thumb|270px|El coloso, atribuido por Manuela Mena, responsable del y Goya del Museo del Prado, en 2009, a un «seguidor de Goya». Esta atribución ha sido discutida por expertos como Nigel Glendinning, Jesusa Vega, Carlos Foradada o Valeriano Bozal, universidades españolas y varios exdirectores del Museo del Prado. El coloso (después del 1808), también denominado El gigante, El pánico y La tormenta, L. Cirlot (dir.), Museo del Prado II, Col. «Museos del Mundo», Tomo 7, Espasa, 2007, pág. 83. ISBN 978-84-674-3810-9 es un cuadro tradicionalmente atribuido a Francisco de Goya en el que un hombre gigante de tamaño colosal se yergue tras unos montes —que ocultan sus pies y piernas hasta los muslos—, ocupando el centro de la imagen, rodeado de nubes y con los puños en alto. El tercio inferior del lienzo lo ocupa un sombrío valle donde una multitud de gente y ganado se dispersa caóticamente en todas direcciones.
En 1812 el cuadro (óleo sobre lienzo, ) pasó a ser propiedad del hijo de Goya, Javier Goya.Esta pintura, según Nigel Glendinning (op. cit., 1993, p. 140.) «se pintó entre aquella fecha y la de 1812, cuando el cuadro fue inventariado entre los que pasaron a ser propiedad del hijo del pintor, después de la muerte de su madre, doña Josefa Bayeu. Se le dio el título de El gigante en esta partición de bienes [...]». Posteriormente perteneció a Pedro Fernández Durán, quien legó su colección al Museo del Prado, y allí se conserva desde 1931.
Atribución
thumb|Trazos del ángulo inferior izquierdo de El coloso, que Nigel Glendinning identificó con dos dígitos (17 o 18) de un número de inventario (que Jesusa Vega, en «El Coloso es de Francisco de Goya» , considera un 18)Jesusa Vega, «El Coloso es de Francisco de Goya», Artes y Letras, suplemento de Heraldo de Aragón, 19 de enero de 2012. y Manuela Mena, en un primer momento, con las iniciales de Asensio Julià (A. J.), si bien en enero de 2009 rechazó interpretar taxativamente esos trazos como firma del pintor valenciano. En junio de 2008 el Museo del Prado emitió en rueda de prensa un comunicado por parte de Manuela Mena, jefa de conservación del y Goya del Museo del Prado, en el que afirmaba que el cuadro era «casi con toda seguridad» obra del pintor Asensio Juliá, amigo y colaborador del maestro aragonés.«El Coloso "casi seguro" que no era de Goya». El País, 26-06-2008. [Consulta: 26.06.2008]. El análisisManuela Mena Marqués, El Coloso y su atribución a Goya, Museo Nacional del Prado, enero de 2009. concluyó determinando, en enero de 2009, que el cuadro es de un discípulo de Goya indeterminado, sin ser capaz de asegurar que se tratase de Juliá. «El Coloso es de un "discípulo de Goya"». El País, 26-01-2009. [Consulta: 26.01.2009].
