miniatura|Palacio de Toreno, casa consistorial de Cangas del Narcea miniatura|Villa de Cangas Cangas del Narcea es el concejo de mayor superficie de la comunidad autónoma del Principado de Asturias y uno de los mayores de España. Está situado al suroeste del Principado, en el corazón de la denominada Puerta de Asturias. Su capital es Cangas del Narcea, que es atravesada por el río Narcea del que procede su nombre (valle del Narcea) y por el río Naviego (Luiña). Limita al norte con Allande y Tineo, al oeste con Ibias (al que se accede por el Puerto del Connio, por el Pozo de las Mujeres Muertas y el Alto de Valvaler), al sur con Degaña (al que se accede por el Puerto del Rañadoiro) y el municipio leonés de Laciana (al que se accede por el Puerto de Leitariegos), y por el este con Somiedo.
Tiene una población de , con capital en la villa de Cangas del Narcea, y sus poblaciones con mayor número de habitantes son por este orden, la capital Cangas del Narcea, Corias, Cibuyo, Limés, Moal, Llano, Rengos y Carballo. Su capital está a una distancia de 84 kilómetros de Oviedo, y su principal vía de comunicación es la AS-15, que a través del túnel del Rañadoiro comunica con la meseta y por el llamado corredor del Narcea permite la conexión con el centro de la región.
Hasta los años 30 del su topónimo era Cangas de Tineo, siendo el río Narcea el que le dio el nuevo nombre.Según el diccionario de Madoz, cangas en asturiano significa quebrada.
Geografía miniatura|Río Muniellos
Su relieve es bastante accidentado y montañoso, con profundos valles originados por el río Narcea y su extensa red de afluentes, entre los que destacan por la izquierda el Muniellos, el Coto y el Eirrondo, y por la derecha, el Naviego o Luiña (del que es tributario el Cibea), el Antráu y el de Onón. Su red hidrográfica ronda los 300 km³ de caudal, resultando ideal para la práctica de la pesca deportiva.
El río Narcea influye ricamente en el paisaje y lo hace angosto y de difícil comunicación, lo cual ha influido para que los cambios en las costumbres y arquitectura hayan sido mínimos. El diccionario geográfico de Madoz hace este apunte:
Se dan robledales y hayedos en las alturas y muchos matorrales de tejo y acebo. Más abajo hay avellanos y fresnos, escoba, brezo y helechos.
El Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (PORNA) pretende una utilización limitada y ordenada del territorio cangués para la conservación del ecosistema. En este plan se contempla la creación del parque natural de las Fuentes del Narcea y de Ibias, con una superficie de 555 km², en sus límites se incluyen la Reserva Natural de Muniellos, que tiene la mayor masa forestal de robles de toda la cornisa cantábrica, y la Reserva del Cueto de Arbas.
El pico más alto es el Cuetu d'Arbas, con 2007 m de altitud, situado en el puerto de Leitariegos. Otro pico de interés es El Cabril, con 1925 m de altitud, muy seguido por Caniechas (1924 m).
Clima El clima cangués, al igual que el de su vecino occidental Ibias, destaca por su peculiaridad. A grandes rasgos, exceptuando las características propias de la montaña, se puede calificar como oceánico continentalizado con importantes rasgos mediterráneos.
Se trata de un microclima único en Asturias debido a la influencia continental que deriva de su orografía y su lejanía respecto al mar. Por todo ello, sus inviernos son fríos, con mínimas absolutas que rondan los -10 °C. Por el contrario, los veranos son calurosos; las máximas superiores a los 30 °C abundan (más de 35 de media al año por encima de esta marca), llegando incluso puntualmente en alguna jornada del verano a marcas muy cercanas a los 38-40 °C.
