La comarca de los Montes de Toledo es una comarca de la provincia de Toledo, en Castilla-La Mancha, España. Es una de las diez comarcas en las que la Diputación de Toledo divide la provincia, y su municipio más poblado es Sonseca. La comarca se encuentra en el sur de la provincia y surge de la agrupación de esta comarca con la comarca de la Sisla. Se trata de la comarca más extensa de la provincia y cuenta con una población de .
Limita al norte con la comarca de Torrijos y la Sagra, al este con la Mancha Alta de Toledo y la Mesa de Ocaña, al oeste con la comarca de la Jara, y al sur con la comarca de Montes, en la provincia de Ciudad Real.
Municipios Municipio Población (2025) Superficie (km²) Densidad (hab./km²) Ajofrín 2379 35,1 67,78 Almonacid de Toledo 991 95,78 10,35 Argés 7178 23,74 302,36 Burguillos de Toledo 3872 28,49 135,91 Casasbuenas 210 30,46 6,6 Chueca 252 11,12 22,66 Cobisa 4550 14,48 314,23 Cuerva 1226 37,51 32,68 Gálvez 3044 55 55,35 Guadamur 1796 38,23 46,98 Hontanar 139 151,77 0,92 Las Ventas con Peña Aguilera 1090 140,09 7,78 Layos 931 18,39 50,63 Los Yébenes 5787 676,98 8,54 Manzaneque 407 12,22 33,31 Marjaliza 258 65,8 3,92 Mascaraque 441 65,61 6,72 Mazarambroz 1251 216,02 5,79 Menasalbas 2465 179,44 13,74 Nambroca 5263 82,02 64,17 Navahermosa 3587 129,79 27,64 Noez 1058 34,22 30,92 Orgaz 2639 154,48 17,08 Polán 3941 158,7 24,83 Pulgar 1608 38,6 41,66 San Martín de Montalbán 778 133,03 5,85 San Pablo de los Montes 1627 100,05 16,26 Sonseca 11 452 59,56 192,28 Totanés 361 26,04 13,86 Urda 2454 217,82 11,27 Villaminaya 518 21,28 24,34 TOTAL 73 553 3051,82 24,1
Geografía Orografía miniaturadeimagen|Raña a los pies de los Montes de Toledo La comarca está dominada por la cordillera homónima, que discurre de este a oeste. El macizo principal de esta se inicia en las proximidades de Mora, con la sierra del Morejón (967 m) y la sierra del Castillo (964 m), que continúan hacia el oeste con la sierra de la Rabera (930 m) y la sierra de San Juan. A continuación se suceden la serrezuela de Manzaneque (827 m), la sierra de Yébenes (1204 m en El Castillejo), la sierra Gorda (1.158 m) y la sierra del Castañar, que en las Las Ventas con Peña Aguilera recibe el nombre de sierra del Vedado. Tras el puerto del Milagro, la alineación continúa con la sierra de San Pablo, la sierra de la Vareluera y la sierra Montesina, que ya penetran en la comarca de La Jara.
Las primeras estribaciones de este macizo son la sierra Larga, en el término de Consuegra, y la sierra del Algodor, en el de Turleque, ambas formadas por cuarcitas ordovícicas que destacan sobre la llanura manchega. Al sur del macizo principal se extienden las sierras de la vertiente meridional: la sierra Mai-Miguela, la sierra del Aljibe (840 m), la sierra Bermeja, la sierra de las Alberquillas, la sierra de Fuenteblanca, la sierra de El Robledo, la sierra del Rebollarejo, la sierra del Comendador, la sierra de las Guadalerzas y la sierra de los Torneros (1.309 m en el pico de la Becerra). Más al sur, en el límite con la provincia de Ciudad Real, se alzan la sierra del Pocito, la sierra de la Higuera y la sierra de la Calderina.
