Cayo o Gayo Escribonio Curión  (90-49 a. C.) fue un orador y político romano, hijo del cónsul Cayo Escribonio Curión. Fue amigo de Pompeyo, Julio César, Marco Antonio y Cicerón. A pesar de los defectos de su juventud, rica en despilfarros y escándalos, Cicerón procuró ayudarle, y le escribió varias cartas. Curión primero se opuso a Julio César pero, posteriormente, se pasó al bando de este,José Joaquín Caerols, nota 47 en Aulo Hircio, Comentarios a la guerra de las Galias, libro VIII, cap. 52.4, pág. 334, Alianza Editorial, Col. Clásicos de Grecia y Roma, BT 8254, 3.ª reimpresión, Madrid, 2008, ISBN 978-84-206-4092-1 En el Epítome, CIX de Tito Livio se dice que “Contiene un relato de las acciones de Cayo Curión, el tribuno de la plebe, primero contra César, más tarde en su favor.” (en inglés). en el que combatió y murió, el 24 de agosto del año 49 a. C., durante la guerra civil.

Juventud Nació en el año 90 a. C., hijo de Cayo Escribonio Curión, que fue nombrado cónsul en el año 76 a. C. Cicerón lo conocía desde la infancia y se esforzó en encauzar su talento y reprimir su inclinación al placer y la riqueza.

No obstante, Curión fue de carácter derrochador desde su juventud, formando parte del grupo de jóvenes que escandalizaban a la sociedad de la República, entre quienes se encontraban Clodio y Marco Antonio. Cuando Clodio fue acusado por haber violado los misterios de la Bona Dea en el año 62 a. C., fue defendido por el padre de Escribonio, el antiguo cónsul,Tom Holland: Rubicón. Auge y caída de la República Romana, 2003, trad. Claudia Casanova, ed. Planeta, 978-84-08-07095-5, pág. 237. mientras que el joven Escribonio Curión dirigía a bandas de los bajos fondos que atemorizaban a los enemigos de Clodio.Holland, pág. 238. En aquella época, Cicerón describía al joven como «la hija menor de Curión».Cicerón, Carta a Ático, 1.14, citado por Holland. La relación de Curión con este grupo de jóvenes disolutos, en particular con Marco Antonio, debió ser objeto de cierto escándalo, ya que se decía que Marco Antonio, vestido de mujer, interpretaba el papel de esposa de Curión. Se les prohibió verse, pero lo hacían a escondidas. Dieciséis años después, Cicerón reprochó esta relación a Marco Antonio en su segunda Filípica, en un tono próximo al libelo.Holland, pág. 257. Tal relación, no obstante, cesó cuando Marco Antonio empezó a rondar a Fulvia, mujer de Publio Clodio, quien por este motivo amenazó a Marco Antonio.Holland, pág. 272.

El hecho de que formara parte de la juventud escandalosa de Roma no impedía que Cicerón continuara manifestando su amistad hacia Curión. Tampoco el hecho de que fuera amigo de Publio Clodio, que progresivamente se iba revelando como enemigo de Cicerón. En el año 59 a. C., siendo cónsul Julio César autorizó a Clodio a entrar en las filas de los plebeyos. Con ello Clodio podía presentarse al tribunado. Cicerón, asustado, huyó de Roma. Fue precisamente Curión quien le confirmó, un día que Cicerón se acercó a la Vía Apia, que en efecto, Publio se iba a presentar al tribunado de la plebe. En esta época, Cicerón, y con él todos los conservadores optimates, tenían razones para ver en Curión a un joven defensor de sus ideas, con un gran futuro por delante y en él depositaron sus esperanzas.Francisco Pina Polo: Marco Tulio Cicerón, Ariel, 2005, ISBN 84-344-6771-2, pág. 238. En efecto, Curión se dedicó ese año a desafiar constantemente a César, lo que le reportó la admiración de los senadores conservadores. Cuando acudía al Circo, el público lo aplaudía por su valentía. En estas circunstancias, que Curión conservara la amistad de Clodio podía hacer concebir esperanzas a Cicerón de que Clodio acabara uniéndose al partido de los optimates,Holland, pág. 258. que era la tendencia política que tradicionalmente siguieron la mayoría de los Claudios. No obstante, tales esperanzas no se realizaron y el tribuno de la plebe Clodio se dedicó a perseguir a Cicerón, que tuvo que abandonar Roma.

