Máximo el Confesor (también conocido como Máximo el Teólogo y Máximo de Constantinopla) (c. 580 - 13 de agosto de 662) fue un monje, teólogo y erudito cristiano, considerado padre de la Iglesia. En su juventud, fue funcionario y asesor del Emperador bizantino Heraclio, pero dejó el servicio público para dedicarse a la vida monástica.

Después de mudarse a Cartago, estudió las obras de varios pensadores neoplatónicos y se convirtió en un escritor prominente. Cuando uno de sus amigos empezó a adoptar la postura cristológica conocida como monotelismo, Máximo se vio involucrado en la controversia teológica, en la cual apoyó la postura calcedoniana que afirmaba que Jesús de Nazaret tenía voluntad tanto humana como divina. Sus posiciones cristológicas fueron perseguidas y llevaron a su tortura y destierro, durante el que murió. Sin embargo, su teología fue confirmada por el Tercer Concilio de Constantinopla y fue venerado como santo poco tiempo después de su muerte y uno de los teólogos más importantes de la época patrística.

Su festividad se celebra dos veces al año: el 13 de agosto en la Iglesia occidental y el 21 de enero en la oriental. Su título de «confesor de la fe» significa que sufrió por la fe cristiana, pero no murió mártir. Su Vida de la Virgen es considerada la primera biografía completa de María, madre de Jesús.

Vida Problemas historiográficos Se sabe muy poco acerca de los detalles de la vida de Máximo antes de su participación en los conflictos políticos y teológicos de la polémica monotelita. Tradicionalmente, la principal fuente para la biografía del Confesor ha sido la hagiografía anónima del catalogada como BHG 1234 y recogida en la Patrologia Graeca de Jacques Paul Migne.Patrologia Graeca, 90, 68A1-109B9 En años recientes, sin embargo, la biografía tradicional ha sido cuestionada por la investigación. Se ha demostrado que el autor o compilador de BHG 1234 utilizó una de las biografías de Teodoro el Estudita (BHG 1755) para rellenar los periodos oscuros de la vida de Máximo.Cfr. W. Lackner, "Zu Quellen und Datierung der Maximosvita" (BHG3 1234), in Analecta Bollandiana 85 , p. 285-316 El compilado anónimo de BHG 1234 recogió diversos relatos de su tiempo, en los que sin embargo no se hablaba nada de los primeros años del teólogo,B. Roosen, "Maximi Confessoris Vitae et Passiones Graecae. The Development of a Hagiographic Dossier", in Byzantion 80 lo que ha hecho que otros escritos, especialmente la biografía de Máximo escrita por sus oponentes maronitas, ganen credibilidad.

Infancia y juventud Según la hagiografía tradicional, Máximo nació en Constantinopla.C. Boudignon, "Maxime le Confesseur était-il constantinopolitain?", en B. Janssens – B. Roosen – P. Van Deun [ed.], Philomathestatos. Studies in Greek and Byzantine Texts Presented to Jacques Noret for his Sixty-Fifth Birthday [= Orientalia Lovaniensia Analecta 137], Lovaina – París – Dudley, 2004, p. 11-43 Sin embargo, la biografía maronita establece el lugar nacimiento en alguna localidad de Palestina, un dato concordante con los escasos datos que se pueden extraer de los propios escritos de Máximo, según la argumentación de C. Boudignon.C. Boudignon, "Le pouvoir de l'anathème ou Maxime le Confesseur et les moines palestiniens du VIIe siècle", in A. Camplani - G. Filoramo [ed.], Foundations of Power and Conflicts of Authority in Late-Antique Monasticism. Proceedings of the International Seminar, Turín, Diciembre 2–4, 2004 [= Orientalia Lovaniensia Analecta, 157], Lovaina – París – Dudley, 2007, p. 245-274

Su posición como secretario personal de Heraclio ha sido tomado como una indicación de que Máximo nació en una familia de la nobleza bizantina.Cfr. "Maximos, St., Confessor" en el Oxford Dictionary of the Christian Church, ed. F.L. Cross (Londres: Oxford Press, 1958) (ISBN 0-19-211522-7). "Este gran hombre provenía de una familia noble de Constantinopla." Por razones desconocidas, Máximo abandonó la vida pública y tomó los votos monásticos en el monasterio bajo la protección del general bizantino Filípico en Crisópolis, una ciudad al otro lado del Bósforo y más tarde conocido como Scutari, la ciudad turca de Üsküdar). Poco tiempo después, Máximo fue elevado al puesto de abad del monasterio.