El hecho de que el concejo se sitúe en el extremo sur de Asturias hace que a la zona lleguen los frentes más desgastados y de forma más tangencial. A ello también contribuye el hecho de la disposición noreste-suroeste del valle del Narcea al abrigo de las sierras montañosas que se disponen por todos los flancos del concejo y la apertura del valle sólo hacia el NE. Ello repercute directamente en que las precipitaciones registradas sean sensiblemente inferiores al resto de Asturias, rondando los 800 mm anuales, un 30 % menos que otras urbes como Oviedo o Gijón (de media). Los meses de julio y agosto se pueden calificar como secos, aunque existen fluctuaciones en función del año que provocan que en algunos años también se sumen como secos los meses de junio y septiembre; por lo tanto es un clima en el que es usual la existencia de una sequía estival. Señalar que a medida que nos deplazamos hacia el sur del concejo (zona montañosa) las temperaturas medias descienden y las precipitaciones aumentan, todo ello en clara relación a un clima más de montaña. Por lo tanto, las precipitaciones más escasas del concejo se encuentran en fondo de valle y en especial, en el tramo comprendido entre Tebongo y Cangas capital.
Además, la radiación de la zona es sensiblemente superior, ya que los días despejados son claramente más numerosos que en el resto de la comunidad asturiana (debido a esa característica orográfica de estar, su capital, al abrigo de las sierras occidentales). Todos estos rasgos climatológicos repercuten en la vegetación, por lo que la presencia del haya es significativamente inferior al resto de la región.
Por el contrario, el alcornoque y la encina hacen acto de presencia de forma testimonial, ya que requieren suelos silíceos y un clima caracterizado por elevada luminosidad y veranos secos y calurosos. El gran rey del concejo de Cangas es el roble, también en su variedad de rebollo, debido a esa mayor sequedad y radiación. El vino encuentra en Cangas un sitio perfecto, tanto en aspecto edáfico como climatológico.
Fauna Cangas del Narcea, situado en la zona suroccidental de asturias, dispone del mayor número de osos pardos (ursus arctos) de todo el territorio asturiano. El lobo fue abundante en el pasado y aún hoy es el responsable de eventuales ataques al ganado. Prefiere zonas altas y abiertas.
miniatura|Azor en vuelo
En el concejo podemos observar infinidad de aves rapaces, entre las que hay algunas asiduas como el azor, gavilán, águila calzada, águila culebrera, águila real, cárabo… y otras que se desplazan aquí a veces como el alimoche o el buitre leonado.
También encontramos perdices, existiendo principalmente dos tipos en la zona: la especie cinegética de perdiz roja y la perdiz pardilla en los picos altos y las superficies más montañosas.
También hay una gran cantidad de mustélidos que habitan en los sotobosques y también en zonas cercanas a los ríos: tejón (melandru en asturiano), comadreja (muniella), marta (fuina), garduña (fuina), armiño (muniella), turón (furón), nutria (llóndriga) y un vivérrido: jineta (xeneta).
Este concejo posee un centenar de kilómetros de riberas, principalmente las del río Narcea, conteniendo así una rica fauna fluvial, destacando la trucha (truita). Hay anfibios como la salamandra (sacavera) y el tritón ibérico. También viven aquí la nutria y el desmán de los Pirineos (toupu fediondu). En las inmediaciones de los ríos pueden encontrarse aves como el mirlo acuático (páxaru d'augua) o el martín pescador.
Asimismo, hemos de señalar una presencia nada desdeñable de murciélagos. En Muniellos se han localizado quince especies diferentes. Destaca especialmente el murciélago grande o de herradura, una de las especies más raras y amenazadas de Europa o el murciélago gigante, el mayor del Viejo Continente.
Historia
Prehistoria y Edad Antigua El concejo no tiene una similitud en restos del Paleolítico con los concejos vecinos que sí los tienen; así, los restos tumulares que en los concejos limítrofes (en Tineo y Allande) hay en gran abundancia, aquí apenas existen, al estar restringida su distribución a la zona limítrofe con Allande.