En el año 56 a. C. comenzaron a aparecer signos de debilidad en el triunvirato, con la lucha entre Craso y Pompeyo por el mando en Oriente en la lucha contra los partos. Esto hizo que los viejos enemigos del triunvirato, entre los que estaba Curión, se preparasen para dar la batalla.Holland, pág. 277. En el año 54 a. C. Curión desempeñó la pretura y, al año siguiente (53 a. C.) fue procuestor en Asia. Desempeñó su cuestura de manera digna de elogio. Estando aún en Asia, falleció su padre, y comenzó a planear los juegos funerarios que daría en honor de su memoria cuando volviera a Roma.

Su amigo Publio Clodio se presentó como candidato a la pretura. Los optimates defendían la candidatura de Milón al consulado. Cicerón recurrió entre otros a Curión, a quien pidió que usara su influencia para impulsar esta candidatura. No obstante, no consta que Curión apoyara activamente a Milón.Francisco Pina Polo: Marco Tulio Cicerón, Ariel, 2005, ISBN 84-344-6771-2, pág. 238. Al final, ni uno ni otro pudieron alcanzar las magistraturas que pedían. El primero resultó muerto en la vía Apia, y el segundo, acusado de ese asesinato, se exilió en Massalia.

A su vuelta a Roma, Curión celebró los juegos funerarios en honor de su padre. Para ello, viendo que no podía aventajar la espectacularidad de otros juegos precedentes, ideó un ingenio que se recordó en generaciones posteriores.Plinio el Viejo: Historia Natural, Libro XXXVI. La historia natural de las piedras, 117-18 (en inglés). señala que Curión lamentaba no poder celebrar juegos que superasen la riqueza y magnificencia de los de Escauro, y lo que pensó fue un nuevo ingenio propio. Hizo construir dos teatros, uno junto al otro, de madera y unidos sus graderíos por un pivote. Antes del mediodía, se exhibió un espectáculo de juegos en cada uno de ellos; los teatros estaban vueltos el uno contra el otro de manera que el ruido de uno no interfiriera en lo que estaba ocurriendo en el otro. En un momento posterior del mismo día, de repente, los dos teatros giraron y, uniéndose las esquinas, quedaron cara a cara; también se quitaron los marcos exteriores y así se formó un anfiteatro, en el que se presentaron a la vista luchas de gladiadores.Plinio el Viejo, 36.117-18; Holland, pág. 314. Además, Curión se especializó en presentar panteras, ya que el público apreciaba la presentación de animales exóticos en los juegos. Tales alardes obedecían a algo muy habitual en la República romana; se esperaba que todo candidato a una magistratura diera impresionantes juegos a los demás ciudadanos, aunque fuera incurriendo en grandes deudas, de las que se esperaban resarcir posteriormente con los ingresos que lograsen en su carrera política. De esta manera se impresionaba al electorado en favor de uno de los candidatos. Curión deseaba presentarse al tribunado, y con unos juegos que todos recordarían, al tiempo que celebraba la memoria de su padre, se ayudaba en su carrera política. Holland, pág. 315.

thumb|250px|Moneda en la que aparece representada Fulvia, esposa primero de P. Clodio, luego de Curión y finalmente de Marco Antonio. Eumeneia (como Fulvia). Hacia 41-40 a. C. Æ 18mm (7.82 g, 12h). Zmertorix, el hijo de Filonides, magistrado. Busto de Fulvia (como Niké) / Atenea en pie, sosteniendo un escudo y una lanza; [Z]MERTOR[IGOS/FILWNIDOU] en dos líneas. RPC I 3139; SNG Copenhague.

