estadounidense —Levon Helm—. Durante la gira, debido al cambio operado en la música de Dylan, que pasó de tocar folk acompañado solo de guitarra acústica y armónica a interpretar rock con una banda de respaldo, parte del público solía reaccionar con hostilidad a las canciones de rock, que integraban la mitad de los conciertos. Consternado por la mala recepción, Helm abandonó la gira en noviembre de 1965 y comenzó a trabajar en pozos petrolíferos del golfo de México, apartado temporalmente de la música. La gira culminó con un concierto en Mánchester, Inglaterra en mayo de 1966, durante el cual un miembro del público llamó Judas a Dylan por «traicionar» la causa política del renacimiento del folk. Cuando regresó a casa cansado por la dilatada gira mundial, el músico descubrió que su representante, Albert Grossman, había organizado otra etapa con 63 conciertos por los Estados Unidos ese mismo año.
El 29 de julio de 1966, Dylan sufrió un accidente de tráfico con su motocicleta Triumph cerca de su hogar en Woodstock que le produjo una conmoción cerebral leve y fracturas en varias vértebras. El incidente le obligó a cancelar los conciertos programados y a posponer otros proyectos durante su convalecencia. El biógrafo Clinton Heylin escribió sobre la importancia del accidente: «Un cuarto de siglo después, el accidente de moto de Dylan se sigue viendo como el eje de su carrera. Como un momento abrupto y repentino cuando su rueda iba a explotar. La gran ironía es que 1967 —el año después del accidente— sigue siendo su año más prolífico como compositor». En una entrevista con Jann Wenner, director de la revista Rolling Stone, el músico comentó: «Tuve un accidente de moto terrible que me retiró por un tiempo, y no comprendí la importancia de ese accidente hasta por lo menos un año después. Me di cuenta de que se trataba de un accidente real. Pensé que me iba a levantar y volver a hacer lo que hacía antes... Pero no pude hacerlo más».
Durante la época, Dylan también meditó sobre qué dirección tomar en su vida, después de conocer de que Grossman había estado enriqueciéndose a su costa. En una entrevista con Michael Iachetta, reportero de Daily News, el músico comentó: «Las canciones están en mi cabeza como siempre. Y no van a quedar por escrito hasta que algunas cosas se nivelen. No hasta que algunas personas lleguen y me compensen por algunas de las cosas que han pasado». Después de hablar sobre el accidente con Dylan, el biógrafo Robert Shelton concluyó que «[Dylan] estaba diciendo que debía haber otra forma de vida para la estrella de pop. Tenía que encontrar la manera de trabajar para su propio beneficio con la industria discográfica. Tuvo que ponerse de acuerdo con su antiguo amigo, durante mucho tiempo representante y en algún momento propietario, Albert Grossman».
Grabación Sesiones con The Hawks thumb|right|Dylan y The Hawks grabaron The Basement Tapes en el sótano de Big Pink, un chalé en West Saugerties. En febrero de 1967, Rick Danko, Richard Manuel y Garth Hudson se trasladaron a vivir a West Saugerties, un pueblo situado a pocos kilómetros de Woodstock. Los tres compañeros de grupo compartieron una casa en Stoll Road apodada Big Pink debido al color de la fachada, mientras que Robbie Robertson, guitarrista de la formación, se mudó cerca de ellos con Dominique, su futura esposa. Dylan, residente en Woodstock desde 1964, invitó a Danko y a Manuel a colaborar con él en el montaje de Eat the Document, un largometraje sobre la gira mundial de 1966. En algún momento entre marzo y junio de 1967, Dylan y The Hawks —con la excepción de Levon Helm— comenzaron una serie de grabaciones informales, inicialmente en el hogar del músico en Woodstock. Sin embargo, las sesiones se trasladaron al sótano de Big Pink en junio al quedar patente que «interrumpían su vida familiar», según los biógrafos Clinton Heylin y Sid Griffin.
Dylan había contraído matrimonio con Sara Lownds en noviembre de 1965. Cuando Dylan commenzó a tocar en Big Pink, la pareja ya tenía dos hijos: María —hija del primer matrimonio de Sara— y Jesse. Anna, la tercera hija del matrimonio, nació apenas un mes después, el 11 de julio. El matrimonio y la paternidad conllevaron un cambio en el estilo de vida de Dylan, que pasó de llevar una existencia bohemia y urbanita en Nueva York a otra hogareña y rural en las afueras de la ciudad. Tal y como Hudson reconoció en el documental The Last Waltz, el nuevo estilo de vida quedó reflejado en The Basement Tapes: «Cortar leña y golpearse el pulgar con un martillo, fijar la grabadora o la puerta mosquitera, vagar por el bosque con Hamlet [el perro de Dylan]... Era relajado y discreto, algo que no disfrutábamos desde que éramos niños».
