La educación social es una disciplina pedagógica de educación no-formal que promueve la incorporación a la diversidad de las redes sociales para el desarrollo de la sociabilidad, la circulación social, potenciando la generación de cambios posicionales (mejoras, incorporación de habilidades, etc.) y de contención social en casos de desventaja social, así como la promoción cultural y social que permiten ampliar las perspectivas educativas, laborales, de ocio y de participación social.
Introducción
La educación social está basada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU y presupone un entendimiento fundamental de la integridad y del valor de cualquier ser humano, con independencia de raza, sexo, edad, creencias y estatus social, económico e intelectual, haciendo posible la incorporación de la persona a la educación en la diversidad de las redes sociales, entendida como el desarrollo de la sociabilidad y la circulación social, y la promoción cultural y social, entendida como abierta a nuevas posibilidades de la adquisición de los bienes culturales, que amplíen perspectivas educativas, laborales, de ocio y participación social.
La educación social ha sido considerada tradicionalmente bien desde la perspectiva de los ámbitos específicos de trabajo del educador social (educación de adultos, educación no formal, etc.) o a partir de los fines que se persiguen con la acción socioeducativa. Por su parte, el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES) define la educación social tanto como profesión de carácter pedagógico como el derecho del ciudadano, sujeto del proceso educativo, a ser integrado a las redes sociales, entendiéndose como tal al desarrollo de la sociabilidad y la circulación social, y poder acceder a bienes culturales que le permitan ampliar sus perspectivas educativas, laborales, de ocio y participación social.
La educación social se manifiesta a través de la construcción de estructuras de aprendizaje y de apoyo a las diferentes organizaciones e instituciones con el fin de obtener un amplio conocimiento en los Derechos Humanos de cada ciudadano, de esta manera existe una resolución de problemas y disminución de conflictos, para el adecuado desarrollo en las instituciones creadas para favorecer el diseño de proyectos colectivos y brindar nuestro aporte.
El profesor Antonio Petrus cita como características distintivas de la educación social, el ámbito social y su carácter pedagógico,Petrus, Antonio. Pedagogía social, 1997, Barcelona, Ariel. en tanto que José María Quintana resume en tres las principales maneras de entender la educación social: como forma primordial de la educación al atender a su esencia de perfecta socialización del individuo, como un aspecto importante de la educación general, y como forma pedagógica del trabajo social en casos de marginación.Quintana, José María. «Antecedentes históricos de la educación social.» En Petrus, Antonio: Pedagogía social (pp. 67-91), Barcelona, Ariel.
A partir de los años 80, «gracias al advenimiento de la democracia y a las nuevas formas del estado del bienestar, al incremento de los sectores de población marginal y, principalmente, a la conciencia de responsabilidad frente a los nuevos problemas derivados de la convivencia», la Educación Social tuvo una rápida expansión en España. Reflejo de ello fue el establecimiento de la Diplomatura en Educación Social por el Real Decreto 1420/1991, de 30 de agosto, la cual pasaría en 2012 a convertirse en el Grado en Educación Social, de acuerdo con las líneas generales emanadas del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). A día de hoy, dicho grado tiene en España una duración de cuatro años (60 créditos por año para completar 240), programados en asignaturas semestrales, en su mayoría de seis créditos. Las asignaturas de formación básica se imparten en el primer año, las de formación específica en segundo y tercer año y las optativas en tercer y cuarto año.
El Día Internacional de la Educación Social se conmemora anualmente cada 2 de octubre, fecha que fue establecida en el año 2009 durante el XVII Congreso Internacional de Educación Social, celebrado en Copenhague, Dinamarca, y organizado por la Asociación Internacional de Educadores Sociales (AIEJI).
La educación social, al igual que el resto de ciencias pedagógicas, realiza una clasificación en cuanto a cómo se manifiesta o cómo se expresa la educación, encontrando, así, tres tipos de educación:
Formal, No formal Informal. miniaturadeimagen|conocimiento colectivo
Fines de la educación social: la intervención socioeducativa
El autor Pello Ayerbe Echeberría enuncia entre las principales funciones de la educación social:Nociones básicas de educación social. Informar a la población de las prestaciones y características de los servicios educativos Observar y detectar sujetos o grupos que se encuentren en situación de riesgo o inadaptación Contactar a dichos sujetos o colectivos y relevar la información necesaria para intervenir Planificar, programar e implementar una intervención educativa acorde a esas necesidades Lograr así la integración crítica de los sujetos en la realidad social Implicar a los contextos sociales de pertenencia del sujeto o grupo tanto en el proceso educativo como en la respuestas a las necesidades y problemas que plantean Coordinar el trabajo con el de otros profesionales que puedan trabajar directa o indirectamente con los sujetos y con los recursos comunitarios Mediar entre los sujetos y el ámbito institucional de manera de facilitarles el acceso a recursos escolares, sociales, laborales, subsidios, etc. Posibilitar alternativas aportando recursos en aquellos aspectos en que el sujeto sea más deficitario Dinamizar y promover las relaciones positivas de convivencia del sujeto con su entorno Ofrecer herramientas de carácter cultural a los sujetos para que puedan construir su propia identidad
El concepto de «intervención socioeducativa» pretende resumir las acciones concretas de carácter motivacional, pedagógico, metodológico, de evaluación, etc., que lleva a cabo el agente de intervención (típicamente el educador social) para de acuerdo al programa previamente definido intentar que el sujeto o grupo alcance los objetivos propuestos.
