El socialismo democrático, o también llamado en algunas ocasiones socialdemocracia clásica, es un objetivo político que considera la democracia y el socialismo como una unidad inseparable que se realizará conjuntamente. El socialismo democrático es una variante del socialismo que rechaza los métodos autoritarios de transición del capitalismo al socialismo en favor de los movimientos de base defensores de los derechos humanos y de la naturaleza con el objetivo de la creación inmediata de descentralización y democracia económica.

El término es de uso frecuente por socialistas para clarificar que su posición es tanto con el socialismo como con la democracia. Los socialistas democráticos están a favor ya sea de una transición electoral al socialismo o de una revolución espontánea de las masas. Se distinguen así de los socialistas autoritarios, que requieren de un estado de partido único, la posición del marxismo-leninismo.

A pesar de que suele utilizarse como sinónimo de socialdemocracia, es en realidad mucho más amplio, el socialismo democrático abarca diferentes corrientes agrupadas en lo que se conoce como izquierda política o izquierda reformista. En cambio la socialdemocracia es una ideología surgida en la segunda mitad del en Europa, que defiende principalmente una economía mixta y un estado de bienestar. En la actualidad, los socialdemócratas defienden elementos del socialismo y capitalismo, combinados en lo que se conoce como economía mixta, sin dejar de lado los ideales de justicia social que caracterizan a la izquierda política.

El socialismo democrático es un movimiento internacional que no exige una rígida uniformidad de enfoque.I Congreso de la Internacional Socialista en Frankfurt Ya sea que los socialistas construyan su ideología en el marxismo u otros métodos de análisis de la sociedad, ya sean inspirados por principios religiosos o humanitarios, todos abogan por la organización social y económica socialista.

Según el politólogo Thomas Meyer, todas las teorías de un socialismo democrático representan un concepto igualitario de justicia, afirman el Estado constitucional democrático, luchan por la seguridad del estado de bienestar para todos los ciudadanos, quieren limitar la propiedad privada de una manera socialmente aceptable y socialmente integral, y regulan políticamente el sector económico.Thomas Meyer: Sozialismus (Elemente der Politik). 2007, S. 11f.

Orígenes y desarrollo teórico

Acuñación y uso sistemático El término se desarrolló alrededor de 1920 y desde entonces ha sido utilizado por grupos y partidos socialistas, comunistas y en una cantidad mucho menor por socialdemócratas, ya que, si bien en la segunda mitad del y a principios de , estas agrupaciones tenían como objetivo establecer un socialismo mediante el sufragio.

El término «socialismo democrático» se ha usado desde alrededor de 1920 como resultado de la división del movimiento obrero europeo para distinguir el reformismo de la socialdemocracia (democratización progresiva de todas las áreas de la sociedad en el marco de una democracia pluralista), del marxismo-leninismo (en el cual se utiliza el término socialismo como una época de transición al comunismo por parte de un partido comunista a través de la conquista del poder estatal, introduciendo una economía de planificación centralizada).

Desde entonces, los grupos socialdemócratas y socialistas, así como los grupos, partidos y gobiernos comunistas, se han referido a diferentes políticas como «socialismo democrático».

El término se ha utilizado desde alrededor de 1970 en el comunismo reformista de Europa del Este, en el eurocomunismo de Europa occidental, en algunos países de América Latina y en 1989 por partes de la oposición de la RDA, para diferenciarse del capitalismo y del socialismo real que impulsaban los regímenes comunistas.

El Partido Socialdemócrata de Alemania entiende el socialismo democrático desde el programa de Godesberger de 1959 como una economía social de mercado con una distribución justa de las ganancias, que debería abrir oportunidades de vida iguales para todos.