Los más arcaicos lugares donde se detectaron restos corresponden a la Edad de Hierro y la Cultura Castreña, que se halla representada con más de veinte emplazamientos de gran importancia, entre los que solo se ha excavado puntualmente el castro de Larón, en los años 1980. De época romana se documentan abundantes restos del laboreo del oro, que se pueden agrupar en tres conjuntos: en primer lugar el del valle del río Eirrondu, en segundo lugar cerca del caudal del Narcea y en tercer lugar junto al río Ibias, donde se encontraron restos de monedas y de cerámica que completan las pruebas de la presencia romana en esta zona.
Lo que sí hay es una laguna de noticias que va desde el poder romano hasta el medievo, donde empezamos a encontrar ya noticias de este territorio pero no con la configuración que tiene hoy en día el concejo de Cangas del Narcea, ya que en un primer momento sus extensiones se reducían al valle del río Naviego. Por otra parte se cree que en los siglos y había en esta zona una gran presencia de aristocracia con grandes propiedades que fundaron monasterios. Todos estos pequeños monasterios cayeron bajo el predominio del de Corias, que tuvo una gran influencia en la historia de este concejo. Fue fundado por los condes Piñolo y Aldonza, pertenecientes a la más influyente nobleza asturiana, con una gran fortuna tanto en tierras como en dinero.
Edades Media y Moderna En el 569 esta zona aparecía como parroquia en el llamado parroquial suevo. Una vez derrotado el reino suevo por los visigodos, dos de sus monarcas, Gundemaro y Sisebuto, acuñaron moneda, probablemente durante las campañas de pacificación del norte peninsular, en una ceca denominada pésicos, pueblo celta prerromano que habitaba esta zona y que se había romanizado parcialmente.
Al lugar de Llamas del Mouro ha sido tradicionalmente atribuida la victoriosa emboscada preparada por Alfonso II en Lutos, según el decir de las crónicas, contra las tropas musulmanas de Hixam I, en retirada tras la aceifa del 794 dirigida contra Oviedo. Sin embargo, hipótesis más recientes y habitualmente aceptadas identifican aquel lugar con Los Lodos, en el actual concejo de Grado, lo cual es más comprensible ya que por allí pasa el Camino Real del Puerto de la Mesa.
Las primeras menciones escritas que se refieren con concreción a algunos lugares cangueses se hallan envueltas en el irresoluto problema de determinar qué noticias son aplicables a las fechas que indican los documentos pelagianos y cuáles son invenciones creadas en el , algo que afecta a la mayor parte de la documentación catedralicia procedente del scriptorium del obispo Pelayo. Ejemplo de ello son los falsos textos de 896, 905 y 912, que otorgan amplísimas concesiones a la Iglesia, algunas de ellas aquí como Santa María del Moral y San Cristóbal de Roboreto, en 896; el monasterio de San Martín, junto a Cangas, en 905; y una extensísima relación en el último, que entre villas, monasterios, iglesias y sus dependencias, contabiliza más de una cuarentena de lugares del actual término de Cangas del Narcea.
En el , fue Alfonso X el que, con su programa de repoblación, funda una puebla a la que se llama Cangas de Sierra en 1255, centralizándose aquí la actividad administrativa y económica de esta zona.
La Baja Edad Media trajo para el concejo de Cangas el paso por diferentes manos señoriales, como un modo de traer el apoyo de éstos a la corona. Fue Alfonso XI el que dio una serie de privilegios a la gente de la zona y al monasterio de San Juan de Corias, para evitar el despoblamiento de la zona.
Los siglos y están marcados por diferentes tipos de luchas, hasta caer el concejo en manos de la poderosa familia Quiñones, siendo restituido más tarde a la corona por Enrique III, pero aun así hubo diferentes enfrentamiento entre los corregidores mandados por la corona y la familia Quiñones, que ahora ostentaban el condado de Luna, que acaba en un pleito que se resolvió en 1553 a favor del rey, consiguiendo Cangas su autonomía, con jurisdicción ordinaria de realengo.