Eleno de Céspedes (Alhama de Granada, 1545 - ?), inicialmente conocido como Elena de Céspedes, fue un cirujano y soldado afroespañol del . De orígenes humildes, desempeñó varios trabajos antes de cambiar su identidad de mujer a varón, tras lo que sirvió militarmente en la rebelión de las Alpujarras al mando de don Juan de Austria y obtuvo el título de cirujano.
La notoriedad de su figura atrajo la atención de la Inquisición española, que sin embargo solo le encontró culpable de bigamia por no haber disuelto su primer matrimonio con un hombre antes de casarse con una mujer. Condenado a ejercer su oficio en hospitales eclesiásticos por diez años, Eleno vivió el resto de su vida documentada como un cirujano célebre y de éxito.Martín Casares, A. (2021). "La azarosa vida de un hermafrodita de origen esclavo en la España del siglo XVI: el caso Céspedes". Ser y vivir esclavo: identidad, aculturación y agency (mundos mediterráneos y atlánticos, siglos XIII-XVIII) / Fabienne P. Guillén (ed. lit.), Roser Salicrú i Lluch (ed. lit.), 2021, ISBN 978-84-9096-311-1, págs. 127-138Ruiz Rodríguez, I., Hernández Delgado, A.(2017) Elena o Eleno de Céspedes. Un hombre atrapado en el cuerpo de una mujer en la España de Felipe II. Dykinson, Madrid. Se le considera uno de los primeros hombres transexuales de la época moderna.
Biografía Eleno nació como Elena en 1545 en Alhama de Granada. Era mulato, hijo de una esclava negra y su propietario, Benito de Medina. Fue manumitido a los ocho años, recibiendo el nombre de Elena de Céspedes en homenaje a la difunta esposa de su padre. Contrajo matrimonio a los quince o dieciséis años con Cristóbal Lombardo, un albañil de Jaén, con quien tuvo un hijo que entregó a una familia de Sevilla.Elena y Eleno de Céspedes en la Real Academia de la Historia
Concretamente fue en Sanlúcar de Barrameda durante su trabajo que, por una disputa, apuñaló a un delincuente llamado Heredia. Estuvo encarcelado y al salir tuvo que marcharse debido a que los familiares del hombre le amenazaron, en ese momento cambió el atuendo de una mujer por un hombre y comenzó a llamarse Eleno, e incluso en varios documentos aparece su firma con el nombre de Eleno de Céspedes. En un primer momento trabajó en diferentes profesiones como calcetero y tejedor. Sus trabajos eran diversos debido a que pasaba poco tiempo en cada ciudad o pueblo.
Carrera militar Durante su estancia en Arcos de la Frontera, y con motivo del estallido de la rebelión de las Alpujarras en 1568, Eleno se alistó como soldado, uniéndose a la compañía de Luis Cristóbal Ponce de León, duque de Arcos. Lo hizo probablemente para escapar de un escándalo social, tras haber seducido a la hermana de un sacerdote para el que trabajaba. Así, se inscribió bajo el pseudónimo de Céspedes, sin nombre de pila, con el fin de disfrazar mejor su identidad. Sirvió durante una campaña completa, tras la que regresó para instalarse en Jerez de la Frontera. Allí aprobó el examen del gremio oficial de sastres en identidad de mujer, para después establecerse como sastre varón.Vicenta Márquez de la Plata, Mujeres que vistieron de hombre, 2021, Casiopea, páginas 18-20
Con el recrudecimiento de la rebelión, Céspedes volvió a alistarse poco después, bien por amor a la aventura o porque los vecinos habían empezado a hacerse eco de su identidad. Esta vez sirvió tomando el nombre de un vecino que le pagó una suma para ir a la leva en su lugar. Volvió a servir en la compañía del duque de Arcos, quien envió tropas a la serranía de Ronda, muy peligrosa en emboscadas moriscas y a su vez objetivo de cabalgadas españolas. Militó así hasta el final de la guerra, que sobrevino en 1571 cuando los últimos moriscos se rindieron ante el ejército, liderado en esta última fase por Juan de Austria.
Después de la guerra Desarrolló su vida laboral como varón, consiguiendo incluso titularse como cirujano, y en los estudios actuales se le considera una persona transexual.Emilio Maganto Pavón, El proceso inquisitorial contra Elena/o de Céspedes. Biografía de una cirujana transexual del siglo XVI, Madrid, 2007.
Para resolver las dudas en cuanto a la procedencia o no de conceder a esta persona una licencia de matrimonio para legalizar su vida marital con una mujer, el vicario de Madrid (Neroni) solicitó en 1586 su examen genital, que fue encargado al prestigioso Francisco Díaz de Alcalá, médico y cirujano del rey Felipe II, autor del primer tratado de urología. En esa ocasión, dictaminó que Eleno era varón.
