Se denomina Puuc a una región de la península de Yucatán, México, donde se sitúa un conjunto de yacimientos arqueológicos que comparten un estilo arquitectónico, al que también se llama puuc. Este estilo se difundió en el período clásico (s. II-IX d. C.), en lo que actualmente corresponde al suroeste de Yucatán y el noreste de Campeche. El estilo puuc es uno de los cinco estilos de la arquitectura maya.*
La palabra pu'uk quiere decir, en idioma maya yucateco, 'sierra' o 'cordillera de cerros bajos'. La zona así designada se extiende desde Maxcanú hasta el sur de Peto, llegando, hacia el sudoeste, hasta Campeche. Como bien describe su nombre, es una zona de pequeñas colinas, sin ríos y con pocos cenotes, con una buena proporción de tierra fértil. Estos límites no corresponden con los límites del estilo puuc, ya que hay muestras de este estilo en otros lugares de la península del Yucatán.
Las ciudades mayas más relevantes que se encuadran en esta región son Uxmal, Kabáh, Nohpat, Sayil y Labná. Entre ellas hay calzadas que las unen, llamadas sacbeob.*
La transición de la arquitectura anterior al período clásico, a la del estilo puuc, está bien reflejada en Oxkintok. Al sur de la zona Puuc se encuentra este estilo en Edzná y, al este, en Chichén Itzá, ya fuera de la llamada zona Puuc. miniaturadeimagen|330px|Sitios importantes de los estilos puuc (negro), chenes (verde) y transitorio (azul). miniaturadeimagen|derecha|330px|Cabeza de serpiente, en una esquina del Palacio del Gobernador, en Uxmal.
Origen y características 280px|miniaturadeimagen|Uxmal. Edificio sur del Cuadrángulo de las Monjas, con la pirámide del Adivino en el fondo. El asentamiento de los mayas, en la región Puuc, se realizó hacia el final del período clásico, a partir del año 600 (el período clásico se extendió entre los años 325 y 925), donde levantaron las ciudades, utilizando el estilo arquitectónico que hoy se conoce como Puuc. Este estilo reúne elementos de otras épocas, que se mezclan con rasgos originales y procedentes del propio medio ambiente del lugar. Los restos que se hallan en la actualidad, sobresalen por su belleza y magnificencia.
Aparte de las ciudades más relevantes señaladas anteriormente, hay otras, como Chacmultún, Sabacché, Chacbolai, Xlapak y Kiuik. Todas estas urbes estaban unidas por los sacbés, que facilitaban las comunicaciones y sumaban a su función comercial la religiosa, al ser las vías por donde se celebraban diferentes marchas rituales o procesiones.
La expresión del arte puuc no solo abarca a las construcciones arquitectónicas, sino que también se encuentra en pintura y cerámica.
Las características de la arquitectura puuc son los muros lisos, verticales en la parte inferior, con frisos que decoran la parte superior, rematados por cornisas planas y grecas. El uso de las columnas para separar los espacios y las puertas de acceso, así como las escalinatas, las bóvedas ovaladas y en triángulo trunco.
Los edificios están decorados con mascarones, muchos de ellos en representación del dios de la lluvia, Chaac, con su gran y característica nariz que evoca los rayos; columnillas, que evocan las cañas de las paredes de la chozas; grecas de serpientes onduladas, así como los paneles con jeroglíficos y altas cresterías.
Entre las regiones de Campeche y Yucatán, se aprecian algunas diferencias; en Campeche hay más uso de muros verticales, rematados con frisos, columnas en entradas y arcos en escalera, se recubren las obras con piedras bien cortadas y se decoran con mosaicos de piedra y jeroglíficos. En Yucatán, los muros verticales están rematados con frisos mucho más ornamentados y la ornamentación se vuelve más abstracta.
Todas las construcciones son de dimensiones regulares, lo mismo que las esculturas que se unen, junto a la pintura, con mucha naturalidad, con la arquitectura. Los conjuntos son de gran espiritualidad, representando el sentido religioso que dominaba en esa sociedad.
