miniatura|310px|Estatua de mármol, copia romana del s. I o del s. II de la original griega del s. IV a. C., hallada en Tívoli y conservada en el Museo del Louvre: Heracles con Télefo, uno de los heraclidas.

Los heraclidas (en griego antiguo: Ἡρακλεῖδαι, Hērakleĩdai) eran los «hijos de Heracles» (o Hércules) y, por extensión, sus descendientes.En los epinicios, Heraclida es un título honorífico para cualquier linaje que remonte su origen al héroe; Píndaro (oda olímpica X, 17–18) nos habla de Ἡρακλείδαν γενεάν («la estirpe heraclida»). En un sentido amplio, el término designa a todos aquellos que afirmaban descender del héroe;En griego, Ἡρακλείδης significa literalmente “descendiente de Heracles” y se usa tanto en singular como en plural para designar a cualquier hijo o linaje que reclame a Heracles como ancestro, no solo a los dorios. Por ejemplo, Heródoto VI, 52–53 usa Heráclidas al hablar de las genealogías reales de Esparta. en un sentido más restringido y técnico, se aplica específicamente a los descendientes de Hilo,El uso más común de heraclida es equivalente a: descendientes de Hilo, líderes del retorno de los heraclidas y antepasados de los dorios. Apolodoro (Biblioteca mitológica II, 8, 3) se refiere exclusivamente a los descendientes de Hilo. En Los Heraclidas, v. 1–5 se nos habla de παῖδες Ἡρακλέους οἵδε («estos son los hijos de Heracles»). Aunque aparecen varios hijos, la acción gira en torno a Hilo, que es presentado como el heredero legítimo del linaje. Más adelante (v. 215–218) Hilo habla en nombre de los Heraclidas, es decir, su propio linaje. uno de los hijos que Heracles tuvo con Deyanira.Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 8

Entre los heraclidas se contaban también otros hijos y descendientes de Heracles, aunque solo unos pocos tuvieron relevancia mitológica. En la poesía épica se citan a Tlepólemo y Télefo y en la tragedia a Macaria. Según la tradición mítica, una rama de los heraclidas, identificada con los descendientes de Hilo, se alió con los dorios y conquistó varios reinos del Peloponeso, entre ellos Micenas, Esparta y Argos, reclamando su derecho a gobernarlos en virtud de su linaje heroico.

Entre el mito y la historia

La expansión y asentamiento de Hilo y sus descendientes en el sur de Grecia es conocido modernamente como la «invasión doria» o, en la historiografía antigua, como el «retorno de los heraclidas» (κάθοδος τῶν Ἡρακλειδῶν).Apolodoro: Biblioteca mitológica II 8, 2; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, capítulos 57 y 58. Fue Karl Müller quien creó el modelo moderno de ‘invasión dórica’, tratando a los dorios como un Volksstamm (pueblo histórico orgánico), e integrando el mito con la historia.Desde el siglo XIX, el ascenso de los dorios en el Peloponeso ha sido interpretado por la historiografía moderna como resultado de una llamada «invasión dórica», interpretación que se consolidó con la obra Die Dorier (1830) de Karl Otfried Müller. En ella, el mito del retorno de los Heráclidas fue entendido como reflejo de una migración o irrupción histórica de pueblos dorios. Aunque Müller no fue el primero en proponer esta lectura, sí fue quien la formuló de manera sistemática y la convirtió en un paradigma historiográfico. Desde mediados del siglo XX, este modelo ha sido ampliamente cuestionado y la «invasión dórica» suele considerarse un constructo historiográfico decimonónico, mientras que el retorno de los heraclidas se interpreta principalmente como una tradición mítica y genealógica.