Una vez en Big Pink, Hudson montó una unidad de grabación utilizando dos mezcladores estéreo y una grabadora prestada por Albert Grossman, así como un par de micrófonos cedidos por el trío Peter, Paul and Mary. Dylan comentó más adelante a Jann Wenner: «Esa es realmente la manera de hacer una grabación —en un ambiente relajado y tranquilo— en el sótano de alguien. Con las ventanas abiertas y un perro recostado en el suelo».
Durante los dos primeros meses, el grupo estuvo «matando el tiempo», según palabras de Robertson, con muchas sesiones en las que ensayaron y grabaron canciones de otros artistas. Al respecto, Robertson comentó: «Con las versones, Bob nos educaba un poco. Todo lo folkie seguía siendo muy cuestionable para nosotros —no era el tren que cogimos—. Solía venir con algo como "Royal Canal" y decías: "¡Esto es hermoso! ¡La expresión!" [Dylan] recordaba mucho, muchas canciones. Venía a Big Pink, o donde estuviéramos, y sacaba viejas canciones. Las había ensayado, y luego venía aquí, a enseñárnoslas». Las canciones grabadas durante las primeras sesiones incluían material escrito o popularizado por artistas como Johnny Cash, Ian & Sylvia, John Lee Hooker, Hank Williams y Eric Von Schmidt, así como temas tradicionales y clásicos del folk estadounidense. El biógrafo Barney Hoskyns observó que «tanto el aislamiento en Woodstock como la disciplina y el sentido de la tradición en la música de The Hawks eran lo que necesitaba Dylan después de la psicosis del trotamundos», en referencia a la gira mundial de 1966.
Nuevas composiciones thumb|left|Rick Danko coescribió «This Wheel's on Fire» con Bob Dylan. Después del accidente de moto en julio de 1966, Dylan volvió a componer y a grabar nuevo material durante las sesiones en Big Pink. Según comentó Garth Hudson: «Hacíamos siete, ocho, diez, a veces quince canciones diarias. Algunas eran viejas baladas y canciones tradicionales... pero otras Bob las hacía sobre la marcha. Solíamos tocar la melodía, él cantaba algunas palabras que había escrito, y a continuación hacía un poco más, o por el contrario hacía sonidos con la boca o silbaba la melodía. Es un buen modo de escribir canciones». El músico añadió: «Me sorprendió la capacidad de componer de Bob. Cómo venía, se sentaba a la máquina de escribir y componía una canción. Y lo que era más fascinante era que casi cada una de esas canciones era graciosa». En el mismo sentido, Rick Danko comentó: «Bob y Robbie, ambos venían cada día, cinco o siete veces por semana, durante siete y ocho meses».
Dylan grabó en Big Pink cerca de una treintena de nuevas composiciones, entre las cuales figuraron temas como «I Shall Be Released», «This Wheel's on Fire», «Quinn the Eskimo (The Mighty Quinn)», «Tears of Rage» y «You Ain't Goin' Nowhere». Dos de ellas fueron coescritas con miembros de The Band: al respecto, Danko colaboró en la música de «This Wheel's on Fire», mientras que Manuel, que escribió «Tears of Rage», detalló cómo Dylan «bajaba al sótano con un trozo de papel escrito a máquina y decía: "¿Tienes algo de música para esto?". Tenía un par de movimientos musicales que encajaban... de modo que las trabajaba un poco, porque no estaba seguro de lo que significaban las letras».
Una de las cualidades de The Basement Tapes, que lo diferenció de trabajos coetáneos, fue su sonido sencillo, en contraposición con grabaciones de la época técnicamente muy elaboradas como el álbum de The Beatles Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. En una entrevista concedida en 1978, Dylan comentó sobre ese periodo: «No sabía cómo grabar del modo en que otras personas grababan y tampoco quería. The Beatles habían publicado Sgt. Pepper's, que no me gustaba en absoluto. Pensé que era un álbum muy indulgente, aunque las canciones eran realmente buenas. No creo que toda esa producción fuese necesaria». Sobre el sonido y la atmósfera de The Basement Tapes, el autor Barney Hoskyns escribió: «Big Pink en sí mismo determinó la naturaleza de este brebaje casero». Por otra parte, Robbie Robertson comentó: «Una de las cosas es que si tocabas alto en el sótano, era realmente molesto, porque las paredes eran de cemento. Así que tocábamos en corrillo: si no podías escuchar la voz estabas tocando demasiado alto».