Nigel Glendinning rechazó la atribución del cuadro a Asensio Juliá señalando que los argumentos que aportaba Manuela Mena son «totalmente subjetivos» y que la presunta firma «A. J.» son trazos de los dos primeros dígitos del número de inventario 176 conocido por reproducciones fotográficas antiguas, donde además pueden verse varios números, como el 18 a que aludiría la frase «Un gigante con el n.º diez y ocho» del cuadro Un gigante, nombre con el que fue conocido El coloso en el inventario de las obras de Goya realizado en 1812 tras la muerte de Josefa Bayeu, mujer del pintor.«El gigante del Prado que no pintó Goya», El País, 27-06-2008. [Consulta: 29.06.2008].«Nigel Glendinning: "Lo que está pasando es grave y triste, el Prado admite cosas sin suficiente estudio"», ABC, 11-08-2008 [Consulta: 2.07.2008]Nigel Glendinning, «El problema de las atribuciones desde la Exposición Goya de 1900», Goya 1900, Madrid, Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales-Instituto de Patrimonio Histórico Español, 2002, Catálogo ilustrado y estudio de la exposición en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes I, pág. 29 y ss.Véase, además, en la página 30 del artículo citado (Glendinning, 2002): Jesusa Vega, en 2012, publicó un artículo titulado «El Coloso es de Francisco de Goya» en el que muestra cómo el trazo de los ocho autógrafos de Goya se corresponden con el del Coloso, rechazando así el argumento inicial por el que se inició el proceso de descatalogación de la autoría de Goya; y señala que el resto de los esgrimidos por el Prado han resultado inocuos, puesto que tanto los análisis del soporte, pigmentos y aglutinantes, como las técnicas artísticas, composición y temática corroboran la autoría de Goya, así como la cercanía de este cuadro con las Pinturas negras, entre otros aspectos. Ya en 2009 Valeriano Bozal aseveró, tras conocer el comunicado de Mena, que «el informe no es concluyente»«Bozal: "Si yo fuera director del Prado, todavía no descatalogaría El Coloso"», ABC, 28, enero de 2009. y posteriormente pidió infructuosamente celebrar un congreso de expertos internacionales para llegar a un consenso, declarando, en junio de 2010, que «se le ha quitado la autoría a Goya con unas pruebas débiles y poco relevantes. Se ha mutilado el patrimonio sin argumentos contundentes».«Arte bajo sospecha», El País, 19 de junio de 2010. Otros estudiosos, restauradores y exdirectores del Prado se mostraron contrarios a la tesis de Mena.«Cuatro ex directores del Prado opinan sobre la polémica de «El Coloso», ABC, 2-7-2008. «El Coloso une a los sabios contra la descatalogación», Público.es, 28 de enero de 2009. «El informe sobre El Coloso sigue sin convencer a los especialistas» , Heraldo de Aragón, 28 de enero de 2009. «El Coloso sigue en pie en Estados Unidos», ABC, 18-2-2009. «El Coloso puede acabar volviendo del exilio, como el velázquez del Met», ABC.es, 17 de noviembre de 2009.
Por su parte, Manuela Mena rechazó pronunciarse taxativamente en identificar las letras A. J. como firma de Asensio Juliá, uno de los principales argumentos esgrimidos para atribuir El coloso al pintor valenciano.«Conclusión: goyesco sí, de Goya no», El País, 27-1-2009. En marzo de 2009, Nigel Glendinning y Jesusa Vega firmaron un artículo en la revista científica Goya titulado «¿Un fracasado intento de descatalogar El coloso por el Museo del Prado?»Nigel Glendinning en col. con Jesusa Vega, «¿Un fracasado intento de descatalogar El coloso por el Museo del Prado?» , Goya. Revista de arte, n.º 326, enero-marzo de 2009, págs. 61-68. ISSN 0017-2715 donde cuestionan la metodología y los argumentos del informe de Manuela Mena, y concluyen:«Los argumentos a favor de descatalogar El Coloso escandalizan con sus errores», ABC, 28-03-2009.«¿Vuelve El coloso a los pinceles de Goya?», Heraldo.es, 29 de marzo de 2009. thumb|left|Firma de Juliá en El Náufrago. Desde 2001 Juliet Bareau-Wilson y Manuela Mena habían puesto en duda la autoría de Goya, postulando que El coloso había sido ejecutado por el hijo del pintor, Javier Goya, al tiempo que atribuían La lechera de Burdeos a la ahijada del pintor, Rosarito Weiss. Sin embargo, Nigel Glendinning en el artículo «El problema de las atribuciones desde la Exposición Goya de 1900» y el entonces director del Museo del Prado Fernando Checa, rechazaron estas hipótesis.«Museum rejects Goya claims», BBC News, 05-04-2001.«La mujer que le quitó 'El Coloso' a Francisco de Goya», adn.es, 28 de enero de 2009.«Nigel Glendinning: "El coloso y La lechera de Burdeos son de Goya y me enfada que lo nieguen sin demostrarlo"», ABC, 5-5-2002. Nigel Glendinning publicó además en 2004 el artículo «El Coloso de Goya y la poesía patriótica de su tiempo»,Nigel Glendinning, «El Coloso de Goya y la poesía patriótica de su tiempo» , en Dieciocho: Hispanic Enlightenment vol. 27, n.º 1, Queen Mary, Universidad de Londres, 22-03-2004, págs. 47-58. ISSN 0163-0415 En línea, acceso al artículo completo, en el que rechaza la datación tardía del cuadro. [consultado el 6-02-2009] estableciendo la relación de la idea del coloso representada en este cuadro por Goya con la literatura de exaltación patriótica a la que fue muy sensible la población que vivió la guerra contra la invasión napoleónica, con lo que desechaba una datación tardía de El coloso, rebatiendo con este argumento las tesis de Juliet Bareau-Wilson y Manuela Mena, que desvinculaban El coloso del inventario de la testamentaría de Josefa Bayeu de 1812, donde aparecía un cuadro con las mismas medidas que El coloso titulado Un gigante, que el investigador anglosajón y la crítica tradicionalmente habían identificado como el mismo cuadro.