La arquitectura se basa en el tipo de choza típica maya, para realizar sus construcciones y motivos. En la escultura, es la figura humana, en línea realista, la que ocupa una posición relevante. Casi siempre, la finalidad es religiosa. Otra característica es la integración en el paisaje, en el medio ambiente, de las edificaciones, donde se aprecia una enorme armonía. miniaturadeimagen|300px|izquierda|Decoración del Codz Poop en Kabáh. También se aprecia, en algunas ciudades, influencias de origen nahua y el seguimiento del culto a Quetzalcóatl, que se integraron con las bases originales de la tradición puuc. A esto se le ha dado en llamar Puuc modificado. Como rasgo característico de este estilo, son los mascarones, que representan a Quetzalcoatl, para los mayas Kukulkán, así como la sustitución de los «templos choza» por serpientes y las serpientes añadidas en las esquinas. También son representantes de este tiempo las figuras de animales y plantas en los frisos. La dependencia de la lluvia, que los habitantes de la zona Puuc tenían, al carecer de otras fuentes de agua, es la explicación para la existencia del enorme número de mascarones dedicados al dios de la lluvia, Chaac.
Más allá de los impresionantes elementos decorativos de este estilo arquitectónico, el uso de una base de hormigón es considerada un avance sobre las técnicas que se vinieron utilizando hasta entonces, la utilización de grandes piedras, que realizaban la labor de cimentación. La utilización de la albañilería con recubrimiento de chapas de piedra, permitió la construcción de estancias más amplias y duraderas, que se mantienen en pie, aun cuando buena parte de la construcción se ha desmoronado. Hay que destacar que las cresterías y los edificios estaban pintados de brillantes colores.
La exploración y el estudio de la zona Los primeros datos documentados sobre la zona, datan de 1588, de la documentación que desarrolló fray Antonio de Ciudad Real, en la visita que realizó con fray Diego de Landa, a Uxmal, en 1573. Fray Antonio decía en sus escritos que los habitantes de la zona no sabían el origen de las construcciones y que, según sus pesquisas, estas se habían realizado unos 900 años antes.
En 1658, otro monje, fray Diego López de Cogolludo, visitó la zona e imaginó los usos que podían tener los edificios que veía. Fue él quien les dio el nombre que aún hoy en día conservan.
En el , en 1834, visitó Uxmal el austriaco Jean-Frédéric Waldeck, que hizo una serie de dibujos y atribuyó influencias orientales a los restos arqueológicos que visitó. Con la información recogida, realizó el libro Viaje pintoresco y arqueológico en la provincia de Yucatán, que se publicó en 1838 y fue la primera difusión del arte y cultura mayas. Tres años más tarde, en 1841, John Lloyd Stephens, Frederick Catherwood y Samuel Cabot visitaron la zona. Stephens se dedicaba a tomar apuntes sobre los edificios y la cultura, Catherwood a realizar ilustraciones y Cabot a estudiar la fauna. Stephens y Catherwood venían recorriendo América Central, en busca de hallazgos arqueológicos, desde 1839. Catherwood tenía una cámara fotográfica, un daguerrotipo, para documentar los hallazgos, pero que no fue usada más que para sacar fotografías a los lugareños.
Estos tres investigadores realizaron varias visitas a Uxmal. En una de ellas, a raíz de que a Stephens un lugareño le contara la leyenda de un dios enano, que construyó alguna de la edificaciones, denominaron a la pirámide principal de Uxmal pirámide del enano, hoy también se la llama del adivino. En su tercer viaje, encontraron el Trono del jaguar, que llevaron a Estados Unidos y que fue un acicate en sus investigaciones. También descubrieron Kabáh y fueron ellos quienes le pusieron el nombre de "casa 1", "casa 2" etc. a sus edificios y, al que llamaron "casa 3", por sugerencia de los guías le pusieron "Casa de la justicia". Quedaron maravillados con el arco que señala el comienzo de la calzada. Siguieron investigando más allá de esta ciudad y encontraron más ruinas, hallando un bajorrelieve en madera sobresaliente. Las exploraciones siguieron por Sayil, de la cual ya había dado noticia Diego López de Cogolludo, en el . Estudiaron el cenote del rancho de Chac y llegaron a las construcciones de Sabacché, Xlapak-Uzalbay y Labná.
