La diócesis de Astorga () es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en España. Se trata de una diócesis latina, sufragánea de la archidiócesis de Oviedo. Desde el 27 de marzo de 2025 es sede vacante y su administrador diocesano es el presbítero Francisco Javier Gay Alcain.

Territorio y organización miniatura|Palacio Episcopal de Astorga

La diócesis tiene 11 683 km² y extiende su jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en parte de la comunidad autónoma de Castilla y León, en las comarcas de la provincia de León de Maragatería, la Cabrera y El Bierzo (6299 km²); la comarca de la provincia de Orense de Valdeorras (1700 km²); y las comarcas de la provincia de Zamora de Sanabria, La Carballeda, Valles de Benavente y parte de Aliste (3526 km²).La Guía diocesana de 2007 relaciona todas las parroquias de la diócesis.Del sitio web de la diócesis. Antiguamente también se extendía a Miranda de Duero en Portugal. En los últimos cincuenta años, la diócesis ha perdido alrededor de cien mil habitantes y han quedado despoblados cuarenta y cinco pequeños núcleos rurales.

miniatura|Basílica de la Virgen de la Encina, en Ponferrada

La sede de la diócesis se encuentra en la ciudad de Astorga, en donde se halla la Catedral de Santa María. En Ponferrada se encuentra la basílica de la Virgen de la Encina.Carta apostólica Sicut quercus (12 de julio de 1958) en: AAS 50 (1958), pp. 1024-1025.

miniatura|Unidades pastorales de la diócesis

En 2023 en la diócesis existían 974 parroquias agrupadas en 11 unidades pastorales, y estas en 4 arciprestazgos:

Historia miniatura|Mapa de Gallaecia

Astorga es una de las diócesis más antiguas de España: sin contar las antiguas tradiciones que hablan de la fundación por el apóstol Santiago,Matías Rodríguez Díez: Historia de la muy noble, leal y benemérita ciudad de Astorga, cap. XV.En un documento del año 1085 reproducido por Flórez, p. 467, Alfonso VI menciona la sede como fundada por Santiago. ni las conjeturas que señalan su paso por Astorga camino de Galicia,Fidel Fita, Aureliano Fernández Guerra: Recuerdos de un viaje a Santiago de Galicia, p. 67. ni los falsos cronicones inventados en el que mencionan a san Efrén y a otros obispos legendarios,En los falsos cronicones de Higuera, Zapata y Roig, se mencionan como auténticos muchos obispos inexistentes a quienes autores posteriores dieron crédito; véase por ejemplo Gregorio de Argaiz: La Soledad laureada por San Benito y sus hijos en las iglesias de España, vol. III, pp. 499 y ss, que cuenta como obispos a Basilio, Paulo, Juan, Marino, Phileto y Anastasio entre los siglos I y III. se tienen evidencias históricas de la existencia de la diócesis en el convento jurídico asturicense (conventus asturicensis), con capital en Asturica Augusta, en la provincia romana de Gallaecia, ya desde mediados del . Algunos autoresEnrique Flórez: España sagrada, vol. XIII, pp. 133-135. suponen que por aquel entonces las actuales diócesis de Astorga y León estaban unidas en una sola, aunque otros consideran que no hay pruebas concluyentes de este hecho.Manuel Risco: España sagrada, vol. XXXIV, pp. 65-74.Juan de Dios Posadilla: Episcopologio legionense, pp. XVI-XXI.

Los primeros siglos de la diócesis no fueron fáciles para los cristianos, que debieron afrontar la pervivencia de los dioses paganos, las persecuciones ordenadas por diversos emperadores romanos, la aparición de numerosas heterodoxias y las sucesivas invasiones de pueblos germánicos y musulmanes. La primera constancia documental de la existencia de la diócesis se remonta al , mientras que el primer obispo del que se tiene constancia documental, Basílides, fue destituido por libelático durante las persecuciones ordenadas por Decio en un episodio que requirió la intervención del obispo Cipriano de Cartago y del papa Esteban I; su sucesor Sabino desarrolló su episcopado durante las represiones de Valeriano (Basílides y Sabino son mencionados en las cartas de Cipriano de Cartago), y contemporánea suya fue la mártir santa Marta, actual patrona de Astorga, supuestamente hermana de san Vidal y tía de los santos Justo y Pastor.M. A. González García: Diccionario de los Santos, p. 1648. La diócesis también estuvo representada en el Concilio de Elvira, el primero celebrado por la Iglesia cristiana en Hispania circa 300 en el contexto de las persecuciones de Diocleciano, al que acudió el obispo Decencio.