Vivió durante un año en Yepes como marido de María del Caño, trabajando como cirujano en esa localidad y en otras de la zona. La rareza de su historia fue muy difundida, y terminó suscitando la denuncia de un antiguo conocido ante el gobernador y Justicia Mayor en junio de 1587.
Juicio Su condición fue revisada por un tribunal civil, en Ocaña; donde fue examinado por varios médicos, cirujanos y matronas, que dictaminaron que era mujer.Citado en Emilio Maganto Pavón, La intervención del Dr. Francisco Díaz en el proceso inquisitorial contra Elena/o de Céspedes, una cirujana transexual condenada por la Inquisición de Toledo en 1587. Archivos Españoles de Urología, v.60 n.8, Madrid, octubre de 2007, ISSN 0004-0614 Fue acusado de lesbianismo, sodomía y bigamia (al considerársele mujer, su forma de relación con otras mujeres era en sí misma un problema jurídico y de moral sexual) y sometido a juicio por la Inquisición, que le trasladó a Toledo en 1587 (inquisidor Lope de Mendoza). Vuelto a examinar por el mismo Francisco Díaz y por Juan de las Casas (médico de Yepes), en esta ocasión se dictaminó que Eleno no era ni varón ni hermafrodita, sino mujer (por tanto, debía ser llamado Elena de Céspedes), y que había obtenido la apariencia genital masculina gracias a una manipulación quirúrgica que se habría realizado sobre sí mismo en los pechos y la vagina, con tal habilidad que pudo engañar al ilustre experto en su primer examen (que se justificó aduciendo una «ilusión del demonio» o un «arte sutil» que enmascaró el «embuste», además de confesar que posiblemente solo había sido un examen visual, dado que preguntado si le tocó con las manos - dijo que no se acuerda).Declaración de Francisco Díez y Juan de las Casas. Toledo, 15-VIII-1587:
Citado en Maganto, op. cit.
Se repitieron los informes, por otros médicos, que reafirmaron su condición femenina, y que propusieron que su presunto pene habría sido un «artificio» como otras burladoras han hecho con baldreses [piel de oveja curtida, suave y endeble, empleada especialmente para guantes] y otras cosas como se han visto.Declaración de los médicos del Santo Oficio doctores De la Fuente y Villalobos y licenciado Juan Gómez, cirujano. Toledo, 13-VIII-1587:
Citado en Maganto, op. cit. Ante la posibilidad de que tales artes fueran diabólicas, se le acusó de hechicería y de herejía o apostasía (5 de octubre de 1587). Eleno siempre negó todas las acusaciones, manteniéndose en su versión inicial. En última instancia, fue condenado solo por bigamia, recibiendo en 1588 una pena de doscientos azotes y a reclusión durante diez años en un hospital, requiriéndosele trabajar gratis en su enfermería a causa de su capacitación médica.Entrevista a Agustín Sánchez Vidal, autor de un libro sobre el caso.
Vida posterior Su primer destino como parte de su condena fue el hospital del Rey en Toledo. Eleno, convertido ahora en una celebridad, recibía allí la visita de numerosos pacientes y curiosos que querían ser atendidos por él, atribuyéndosele el poder de curar toda clase de enfermedades. A causa de este tumulto, en febrero de 1589 la dirección del hospital solicitó que se le trasladase a un hospital más remoto y discreto. Su destino a partir de este momento permanece desconocido.
Hasta cierto punto, su peripecia vital tiene alguna similitud con casos posteriores, los de Catalina de Erauso, la Monja Alférez, y de Fernanda Fernández, mucho más afortunados, a los que consintieron proseguir su vida como varones. Sin embargo, en el caso de Eleno de Céspedes, la automutilación a la que somete sus genitales y la disimulación forzada de sus pechos y de otros caracteres sexuales secundarios hace pensar que el encausado nunca se encontró a gusto en su condición femenina, lo que sugiere que se trataba de un hombre transgénero.
En la cultura popular El personaje de Cenotia o Zenotia de Alhama, la bruja morisca creada por Miguel de Cervantes en su novela póstuma Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617), se cree basada en Céspedes, que compartía con el padre de Cervantes la profesión de cirujano.Francisco Javier Escudero Buendía , Eso no estaba en mi libro de Miguel de Cervantes, 2025, Almuzara, página 187
La novelas Esclava de nadie (2010) de Agustín Sánchez Vidal y Pecado Nefando (2025) de Olalla García abordan la vida de Céspedes.
Véase también Margarida Borràs Catalina de Erauso Fernanda Fernández Esteban de Valdaracete
Referencias
Bibliografía Emilio Maganto Pavón. El proceso inquisitorial contra Elena/o de Céspedes (1587-1588) - (Biografía de una cirujana transexual del siglo XVI), Madrod: Método Gráfico, 2007. ISBN 84-923799-4-4 Marie-Catherine Barbazza. Un caso de subversión social: el proceso de Elena de Céspedes (1587-1589). Criticón. 1984; (26):17-40.
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