En 1843 publicaron Incidentes de Viajes a Yucatán y, al año siguiente, Vistas de Antiguos Monumentos de América Central, que contenía 25 litografías en color, procedentes de aguafuertes realizados de varias ruinas.
En 1865, la esposa del emperador mexicano, Maximiliano de Habsburgo, visitó Uxmal.
Teoberto Maler, quien vendría a ser uno de lo más importantes exploradores de esta área, llegó al puerto de Veracruz el 1 de enero de 1865, como parte del equipo de expedicionarios del emperador Maximiliano de Habsburgo. Al terminar su carrera militar, con la caída del Segundo Imperio, se dedicó al estudio de las ruinas mayas de todo Yucatán y, en especial, de la zona Puuc.Graham, Ian: Teobert Maler. «Eine Lebensskizze.» En: Península Yucatán von Teobert Maler. Aus dem Nachlaß herausgegeben von Hanns J. Prem. ISBN 3-7861-1755-1. Berlin: Mann Verlag, 1997.
A finales del , eran varios los investigadores que trabajaban en la zona Puuc. En 1882, Désiré Charnay intentó conocer la antigüedad de los monumentos, para basar su hipótesis de que eran de fecha reciente, muy próxima a la llegada de los españoles a América. No obtuvo los resultados esperados.
En 1917, visitó Uxmal Eduard Georg Seler y, años después, en 1921, se publicó una relación de las primeras citas de Uxmal y, entre 1929 y 1930, Franz Bloom realizó el primer plano de Uxmal. Durante la primera parte del , los arqueólogos mexicanos Martínez Cartón, Enrique Palacios, Eduardo Noguera y Juan Martínez Hernández, realizaron diferentes estudios en varias ciudades de la zona Puuc. Luego, en 1925, José Reygadas Vértiz, que era responsable del Museo Nacional de Arqueología, realizó un estudio de Sayil, muy completo.
En 1950 se comenzó la restauración de Uxmal, para la cual hubo que limpiar la zona y realizar un profundo estudio. Se encargó de estas labores el grupo formado por Rafael Orellana, Amalia Cardós, César Sánchez y Alberto Ruz. De estos estudios, se llegó a la conclusión que el abandono de la ciudad de Uxmal se había producido en el y no en el , como se creía. Hasta ese momento se pensaba que Uxmal había sido abandonada después de la destrucción de Mayapán cuando, en realidad, se había abandonado al final del periodo tolteca.
Las ciudades puuc Aunque hay algunas ciudades relevantes, como Chichén Itzá o Edzná, que tienen elementos constitutivos del estilo arquitectónico puuc, hay una serie de ciudades, entre las que destaca Uxmal, que están relativamente cercanas y configuran un circuito conocido como ruta Puuc, el cual se complementa con lugares como las Grutas de Loltún que, siendo uno de los escasos suministros de agua, contienen pinturas y otros restos arqueológicos, o las de Xtacumbilxunaan. Entre estas ciudades, las más relevantes son las siguientes:
Uxmal
alt=|miniaturadeimagen|300x300px|Vista panorámica de Uxmal. Sin lugar a dudas, la ciudad representativa de la zona Puuc es Uxmal. Uxmal se localiza a 62 kilómetros al sur de Mérida y, desde siempre, ha sido la ciudad referente de esta región maya.
El nombre actual parece derivar de Oxmal, que quiere decir tres veces edificada, y parece hacer referencia a su antigüedad y las veces que tuvo que reedificarse. De estas hipótesis no hay comprobación alguna. Estuvo amurallada y contó, en su esplendor, con unos 25 000 habitantes.
Las referencias más antiguas son las recogidas en los Chilam Balam de Chumayel (escritos en maya con caracteres latinos, donde se relata la historia de los mayas). Con esta base, y con las interpretaciones de las inscripciones de los anillos de la cancha del juego de pelota, se estima que Uxmal fue fundada en el , durante la primera ocupación, en el periodo clásico.