Planificación en la intervención socioeducativa
Por planificación se entiende la elaboración de un plan, de un proyecto o un programa de acción tendiente a la adopción de decisiones a los efectos de alcanzar una serie de objetivos propuestos.
El autor Joaquín Gairin Sallan enumeraba entre los rasgos de la planificación que se trata de una anticipación de futuro cuyas actuaciones afectan a diferentes sectores de la sociedad, es un proceso continuo y unitario con un sentido de provisionalidad, implica necesariamente la toma de decisiones sucesivas pero interdependientes, y exige la mayor inteligencia posible para manejar la complejidad de las situaciones.
En cuanto a los principios generales que deberían guiar la planificación de la intervención educativa cabe mencionar: Racionalidad: debe contarse con un análisis previo del sujeto y su entorno fundado en bases científicas Globalidad: deberían incluirse en el programa el mayor número posible de variables intervinientes Continuidad: las acciones previstas en el programa deben ser aplicados de forma continua y sistemática Secuenciación: dichas previsiones deben estar interrelacionadas Univocidad: los términos utilizados para la redacción de la planificación deben poder ser entendidos en un mismo sentido Comprensividad semántica: dicho léxico debe ser también fácilmente comprensibles por todos los actores Flexibilidad: debe permitir introducir en cualquier momento del proceso los ajustes que sean necesarios para alcanzar los fines propuestos Variedad: es un valor a tener en cuenta la creatividad y originalidad en la elaboración del programa Realismo: no solo el análisis previo del entorno y el sujeto debe apoyarse en la realidad objetiva (racionalidad), también los alcances del proyecto y las acciones concretas previstas en relación con los medios disponibles Participación: el equipo planificador debe estar abierto a la participación de otras personas o entidades interesadas
Ámbitos de intervención
Paulo Freire es una relevante figura dentro del ámbito de la educación de personas adultas.|thumbnail La educación social abarca diversos ámbitos concretos de intervención. Antonio Petrus destaca los siguientes: Educación social en el ámbito familiar Animación sociocultural y educación en el tiempo libre Gestión cultural y turística Educación ambiental y para el respeto animal Educación social especializada Educación de personas adultas
Acción e intervención comunitarias Interculturalidad y educación no formal Educación ambiental Intervención en tercera edad Intervención en drogodependencias El educador social en el centro escolar La educación social como complemento de la educación formal La educación social y la integración social Intervención con las personas con discapacidad Educación social en el ámbito de la mediación Educación social en Promoción de la salud Educación social en instituciones penitenciarias
Educación social en el ámbito familiar
Debido a las necesidades que presentaba y presenta la población en el ámbito familiar el educador social ha precisado especializarse dentro de este ámbito, debido al gran número de áreas de trabajo y de la demanda existente por parte de la población. La figura del Educador Familiar, realiza funciones de ayuda y de complementariedad entre los tres ámbitos fundamentales que afectan a los menores; familia, escuela y sociedad. Las actuaciones se llevan a cabo en el seno de las familias que necesitan mejorar sus habilidades parentales mediante la introducción de la figura del Educador Familiar, desde donde se realiza la tarea socioeducativa. Dicha actuación se realiza principalmente a familias con menores, tanto eso riesgo de desamparo como en situación de dificultad o riesgo social. Sin embargo, con los cambios que se han producido en nuestra sociedad, este concepto se ha ido ampliando y en familias normalizadas la intervención en muchos casos ha sido necesaria, ya que la adolescencia es un período muy vulnerable para los jóvenes y en muchas ocasiones los padres no saben que debe hacer o que actuaciones son las correctas.
El objetivo general del educador familiar es que las familias logren mejorar su proceso de socialización, sus relaciones internas y con el entorno, consiguiendo desarrollar más autonomía. Todo esto va a variar en función de cada situación, del modelo familiar, de las condiciones socioeconómicas y del contexto en el que se desarrolle. Además, es importante añadir que el Educador Familiar, puede realizar una función preventiva ( detección precoz de problemáticas que aparezcan en la familia, ser un punto de apoyo en el acompañamiento emocional, facilitar pautas y habilidades educativas con el objetivo de mejorar las interrelaciones entre los miembros de la familia y el entorno). Por otro lado, tiene una función reeducativa, en este caso en la medida de lo posible intenta un cambio de comportamientos y hábitos que eviten la marginación social, dotándoles de recursos personales para hacer posible su incorporación a la sociedad. También, tiene una función reguladora, capacitando a la familia para que se puedan establecer unas relaciones afectivas sanas y basas en el respeto mutuo. Y por último, una función integradora, donde la familia tome conciencia de la importancia de la participación ciudadana y se involucren en ella, para conseguir una clara transformación social.