Las mayores altitudes se concentran en el sector central y oriental del macizo, donde se superan los 1.400 m en picos como el Risco de las Alanillas Altas (1443), el cerro de Vicente (1.430 m), el Corral de Cantos (1.419 m), el Peñafiel (1.420 m), el cerro del Cuervo (1.404 m), y el pico Amor (1.377 m). También son importantes el Sombrerero (1.391 m), la Morra (1.361 m), el cerro de la Talega (1.331 m) y el cerro de la Becerra (1.309 m). izquierda|miniaturadeimagen|La sierra de Layos, monte isla de la penillanura entre el río Tajo y el cordal principal de los Montes de Toledo Al norte, el paisaje se suaviza con una extensa penillanura que desciende gradualmente desde los 750 m hasta los 420 m en las proximidades del Tajo, conocida como la Meseta de los Montes. Sobre esta superficie se desarrollan las rañas, llanuras pedregosas formadas por cantos de cuarcita cementados con arcillas rojas, típicas del piedemonte de la sierra y que se extienden por amplios sectores del centro y oeste de la comarca, como en las inmediaciones de Gálvez y Menasalbas, o en Orgaz.
En la comarca destacan los denominados montes-isla, cerros aislados que emergen de la penillanura, testigos de la antigua superficie de erosión. Entre ellos se cuentan la sierra de Layos (1.084 m), la sierra de Noez (1.035 m), la sierra de Nambroca (945 m), el sierra de la Oliva (901 m), la sierra de Almonacid (827 m), el cerro de Pulgar (890 m) y la sierra de Alpuébrega. miniaturadeimagen|Mapa geológico de España y Portugal, donde se aprecian Sonseca, Los Yébenes, Navahermosa, Orgaz y Almonacid.
Geología La comarca se enmarca en la Zona Centroibérica del Macizo Hespérico, una de las grandes unidades del basamento peninsular, caracterizada por materiales del Paleozoico que fueron intensamente deformados durante la orogenia hercínica. El sustrato rocoso está compuesto por rocas metamórficas e ígneas, con un predominio de migmatitas, ortogneises y granitoides que afloran en el sector septentrional de la comarca, formando parte del denominado Dominio Migmatítico de Toledo. Estas rocas, de origen profundo, muestran evidencias de haber sufrido condiciones de alta presión y temperatura, con desarrollo de sillimanita y cordierita, minerales indicadores de metamorfismo de grado medio-alto.
Al sur, el Dominio de los Montes de Toledo está constituido por una sucesión de sedimentos marinos del Cámbrico y Ordovícico, principalmente pizarras, cuarcitas y areniscas, que fueron depositados en plataformas someras y posteriormente plegados y fracturados durante la orogenia hercínica. Entre estas formaciones destaca la Cuarcita Armoricana, del Arenig, que forma las crestas más abruptas, mientras que las pizarras negras del Llanvirn-Llandeilo rellenan los núcleos de los sinclinales.
Un rasgo estructural de primer orden es la falla normal de Toledo, un accidente tectónico de dirección este-oeste que separa los dos dominios descritos y que ha originado una amplia banda de milonitas y cataclasitas, visible en numerosos afloramientos de la comarca. Esta falla, de edad tardihercínica, presenta un salto vertical estimado superior a los diez kilómetros y se prolonga hacia el oeste durante decenas de kilómetros, condicionando no solo la distribución de los materiales, sino también la morfología actual del relieve. izquierda|miniaturadeimagen|Vista de la Meseta de los Montes desde la sierra de Noez. Al fondo, la sierra de Layos. En el norte y centro de la comarca afloran extensos cuerpos de granitos y monzogranitos pertenecientes al Plutón de Mora-Gálvez, del Carbonífero superior. Estas rocas ígneas intrusionaron en los metasedimentos una vez finalizadas las fases principales de deformación, generando aureolas de metamorfismo de contacto en las rocas encajantes, con desarrollo de corneanas y skarns en los niveles carbonatados. Los granitoides presentan una composición predominantemente peralumínica, con biotita y cordierita como minerales característicos, lo que indica un origen cortical a partir de la fusión de sedimentos pelíticos.
Los depósitos más recientes corresponden a sedimentos neógenos y cuaternarios de origen continental. Entre ellos destacan las rañas, de edad Plioceno superior a Pleistoceno inferior, que cubren amplias extensiones en forma de abanicos aluviales coalescentes, formados por cantos rodados de cuarcita embebidos en una matriz arcillosa rojiza. También son abundantes los glacis y las terrazas fluviales del Pleistoceno, así como arcillas y limos rojos de la denominada Serie Roja, de origen lacustre, y costras carbonatadas que fosilizan las superficies de erosión pliocenas. El encajamiento de la red fluvial actual sobre estas superficies ha dado lugar a los valles y cañones que caracterizan el paisaje actual.