En la época histórica, varias dinastías afirmaban descender de Heracles, como los Agíadas y los Euripóntidas de Esparta. Alejandro Magno alegaba que descendía de Heracles, por parte de su padre; era miembro de la dinastía argéada del Reino de Macedonia y descendía de los Teménidas.Diodoro Sículo, 17.4. 1 Los heraclidas de Lidia, como en el caso de Creso, también decían descender de Heracles, a través de Ónfale.Biblioteca mitológica II 7, 8; Janto_de_Lidia (= FGrH 765), citado por Nicolás_de_Damasco; Heródoto: Historias I, 7 Jerjes también se decía descender de Heracles, pues Persia se hacía llamar así por Perseo, antepasado de Heracles;Tzetzes: Sobre Licofrón, § 1442 o bien esa tierra fue nombrada por Perses, el último hijo de Perseo.Apolodoro II 4, 5 También Leónidas, el rey de Esparta que luchó en la batalla de las Termópilas, entronca su linaje con los heraclidas: por parte de padre descendía de Aristodemo, hijo de Aristómaco.Heródoto: Historias VII.204 Incluso los cronistas medievales presentaron a los reyes de Castilla como descendientes de los heraclidas, especialmente a través de Hispán, el personaje epónimo de Hispania.Las crónicas medievales de León y Castilla —especialmente las de Lucas_de_Tuy (Chronicon_mundi, c. 1238) y Alfonso_X_el_Sabio— incorporan relatos sobre Hércules y su presencia en Hispania como parte de una tradición mitográfica y política que buscaba legitimar y ennoblecer la monarquía castellana mediante un vínculo simbólico con el héroe clásico. Este vínculo no corresponde a una descendencia real o genealógica verificable, sino a una construcción ideológica y literaria usada por cronistas e historiadores medievales.

La conquista del Peloponeso por los dorios se representa como la recuperación por los descendientes de Heracles de la legítima herencia de su heroico antepasado y sus hijos. Los dorios siguieron la costumbre de otras tribus griegas al reclamar como antepasado de sus familias gobernante a uno de los héroes legendarios, pero las tradiciones no deben en este sentido considerarse como enteramente míticas. Representan una invasión conjunta del Peloponeso por parte de los etolios y los dorios, habiendo sido estos empujados hacia el sur desde su hogar original del norte por la presión de los tesalios.Apollodoro: Biblioteca mitológica 2.4.10–11; 2.8.1–5; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica 4.9–10; Heródoto: Historias 1.56; 5.72; 6.52–53; Estrabón: Geografía 8.3.20

Es reseñable que no se mencione a estos heraclidas o su invasión en las obras de Homero y Hesíodo.Guthrie, W. K. C., A History of Greek Philosophy, Vol. 1 (o estudios de mitografía) señala que estas tradiciones son posteriores a Homero y Hesíodo y combinan mito y memoria histórica. Heródoto habla de poetas que había celebrado sus hazañas, pero estos se limitaron a sucesos justo después de la muerte de Heracles. La historia fue primero amplificada por los dramaturgos griegos, que probablemente se inspirasen en leyendas locales que glorificaban los servicios rendidos a Atenea por los gobernantes del Peloponeso.Heródoto: Historias VI, 52

Contexto mítico; las tres tribus El contexto mitológico nos habla del origen de los heraclidas a causa de una disputa entre Zeus y Hera. En cierto momento Zeus decretó que el descendiente de Perseo nacido ese día sería rey. Pues bien, Alcmena, hija del Perseida Electrión, y Nicipe, esposa del Perseida Esténelo, estaban ambas embarazadas. Sin embargo, Hera, celosa, retrasó el parto de Alcmena y adelantó el de Euristeo, frustrando el plan de Zeus. Para conciliar la situación, Zeus acordó con Hera que Euristeo reinaría conforme al juramento, pero a cambio Heracles cumpliría los doce trabajos que le encomendara Euristeo, y tras los cuales alcanzaría la inmortalidad.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 9, 4-5