En julio de 2009 las universidades españolas y numerosos expertos en Goya firmaron un manifiesto de apoyo a Nigel Glendinning y en defensa del método científico en el estudio de la Historia del Arte, apoyando la autoría de Goya en El coloso.«La Universidad respalda el papel de Glendinning en la polémica del Coloso», ABC. Consultado: 30-7-2009. «Instituciones e historiadores se suman al manifiesto de apoyo a Glendinning», ABC. Consultado: 30-7-2009.
En julio de 2021, trece años después de que Manuela Mena presentase su hipótesis, el Museo del Prado devolvió la autoría de El coloso a Goya, después de la reorganización de las salas dedicadas al arte del .
Historia del cuadro thumb|El Gigante, también llamado El Coloso (estampa suelta, 1814-1818). Grabado a la aguatinta bruñida de Francisco de Goya, sin el espacio inferior destinado al epígrafe. El cuadro entró a formar parte de la colección del Museo del Prado en 1931, procedente del legado de Pedro Fernández Durán. Su atribución documentada data de 1946 cuando Francisco Javier Sánchez Cantón publicó el inventario de la testamentaría de Josefa Bayeu —la mujer de Goya—, fallecida en 1812. En ese inventario se describe un cuadro de «Un gigante» que se corresponde con las medidas de El coloso, identificado con una X (Xavier Goya) y el número 18.
Después debió pasar a manos de Miguel Fernández-Durán Fernández de Pinedo y Bizarrón, marqués de Perales, fallecido en 1833 y bisabuelo de Pedro Fernández-Durán que lo recibió en herencia. Aparece documentado en la testamentaría protocolizada en 1877, correspondiente a la muerte de Francisca de Paula Bernaldo de Quirós, marquesa de Perales y Tolosa, madre de Pedro Fernández-Durán. En esa fecha se describe como «Una alegoría profética de las desgracias que ocurrieron en la Guerra de la Independencia, original de Goya y mide 1,15 por 1,3 su valor mil quinientas pesetas».
Recientemente, las cuestiones suscitadas en relación con la pintura de El coloso y la ausencia de este cuadro en la exposición celebrada en el Museo del Prado (Madrid) titulada «Goya en tiempos de guerra» han puesto de actualidad, entre otras cosas, la estampa del mismo tema, obra también de Francisco de Goya, que sí figuraba en la muestra (núm. 28 del catálogo de dicha exposición). La doctora Jesusa Vega en su artículo «La técnica artística como método de conocimiento, a propósito de El Coloso de Goya» (Revista Goya n.º 324), establece la relación en la obra de Goya entre la estampa conocida como El gigante, de la que se conserva una segunda prueba de estado en la Biblioteca Nacional de Madrid, y la pintura conocida como El coloso en estos términos: «el gigante, pasó de la lucha / defensa, orgulloso y erguido, a la melancolía, sentado, reflejando el ánimo de muchos españoles, un sentimiento colectivo del que su creador participaba».Jesusa Vega, «La técnica artística como método de conocimiento, a propósito de El Coloso de Goya», en Goya: Revista de arte, n.º 324, 2008, págs. 229-244. ISSN 0017-2715 Dialnet 2714917. Si para la pintura se dan las fechas entre 1808 —fecha del comienzo de la Guerra de la Independencia— y 1812 —fecha en la aparece en el reparto de bienes entre Goya y su hijo Javier—, para la estampa se da una fecha posterior al final de la guerra, en relación con la técnica y los materiales empleados en la estampación de la serie de Los desastres de la guerra.