Es casi seguro que durante un período determinado sus obispos ejercieron derechos metropolitanos sobre la región, claramente evidentes durante la crisis priscilanista que afectó a la diócesis entre finales del y la primera mitad del . La ejecución de Prisciliano en 385 no consiguió erradicar su doctrina, entre cuyos partidarios se encontraba el obispo Dictino, que tras su conversión al catolicismo en el I Concilio de Toledo del 400 ganó fama de santidad. La primera mitad del estuvo marcada por la llegada de los pueblos germánicos: el paso de los vándalos, el asentamiento en Gallaecia de los suevos y sus luchas contra los visigodos y romanos; por esta época santo Toribio, que en su correspondencia con HidacioEste mismo Hidacio fue el autor del Chronicon que es la principal fuente narrativa de la historia de esta época. todavía mencionaba la presencia de priscilianos en su sede,Concilio de Astorga del 446. No se le considera propiamente concilio, pues no tuvo convocatoria previa. fue testigo de la conversión del reino suevo de Remismundo al arrianismo. Este mismo prelado restauró los templos destruidos por el visigodo Teodorico II y llevó de Jerusalén un fragmento de la Santa Cruz, que actualmente se venera en el monasterio de Santo Toribio de Liébana.

El Concilio de Lugo del 569 convocado por el rey Teodomiro erigió a la diócesis de Lugo como metropolitana, y Astorga fue señalada como una de sus sufragáneas, aunque esta situación duró poco tiempo, pues en tiempos del obispo Polemio (m. 588) ya volvió a serlo de Braga. Por estas fechas el Parroquial suevo señalaba los límites de la diócesis: «Ad Asturicensem sedem ipsa Astorica: Legio, Bergido, Petra speranti, Comanca, Ventosa, Maurelos superiores et inferiores, Senimure, Francelos, Pesicos».Mário de Gouveia: Do Parochiale sueuum ao Prouinciale uisigothicum Arrianos y católicos convivieron en el reino suevo hasta que en 586 fue conquistado por Leovigildo y anexionado al reino visigodo de Toledo. Tres años después el rey Recaredo convocó el III Concilio de Toledo, en el que se declaró el catolicismo religión oficial, con la presencia de Talasio como prelado asturicense. El fue conocido por la expansión del movimiento cenobítico en El Bierzo; bajo los episcopados de Concordio, Oscando, Candidato, Elpidio, Isidoro o Aurelio florecieron santos como Fructuoso de Braga, Valerio del Bierzo, Máximo, Bonelo o Baldario,Pedro Rodríguez López: Episcopologio asturicense, pp. 478 y ss, recopila los escritos que sobre estos últimos dejó san Valerio. que retirados a la vida eremítica fundaron el monasterio de Compludo o el de San Pedro de Montes.

En el san Fructuoso, futuro metropolitano de Braga (ca. 656-665), fundó varios monasterios en el valle del Bierzo, que transformaron la región en una auténtica Tebaida monástica: además de Compludo y San Pedro de Montes, fundó el monasterio de San Félix de Visonia y otros. Para estos monasterios, Fructuoso escribió dos Regulae. Su obra fue continuada por san Valerio, cuyos textos transmiten el nombre de la famosa peregrina de Tierra Santa de finales del , Egeria.