Cuando el Imperio sasánida conquistó Anatolia, Máximo se vio obligado a huir a un monasterio cerca de Cartago. Allí quedó bajo la tutela de san Sofronio y comenzó a estudiar los escritos cristológicos de Gregorio Nacianceno y Pseudo Dionisio Areopagita. Fue también durante su estancia en Cartago cuando Máximo comenzó su carrera como escritor teológico y espiritual. Máximo fue tenido en muy alta estima por el exarca y la población, con fama de hombre santo, convirtiéndose en un influyente asesor político no oficial y virtual jefe espiritual del norte de África. De esta época proviene su expresión más célebre: "La teología sin práctica es la teología de los demonios".

Controversia monotelita left|thumb|300px|Hexagramma de plata del emperador Constante II con su hijo, Constantino IV. Constante II apoyaba el monotelismo y mandó torturar y exiliar a Máximo por su rechazo a esta doctrina. Durante la estancia de Máximo en Cartago estalló una importante controversia teológica sobre cómo entender la interacción entre las naturalezas humana y divina de la persona de Jesucristo.Bury, John B., A history of the later Roman empire from Arcadius to Irene, Volumen 2 (2005). ISBN 978-1-60520-404-8 Este debate cristológico fue el último de los grandes desacuerdos surgidos tras el Primer Concilio de Nicea, celebrado en el año 325, que se intensificaron tras el Concilio de Calcedonia en 451. La posición monotelita fue desarrollada como un compromiso entre el diofisismo y el miafisismo, doctrina que defendía que el diofisismo era conceptualmente indistinguible del nestorianismo, una enseñanza ya condenada como herética.>Santos Hernández, Á., Historia de la Iglesia: Iglesias orientales separadas, Edicep, Valencia 1978, ISBN 84-7050-061-9 Los monotelitas se adhirieron a la definición de Calcedonia de la unión hipostática: en la persona de Cristo se unieron dos naturalezas, una divina y una humana. Sin embargo, añadieron que Cristo tenía únicamente una voluntad divina y ninguna humana (el término monotelita deriva del griego "una voluntad"), lo que llevó a algunos a condenarles como monofisitas del tipo apolinarista.McGrath, Alistair. 1998. Historical Theology, An Introduction to the History of Christian Thought. Oxford: Blackwell Publishers. Chapter 1.

La posición monotelita fue promulgada por el Patriarca de Constantinopla Sergio I y por Pirro, amigo de Máximo y su sucesor como abad de Crisópolis.: "The first action of St. Maximus that we know of in this affair is a letter sent by him to Pyrrhus, then an abbot at Chrysopolis..." Tras la muerte de Sergio en 638, le sucedió como Patriarca Pirro, pero poco fue depuesto debido a circunstancias políticas. Durante el exilio de Pirro de Constantinopla, Máximo y el depuesto Patriarca celebraron un debate público sobre la cuestión del monotelismo. En el debate, que se celebró en presencia de muchos obispos del norte de África, Máximo defendió la posición diotelita ("dos voluntades"), es decir, que Jesús poseía tanto una voluntad divina como una humana. El resultado del debate fue que Pirro admitió el error de la posición monotelita, y Máximo lo acompañó a Roma en 645.Philip Schaff, History of the Christian Church, Volume IV: Mediaeval Christianity. A.D. 590-1073. §111, consultado el 30 de diciembre de 2011. Sin embargo, entre la muerte del emperador Heraclio I y el ascenso como emperador de Constante II, Pirro regresó a Constantinopla y se retractó de su aceptación de la posición diotelita.Beck, Hans-Georg, «Geschichte der orthodoxen Kirche im byzantinischen Reich», dans Kurt Dietrich Schmidt, Ernst Wolf, Die Kirche in ihrer Geschichte: ein Handbuch, Vandenhoeck & Ruprecht, Gotinga, 1997 ISBN 3-525-52312-2, S. D. 59. thumb|right|El papa san Martín I, condenado junto a Máximo el Confesor. Máximo probablemente permaneció en Roma, porque estuvo presente cuando el recién elegido papa Martín I convocó el Concilio de Letrán en la Basílica de Letrán de la Ciudad Eterna."Maximus the Confessor", en The Westminster Dictionary of Church History, ed. Jerald Brauer (Filadelfia: Westminster Press, 1971) (ISBN 0-664-21285-9). Esta reunión es conocida generalmente como primer o segundo sínodo lateranense, y no está reconocida como Concilio Ecuménico. En ella, los 105 obispos presentes condenaron el monotelismo en las actas oficiales del sínodo, que algunos creen que pudieron haber sido escritas por Máximo.Por ejemplo, Gerald Berthold, "Maximus Confessor" in Encyclopedia of Early Christianity, (Nueva York:Garland, 1997) (ISBN 0-8153-1663-1). Fue en Roma donde el papa Martín y Máximo fueron detenidos en 653 por el exarca de Rávena, Teodoro Calíope, bajo las órdenes de Constante, que apoyaba el monotelismo. El papa Martín fue condenado tras una parodia de juicio en la Capital Imperial, Constantinopla, donde murió, por lo que se lo considera como el último obispo de Roma — o sumo pontífice, venerado como mártir.David Hughes Farmer, The Oxford Dictionary of the Saints (Oxford:Oxford University Press, 1987) (ISBN 0-19-869149-1) p.288.