Antecedentes y desarrollo

Socialismo utópico, socialdemocracia y reformismo Friedrich Engels describe en su proyecto de programa de la Liga Comunista de noviembre de 1847 algunos representantes del socialismo temprano como «socialistas democráticos». Al igual que los comunistas, trataron de superar la miseria y la abolición de la sociedad de clases, pero se contentaron con una constitución democrática y algunas reformas sociales posteriores.Friedrich Engels: Grundsätze des Kommunismus. In: Marx-Engels Werke, Band 4, Dietz Verlag Berlin, 1974, S. 361–380; referiert bei Wolfgang Schieder: Sozialismus. In: Otto Brunner, Werner Conze, Reinhart Koselleck (Hrsg.): Geschichtliche Grundbegriffe Bände 1–8. Klett-Cotta, 2004, , S. 964. izquierda|miniaturadeimagen|François Babeuf Se puede argumentar que, como concepto u objetivo político, se remonta a Babeuf —considerado uno de los fundadores del socialismo— quien criticó a sus oponentes: «No parecéis reunir alrededor vuestro más que republicanos, título común y muy equívoco: así, no predicáis más que una república cualquiera. Nosotros reunimos todos los demócratas y los plebeyos, denominación que, sin duda, adquiere un sentido más negativo: nuestros dogmas son la democracia pura, la igualdad sin mancha y sin reserva» (Manifiesto de los Plebeyos). Babeuf fue un ardiente defensor de la Constitución del Año I la cual estaba basada sobre la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 pero les agregaba algunos derechos extra (tales como derecho a asociación, trabajo, educación, asistencia social, etc) y establecía constitucionalmente el principio de la soberanía como emanando de la voluntad popular. miniaturadeimagen|Eduard Bernstein, creador del «revisionismo marxista» y considerado como uno de los pioneros del socialismo democrático. Entre las posiciones reformistas políticas más conocidas se encuentran las de Eduard Bernstein (ver Revisionismo). Bernstein postula —citando a Engels—: «El socialismo se logrará a través de una lucha prolongada, tenaz, avanzando lentamente de posición a posición» "Qué es lo que Marx realmente enseñó". en (inglés): http://www.marxists.org/reference/archive/bernstein/works/1897/02/marx-taught.htm lo que producirá una especie de evolución del capitalismo. Bernstein postula la necesidad de tal reformismo dado que no se puede concebir de un socialismo sin abundancia de bienes materiales, pero en los países en los cuales existe la base económica para producir esa abundancia el capitalismo puede «comprar» al proletariado, a través de la introducción de reformas y beneficios que anulan la necesidad de una insurrección proletaria. Marcuse avanza un argumento similar: "si el capitalismo continúa funcionando normalmente e incluso aumentando el nivel de vida de sus clases trabajadoras, éstas pueden llegar a convertirse en una parte del sistema capitalista en un sentido diferente y positivo"(Marcuse, Herbert (1969). El marxismo soviético. Madrid: Alianza Editorial.) Al mismo tiempo, un partido proletario no puede estar ajeno a la lucha por derechos y beneficios tanto de la sociedad en general como sindicales en particular, lo que necesita la inmersión de cualquier partido no ya socialista sino progresista en la vida política parlamentaria. izquierda|miniaturadeimagen|Karl Kautsky, destacado teórico marxista, que inicialmente estuvo encuadrado en el marxismo ortodoxo pero que luego se adhirió al marxismo reformista, es considerado como uno de los referentes históricos del socialismo democrático. Es importante mantener presente que las reformas que Bernstein está postulando no se refieren solo un sistema de beneficios, sean sindicales o sociales, sino que al sistema político mismo —especialmente el de su tiempo—. Para él, la democracia es un concepto no solo mejorable sino un objetivo político al que se debe llegar —por ejemplo, a través de la lucha por el derecho de los sindicatos a participar no solo en la administración de empresas sino también en la dirección política de un país—. Así, define democracia, negativamente, como: «la ausencia del gobierno de clases (...) el principio de la supresión del gobierno de las clases aunque no todavía la actual supresión de las clases». Bernstein > Evolutionary Socialism Chapter III The Tasks and Possibilities of Social Democracy (c) Democracy and Socialism

Joseph Schumpeter describió el socialismo democrático en su trabajo Capitalism, Socialism and Democracy (1942) como una transición democrática sin revolución y violencia desde el capitalismo al socialismo.Joseph Schumpeter: Kapitalismus, Sozialismus und Demokratie. 3. Auflage, Francke, München 1972, . miniaturadeimagen|August Bebel A diferencia de la posición de Bernstein, Schumpeter no percibe como necesaria para esa evolución la acción política de un partido «proletario». Desde su punto de vista, el origen del avance hacia el socialismo es el desarrollo económico-industrial. Según Schumpeter, el fin del capitalismo no se deberá —como predijo Marx— a sus contradicciones internas. Son sus éxitos los que lo condenan. Para este autor, el sistema capitalista no está amenazado por su economía sino por características sociológicas. El dinamismo del capitalismo es un proceso]] de «destrucción creativa»: «los elementos anticuados son constantemente destruidos y reemplazados».

Posteriormente, y continuando con esas ideas, Anthony Crosland sugiere que «una forma más benevolente de capitalismo» ha surgido a partir de la II Guerra Mundial. De acuerdo con él, en consecuencia, es posible obtener más igualdad social sin necesidad de transformaciones económicas fundamentales, a través de la Inversión del «dividendo del crecimiento económico» —que se deriva del manejo y administración eficiente de la economía, gracias, en parte, a la intervención estatal (ver Economía mixta)— en servicios públicos «pro pobres» en lugar de tener que recurrir a medidas de redistribución fiscales (es decir, en lugar de tener que aumentar impuestos). Pero en la visión de Crosland el «partido de los trabajadores» retoma su importancia, no tanto para liderar un avance al socialismo en una lucha tenaz de opuestos como para avanzar en esa dirección a través del encuentro de consensos políticos.

Una posición similar, pero más compleja, es avanzado por Nicos Poulantzas. Para él, el Estado funciona no solo simplemente como un instrumento de opresión de clases, sino como un sistema de concreción de alianzas tanto entre como en sectores dentro de ellas. Lo anterior significa que en un sistema capitalista maduro —como la mayoría de los países industrializados modernos— el sistema se fragmenta, en la medida que los trabajadores forman alianzas con sectores burgueses a fin de lograr objetivos puntuales pero significantes y, potencialmente, incrementales.

Entre las posiciones que se diferencian profundamente de las anteriores encontramos el «socialismo desde abajo», propuesto por Hal Draper, que se contrasta, en la visión de ese autor, tanto al estalinismo como a la socialdemocracia, que serían variaciones del «socialismo desde arriba». Hal Draper: Las dos almas del socialismo. en:

Socialismo libertario

Otra corriente cercana a la anterior es el «socialismo libertario» representado, entre otros, por Peter Hain, (Secretario de Estado de Trabajo y Pensiones; y Secretario de Estado para Gales en el Reino Unido) quien entiende por socialismo una política opuesta al autoritarismo.Peter Hain Ayes to the Left Lawrence and Wishart

Visiones similares se encuentran entre los seguidores del marxismo libertario y del socialismo autogestionario, etc.