Las noticias de la diócesis se pierden tras el obispado de Aurelio (693); en el 711 se produjo la invasión musulmana y hacia 714/715 Astorga fue ocupada por los árabes. Poco después comenzó desde el norte la Reconquista y la expansión del Reino de Asturias sobre el Emirato de Córdoba. Astorga fue ganada durante el reinado de Alfonso I, y se supone que la diócesis fue restaurada en el 747, aunque su repoblación no comenzó hasta cien años más tarde:Enrique Flórez: España sagrada, vol. XVI, pp. 118 y ss. durante el reinado de Ramiro I (842-850), el obispo Novidio consiguió la jurisdicción eclesiástica sobre los territorios que antes de la invasión musulmana le habían pertenecido (Braganza, Aliste, Sanabria, Tibres, Caldelas, Caurelle, Quiroga y ValdeorrasConcilio de Astorga entre 842 y 850.), y durante el de Ordoño I el conde Gatón reconquistó gran parte de León y Zamora. Ya por estas fechas la diócesis había perdido parte de su territorio en favor de las de Oviedo y León; no se sabe con certeza si fue sufragánea de la primera, mencionada como diócesis metropolitana en el concilio de Oviedo del año 872, que algunos autores califican de apócrifo.Tejada: op. cit., tomo III, p. 36.

El se mencionan a: san Genadio, san Fortis, san Urbano y Salomón, quienes promovieron la construcción de los monasterios de San Miguel de Escalada, Santo Tomás, Santiago de Peñalba, San Alejandro y San Andrés y la renovación del de Santa Leocadia de Castañeda,Antonio de Yepes: Coronica general de la Orden de San Benito, a. 898. en el estilo que más tarde se llamaría el arte de repoblación. En el 946 se celebró un concilio en el monte Irago, cuyas actas se han perdido.Concilio de Astorga del año 946.Pedro Rodríguez López: op. cit., tomo II, pp. 493-496. En el 953 perdió parte de las iglesias de Toro cuando Ordoño III las segregó de Astorga para erigir la diócesis de Simancas, pero en 974 Ramiro III suprimió esta nueva diócesis devolviendo las cosas a su estado anterior.Claudio Sánchez Albornoz: El obispado de Simancas (1925).

Desde el 986 hasta las primeras décadas del el territorio de la suprimida diócesis de Zamora estuvo unido a Astorga. Después del nacimiento del Reino de Portugal (1139), Astorga perdió los territorios más allá de la frontera que fueron anexados a la archidiócesis de Braga.

En 946 Astorga fue sede de un importante sínodo diocesano, solicitado por el obispo Salomón y convocado por el rey. En el sínodo participaron 13 abades, lo que indica la existencia de un gran grupo de abadías benedictinas en la diócesis en ese momento.

El 20 de diciembre de 1069 el obispo Pedro Núñez consagró una primera catedral en Astorga. Pero el rey decidió construir una nueva catedral, que fue consagrada por primera vez por el obispo Pedro Fernández (1242-1265), y por segunda vez el 12 de enero de 1433 por Sancho de Rojas. La primera piedra de la catedral actual se colocó en 1471, el edificio fue consagrado el 16 de agosto de 1560, pero no se completó hasta finales del .

En 1087 se hizo la primera mención del capítulo de canónigos de la catedral; los primeros estatutos conocidos del capítulo se remontan a 1287. En 1419 había 40 canónigos, pero en el su número había aumentado desorbitadamente: en ese momento había 14 dignatarios, 50 canónigos y 10 racioneros o beneficiarios. El cabildo conservó un fondo de archivo y biblioteca de inestimable valor, cuyas piezas más antiguas databan del , que fueron incendiadas a finales del .

En el la diócesis pasó de la provincia eclesiástica de Braga a la de Santiago de Compostela.Además los volúmenes de la Hierarchia Catholica de Konrad Eubel indican que al menos hasta el final del siglo XVI Astorga dependía de la metrópolis de Braga. Según Lambert (DHGE IV, col. 1213) ya con el nacimiento del Reino de Portugal las sufragáneas lusitanas de Santiago de Compostela pasaron a Braga, mientras las sufragáneas españolas de Braga pasaron a Santiago de Compostela, aunque la Santa Sede continuase considerando válida la antigua subdivisión.

En 1596 se estableció el seminario diocesano, dedicado a la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Refundada por el obispo Francisco Javier Sánchez Cabezón en 1756, obtuvo una nueva sede en 1799.

Tras el concordato entre España y la Santa Sede estipulado en 1851, el 4 de julio de 1857 la diócesis de Astorga pasó a ser sufragánea de la archidiócesis de Valladolid.

En 1887 se encargó la construcción del palacio episcopal a Antoni Gaudí.