Mucho más tarde, Heracles, habiéndose desposado con Deyanira, marchó a vivir a Traquis, en el palacio de Ceix,Apolodoro: Biblioteca mitológica II 7, 7 sobrino de Anfitrión.Escolio a Sófocles: Las traquinias 38 Partiendo de allí se alió con Egimio, rey de los dorios; pues los lápitas, mandados por Corono, luchaban contra él por los límites de la región. Egimio, sitiado, llamó en su ayuda a Heracles, ofreciéndole a cambio de un tercio de las tierras de Dóride y del trono.Diodoro Sículo: Biblioteca histórica IV 37, 3 Heracles acudió, mató a Corono y a otros, y restituyó a Egimio liberada toda la región. Hilo, hijo mayor de Heracles, fue acogido por Egimio quien junto con sus hijos le cedió parte de su territorio. De este modo, Hilo se integró a los aliados de Egimio, consolidando su posición y preparándose para la lucha contra Euristeo. Esta alianza y la cesión territorial constituyeron un paso clave en la organización de los heraclidas para la recuperación del Peloponeso.Pausanias, Descripción de Grecia V, 3, 4–5; Apolodoro, Biblioteca mitológica II, 8, 2–3; Diodoro Sículo, Biblioteca histórica IV, 39

Ahora bien, Egimio era hijo de Doro, el ancestro epónimo de los dorios.Píndaro, Odas I.124 v.96; Apolodoro, Biblioteca mitológica II.7.7, 8.3 Tras la muerte de Egimio, dos de sus hijos, Pánfilo y Dimante, reconocieron como su superior a Hilo. Es así que las tres tribus (τριφύλοι) de los dorios —híleos o hileos (Ἱλλεῖς), dimanes o dimanatas (Δυμᾶνες) y pánfilos o panfilos (Πάμφυλοι)— son llamadas como estos tres héroes, en su honor.Heródoto: Historias, V 68, 1-2; Heródoto añade que algunos incluyeron incluso una cuarta tribu, los egialeos, en memoria de Egialeo, el hijo de Adrasto. Con el tiempo Hilo engendró a CleodeoHeródoto: Historias VI 52, 1; Pausanias: Descripción de Grecia III 15, 10 y este, a su debido tiempo, engendró a Aristómaco.Heródoto 8.131; Pausanias II 7, 6 Ahora bien, según Heródoto, Hilo era realmente un aqueo pero bajo el gobierno de este su pueblo se hizo llamar dorio.Heródoto: Historias V.72. Al exponer la tradición doria sobre sus orígenes, Heródoto explica que los dorios no eran originalmente dorios, sino que en tiempos antiguos se llamaban aqueos. En la etapa en que habitaban Ftía, bajo el reinado de Deucalión, recibían ese nombre. Más tarde, cuando Hilo los condujo, pasaron a llamarse “hiléos” o “hilos”, y solo posteriormente “dorios”.

En la Biblioteca mitológica En la mitología griega, Apolodoro es el autor que ofrece el esqueleto narrativo del mito del retorno de los heraclidas. Su narrativa es canónica en el sentido de que ha servido de referencia para posteriores compilaciones y estudios, y es la base para reconstruir el mito completo. La Biblioteca mitológica será, pues, la narración expuesta.

Los heraclidas contra Euristeo Una vez que Heracles se hubo asentado entre los dioses, sus hijos se refugiaron junto a Ceix huyendo de Euristeo. Pero cuando este exigió que se les entregara amenazando con la guerra, por miedo abandonaron Traquis y huyeron por la Hélade. Perseguidos hasta Atenas pidieron protección sentándose junto al altar de la Piedad. Los atenienses, por negarse a entregarlos, sostuvieron una guerra con Euristeo, a quien mataron varios hijos: Alejandro, Ifimedonte, Euribio, Méntor y Perimedes. El propio Euristeo huyó en un carro y cerca de las rocas Escironias, Hilo, que iba en pos de él, lo mató; cortó su cabeza y se la entregó a Alcmena, que le arrancó los ojos con una lanzadera.Apolodoro II 8, 1

El retorno de los heraclidas Después de la muerte de Euristeo, los heraclidas invadieron el Peloponeso y se apoderaron de todas las ciudades. Un año después de su regreso se extendió una epidemia por todo el Peloponeso y el oráculo reveló que se debía al prematuro regreso de los heraclidas; de ahí que, abandonando el Peloponeso, retrocedieran hasta Maratón, donde habitaron. Antes de salir del Peloponeso, Tlepólemo había matado involuntariamente a Licimnio, hijo de Electrión; mientras golpeaba a un criado con el bastón, Licimnio se interpuso. Tlepólemo, huyendo con no pocos, llegó a Rodas y allí se estableció.Apolodoro II 8, 2