Juicio y exilio El rechazo de Máximo al monotelismo le provocó ser llevados prisionero a la capital imperial de Constantinopla para ser juzgado como hereje en 658. En la capital, la doctrina monotelita había ganado el favor del emperador y del patriarca. Máximo se mantuvo firme en su enseñanza ditelita y permaneció en el exilio durante cuatro años.

En 662, Máximo fue juzgado de nuevo y una vez más fue declarado culpable de herejía. Tras el juicio, fue torturado y condenado a perder la lengua, para que no pudiera enseñar su doctrina y su mano derecha, para que no pudiera escribir cartas.Gerald Berthold, "Maximus Confessor" en Encyclopedia of Early Christianity, (Nueva York:Garland, 1997) (ISBN 0-8153-1663-1). Una vez cortada su lengua y su mano derecha, Máximo fue desterrado a la región de la Lázica o la Cólquida, en la moderna Georgia y estuvo preso en la fortaleza de Schemarum, quizás correspondiente a Muris-Tsikhe, cerca de la moderna ciudad de Tsageri.George C. Berthold (1985), Maximus Confessor: Selected Writings, p. 31. Paulist Press, ISBN 0-8091-2659-1. Murió poco después, el 13 de agosto de 662.Cfr. Catholic Forum. Los castigos sufridos por Máximo debido a la defensa de la fe y las condiciones de su exilio le granjearon el carácter de mártir en vida para muchos, pero, al no morir in odium fidei durante las torturas, se le otorgó desde muy temprano el título de «confesor de la fe». Las actas de los juicios de Máximo fueron recogidos posteriormente por el antipapa Anastasio.

Legado thumb|left|Máximo el Confesor y sus milagros. Icono de la escuela Stróganov, pintado a principios del y expuesto en Solvychegodsk. Junto con el papa Martín I, Máximo fue rehabilitado por el Concilio de Constantinopla III (el sexto Concilio Ecuménico, celebrado entre los años 680 y 681), que declaró que Jesucristo poseía una voluntad humana y una divina. Con esta declaración, el monotelismo se convirtió en herejía, y Máximo fue declarado póstumamente inocente de todos los cargos contra él.

Máximo fue venerado como santo poco después de su muerte, sin necesidad de decreto oficial. La reivindicación de la posición teológica de Máximo le hizo muy popular una generación después de su muerte, y su causa se vio fortalecida por los relatos de milagros en su tumba. Por ejemplo, algunos relatos recogen que "tres velas aparecieron sobre la tumba de san Máximo y ardían milagrosamente. Éste era un signo de que Máximo había sido un lucero de recta doctrina durante su vida y que continúa luciendo como ejemplo de virtud para todos".Biografía proporcionada por la Orthodox Church in America Según las crónicas de la época, se registraron numerosas curaciones en su tumba.

Posiciones teológicas