Entre finales del año 52 a. C. y principios del 51 a. C., Curión se casó con Fulvia, la viuda de su amigo Clodio.Holland, pág. 315. Fulvia descendía de Marco Fulvio Flaco y Cayo Graco, y estaba muy interesada en cuestiones políticas, como ya había demostrado durante su matrimonio con Clodio. Más tarde, al morir Curión y quedar viuda por segunda vez, se casó con Marco Antonio. Curión y Fulvia tuvieron un hijo, Escribonio Curión, a quien Augusto ejecutó después de la batalla de Accio (31 a. C.). Carmen Alfaro Giner y Estíbaliz Tébar Megías: Protai gynaikes: mujeres próximas al poder en la antigüedad, pág. 73 Por otro lado, Curión fue elegido pontífice en el año 51 a. C.

Tribunado de la plebe Cuando el triunviriato acabó, quedaron sólo dos bandos progresivamente enfrentados: por un lado Pompeyo, por otro Julio César. Curión se mantuvo contra César, inicialmente en el lado de Pompeyo, esto es, tal como entonces se consideraba, al lado de la República.Veleyo Patérculo: Historia Romana, libro II, cap. 48.4. La cuestión clave en la época era si se permitía a César presentarse al consulado in absentiaLos candidatos a cónsules tenían que presentarse personalmente; en casos excepcionales se permitía al candidato hacerlo in absentia, «en ausencia», es decir, que otro lo presentara por él mientras el candidato permanecía fuera del recinto de Roma. conservando su imperium, o no. Si se le permitía, no habría lapso de tiempo en el que sus enemigos pudieran acusarle ante un tribunal. A finales de septiembre del año 51 a. C., Pompeyo dejó claro que, en su opinión, César debía abandonar su mando la primavera siguiente, meses antes de poder presentarse a las elecciones a cónsul. De esa manera, pasaría un tiempo entre que César dejase su imperium y pudiera tener otro nuevo si resultaba elegido. Durante esos meses como ciudadano particular cualquiera de sus enemigos podría acusarle ante un tribunal y si resultaba condenado, César vería acabada su carrera política, forzado al exilio. Por ello tanto Pompeyo como César necesitaban hacerse con cuantos magistrados fuese posible para que defendieran sus intereses. Entre ellos estaba Curión, que optaba al tribunado magistratura que tenía el poder de vetar cuantas resoluciones dictara el Senado.

El resultado de las elecciones parecía totalmente opuesto a los intereses de César. Pompeyo hizo que Cayo Claudio Marcelo, pariente del anterior cónsul, obtuviera el consulado. También logró que Cayo Curión, que también era un viejo enemigo de César, se convirtiera en tribuno.Dión Casio: Historia de Roma, XL.59.4. Se creía que este antiguo anticesariano, uno de los pocos que se había atrevido a desafiar a César durante su consulado, dirigiría su poder e influencia contra César, y al principio así lo hizo. Pero luego cambió de actitud. Pasó de «furibundo anticesariano» a ser «el más conspicuo portavoz de las tesis cesarianas en Roma».Pina Polo, pág. 238. El cambio está documentado en las cartas entre Cicerón, por entonces en Laodicea y su protegido Marco Celio Rufo, que en mayo le da la noticia de que Curión se había cambiado de bando.Carta de mayo, Cicerón: A los amigos, 8.6, citado por Holland, pág. 320. Tradicionalmente se ha considerado que lo hizo porque César, que había obtenido considerables riquezas durante la Guerra de las Galias, había pagado las muchas deudas del derrochador Curión. Pina Polo dice que se vinculó personalmente a César «al parecer cuando éste pagó sus cuantiosas deudas», pág. 238. Tácito así lo consideró. Dión Casio igualmente alude a que Curión Veleyo Patérculo concreta hasta la cantidad que se rumoreaba como pagada en concepto de soborno a Curión: diez millones de sextercios, en su Historia Romana, libro II, cap. 48.4). En el mismo sentido, Suetonio en Las vidas de los doce césares: Según Apiano, César compró la neutralidad de Paulo por 1500 talentos y la ayuda de Curión con una suma aún mayor, porque él sabía que este último estaba muy endedudado. Las guerras civiles, Libro II, cap. 26. Plutarco, en su vida de Pompeyo, LVIII, también afirma que al cónsul Paulo lo atrajo con mil quinientos talentos y al tribuno de la plebe Curión, redimiéndole de inmensas deudas.