Hidrografía miniaturadeimagen|izquierda|Barrancas de Castrejón y Calaña La comarca se encuentra repartida entre las cuencas del Tajo y del Guadiana, siendo la divisoria de aguas el macizo principal de los Montes de Toledo. Los ríos que nacen en la vertiente norte vierten sus aguas al Tajo, mientras que los que lo hacen en la vertiente sur se encaminan al Guadiana.
En el Tajo encontramos el Castrejón, que afecta al término de Polán. El embalse de Castrejón, construido en 1967, tiene una capacidad de 41 hm³ y se destina a la producción de energía eléctrica y al riego.
El río más importante de la comarca es el río Algodor, que nace en el término de Los Yébenes, en el paraje de la Laguna, a 822 m de altitud, y desemboca en el Tajo tras recorrer 101 km. Recibe numerosos afluentes, entre los que destacan el Bracea, el Riansares, el Prado del Castillo, el de Padilla o de la Moncloa, el Campo y el Valdemozárabes. A su paso por Mora, sus aguas son reguladas por el embalse de Finisterre, de 133 hm³ de capacidad, construido en 1977. Aguas abajo, en Villamuelas, se encuentra el embalse del Castro, de 7,64 hm³ de capacidad, finalizado en 1974. miniaturadeimagen|Vista del río Torcón El río Torcón nace en el pico Vicente, en el término de Menasalbas, a 1.430 m de altitud, y discurre hacia el norte hasta el embalse del Torcón, que abastece a la ciudad de Toledo. Este embalse, finalizado en 1948, tiene una capacidad de 17 hm³ y una superficie de 63 hectáreas. El Torcón recibe varios afluentes, como los arroyos de la Yedra, Navalmoro, Cerrillos, Marchés y Peñalva.
El río Cedena, de 42 km de longitud, nace en el término de Hontanar, al este del Risco del Barrero, y recibe las aguas del arroyo de Malamoneda, que nace en la sierra de Valeruela, para desembocar también en el Tajo.
miniaturadeimagen|izquierda|Vista aérea del embalse del Guajaraz El arroyo Guajaraz nace al sur del Pico Amor, en la sierra del Castañar, y discurre 36 km hacia el norte, donde se le unen los arroyos de Martín Muñoz y de San Martín de la Montiña, antes de desembocar en el Tajo a la altura de Guadamur. En su curso medio, sus aguas son reguladas por el embalse del Guajaraz, construido en 1971 para abastecimiento de Toledo, con una capacidad de 18,1 hm³. Este arroyo es conocido por conservar restos de una presa romana, considerada una de las más antiguas de Hispania.
El arroyo Guazalete nace en el valle occidental de la sierra Gorda y recorre 44 km a través de los términos de Orgaz, Villaminaya, Almonacid de Toledo y Nambroca, antes de desembocar en el Tajo. Cuenta con un embalse, el de Valdecabras.
El arroyo de Alpuébrega, de 29 km de recorrido, nace al suroeste de Cuerva y, tras atravesar Totanés y Polán, desemboca en el Tajo. Sus afluentes principales son los arroyos de Alcabozo y Colmenillas.
miniaturadeimagen|Arroyo de las Fuentes, Gálvez Otros arroyos de la vertiente del Tajo son el arroyo de las Cuevas, el arroyo del Mimbre, el arroyo del Cubillo, el arroyo del Ripas, el arroyo de Vallehermoso, el arroyo de la Dehesa, el arroyo de Valverde y el arroyo de Ablates, todos ellos afluentes directos o indirectos del Tajo.
El principal río de la cuenca del Guadiana en la comarca es el río Milagro, que nace en el mismo paraje que el Algodor pero discurre hacia el oeste para desembocar en el Guadiana a través del río Bullaque.
miniaturadeimagen|izquierda|Río Amarguillo a la altura de Madridejos El río Amarguillo nace en la sierra del Reventón y, tras pasar por Urda, se une al río Cigüela, que vierte sus aguas al Guadiana.
El río de las Navas discurre por el extremo meridional de la comarca y nace de la confluencia de los arroyos del Buitre y del Puerto del Comendador, en el término de Los Yébenes. Desemboca en el río Milagro.
Otros arroyos de la vertiente del Guadiana son el arroyo de Valdelalengua, el arroyo de los Avellanos, el arroyo de la Higuera, el arroyo de los Castaños, el arroyo de Valdecorchos y el arroyo del Robledillo, todos ellos afluentes de los ríos anteriores o del Bullaque.